La cosa más dulce - Laura Lee Guhrke

martes, 23 de noviembre de 2010

Título original: Secret desires of a gentleman
Autora: Laura Lee Guhrke
3º S. Las chicas de Little Russell/Las solteronas
Género: Romántica histórica
Editorial: Esencia



Doce años atrás, Phillip Hawthorne, el marqués de Kayne, acabó con los planes de boda de su hermano menor Lawrence, quien pretendía fugarse y casarse con Maria, la hija del cocinero. Desde ese día, después que le pagara para que se alejara de su hermano, Maria no volvió a ver al imperturbable Phillip... hasta el día que decide abrir su propio negocio y descubre que tiene como vecino al mismísimo marqués de Kayne.

Desde muy jovencita, Maria se ha valido por sí misma y ha logrado salir adelante. Ha luchado mucho por poder abrir su propia pastelería y ahora, gracias a la ayuda de su amiga Prudence, el sueño se ha hecho realidad y ha encontrado el local perfecto en el barrio de Mayfair. Por eso, ni siquiera la presencia de Phillip Hawthorne, va a desanimarla. O eso se dice.
En cuanto éste descubre las intenciones de Maria de abrir su negocio puerta con puerta con su casa, hace todo cuanto está en su mano para evitarlo, pero Phillip no cuenta con que Maria ya no es la jovencita desamparada de años atrás y está dispuesta a todo por impedir que ese hombre vuelva a tener el poder de controlar su vida.

Maria Martingale era la hija del cocinero de los Hawthorne. Desde niña se crió junto a Phillip y Lawrence, eran amigos inseparables a pesar de la diferencia de clases y de ser nada más que la hija de un sirviente. Pero eso cambió cuando regresó de estudiar de París, convertida en una adolescente, y cuando Phillip a muy temprana edad heredó el título de marqués. La diferencia de clases se hizo más patente.
Cuando Phillip conoció los planes de Maria y Lawrence de contraer matrimonio, amenazó con dejar sin un centavo a su hermano y a Maria la obligó a abandonar la casa familiar, dándole una cantidad de dinero. No volvieron a verse, pero los sentimientos de Maria hacia Phillip cambiaron desde ese día, algo se rompió dentro de ella al verse abandonada y rechazada por su amigo de la infancia.

Pero la dulce y confiada Maria es ahora una mujer con carácter y el temple suficiente para enfrentarse al mismísimo marqués de Kayne. Y, esa vez, él no podrá derrotarla.

La cosa más dulce es la tercera de las novelas que componen la saga de las chicas de Little Russell. Durante años, Maria vivió en la misma residencia que Prudence o Emma, las protagonistas de las novelas anteriores. Como ellas, es una mujer que se ha abierto camino en la vida con una profesión, logrando valerse por sí misma y ser independiente sin necesidad de un hombre. Su sueño siempre fue tener su propio negocio y éste se hace realidad cuando Prudence hereda una gran fortuna y se ofrece a ayudarla. Inicialmente Maria rechaza el ofrecimiento de su querida amiga, pero finalmente su deseo de abrir su propia pastelería puede más que el orgullo.

Lo que menos esperaba era reencontrarse con Phillip Hawthorne, quien al descubrirla como vecina y ante el regreso de Lawrence a Londres hace todo cuanto está en su mano para impedir el reencuentro de los antiguos enamorados. Ahora Lawrence está próximo a comprometerse con una joven americana con cuyo padre el marqués de Kayne pretende hacer negocios.
La aparición de Maria es completamente inoportuna, puede mandar al traste sus planes y la chispa vuelve a surgir entre ella y Lawrence... ¿o no es sólo el negocio lo que peligra, sino también los sentimientos de Phillip? ¿Está preparado para que Lawrence vuelva a enamorar a Maria ahora que es una mujer más hermosa que años atrás?

En cierto modo, esta historia me ha recordado muchísimo la película de Sabrina, al menos la primera parte de la novela. Joven humilde que ha soñado con el hijo de la casa donde su padre sirve, y éste ha sido siempre inaccesible para ella. Mientras el hermano menor es encantador y atento, el mayor y heredero es hosco, estirado y un snob. Maria lo aborrece, pero... no siempre fue así. Aunque Lawrence fue su amigo y compañero del alma, es Phillip quien la afecta cómo ningún otro hombre. Pero la diferencia de entre ellos es demasiado notable, no sólo porque el sigue siendo el marqués de Kayne y ella una pastelera, sino porque el mismo Phillip nunca podrá verla como una igual.

La cosa más dulce no deja de ser una versión moderna de la Cenicienta. Una hermosa joven de origen humilde que despierta sentimientos en un hombre de cuna superior, en este caso el marqués de Kayne. Sin embargo, la diferencia de clases, de educación y de puntos de vista que los separa no desaparece a pesar de lo uno sienta por el otro porque para Phillip es algo que impide una relación entre ambos. Una pastelera y un marqués nunca podrían casarse, ambos se convertirían en el hazmerreír de la sociedad, una sociedad que no vería con buenos ojos que escogiese como marquesa a la hija de un cocinero.

La verdad es que desde principio a fin de la novela Phillip no cambia ni un ápice, algo que hace que Maria lo llame muchas veces snob, en mi opinión muy merecidamente. Phillip tiene demasiado inculcados los principios que le enseñaron desde niño, cuáles son sus obligaciones para con su título y el papel que representa en al sociedad. Las mujeres como Maria, aún siendo hermosas, inteligentes y despertando en él lo que ésta despierta, no han nacido para ser la mujer de un noble ni su amante.
Con un protagonista así puede que sea difícil que despierte simpatías, pero a mí en el fondo me ha llamado mucho la atención porque veo a un hombre que vive encorsetado en unas normas, más pendiente de lo que es correcto que de lo que quiere y la haría feliz.

El personaje de Maria en cambio es vital, divertido e impulsiva. A pesar de los desaires de Phillip, no deja que éstos la humillen ni la hagan menos. Eso es algo que me ha encantado porque lo encara y le pone en su lugar.
La verdad es que la historia de amor que cuenta este libro es un tanto diferente porque hablamos de unos personajes que no aceptan en ningún momento sus sentimientos hacia el otro, pero por eso y por todo lo que envuelve, y porque como digo antes es la historia de una Cenicienta moderna, la novela me ha encantado.
Me ha gustado la pareja protagonista, tanto Maria como Phillip, aún siendo estirado y remilgado porque en el fondo me parece que es él quien carga con un estigma que no logra quitarse y porque según vamos conociendo cómo fue la relación de ambos desde la infancia, se descubre que bajo la pétrea máscara de Phillip Hawthorne se esconde un hombre de profundos sentimientos.
La cosa más dulce me parece una bonita historia de amor, tierna, orgullosa y en ocasiones divertida. Quizá sea su final el punto que menos me ha gustado... porque la escena final aún romántica como lo es, me parece un poco ostentosa, pero... en definitiva no me ha estropeado lo que considero un bonita novela romántica.


Amor con condiciones - Laura Lee Guhrke

domingo, 21 de noviembre de 2010

Título original: The Wicked Ways of a Duke
Autora: Laura Lee Guhrke
2º S. Las chicas de Little Russell/Las solteronas
Género: Romántica histórica
Editorial: Esencia


Prudence Bosworth es una joven soltera e independiente, de veintiocho años de edad, que desde los diecisiete trabaja como costurera. A esa edad dejó la casa de sus tíos, con quienes vivía desde la muerte de su madre, y se trasladó a Londres donde consiguió un empleo bajo las órdenes de Madam Marceau. Tras once años de duro trabajo se ha convertido en jefa de costureras, con lo que al margen de trabajar en la boutique de Madam Marceau, es frecuente que acuda a los bailes de la temporada para coser y remendar el vestido de las damas y jóvenes debutantes que acuden a los eventos y quieren estar siempre perfectas ante la empresa de cazar a un buen partido.

Prudence es consciente de que su físico no es el de una belleza sin parangón; es más bien una joven atractiva pero lejos de las sílfides jovencitas que debutan en la temporada londinense, de hecho sólo un buen corsé le permite lucir una estrecha cintura tan de moda en esos días.
Pero es también una joven que tiende a ver nada más que bondad en quienes le rodean, así sea una debutante engreída y altanera como Lady Alberta quien, con sus acusaciones está a punto de costarle el trabajo, pero la intervención de Rhys de Winter, el duque de St. Cyres lo impide y se convierte a ojos de Prudence en un galante caballero y su salvador.

La realidad es que Rhys está lejos de ser un caballero, su presencia en los bailes de la temporada se debe única y exclusivamente a que necesita tantear el mercado matrimonial y casarse con una rica heredera. Sin embargo es la costurera de Madam Marceau quien le atrae a primera vista, pero al tratarse de una mujer sin dinero no le sirve como candidata, ni siquiera como amante ya que él tiende a elegir a mujeres menos inocentes y soñadoras y es evidente para él que Prudence Bosworth es inocente en todos los sentidos y, estúpidamente, parece verlo como a un príncipe azul.

Pero el destino les tiene preparada una gran sorpresa en forma de una inesperada herencia. De la noche a la mañana Prudence descubre que el padre al que nunca conoció, ya que abandonó a su madre al saber que estaba embarazada, y embarcó a América donde amasó una fortuna, ha muerto. Tras la muerte de Henry Abernathy, su padre, Prudence pasa a convertirse en la única heredera, pero con una condición: debe casarse en el período de un año, sino la herencia pasará a manos de otros parientes de Abernathy.

Una vez descubre que Prudence Bosworth, ahora Abernathy, se ha convertido en la heredera más deseada de todo Londres, Rhys se percata que la joven es su última oportunidad de evitar la ruina, ya que tras la muerte de su tío, el anterior duque, que murió en la miseria y después de que el mismo Rhys dilapidara su herencia, lo único que posee el ducado de St. Cyres son infinidad de deudas. La solución pasa por casarse con una heredera y Prudence no sólo le atrae muchísimo, sino que es inmensamente rica, una de las mujeres más adineradas del mundo.
A partir de ese momento Rhys se concentra en conquistar a la confiada Prudence Abernathy para poder echar las manos a sus millones y evitar acabar en la ruina. Prudence es una presa fácil, bondadosa, dócil y con demasiado buen corazón. Rhys es un hombre acostumbrado a mentir y embaucar, un hombre sin escrúpulos ni remordimientos.
La cacería promete ser fácil… o al menos hasta que la joven descubre la doblez de Rhys y pone con ello en peligro el porvenir económico y el corazón del calavera más grande de todo Londres.

Amor con condiciones de Laura Lee Guhrke es la segunda de las novelas que forman parte de la saga las Solteronas. En este caso la protagonista es Prudence, una joven costurera, acostumbrada a valerse por sí misma gracias a su trabajo y una de las antiguas compañeras y amigas de la pensión donde vivía Emma, la protagonista de Y entonces él la besó.
Dos son los principales defectos de Prudence: una naturaleza confiada y sensible, y su atracción por el infame duque de St. Cyres. Defectos de los que Rhys, el duque de St. Cyres sabe sacar provecho.
Aunque estamos ante una protagonista de las que podría etiquetarse “demasiado buen corazón” (o demasiado tonta) y un protagonista cuyas intenciones son, sin posibilidad de malas interpretaciones, interesadas y egoístas como lo es conquistarla por su dinero. Esta pareja se presenta de ésas que mejor no encontrar juntas en una novela porque la combinación puede ser peligrosa, sin embargo la historia me ha enganchado de principio a fin.

Tal como sucede en En el lecho del deseo, donde nos presenta a un protagonista que se casó por dinero, en Amor con condiciones, Rhys quiere casarse con Prudence por la misma razón. Con ese plan en mente hace todo cuanto está en su mano para que así sea, la espía y se hace el encontradizo con ella para ir enamorándola poco a poco, incluso llegando a la manipulación.
Y Prudence como la protagonista tan bondadosa y tan confiada, y la perfecta víctima, cae en la trampa.
Descrito así, sé que no puede parecer una novela ni muy original ni excesivamente interesante, pero tal como me sucedió con En el lecho del deseo, me ha encantado. Es difícil explicar por qué, pero me ha gustado mucho.
Comparándola con la anterior de la saga, no me ha calado tan hondo ni me ha impresionado de igual modo, pero la lectura me ha parecido muy interesante y amena, y la historia de amor me ha encandilado

Realmente no puedo decir que sea por la personalidad ni de un protagonista ni del otro, uno es un perfecto casanova, arruinado y sin más futuro que casarse con una heredera, seduciéndola y enamorándola cuando se percata que la dulce Prudence no se casará si no es por amor, y ella es cándida y crédula más allá de lo indecible.
Pero el resultado es una novela que partiendo de una seducción premeditada, un engaño y mero interés, da pie a una historia de amor en que la presa y depredador pueden acabar intercambiando papeles, una historia con el toque tierno, amargo y mágico de Laura Lee Guhrke.

Si bien no es la mejor de las novelas que he leído de Laura Lee Guhrke, creo que  la historia de amor que cuenta tiene la dosis de sentimientos justo para emocionar e ir presentado diferentes facetas de los protagonistas según avanza la trama y vamos conociéndolos poco a poco.
En este caso no median los malos entendidos, sino que las causas son las que son, pero ¿no tiene  todo el mundo una segunda oportunidad? Si crees que no, supongo que el libro no te interesará, si crees que sí o te intriga conocer la de esta novela, te recomiendo Amor con condiciones.
A mí me ha gustado mucho y pese a lo que pueda inferirse de la crítica (no quiero ahondar en detalles) creo que el final es precioso y pone cada cosa en su sitio.

Y entonces él la besó - Laura Lee Guhrke

viernes, 19 de noviembre de 2010

Título original: And then he kissed her
Autora: Laura Lee Guhrke
1º Saga Las chicas de Little Russell/Las solteronas
Género: Romántica histórica
Editorial: Esencia



La señorita Emma Dove, una joven soltera a punto de cumplir los treinta,  es una mujer un tanto atípica para la sociedad londinense de 1893: trabaja como secretaria para el vizconde Harrison Marlowe. Empleo que lleva desempeñando durante cinco años, aunque no por ello deja de ser un escándalo.

Harry está acostumbrado a los escándalos o más bien a tomar decisiones que a ojos de la sociedad y de la misma cámara de los Lores es motivo de agravio y escándalo. Primero fue su divorcio con una americana el que agitó las habladurías, años más tarde fue el hecho de que comprara un periódico, más aún que tuviera la infame de idea de trabajar y se convirtiera en el editor de dicho periódico en el que no deja de publicar, con asiduidad, sus ideas en referencia al matrimonio, error que se ha jurado no volver a cometer; por último fue contratar a una mujer como secretaria.

En la convicción de que la independencia de las mujeres evitaría que muchas se vieran obligadas a casarse -y a arruinar la vida de algunos hombres- Harry cree que es hora de que el llamado sexo débil tengo las mismas oportunidades y condiciones laborales que un hombre. Por ello contrata a la señorita Emmaline Dove, Emma, una joven sensible, seria y de firmes principios, una dama de los pies a la cabeza, que se convierte en la primera secretaria mujer, pese a su inexperiencia. Además, le ofrece un sueldo idéntico al de un hombre.
Pronto, Emma se convierte indispensable para Harry, quien delega en ella cada vez más funciones y responsabilidades, confiándole incluso  tareas tan ingratas como escoger los regalos para sus hermanas o los destinados a suavizar a ex-amantes despechadas cuando finiquita una relación.
Pero Emma jamás opone objeción.

Emma fue criada por una tía que le inculcó firmes y rígidos principios morales, lo que la convertido en una joven sencilla, comedida y rigurosa. No obstante bajo la apariencia simple y anodina que ofrece se esconde una mujer de grandes inquietudes: desea publicar un libro en el que enseñar normas de buena conducta.
Trabajando para un importante editor, un hombre para el que se  ha convertido en su mano derecha, está convencida de poder demostrar algún día su valía como escritora.

Sin embargo, tras varias negativas por parte de Harry a publicar sus escritos, Emma cree que debe cambiar el enfoque de su trabajo. Convencida de haber dado con el quid de la cuestión, está segura de su éxito. Lamentablemente Harry vuelve a rechazarla, pero esa  vez Emma se percata que su jefe no sólo no ha leído su último manuscrito ni ninguno de los anteriores.
Herida y en un momento de debilidad, Emma analiza su propia vida y se siente insatisfecha con ella. Recién cumplidos los treinta, sin familia, sólo cuenta con su trabajo y sus amigas -otras jóvenes condenadas a la soltería como ella- ve que la juventud se le escapa y se da cuenta que desea algo más. Quiere ver su libro publicado.

Dimite de su trabajo y se persona en el Social Gazette, el periódico competidor de Harry, el mismo que desea comprar. El rival del vizconde Marlowe no tiene reparos en contratarla para que escriba una columna semanal donde ofrezca sus consejos y conocimientos. Por primera vez en mucho tiempo, Emma siente que la vida le sonríe.
Pero entonces entra en acción Harry y vuelve a desbaratársela…

Harry no puede concebir que Emma, ¡su eficiente secretaria!, haya sufrido tal pataleta como para irse a la competencia, cuando es evidente que a nadie le interesa en absoluto leer sobre buenas maneras ni le importa un comino cómo organizar un almuerzo. Lo que le parece más inaudito es que desprecie que fue él quien le dio la oportunidad de convertirse en secretaria.
Determinado a recuperar a su secretaria se lanza en una campaña -de acoso y derribo- para convencerla que no estará en ningún lado mejor que trabajando para él.
No obstante, para su sorpresa, la columna de Emma en el periódico de la competencia es un éxito y, una vez empieza a tratarla lejos del despacho, ve por primera en ella aspectos en los que no había reparado durante cinco años. Bajo esa apariencia seria y formal, descubre una mujer atractiva y con sentido del humor, lo que le sorprende aún más y acabo por tomar una drástica pero efectiva decisión.

Aunque al principio se siente desconcertada ante la tozudez de Harry y los límites a los que está dispuesto a llegar, Emma se siente capaz de resistir la absurda tentación de volver a trabajar para él, sin embargo el vizconde está decidido a cualquier cosa con tal de conseguir sus objetivos, pero en el proceso la relación entre Harry y Emma cambia vertiginosamente…

Y entonces él la besó es la primera de las novelas que componen la saga de las chicas de Little Russell, de Laura Lee Guhrke. Es una novela ágil de leer y muy amena, que narra una historia repleta de sensibilidad y emociones.
Si bien los primeros capítulos me parecieron un poco lentos, la novela gana fluidez rápidamente, al menos es la sensación que me da, envolviéndote en una trama sencilla, sin complicaciones ni demasiadas pretensiones, pero repleta de sensibilidad y romanticismo.

Los protagonistas están muy bien perfilados. En el caso de Emma, que va cambiando según avanza la novela, la evolución es muy coherente y creíble. De hecho, tampoco se trata de una transformación asombrosa, eso es algo que me gusta mucho de esta autora, sino que va mostrando otras facetas de su personalidad que tenía escondidas, casi anquilosadas bajo la rigidez con que fue criada. De tal modo que fue ocultando una parte de sí misma que no deja ver hasta que siente la necesidad de rebelarse, de vivir y ser ella misma. Y también gracias a la presencia de Harry que la ayuda a aceptar esa parte de sí misma que no sabe cómo mostrar.

El personaje de Harry es el de un vizconde un tanto atípico, trabaja y además disfruta haciéndolo, y es un hombre que impone sus escandalosas ideas a la sociedad y las expone en la mismísima Cámara de los Lores.
Por el contrario, pese a haber pasado por un trago amargo como fue su divorcio, algo que lo ha marcado profundamente hasta el punto que ha jurado no volver a casarse, estamos ante un personaje que no vive ni se comparta como un amargado. Vive rodeado de mujeres: sus tres hermanas, su madre y su abuela, y trata de imponer un punto de vista masculino entra tantas mujeres.

La relación entre Harry y Emma me parece preciosa por la evolución que describe. Los cambios que se van produciendo son paulatinos, casi parejos al despertar de Emma a muchos aspectos de la vida de los que había renegado. Sin embargo, eso no implica que la relación esté libre de problemas.
Laura Lee Guhrke se ha convertido en una de mis escritoras preferidas. Hasta la fecha todas las novelas que he leído me han gustado. Me encanta el estilo de sus tramas, la originalidad con que las dota a pesar de tratar temas archiconocidos, así como la sensibilidad y dulzura que esgrime en sus historias de amor.
Y entonces él la besó me parece una novela preciosa que las fans de esta autora creo que no se deberían perder.

De corazón...

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Hace mucho que por temas personales, también un poco de falta de tiempo, no le dedico atención a mundo de letras, pero sigo leyendo y escribiendo. ¡Sigo viva!Tengo algunas novelas pendientes de leer de las que espero escribir mi críticas y compartirlas con vosotras. Como siempre. 
A lo largo de los años, aunque tampoco son tantos, he reunido bastantes críticas de novelas románticas y hay tantas que he decidido que les voy a dedicar un apartado. Sé que últimamente es lo que más subo, pero aparte de leer e ir escribiendo mi nueva historia no dispongo de tiempo para más, así que prefiero dedicárselo a ella (¡ya casi tiene título!). Hacía mucho que no sentía mariposas en el estómago con algo que escribiera y ahora estoy sintiéndolas. 
Y bueno... hablar de libros, en este caso escribir, es una de las cosas que más me gustan. Aunque a veces sea pesada.

Siento si no he respondido a entradas o comentarios que me habéis dejado o algo que hayáis escrito sobre Luna de Tor, comentarios o críticas. Tampoco quiero ser pesada. Os agradezco todos los que he podido leer, mejores y peores, pues de todo se aprende. Y yo quiero aprender. En cualquier caso me ilusiona que todavía se lea la novela. ¡¡Gracias!!
Y gracias por visitar mi blog a pesar de todo.
Le quiero mandar un saludo a Anna del blog Princesa, que por cierto cumplió años hace poquito y no la felicité. FELICIDADEEEEES, Anna. Ojalá en este año que empiezas se haga realidad uno de tus sueños. Ya sabes cuál es.
Y un abrazo a Lorena, Ali, Dácil, Bea, Carmen, Lola Rey, Nieves Hidalgo... bueno a todas a quienes no os haya contestado antes. Perdón si me dejo a alguien. ¡Rosa y Car! Un abrazo tambiénnnnn para vosotras.


Christmas Eve at Friday Harbor - Lisa Kleypas

domingo, 14 de noviembre de 2010


Título: Christmas Eve at Friday Harbor
 Autora: Lisa Kleypas
1º S. Friday Harbor



La repentina muerte de Victoria Nolan es un duro golpe para sus tres hermanos y para su hija Holly quien, traumatizada, no ha pronunciado palabra desde el accidente que le costó la vida a su madre. Victoria no dejó testamento pero sí una última voluntad: a su hermano Mark le pide que se convierta en el tutor legal de Holly y le da un único y conmovedor consejo: “empieza queriéndola, el resto llegará solo”.
Así, de la noche a la mañana, Mark pierde a una hermana y se convierte en el mundo de su sobrina de seis años. Hasta entonces la relación que tenía con Holly no pasaba de reuniones en fechas especiales y algún regalo. Mark es un soltero convencido y aunque tiene una relación, no está preparado para dar un paso más ni quiere imponer a nadie las que considera son sus responsabilidades. Pero sí logra persuadir a su hermano Sam para que Holly y él se muden a su casa. Sam accede y así se inicia la convivencia entre la silenciosa y tímida Holly y dos de sus tíos. Una convivencia que los cambiará a los tres.

Maggie Conroy enviudó dos años atrás. Aunque su numerosísima familia vive en Bellingham, se traslada a Friday Harbor, en las islas de San Juan, cerca de Washington. Allí abre una tienda de juguetes y allí conoce a la pequeña Holly, que le roba el corazón al instante, y a su adusto tío Mark que le provoca emociones que creía muertas y se juró no volver a sentir.
Gracias a Maggie y a su don para conectar con la imaginativa mente de los niños, Holly recupera la voz y un vínculo muy especial se forma entre ellas.
A pesar de mantener una relación con Shelby, Mark se siente cada vez más atraído por la huidiza y hogareña Maggie, una mujer con la que parece tener muy poco en común.
Mark es un solitario, un hombre endurecido y un tanto cínico que no cree en el amor, en la familia ni mucho menos la magia. Maggie es un alma herida, soñadora que cree que los sueños pueden hacerse realidad gracias a la magia.
La pequeña Holly, necesitada de una familia, lazos y seguridad los unirá día a día de un modo que ninguno busca ni quiere, pero contra el que les resulta muy difícil luchar. ¿Pero será suficiente para derribar los obstáculos que los separan?

Christmas Eve at Friday Harbor es una historia corta, dulce y entrañable, una lectura perfecta para una época en que sólo desees creer en la bondad de la gente y la magia del amor. Es casi como un cuento navideño. Y a diferencia de las tres anteriores novelas contemporáneas de Lisa Kleypas, está escrita en tercera persona. Pese a su extensión -cuenta con poco más de doscientas páginas- me ha parecido una historia enternecedora que te deja con las emociones a flor de piel.

El argumento de esta novela es muy sencillo, con lo que no hay grandes sorpresas ni grandes secretos. Un hombre que no cree en el amor, una mujer que ha sufrido por amor y una niña pequeña que necesita sentirse querida y segura son los tres vértices de esta historia.
Mark Nolan es el mayor de los hermanos. Todos viven en Friday Harbor, en la isla de San Juan. Victoria es la única que abandonó las islas, el resto siguen allí. Mark tiene una cadena de cafeterías, Sam dirige unos viñedos y Alex, el menor y más taciturno, tiene una constructora. Ninguno de los hermanos Nolan cree en el matrimonio ni el amor. Aunque Alex está casado no parece feliz. Y cada uno se ha volcado en sus respectivos trabajos y los han convertido en el eje de sus vidas. Pero llega Holly... y Maggie. Y todo cambia.

Maggie vio morir de cáncer a su marido, lo vio apagarse poco a poco y es tanto el dolor que aún siente que se niega volver a enamorarse. No cree poder soportarlo. Pero la pequeña Holly le roba el corazón, con su dulzura y con esa necesitad de cariño que parece gritar a los cuatro vientos. Poco a poco Maggie y Holly se hacen amigas, confidentes, cómplices... tal vez algo más.
Pero si Holly le tiene cautivada, su serio tío aún más.

Aunque pudiera parecer que se trata de una novela con motivo o excusa de las Navidades, creo que su función es más bien la de presentarnos a los hermanos Nolan de cara a las próximas novelas. Es cierto que el espíritu navideño está de algún modo presente en la historia, pero desde mi punto de vista es más bien la creencia en la magia y en hacer realidad los sueños el punto de partida de Christmas Eve at Friday Harbor.
Ésta es una de esas novelas con las que tengo la sensación que depende de lo que busques para determinar si te decepciona o no. En mi caso me ha gustado muchísimo, pero como digo en cada libro de Lisa Kleypas, siempre disfruto con sus historias. Creo que todas tienen algo especial.
Es cierto que estamos ante una novela muy corta, pero no me he quedado con la sensación de que todo suceda apresurado o que queden flecos sueltos.

En esta primera novela de Friday Harbor nos presenta el marco donde transcurre la historia y transcurrirán el resto, el entorno, el tipo de vida y costumbres en las islas. En definitiva cómo vive la gente de Friday Harbor.
Se centra en Mark pero nos presenta a Alex y Sam, y se dan las primeras puntadas que tejerán esta nueva saga.

Después de leer los libros sobre los hermanos Travis, me apetecía muchísimo volver a leer a Lisa Kleypas en otra novela contemporánea que para mí ha sido una de las grandes y maravillosas revelaciones en estos últimos años.
Aunque hubiera preferido una novela más extensa, Christmas eve at Friday Harbor no me ha decepcionado. Para mí es una de esas historias que sé que me dejarán siempre con una sonrisa en los labios, una novela dulce y entrañable, un puerto seguro en el que refugiarme cuando quiera volver a leer algo de estas características. Para mí pasa a serlo. Es casi como una de esas comedias románticas que ves acurrucada en el sofá una tarde de invierno, sin más. Una historia que me ha caldo por su sencillez.

Creo que aunque el entorno es primordial, casi un personaje más, el núcleo de la novela son los hermanos Nolan, sobre todo Mark... y también Holly. Aunque parte de la historia gira en torno a la vida en Friday Harbor, a por qué Mark, Alex y Sam son como son y tienen esa concepción del amor y del matrimonio, la historia de amor de Mark y Maggie me ha parecido preciosa, dulce, paciente... realmente muy bonita.
Me gusta porque son personas muy diferentes, con bagajes emocionales que les han marcado. Me gusta sus concepciones tan dispares. Y me gusta el resultado.
Si tuviera que recomendar esta novela, lo recomendaría sin dudarlo. A pesar de que es corta, a pesar de que sirve como introducción al resto, a pesar de que podrías esperar algo más.
A mí si una historia me despierta emociones, me deja con el corazón en la garganta y una sonrisa en la boca me basta. Es lo que busco, es lo que quiero encontrar al leer una novela romántica. Y Lisa Kleypas lo consigue con Christmas eve at Friday Harbor.

En recuerdo

jueves, 4 de noviembre de 2010

a Manuela Naya

Una de las grandes damas de la novela romántica.


Hasta el día en que las notas de una melodía, en un nuevo baile,  nos haga reencontrarnos.


Siempre en mi corazón, Manuela.







Buenas vibraciones - Lisa Kleypas

martes, 2 de noviembre de 2010

Título original: Smooth-talking stranger
3º Serie Travis
Autora: Lisa Kleypas
Género: Romántica contemporánea
Editorial: Vergara



Dejando atrás una infancia difícil dentro una familia disfuncional, con una madre problemática, un padre ausente y una hermana inestable, Ella Varner vive en Austin donde trabaja como columnista para una revista, aconsejando sobre problemas sentimentales. Mantiene una relación estable con Dane, un joven ecologista y vegetariano acérrimo, junto al que se siente segura y tranquila.
Pero la tranquilidad en su vida desaparece de un plumazo, volviéndola de pies a cabeza, el día que recibe una llamada de su madre, exigiéndole que se traslade a Houston para hacerse cargo de su sobrino recién nacido, el hijo de su hermana Tara, quien tras dejarlo al cuidado de la madre de ambas, ha desaparecido sin dejar rastro.

Ella viaja de inmediato para hacerse cargo de Luke, en lo que se supone será un período breve: hasta que descubra el paradero de Tara. Sin embargo, las cosas no van según esperaba, ya que Tara ha ingresado en una clínica, a causa de sus problemas psicológicos y le pide a Ella que se haga cargo del bebé durante tres meses.
Dane se niega a que Luke vaya a vivir con ellos. Así que, dado que Ella se niega a desentenderse de Luke, deciden separarse y opta por permanecer en Houston para buscar al padre del niño. Tara no quiere desvelar el nombre de ese misterioso hombre pero Ella, investigando la poca información con que cuenta, elabora una lista de “sospechosos”. La lista la encabeza Jack Travis, el hijo mediano del multimillonario Churchill Travis.

Sin pensárselo dos veces, Tara se presenta en la oficina de Jack y le exige que se haga la prueba de paternidad para descubrir si es o no el padre de Luke. Jack niega ser el padre del pequeño, pero accede a someterse a los análisis para disipar las dudas de Ella.
A Jack le precede su fama como mujeriego, irresponsable, machista y posesivo, pero eso no impide que Ella se sienta atraída inmediatamente por él. A su vez, Jack no oculta el evidente interés que siente por Ella, una mujer atractiva pero sencilla, muy diferente del tipo de mujeres con que se ha relacionado en el pasado. Poco a poco la relación entre ellos va haciéndose más cercana e íntima.

Ella sabe la de ellos es una relación, sin futuro, con los días contados; después de todo son polos opuestos, personas con un concepto muy diferente de la pareja, con esperanzas y deseos incompatibles, pero a pesar de ello, sin ser muy consciente de cómo o por qué sucede, siente que Jack va logrando derribar las barreras que ha alzado durante años para proteger su corazón, del mismo modo que Luke despierta en ella sentimientos nuevos que le llevan a pensar si cuando llegue el momento, será capaz de devolverlo a Tara y seguir con su vida como si nada...

En la esperadísima novela, al menos por mí, Buenas vibraciones, Lisa Kleypas nos presenta la historia de Jack, el segundo de los hermanos Travis, y Ella Varner.
En mi opinión, ésta es la más romántica de las tres novelas contemporáneas publicadas hasta la fecha, ya que, a diferencia de las anteriores, la trama desde el principio se centra en la relación de Jack y Ella, nuevamente en primera persona.
Aunque la infancia de Ella está muy presente en la novela, esbozando cómo fue su vida para que entendamos las razones que la han llegado a convertirse en la mujer que es, en ningún momento se revive ésta ni se dedican capítulos expresamente a ello, tal como sucede en Mi nombre es Liberty y en El diablo tiene ojos azules.
Cómo cambia la vida de Ella, tras la llegada a ésta de Luke, también es uno de los puntos más importantes de la novela, describiendo cómo se adapta al cuidado de un bebé, sus horarios de sueño, las comidas... en definitiva, a la maternidad.

La novela no es tan intensa como El diablo tiene ojos azules, de hecho la atmósfera dominante es más alegre y ligera, pero me ha parecido una historia muy romántica en la que desde las primeras escenas queda muy patente que existe un clima de complicidad e intimidad entre Jack y Ella dando lugar a escenas preciosas y también muy divertidas.
Luke es un pilar importantísimo de la historia, ya que es el causante de que Ella se traslade a Houston y conozca a Jack, y que introduce una nota dulce y tierna en la trama.

Una de los aspectos que más me han gustado de esta novela es la historia romántica, ya que poco a poco vas notando cómo la atracción nace entre la pareja protagonista.
La imagen esbozada por Jack en las novelas anteriores pasa a verse bajo otra óptica, ya que como es lógico y de esperar conocemos al verdadero Jack, más allá de lo que parece ser a primera vista y nos muestra a un hombre leal, cariñoso, divertido, con un deje de posesividad que le lleva a poner a prueba su paciencia para llegar al corazón de Ella, una mujer que se esconde detrás de una barrera.
Ella es una protagonista diferente de muchas heroínas románticas. Procede de una familia disfuncional, lo que le ha llevado a buscar la soledad como un modo de evitar ser herida. La relación con Tara, su hermana, así como lo diferentes que son, muestra dos caras de cómo ambas han crecido y han sobrevivido a una infancia difícil y a una complicada relación con su madre.

La presencia de temas de tinte social es una constante en las novelas contemporáneas de Lisa Kleypas y, en mi caso, es uno de los puntos que más me atrapan, ya que los protagonistas muestran una dosis mayor de humanidad y cercanía para las lectoras, que al estar la novela narrada en primera persona resulta más directa y nos hace verla a través de sus ojos.

Me ha gustado muchísimo la novela, me ha encantado el carácter de la relación entre Jack y Ella, que me parece muy romántica y muy tierna. El clima de complicidad entre ambos es muy palpable, queda patente a través de diálogos ágiles, divertidos y con una punzada de mordacidad en ocasiones que hacen la lectura muy amena.
Me parece preciosa la manera en que Jack va derribando las barreras con que Ella se rodea, cómo enfrenta los obstáculos que ésta ve insalvables, cómo aborda la relación con la madre y hermana de Ella, así como con Luke; me ha conmovido cómo Luke va convirtiéndose en el eje de la vida de la joven, cómo cambia su vida y sus prioridades. La manera en que se describe cómo Ella se ve rodeada de biberones, pañales... es muy cercana y tierna.

Como creo es de espera, el papel del resto de la familia Travis, de Gage y Liberty, de Haven y Hardy es muy importante y da pie a muchas escenas.
Buenas vibraciones es una novela ágil, tierna y romántica pero cargada de sentimientos que Lisa Kleypas narra con simplicidad dando lugar tanto a una historia de amor preciosa tanto entre una pareja como entre una mujer y un recién nacido.

Como me ha sucedido con las dos novelas anteriores, Lisa Kleypas me ha vuelto a cautivar con Buenas vibraciones, con la que creo demuestra con creces la calidad de sus novelas contemporáneas y que es una autora a tener muy en cuenta. Espero, fervientemente, que no pase mucho tiempo para que podamos leer la historia del último de los hermanos Travis, Joe...  ¡¡¡porfa que la escriba!!!