Aquerón

martes, 24 de agosto de 2010

Título original: Acheron
Autora: Sherrilyn Kenyon
Editorial: Plaza & Janés
Fecha publicación: Septiembre 2010


Tras una larga espera, muy pronto estará en las librerías Aquerón.
Leí la novela cuando se publicó en USA, por ello tengo escrita mi opinión sobre la misma que paso a compartir con vosotras.


“Se llamará Aquerón, por el río de los lamentos. Al igual que el río del inframundo, su viaje será largo, oscuro y estará lleno de pruebas. Será capaz de dar y quitar vida. Caminará a su largo de su vida solo y abandonado -siempre buscando bondad, siempre encontrando crueldad.”

Bueno… pues más o menos éstas son las palabras de la profecía que es pronunciada tras el nacimiento de Aquerón entre los humanos. No pueden ser más acertadas puesto que primero como mortal, luego como dios, la vida de Aquerón está plagada de sufrimiento y soledad, tal como se relata en la primera parte de la novela.

Aunque indudablemente esta primera mitad, en la que se relata la vida de Aquerón desde su nacimiento hasta que se convierte en el líder de los Cazadores Oscuros, está plagada de escenas que describen hasta que punto fue humillado, degradado y maltratado, hasta un punto realmente inhumano, también muestran un esbozo de la enorme bondad de que es capaz y del hombre (o Dios) en que se convertirá.

En mi opinión, y esto es lo que más me ha impactado, la vida como humano de Aquerón tiene reminiscencias de la muerte y resurrección de Jesucristo. Vale, ahora pensaréis que deliro o he estado escuchando "una experiencia religiosa" de E. Iglesias, pero no. Mientras leía y veía como se describen diferentes episodios de la vida de Aquerón, no he podido dejar de pensar que Sherrilyn Kenyon ha hecho una versión oscura, que entremezcla mitología y elementos paranormales, en el personaje de Aquerón.
¿Por qué? Porque hablamos de destrucción y no de creación, porque hablamos de odio y muerte en lugar amor y vida, pero todo me recuerda mucho esa esencia de un Mesías que llegará a la tierra ....

Incluso cuando Apollymi abre su propio vientre para dar vida a su hijo, en un intento por salvar su vida; incluso cuando Aquerón sólo da bondad pese a sólo recibe golpes y humillaciones, castigos físicos y mentales, e incluso, cuando, y sin entrar en detalles que desvelen demasiado del libro, hay una escena en que Apollymi coge en sus brazos a su hijo muerto, sacándolo del mar, me recordó muchísimo la representación de La Piedad. Es la imagen que se me grabó en la mente.

Por todo esto, y pese a mostrar que el dolor y sufrimiento que padece Aquerón, esta primera parte me ha mantenido en vilo. Kenyon lo relata y establece unos paralelismos que, en mi opinión, son sencillamente brillantes.
Con sinceridad no me imaginaba así la novela, aunque tampoco tenía ninguna idea preconcebida. No sabía qué esperar después que las novelas anteriores de los cazadores oscuros me decepcionaran un poco (o bastante), pero en Aquerón me he llevado una gran sorpresa y me ha parecido una novela muy intensa, para bien y para mal.

Sí, es una novela cruda, cruel que narra el sufrimiento inhumano que padece Aquerón desde que nace como humano hasta que muere, incluso después de volver a la vida, pero la historia me ha mantenido en vilo y me ha calado muy hondo.

Siendo un Dios, hijo de dos Dioses poderosos, Aquerón es maldecido antes de nacer y ni aún cuando su madre se lo extrae del vientre para colocarlo en el vientre de una Reina (para que éste tenga una vida acomodado) tiene una vida fácil. Esas palabras no existen en su diccionario.
Nunca he leído una novela que describa un sufrimiento y una degradación tan crueles sufridas por un personaje, pero esto, lejos de hacer que no me gustara la novela, me ha impulsado a leer más para descubrir más de Aquerón y hacer que me atraiga mucho más. Necesitaba saber cómo renacería el espíritu destrozado de Aquerón.

Tras volver a la vida, Aquerón se convierte en el líder de los Cazadores Oscuros y ahí comienza la historia tal como ha sido en los libros anteriores de la saga. Pero Aquerón no es como el resto de Cazadores Oscuros, no se trata ya de que pueda encontrar a una mujer que posibilite que recupere su alma, sino de si existirá una mujer que le haga creer en el amor y sobre todo que le haga sentir que puede amar y ser amado, con todo lo que conlleva.

En muchas novelas nos hemos encontrado con protagonistas, diría que más frecuentemente femeninas, que deben superar una infancia o un pasado traumáticos que los han hecho vivir en soledad, temerosos de confiar y evitando enamorarse. Pues bien, ahora tenemos un protagonista masculino realmente atormentado y traumatizado: Acheron.
Y realmente no es que Aquerón haya evitado o luchado contra el amor, sino que cada vez que alguien le ha importado sus sentimientos se la sido escupidos a la cara, pisoteados y él humillado, maltratado o incluso llevarle a la muerte.
Con este pasado es más que lógico que no crea en el amor. Pero entonces aparece Tory y comienza en sí la historia de amor. ¿Será o no posible?

Comparándola con la primera parte, es algo menos extensa y creo es más parecida al estilo demostrado por Kenyon en novelas anteriores. A mi me ha sabido a poco…
Tory Kafieri aparece por primera y creo que única vez en The dream hunter. Junto a una expedición que trata de demostrar la ubicación donde un día creen se encontraba La Atlándida.
Tory está realmente obsesionada con el tema, algo que el afán por limpiar el nombre y la reputación de su padre no hace sino incrementar. Cuando dispone de pruebas e indicios que le llevan a las puertas de demostrar al mundo la verdad, aparece un joven que pese a su indumentaria gótica y aura misteriosa le resulta atractivo hasta que abre la boca y la ridiculiza y deja en evidencia ante toda una convención.
Evidentemente es Aquerón, quien se siente impresionado por los descubrimientos de Tory, pero sabe que no puede permitir que la verdad vea la luz porque esa verdad puede conducir a la destrucción del mundo.

Repito que me ha sabido a poco. La historia de amor que nace entre Tory y Aquerón me ha parecido muy bonita. Tory tiene una personalidad muy extrovertida, es muy inteligente pero a la vez un poco torpona, lo que da pie a escenas muy divertidas y también emotivas. Y Aquerón se esconde detrás de esa imagen inaccesible y misteriosa que hemos ido conociendo de un modo que hace dificilísimo llegar a él. Ahora sabemos las razones de ese hermetismo, pero como Tory llega a él es muy bonito.

Desde el principio de esta saga, creo que como a todas, Aquerón me ha gustado mucho. De hecho creo está más que justificado que se considere el auténtico protagonista de la saga, pese a que a veces sus apariciones han sido muy breves.
Y sí su libro me ha sorprendido por la crudeza de muchas escenas, por la crueldad vivida y la que aún le queda, pero hay historias muy bonitas escondidas detrás de grandes tragedias y sufrimientos. Creo que ésta es una de esas novelas.
Como digo no me ha decepcionado para nada porque leer cómo se enamoran y como enfrentan las consecuencias de ese amor me parece que vale la pena.

Podría escribir mucho más sobre Aquerón pero creo que es mejor leerlo por una misma. En mi opinión nos deja entrever más facetas ocultas hasta ahora o semiocultas, pero en realidad creo que sí hemos visto esbozos: su compasión, su bondad, su cariño por los niños, su sentimiento de desarraigo y soledad, su capacidad de sacrificio, su creencia de que nadie puede amarle y no merece el amor… Pero poco a poco todo esto va cayendo. No digo cómo, eso merece leerse.

En fin que Aquerón me ha parecido una novela intensa, cruda, dolorosa pero a la vez repleta de amor y amistad, en la que muchas de las piezas ocupan su lugar y descubrimos secretos largamente escondidos, aparecen y reaparecen personajes, con algunas sorpresa descomunal (al menos para mí).
La primera parte la describiría sencillamente como la historia de Aquerón; la segunda parte describe cómo el solitario e inaccesible Aquerón reescribe un destino que estaba maldito.
En mi opinión es una novela inolvidable, de las que dejan huella para bien o para mal.

Leyendo...

domingo, 22 de agosto de 2010



Sigo enfrascada en mis lecturas, pero en cuanto pueda le dedicaré un poco más de tiempo al blog. Tengo algunas ideas y temas a los que me gustaría dedicar un espacio.
El cuadro que ilustra esta entrada es de Camille Corot, pintor francés especialista en paisajes. He elegido éste en concreto porque además del precioso paisaje, me ha llamado la atención de la chica leyendo.

Un saludo

La otra cara de la vida - Karen Robards

miércoles, 18 de agosto de 2010

Título original: Maggy's child
Autora: Karen Robards
Género: Romántica contemporánea
Años publicación: 1996






A ojos de todos, la vida de Maggy Forrest no podría ser más perfecta: tiene un marido rico que parece adorarla, un hijo inteligente y cariñoso. No obstante, no es más que una apariencia.
Su matrimonio con Lyle Forrest es un infierno. De cara al público la trata como un marido devoto y enamorado, pero de puertas para adentro, es despótico, frío, violento y cruel.

Para procurar el bienestar de David, su hijo, finge y esconde la infelicidad que siente. Todo con tal de que David no sufra ni vea su vida alterada, hasta el punto que ante el temor a perderlo, ha soportado vivir doce años bajo ese yugo.

La reaparición de Nick, su primer amor, pone patas arriba la vida de Maggy.
Nick nunca aceptó que Maggy lo abandonara para casarse con Forrest. Siempre sospechó que era el dinero de éste lo que la movió a hacerlo. Antes no intervino al saber de la existencia de un hijo en el matrimonio, pero doce años más tarde todo es diferente. Está determinado a recuperar a Maggy, al precio que sea.

El regreso de Nick a su vida asusta y emociona a Maggy a partes iguales. Teme que descubra su mayor secreto, uno que puede cambiar la vida de ambos de un modo inexorable, por lo que es reacia a confesárselo, pero ante ella descubre a un hombre diferente al joven de años atrás. Se encuentra ante un Nick dispuesto a todo por ella, incapaz de aceptar una negativa nuevamente.

Ambos se criaron en un barrio marginal, rodeados de miseria y de las más terribles de las privaciones. Ambos procedían de familias rotas, y se vieron obligados a robar para comer y sobrevivir.
El matrimonio con Forrest la arrancó de la pobreza, a Nick lo hizo su propio esfuerzo y el tesón por ser alguien y no volver a ser despreciado ni rechazado. Pero, pese a que lo deseaba, no pudo olvidar a Maggy y vuelve a por ella. Al hacerlo pone en peligro su vida, la de ella e incluso la de David.

La otra cara de la vida es una novela de indudable carácter dramático. Aborda un tema duro y muy espinoso, no obstante la trama ha logrado envolverme desde el inicio con la historia de un amor lleno de secretos, traiciones y mentiras.
Dejando al margen el difícil tema que subyace de fondo, uno de los aspectos que más me han impactado y enganchado de la historia es Maggy. Es una mujer cuyos actos pasados le pasan factura, una mujer que cometió muchos errores en su juventud cuando tratando de crearse un mundo de ensueño, cayó en uno de pesadillas.

El hecho de que abandonara al protagonista, Nick, para casarse con Lyle Forrest por dinero, realmente no es una tarjeta de presentación muy positiva. No puede negarse.
Pero enseguida vemos qué se esconde bajo esa superficie y descubrimos a una joven asustada que huye de la pobreza pagando un precio excesivamente alto. Además el conocer la vida tan terrible que ha soportado a causa de ello, pienso que facilita eximirla de sus errores.

El reencuentro con Nick le ofrece una segunda oportunidad en una historia que quedó inconclusa. Él está dispuesto a dársela a pesar de que Maggy es reacia. El miedo a Forrest y a perder a David se lo impiden.

No recuerdo haber leído muchas novelas en que los protagonistas sean ambos de origen tan humilde y este hecho me ha gustado mucho, ya que habitualmente nos encontramos con protagonistas ricos o de gran éxito.
Eso es totalmente diferente en La otra cara de la vida.
Por un lado porque vemos una historia diferente, por otro porque Robards nos presenta a través de Nick y Maggy los dos caminos que siguen para huir de la pobreza, así como las consecuencias que sus decisiones les acarrean, para bien y para mal.

Maggy era hija de un mexicano que se casó con una joven socialmente mejor instalada que él, pero tras la muerte de su esposa, jamás se repuso y cayó en el alcoholismo, arrastrándose él y su hija a la pobreza más absoluta.
Nick se crió con su madre y sus hermanos en la misma vecindad. Allí conoció a Maggy a quien siempre protegió y de la que se enamoró muy joven. Siempre la supo suya, pero un día ésta se marchó para casarse con un hombre veinte años mayor que ella e inmensamente rico. Un hombre que le ofreció la vida que él no podía darle, a pesar del amor que compartían. Aquello lo destrozó.

Gran parte del libro se centra en Maggy y así como su pasado no es conocido desde el principio, ya que es el trasfondo sobre el que se sustenta la novela, no sucede igual con Nick. La información que de él tenemos está sesgada. Sólo conocemos de él, lo que él le cuenta a Maggy que es casi nada.
En torno a él gira un gran misterio que jamás revela abiertamente ni las razones, al margen de recuperar a Maggy, que lo han llevado de regreso a la ciudad.

Creo que Karen Robards, como es usual en ella, escoge un tema arriesgado. Una protagonista que abandonó al protagonista por casarse con un hombre más rico, una mujer que además le oculta algo muy importante a éste, y que por tanto hará difícil de ser aceptada y comprendida.
No diré que me resultó fácil, pero mi intención al leer una novela no es juzgar a sus protagonistas, sino conocer su vida pasada y presente, ser testigo de cómo se enamoran o vuelven a enamorar, en este caso.

Maggy era una joven de carácter a la que las circunstancias transforman, pero la reaparición de Nick la ayuda a reconstruirse a sí misma y recuperar el carácter y la esencia que un día la caracterizó. Así que, errores al margen, me gusta el personaje, de igual modo que me gusta Nick porque no ceja jamás en conseguir lo que desea.

Me gustan las novelas de reencuentros y segundas oportunidades, me gustan las tramas en que sus protagonistas renacen y se rehacen a sí mismos. La otra cara de la vida tiene ambos ingredientes, así como suspense, amor, mentiras o redención…
Por lo que es un libro que creo merece la pena leer, pese a la dureza del tema que trata, por lo que lo recomiendo.

Y estas vacaciones... CHERISH

miércoles, 11 de agosto de 2010

Son muchas las novelas que he ido reservando para leer en agosto. En realidad demasiadas, pero son historias que por diferentes razones creo que van ocupar un lugar muy especial en mi "biblioteca".

Sé que tengo el blog un poco abandonado, así que poco a poco iré compartiendo algunas de esas lecturas.
Sweet release, Carnal gift y Ride the fire, la trilogía Kenleigh/Blakewell, de Pamela Clare son algunas de las novelas que estoy -o he ido - leyendo. Ahora mismo estoy con la tercera de esta fantástica saga.
Y no puedo olvidarme de otra maravillosa novela de Catherine Anderson, que quiero recomendar encarecidamente y cuya opinión quiero compartir con vosotras.

También reservo algunas en español, que leeré más adelante...
¡¡Un saludo y felices vacaciones!!



Race Spencer ha comenzado una nueva vida. Atrás han quedado los años en que se ganó la vida como pistolero. Ahora es un respetable ranchero, solitario y endurecido por el pasado y el trabajo, que trata de sacar adelante su rancho.

Mientras conduce, junto a varios de sus hombres, el ganado de regreso a sus tierras, encuentran una caravana que ha sido salvajemente atacada por un grupo de forajidos. La barbarie es cruenta y, entre los supervivientes, sólo encuentran a una joven cuáquera, aún en estado de shock, tras haber sido testigo de la tortura, muerte de sus padres y del resto de miembros de la caravana.

Race es un hombre duro, al que casi nada lo conmueve ya. Huérfano desde muy niño se ha forjado una coraza que le protege del mundo y le aleja de él. Por sus venas corre sangre india, en sus rasgos se vislumbra esa mezcla de razas que son sus raíces. Es rápido con el revólver, implacable y temido. Nada le afecta... hasta que conoce a la dulce Rebecca Morgan.

Cuando Rebecca recupera la conciencia se encuentra entre los brazos de ese temible y oscuro pistolero. Su mente, en una medida de protección, ha bloqueado algunos de los recuerdos que acompañaron la masacre de su familia y su gente. Pero los gritos y lamentos resuenan en su cabeza. Quiere huir de ellos y Race, el desconocido que la acoge entre sus hombres, le inspira miedo y desconfianza, pero a la vez se convierte en un puerto seguro.

Sabe que su vida está en manos de ese hombre de ojos penetrantes y rostro severo; sabe que sólo él puede protegerla de sus miedos y de los asesinos de su gente cuando regresen. Algo dentro de sí misma le dice que volverán, pues sólo ella sabe la razón de esa matanza.

De regreso a las tierras de Race, huyendo de los peligros y emboscadas que les tienden la banda de forajidos que les siguen el rastro, la relación entre la tímida cuáquera y el intimidatorio ranchero cambia paulatinamente. Aún temiéndole como le teme, entre sus brazos es el único lugar donde Rebecca se siente a salvo, segura. Aún sabiendo esa joven es un ángel en la tierra y la mujer menos adecuada para él, Race teme el día en que sus caminos se separen y deba entregarla, a salvo, a su gente, la que aguarda por ella en Santa Fe.

Cherish es, para mí, otra maravillosa e inolvidable novela de Catherine Anderson. Una historia en cuyas páginas me he sumergido y mantenido en vilo, sin dejar de leer hasta llegar a la última palabra. Momento en que he sentido una sensación de vacío que no sé cómo explicar.

Capítulo a capítulo me he sentido en esa caravana en la que viajan Race y Rebecca, he ido conociéndolos y haciéndolos parte de mí. He sufrido, me he entristecido, me he emocionado e incluso reído con ellos. He convivido con el resto de hombres de Race, compartiendo sus penas y alegrías. Tal vez por eso, al llegar al final, he sentido que perdía algo y, al cerrar el libro, algo me faltaba.

En cuanto a la novela, no sé si lograré explicar muy bien mis impresiones. Son tantas las emociones que despierta que me resulta muy complicado resumir en pocas palabras. Además, esta autora tiene algo a la hora de crear historias que hace muy difícil explicarlas. Hay que leerlas y vivirlas.

Cherish está ambientada en el Oeste. Rebecca viaja junto a sus padres y otros cuáqueros hacia Santa Fe, donde van a instalarse junto al resto de miembros de su hermandad para empezar una nueva vida. En el camino son atacados, torturados y asesinados. Sólo Rebecca salva la vida, pero queda en estado de shock.

Durante gran parte de la historia, es una joven asustadiza, temerosa y traumatizada. Sólo Race logra llegar a ella, sólo junto a él se siente segura, a pesar del temor que éste le inspira pues, aún siendo su salvador, es un hombre y Rebecca desconfía de los hombres. No sin razón.

Pero poco a poco, con paciencia, Race va ganándose su confianza y, mientras, descubrimos al hombre que se esconde más allá de su apariencia salvaje, de su sangre mestiza.

Por otra parte las abismales diferencias que separan a Rebecca y Race dan lugar a escenas bastante divertidas y emotivas. Él es un duro ranchero que durante años se ha ganado la vida como pistolero. Se ha granjeado una reputación terrible. Rebecca es una joven cuáquera, con una mentalidad y educación que la hace diferente pero a la vez única para Race. Pero su fe es puesta a prueba tras la muerte de sus padres y Hermanos y, sorprendentemente, es Race, un hombre sin creencias ni raíces, quien la ayuda a reconstruirla.

No quiero entrar en detalles ni desgranar la trama, son muchos los detalles que quedan por contar, muchas las intrigas que están en el aire, pero sólo decir que Cherish me parece una novela deliciosa, conmovedora. Triste por momentos, esperanzadora en otros.

En cuanto a la historia de amor, creo que es sencillamente inolvidable. Me ha enternecido muchísimo cómo Race vela por Rebecca, como la cuida y protege, como la ayuda aún sin saber cómo. Race me ha parecido un personaje al que hay que ir descubriendo poco a poco, ahondando detrás de su aspecto intimidatorio y oscuro.

Una de las cosas que más me gustan de las novelas de Catherine Anderson es como encajan las parejas protagonistas. Son como dos piezas destinadas a unirse y, capítulo a capítulo, vas recorriendo ese camino hasta ser testigo de esa unión.

Otra de las bazas con las que me ha conquistado esta novela es Race Spencer. Conocer su pasado y como, pese a él, se ha convertido en el hombre que salva a Rebecca y está dispuesto a todo, incluso a entregar su vida, me ha emocionado hasta lo indecible. La verdad es que la infancia de Race, las escenas que se relatan me han dejado con un nudo en la garganta mientras leía.

Y, como es habitual, la ambientación está mimada y cuidada al máximo. Ves los llanos, los pastos, el río, las áridas tierras quemadas por el sol, el movimiento de la caravana o los caballos... Con descripciones que te trasladan al núcleo de la acción, con diálogos que te desnudan el alma de los personajes, la autora nos adentra en una maravillosa y dura historia de amor, ambientada en el Oeste americano.

Creo que todas las novelas de Catherine Anderson tienen alma -al menos las que he leído- y sin duda Cherish la tiene. La verdad es que las historias ambientadas en el Oeste son una de mis preferidas por la dureza y esperanza que transmiten, pero, más allá de eso, son historias como ésta las que me calan hondo. Son amores como el de Race y Rebecca los que me hacen soñar y sentir, al menos mientras los leo, que todo es posible y me dejan con una sonrisa en los labios.

Para mí... ¡Otra maravillosa novela de esta autora para atesorar! Al menos, humildemente, es como yo lo siento.