Dama de tréboles - Olivia Ardey

lunes, 3 de diciembre de 2012

Título original: Dama de tréboles
Autora: Olivia Ardey
Género: Romántica histórica (Oeste)
Editorial: Romanticae (La esfera de los libros) 2009


1884. Ethan Gallagher está decidido a retomar las riendas de su vida. Pero no sospecha que, gracias a un naipe, regresará a su rancho con dinero en los bolsillos… y con  la enigmática Linette convertida en su esposa.
La vida en común no es fácil para dos extraños unidos por un matrimonio de conveniencia y nada más llegar a Indian Creek, empiezan los problemas. Ethan tratará de descubrir qué secretos del pasado oculta aquella hermosa mujer tras sus silencios y su actitud esquiva. Linette deberá asumir el reto de traspasar la coraza de orgullo del rudo irlandés y algo mucho más difícil: enseñarle a amar.
Cuando la pasión da paso al amor y sus vidas empiezan a unirse, Ethan tendrá que enfrentarse a la decisión más dura de su vida: ¿ayudará a su esposa a reencontrarse con su pasado y se arriesgará a perderla o cargará con el peso de seguir a su lado sin contarle nunca la verdad?

Me encantan las novelas del oeste, disfruto mucho con el tipo de historias que el entorno en que se desarrollan propicia. Las historias de pistoleros, vaqueros y forajidos tienen algo que las  hace irresistibles para mí.

Así que lo cierto es que cada vez que comienzo una novela ambientada en el Oeste, pienso en agrestes parajes, tierras áridas y viajes interminables en caravanas, aunque sé que no todas son así. Afortunadamente, debo añadir, pues no tendría mucho aliciente leer una novela que no va a contarte nada nuevo.

Confieso que, tal vez, por eso esperaba que Dama de tréboles fuera una historia de ese tipo. Sin embargo, enseguida me percaté que se trataba más bien de una novela de carácter costumbrista. Y aunque adoro una buena novela romántica en el oeste, plagada de aventuras y desventuras, también siento debilidad por ese tipo de historias más cotidianas. Porque me gusta que me cuenten cómo era la vida de aquel entonces y además de disfrutar con una historia de amor, quiero adentrarme en otros tiempos y vivir otras vidas.
Y eso es, en gran medida, lo que he encontrado en esta novela.

En Dama de tréboles ha vislumbrado retazos de como era posiblemente la vida en el oeste americano en 1884 o, por lo menos, en esa región que crea la autora: Indian Creek y, en especial, como era para una joven, sin familia ni recursos, que termina casada con un perfecto desconocido, tal como le sucede a Linette.

Y de ese modo nace la historia de amor de Ethan y Linette, una historia que me ha parecido muy bonita, en cierto modo diría que dulce, a pesar de que no comienza con buen pie y Ethan pueda parecer un poco déspota, pero desde mi punto de vista es un fiel reflejo de la realidad de la época y de la situación que viven en sí.  Después de todo Linette es una esposa impuesta a Ethan, así que el comportamiento de uno y otro me parece coherente. No podría concebirla de otro modo.

Entre los secundarios me ha cautivado la historia de Elizabeth y John, a pesar de que no se profundiza en ella tanto como en la principal. Lógico por otra parte. Me ha gustado por el contraste que he encontrado entre la historia de Linette y Ethan, que transcurre en un entorno más rural, al desarrollarse durante el día a día en un rancho, y la de Elizabeth y John en un entorno más urbano, puesto que pertenecen a una clase social más acomodada, con lo que se mueven en otros ambientes y se codean con otro tipo de personas. Todo ello propicia una novela de contrastes y texturas muy diferentes.

Me ha gustado la narración pausada y elaborada utilizada para contar Dama de tréboles. Me ha gustado como alterna episodios lentos con otros más ágiles, me han gustado las cuidadas explicaciones y descripciones de la época, las costumbres o la historia. De todo ello se desprende que detrás hay una minuciosa y cuidada labor de documentación. Puede que eso no haga la novela mejor como novela romántica, pero sí más madura y coherente. Más realista. Sé que muchas lectoras prefieren una novela que describa la realidad de una manera edulcorada, pero a mí me gusta detectar pinceladas de realismo y en esta novela las he encontrado hasta casi poder observar en mi cabeza las calles y edificios que forman Indian Creek. 

De cualquier manera, creo que es algo a alabar porque al menos a mí, Dama de tréboles me ha dejado ese regusto descolorido y polvoriento que asocio a una historia de vaqueros y rancheros, en la que casi puedes oír el sonido de las espuelas sobre los tablones de madera o el de las puertas del Saloon al cerrarse con estrépito. Pero sobre todo y ante todo, en mi opinión, Dama de tréboles narra una bonita historia de amor que me ha proporcionado una lectura muy placentera y he podido disfrutar, por fin, de una novela del oeste que tanto me gustan.

3 comentarios:

  1. Muchísimas gracias por tu reseña, Mariam. Estoy encantada con tus palabras porque has dado en el clavo respecto a mi intención cuando escribí la novela. La ambienté en a los pies de las Rocosas porque quería paisajes verdes, en 1884 porque quería una historia de cuando el Oeste empezó a parecerse al Este. Y con el contraste del ambiente urbano de DENVER con respecto al rancho Gallagher. Una reseña fabulosa de verdad. Un abrazo y mi agradecimiento por dedicar tu tiempo a la novela.

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  2. Esta novela es sumamente preciosa, Mariam. Estoy totalmente de acuerdo con esta reseña. La leí hace algún tiempo y me enamoré de ese irlandés cabezota. Olivia es una artistaza describiendo sentimientos.
    Saludos.

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  3. ¡Holaaaa!
    Me alegro mucho de leer que te ha gustado, Olivia. Sólo he tratado de explicar las sensaciones que tu novela me ha hecho llegar, pero me hace muy feliz saber qué era justo lo que querías transmitir. Pero ahí el mérito es tuyo porque, al menos a mí, me lo has transmitido. Realmente me ha parecido una historia preciosa y muy cuidada, algo que creo es importantísimo. Así que gracias a ti por darme la oportunidad de leer una novela así, ¡y del oeste! que me encantan. ¡Gracias por molestarte en contestar! Te mando un abrazo muy fuerte.

    Hola Miranda, ¡qué alegría leerte! Te mando un saludo muy cariñoso.

    Perdón por no contestar antes, tengo problemillas con el ordenador y me lleva de cabeza todo el fin de semana.

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