Tor y la montaña maldita

lunes, 5 de abril de 2010

Tor es una pequeña aldea del Pirineo leridano, situada en la región que limita con Andorra, de la que probablemente habréis oído y leído en prensa por motivos que nada tienen que ver con los que narro en mi novela.

Pero sí, evidentemente, Tor es una población real.

Son muchas las páginas de periódicos y libros que se han escrito sobre Tor y la montaña maldita, son muchas las horas que se han llenado con informativos sobre hechos acontecidos allí. De hecho la acepción de montaña maldita no es producto de mi imaginación, sino que tiene una razón de ser dentro y fuera de la novela.

Tampoco es cuestión de explicar ahora qué sucedió en Tor, de qué hechos reales hablo pues, sinceramente, los conocimientos que tengo sobre los mismos son los que he leído en periódicos u oído en documentales en televisión y no es a hilo de ello que he querido escribir estas palabras.

Se han escrito algunos libros sobre el tema que reflejan las investigaciones realizadas sobre estos hechos y que están basados en la tragedia que sucedió en Tor hacia varias décadas.

Pero al margen de noticias y sucesos reales, Tor es también el marco dónde nace y se desarrolla la historia de amor que narro en Luna de Tor.

Y esta historia es ficticia desde la primera a la última página, así como los personajes que la protagonizan y aparecen a lo largo de sus páginas. El que está ambientada en este pequeño enclave pirenaico, no guarda relación alguna con nada de lo que sucedió en la vida real. Tor es un escenario como podría haber sido otro.

Antes de escribir esta novela, mientras le daba forma en mi cabeza, tenía muy claro qué iba a suceder. Aunque a veces, según se desarrollaban los capítulos no ocurría exactamente cómo tenía en mente antes de escribirlos, pero el cómo, dónde y cuándo de la historia de amor de Áurea e Isaac, los protagonistas de Luna de Tor, eran ejes inamovibles.

Cuando nació en mi mente el personaje de Isaac sabía que en el pasado había vivido una tragedia, incluso cuál y cómo. Escoger la aldea de Tor no fue premeditado. Si soy sincera no tenía un lugar en mente, sólo que debía ser un pueblo recóndito de los Pirineos porque era en ese marco, y no otro, dónde debía nacer la historia de Isaac y Áurea.

Así que, mirando un mapa barajé nombres y posibilidades y, por encima de todas, me llamó la atención Tor.

¿Por qué?

En primer lugar por el nombre. Porque evoca a Thor, el Dios escandinavo, de hecho tal como cuento en la novela, se cree que es en honor a este Dios que pudo tomar su nombre la aldea.

Al principio no asocié la tragedia de Tor con la de Isaac, ¿cómo iba a hacerlo? No hay semejanza posible, pero cuando se encendió la lucecita en mi cabeza que me advirtió de esa coincidencia, me dije que no podía cambiar de lugar ni hacer desaparecer la montaña maldita, pues era parte de la historia que deseaba contar. Isaac y Áurea debían conocerse y enamorarse en Tor.

En realidad el lugar en que sucede esta historia casi es anecdótico, bien podría tratarse de una aldea imaginaria o de otro lugar. Aunque he tratado de reflejar el ambiente característico de un sencillo y pequeño pueblo perdido en Los Pirineos, pienso que lo más importante es la historia de amor que encierra en sus páginas pero el lugar en que sucede siempre es importante y trascendental.

Pero creo que es perentorio que, en respeto a algo que marcó la vida y la historia de esta aldea, a causa de hechos reales y más de esta índole, no está de más hacer esa pequeña aclaración. Tor existe pero Luna de Tor es única y exclusivamente producto de mi imaginación, así como muchas de las peculiaridades de las que la doto.

Tor, sus montañas y bosques son un marco nevado, un tanto mágico, rodeado de creencias, supersticiones y leyendas que se respiran en el frío viento que resuena entre los árboles y el río. Es la aldea donde un hombre y una mujer se conocen y enamoran. Nada más.

Son los miedos y las dudas de uno y de otro, así que cómo la presencia de alguien, dispuesto a separarlos, algunos de los obstáculos que deben superar, pues en Luna de Tor el amor y el odio son los ejes de todas las maldiciones que les acechan y, ésas, no puedo atestiguar que guarden parecido con ningún hecho real.

Mientras escribía Luna de Tor llegué a leer leyendas y costumbres arcaicas alrededor de esta región. Algunas quedan recogidas en la novela, otras no. Pero hay algunas tan bonitas que, en el futuro, me gustaría dedicarles unas líneas...


6 comentarios:

  1. Despues de esta entrada,si cabe,ansio mas tener la novela en mis manos.

    Un bs

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  2. Recuerdo que ya me comentaste que Tor era un lugar real hace tiempo, cuando te pregunté si era fruto de tu imaginación o existía realmente. Me parece muy interesante este post, y la verdad, es que cuando la gente lea la novela sabrá exactamente de qué hablas y por qué Tor era justamente el lugar donde debía tener lugar la historia de amor de Isaac y Áurea.

    Por otro lado, Tor es un nombre precioso y le da al título un puntito muy atractivo. Es evocador, misterioso y atrae la atención. En mi opinión, el título es todo un acierto.

    Un besito,

    Rosa

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  3. Creo recordar que si que me lo comentaste en alguna ocasión. Es un post muy relevante, cuando lea la novela sabré por que la historia de Isaac y Aurea debe transcurrir en ese y no en otro lugar.

    Un beso, Carmen

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  4. Después de leerte dan más ganas de leer Luna de Tor. Aunque yo no necesitaba que nadie me aumentara las ganas ¡jeje!
    Me encanta ese lugar, y el nombre de Tor me parece fantástico.
    Un abrazo, compi de fatigas e ilusiones.

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  5. No es que sea trascendental que la historia transcurra en Tor. Como digo, creo que es casi anecdótico, pero necesitaba y quería que fuese allí por varias razones. Una de ellas porque me parece que tiene un nombre casi de leyenda y, eso, sí que era imprescindible para la historia. Espero que luego no os decepcione y cree falsas expectativas.
    Pero Los Pirineos es una tierra de costumbres ancestrales, leyendas... y preciosos, todos, de punta a punta, ya sea catalanes, aragoneses, navarrros, franceses... Ángeles estarás de acuerdo conmigo. ¿A que sí?

    Un abrazo a todas

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  6. Mariam, no va a decepcionar. A mí me gustó el ambiente de Tor, perosobre todo los personajes, el entramado, el misterio... ¿He dicho ya que estoy enamorada de Isaac?
    Pues eso.

    Hala, y tranquila que queda solamente... 3 días.
    aaaaaaaaaaaaaay, qué nervios.

    Besos

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