Cázame si puedes - Susan Elizabeth Phillips

sábado, 21 de julio de 2012


Título original: Match me if you can
6º Chicago Stars
Autora: Susan Elizabeth Phillips
Romántica contemporánea




Confieso que si no conociera ya como son las novelas de Susan Elizabeth Phillips, puede que alguna que otra vez, mientras las leo, arqueara la ceja en un gesto de escepticismo, por otra parte tan característico de algún que otro protagonista de novela romántica.
Su estilo desenfadado y, si se me permite decirlo, un poco estrafalario -así al menos me parecen de entrada algunos de sus personajes o las situaciones que describe- tal vez no me haga arquear la ceja, pero sí pestañear repetidamente en algunas ocasiones. Pero lo cierto es que me encanta ese estilo y me divierto muchísimo con sus novelas. Y, sinceramente, creo que no hay otra autora igual a la hora de escribir este tipo de historias.

¿Pero por qué digo todo esto? Pues porque la primera escena de Cázame si puedas me produjo cierta perplejidad (no sé la razón a estas alturas) y dibujó, nada más comenzar, una sonrisa en mi cara.

Porque es, ciertamente, una presentación peculiar de Annabelle Granger, la protagonista de esta historia, cuando desaliñada y al volante de Sherman, el viejo coche de su difunta abuela, se dirige a entrevistarse con un posible cliente (elegante y adinerado).
Como la novela, Annabelle me ha divertido muchísimo. Es refrescante, directa, divertida (me repito, lo sé, pero es que es muy divertida), tierna y muy tenaz. ¿Y cuál es su objetivo en la vida? Hacer despegar Perfecta para sí, la agencia de contactos que ha heredado de su abuela.
La peculiar anciana tenía algunas ideas, a juicio de Annabelle, obsoletas sobre el negocio que no pasó de emparejar a algunos de los jubilados del barrio. Pero tras heredar el negocio Annabelle la ha pulido y adecentado un poco.
O en ello está.
La agencia ha dejado de ser Bodas Myrna para ser Perfecta para ti y Annabelle pretende ampliar el perfil de sus clientes con gente menor de setenta años. Gracias a su queridísima amiga Molly, sabe que uno de los solteros más codiciados de la ciudad, el representante deportivo Heath Champion, alias “La Pitón”, está buscando esposa. O más bien paga para que se la busquen porque es un hombre tan pero tan ocupado que no tiene ni tiempo.

Aunque de origen humilde, Heath ha luchado con denuedo por dejar atrás una infancia marcada por la violencia y el alcoholismo de su padre, y por superar sus complejos. Con los años ha escalado socialmente, se ha refinado y culturizado, incluso enmascarando el acento que delata su origen. Pero ahora, a los treinta y cuatro años, ha llegado el momento de adquirir algo más, la última muestra de la posición que ocupa: una esposa modelo que, cual trofeo, pueda presentar con orgullo antes sus clientes, algunos de los deportistas más influyentes y conocidos del país.

Heath Champion es, entre otros, el representante de Kevin Tucker, el marido de Molly, y ha contratado los servicios de la agencia de Portia Powers. Alta, delgada, de buena posición e implacable en los negocios, es la rival de Annabelle por encontrar la esposa perfecta para Heath.

Ni siquiera sabiendo que ya ha contratado a Portia, Annabelle ceja en su empeño por hacerse con ese nuevo cliente. Al ser un hombre rico y muy conocido, si lograse ser quien le presentara a su futura esposa, Annabelle sabe que lograría muchos clientes y publicidad. Así, comienza una pequeña competición con Portia por encontrar la esposa perfecta a “La Pitón”. Pero dar con esa mujer, ese dechado de virtudes, resulta ser una misión un poco complicada para ambas.

Aunque en principio Heath confía más en el juicio de Portia que en el de Annabelle, acaba haciendo que sea ella la que acuda a todas las citas para conocer a las candidatas, tanto las de su agencia como las de Portia. Y cuando descubre de su amistad con Phoebe Sommerville Calebow, la dueña de los Chicago Stars, decide que Annabelle puede ser más útil aún de lo que parece y desde entonces se separa tan poco de ella como de su móvil (se pasa la novela con el móvil pegado a la oreja).

Para mí Cázame si puedes es una de las novelas más divertidas de cuantas componen la saga de los Chicago Stars. Sé que no goza de tanta popularidad como otras, ni siquiera es considerada una de las mejores -al menos es la sensación que tengo- pero me divierte muchísimo y creo que cuenta una bonita y peculiar historia de amor.

Me ha gustado la pareja que forman Annabelle y Heath desde que se produce el primer encuentro. Sí, ya sé que Heath no parece de entrada un hombre considerado. Al contrario es bastante déspota con Annabelle. Pero al ser ella tan ocurrente e ingeniosa -con algunas escenas me he destornillado de risa- forman una pareja peculiar que, evidentemente, choca a cada instante. Y tengo debilidad por ese tipo de parejas. Ésas que parecen incompatibles, de las que piensas que uno de ellos es, como Heath, pelín insoportable.
Pero como en todas las novelas de SEP, hay que descubrir que se esconde bajo la superficie del representante deportivo más implacable y eficiente de la ciudad.

Me ha resultado muy gracioso que durante casi toda la novela Annabelle se refiere a él como “igualito a sus hermanos” y, aun así, no pueda evitar sentirse atraída por él. Annabelle procede de una familia de triunfadores que no comprende ni su excéntrico trabajo ni aprueba a los hombres con que suele salir, como su último novio.

El que los amigos de Annabelle sean, casualmente, las mujeres de los jugadores de los Chicago Stars, entre otras, propicia que personajes como Dan y Phoebe Calebow o Molly y Kevin Tucker estén muy presentes, así como los niños que, como es habitual, protagonizan escenas hilarantes.

También tengo que mencionar a Portia Powers y Bodie, el amigo de Heath que hace las veces de guardaespaldas, chófer y todo lo que se tercie. Juntos protagonizan una historia, en mi opinión, muy bonita. Me he reído con ellos pero también me he emocionado en algunos momentos.

Creo que Cázame si puedes es una novela desenfadada, divertida, tierna y peculiar, como lo son las de esta escritora.
He disfrutado mucho leyéndola porque, por un lado, no he podido dejar de reír con las peripecias que viven sus protagonistas y por otro, me ha emocionado y enternecido con otros momentos que comparten. Me gusta Annabelle porque es leal, valiente y tan ocurrente que no puedes dejar de leer. Me gusta Heath a pesar de que, como digo antes, de entrada pueda resultar antipático. Pero esa es parte de la magia de la historia.
La presencia de personajes como Molly, Kevin y la pequeña Pippi, o Phoebe, rodean la historia de un aura de familiaridad y de reencuentro con viejos conocidos. Y antes de acabar tengo que confesar que con las escenas de los jubilados que acuden a la agencia de Annabelle me he reído y mucho.
En fin, que para mí Cázame si puedes es otra gran y estupenda novela de Susan Elizabeth Phillips.

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