A week from Sunday - Dorothy Garlock

viernes, 30 de noviembre de 2012

Título: A week from Sunday
Autora: Dorothy Garlock
Género: Romántica contemporánea
Publicada: Grand central publishing noviembre 2007




La muerte de su padre supone para Adriana Moore un doble golpe: el dolor por su pérdida y el descubrimiento de que, gracias los oscuros subterfugios del abogado de éste, Richard Pope se ha convertido en el heredero de la fortuna Moore. Apenas oficiado el funeral, le da un ultimátum a Adriana: o se casa con él o quedará totalmente desamparada. Y en un gesto “de comprensión” le da un plazo de una semana para responderle: una semana desde el domingo…
Pero de antemano se siente muy seguro de sí mismo.

Adriana siente cómo el mundo que ha conocido hasta entonces se abre a sus pies. Al dolor de perder a su padre, se suma el sentirse alienada, arrinconada y obligada a ir en contra de sus deseos. De ninguna manera desea casarse con Richard Pope, un hombre que la aterra con su presencia. Debajo de esa fachada de cáustico abogado, presiente que se esconde un ser frío y ambicioso que no ha dudado en manipular los deseos de un moribundo.

Adriana opta por huir y apenas un día antes de que se cumpla la fecha límite, impuesta por Pope, toma algunas de sus cosas y emprende la huida. Su idea es buscar ayuda de una tía por parte de madre, una mujer a la que recuerda con cariño y le inspira confianza. Es un pariente lejano pero es su última oportunidad de salvarse.

Una tormenta se desata mientras huye y pierde el control de su coche, impactando con una camioneta cargada de botellas de alcohol. El conductor del otro vehículo, fuera de sí, la emprende a gritos con ella hasta que ésta pierde la conciencia.

Al volver en sí se encuentra en un pequeña clínica donde una amable doctora le pone al tanto de su situación: no presenta heridas graves, pero su coche está destrozado y el conductor del otro vehículo continua furioso con ella, ya que la responsabiliza del accidente, a causa del que ha perdido todo el alcohol que transportaba para su taberna. Para colmo, otro hombre viajaba con él en la camioneta siniestrada, su amigo y pianista en la taberna, que a consecuencia del accidente ha sufrido una fractura en una de sus manos, lo que le impide tocar el piano.

Adriana teme a ese iracundo extraño que cada vez que se acerca a ella es para importunarla y amenazarla.
Finalmente, sabiendo que Adriana huye de alguien, la doctora tercia y parece dar con la solución.
Adriana necesita un lugar donde vivir hasta que su coche sea reparado, Quinn Baxter (el energúmeno conductor) necesita a alguien que cuide de su hermano inválido, un joven adolescente que está confinado a una silla de ruedas y que ha perdido las esperanzas de recuperación, algo que Quinn no ha hecho.
Al mismo tiempo, Adriana ayudará en sus estudios a Jesse Baxter y ocupará el lugar del pianista herido en la taberna, algo que la escandaliza sobremanera; pero sintiéndose responsable cree que debe hacerlo.

Adriana Moore es una joven de buena familia, cuya educación ha versado en torno a la música, la literatura y una vida hogareña. Gran parte de su vida la ha pasado cuidando a sus seres queridos; primero a su madre enferma, fallecida años atrás, y en los últimos tiempos a su padre.
No habiendo hecho otra cosa, no cuenta con los medios suficientes para valerse por sí misma y, aunque le horroriza la idea de tocar el piano en una taberna, se culpabiliza de los problemas que atraviesa Quinn. Por ello acepta.

Quinn Baxter es un joven leñador que a la vez que trabaja como tal, regenta la taberna que tiempo atrás perteneció a su padre. Defraudó a éste cuando se negó a seguir con el negocio familiar, siempre quiso ser leñador. Pero tras la muerte de su madre y el accidente que dejó en silla de ruedas a Jesse, su hermano menor, sabe que necesita mantener el negocio para que un día sea el legado de Jesse y el joven pueda valerse por sí mismo.
Tras su fachada ruda y su mal genio, se esconde un hombre de principios, un trabajador incansable. En el fondo, sabe que su reacción ante Adriana es excesiva, admite que la joven no pudo evitar el accidente, pero necesita culpar a alguien y necesita su ayuda, con lo que se aprovecha de las circunstancias.

Mientras Adriana se enfrenta a una vida abismalmente opuesta a la que ella ha conocido hasta la fecha, empieza a sentirse parte de esa pequeña población de leñadores, de gente sencilla y humilde… y, ante todo, de las vidas de Quinn y Jesse Baxter.
Poco a poco se encariña del joven Jesse, incluso nota cómo una inexplicable atracción nace hacia Quinn. No obstante hay dos sombras que enturbian su vida: una es Lola, la mujer que trabaja en casa de Quinn y que la ve como una rival por conquistar al mayor de los Baxter, y la otra es Richard Pope, quien sabe no dejará de buscarla para obligarla a cumplir sus planes.

A Week from Sunday es la última novela publicada de Dorothy Garlock, con lo que no está disponible en español, al menos de momento.
Dorothy Garlock es una autora de la que tan sólo se han publicado dos novelas en nuestro idioma. Es una escritora consagrada, con una extensa bibliografía y de la que había leído muy buenas referencias. Todo ello me llevaron a interesarme en sus novelas y A Week from Sunday es la primera que leo. No será la última.

He descubierto en sus páginas una historia sencilla, que destila humanidad y el día a día de personas de origen humilde. No existen grandes conflictos, tan sólo la vida de un joven leñador y su hermano inválido y cómo sus vidas cambia el día que la joven señorita de sociedad, Adriana Moore, irrumpe en sus ordenadas y simples vidas.

La novela está ambientada en los años 30, concretamente sucede en 1935. Es un marco histórico que, además, visto a través de los ojos de personas humildes, refleja los problemas económicos y sociales que imperaron en los años 30 en Estados Unidos.

Como digo no hay grandes sobresaltos. Desde el principio conocemos a los antagonistas de la novela: Lola, una mujer ambiciosa que aspira a casarse con Quinn, y que ve en Adriana una enemiga desde el primer día; y Richard Pope que persigue a la joven Moore hasta dar con ella.
Al margen de esto, la novela refleja el día a día de Quinn, Adriana y Jesse, cómo van forjándose unos lazos entre ellos, cómo van descubriéndome mutuamente, tras la animadversión y miedo iniciales.

Adriana es un personaje que no sufre grandes cambios a lo largo de la trama. Su esencia, su educación culta y refinada, está siempre presente en su día a día. La autora refleja muy bien cómo le cuesta dejar de lado los convencionalismos sociales.
De Quinn en cambio vemos un cambio mayor. En realidad no es cambio, pero al principio se nos presenta como un hombre malhumorado y hosco. Poco a poco afloran otros aspectos de su personalidad: sus principios, su valor y su sentido del deber, incluso su sentido del humor. Desde el principio no puede evitar incordiar a “Annie”, como él llama a Adriana, y ver debajo de su fachada de joven inalcanzable, la mujer que nunca ha tenido oportunidad de ser y que siempre soñó ser.

Por otro lado, me ha gustado especialmente los lazos que nacen entre Jesse y Adriana, cómo ésta le ayuda, cómo él se abre a ella y nace un cariño y una confianza enternecedores.
El único punto débil que le encuentro al libro es el personaje de Richard Pope. Es un hombre que esconde demasiados odios y envidia hasta el punto que, en mi opinión, se convierte en un personaje muy estereotipado en su papel de malo de la novela.

A Week from Sunday es una novela sencilla, sin grandes sobresaltos, que narra una historia de amor dulce y sencilla, basándose en la cotidianeidad de personas humildes, en sus sentimientos y problemas para crear una atmósfera humana y cercana, casi como si formaras parte de esa pequeña población.

Ruta 66 - Dorothy Garlock

Título original: Route 66: Mother road
Autora: Dorothy Garlock
Género: Romántica contemporánea
Publicada: El Andén, Horizonte Febrero 2009



Durante los años de la Gran Depresión, miles de americanos se ven obligados a abandonar sus tierras malogradas y a unirse a la diáspora de granjeros que emigraron en busca del sueño dorado de la gran California. En su camino, muchos de ellos pasan por la gasolinera de la Ruta 66, donde vive Leona con su cuñado y sus sobrinas. Leona es soltera y tiene que soportar las maledicencias de la gente, incluso las de su propio hermano, un fanático religioso que la acusa de vivir en pecado. Solo encuentra la tranquilidad cuando un tejano llamado Yates la protege de la locura que se desata contra ella. Su dulzura y su carácter decidido y apasionado conquistarán para siempre el corazón solitario de Yates.

De todas las novelas que he leído de Dorothy Garlock, Ruta 66 no es la que más me ha gustado hasta la fecha, pero me aún así me ha encantado. Creo que es una historia preciosa, sencilla, dulce y, por momentos, también divertida. Además de contar la historia de amor de Leona y Yates, te adentra en la vida de esta pequeña comunidad de Sayre, en Oklahoma.

La novela comienza de un modo casual, casi pareciera que no tuviera importancia, cuando un extraño se detiene en la gasolinera que regenta Andy Connors, llena el depósito y se marcha. Pero más tarde regresa. Existe una razón. Tiene una deuda que desea saldar. Y poco tarda en hacerlo, pues cuando una mofeta rabiosa muerde a Andy, es ese extraño, Yates, quien se encarga de su negocio y de velar de sus hijas y su cuñada Leona. Es sólo su manera de devolverle el favor que años atrás le hizo a él.
Pero día tras día Yates va haciéndose más indispensable en la gasolinera, despertando el cariño y la confianza no sólo de Leona sino también de Ruth Anne y JoBeth, las niñas.

Aunque la novela no cuenta grandes incógnitas -salvo una muy al final del libro- ni azarosos dilemas, desde la primera página me sentí inmersa en la historia, en ese pequeño pueblo situado en la Ruta 66, la madre de todas las carreteras, pues todo aquel que se dirija a California debe atravesarla, y en las vidas de sus habitantes. Sobre todo en la de la familia que vive junto a esa gasolinera... y la historia de Leona y Yates.

Tal vez pudiera parecer que a medida que vas leyendo, no se cuenta mucho o no sucede gran cosa. Pero no es así.
Leona goza de muy mala reputación en Sayre por vivir con un hombre sin estar casada. Aunque quiere hacer oídos sordos a las maledicencias de la gente, en silencio Leona sufre por ello. Pero por cuidar de sus sobrinas está dispuesta a todo.
Yates tiene una deuda con Andy.
Su estancia allí durará a lo sumo seis semanas y aunque no espera encariñarse con Leona y las niñas así acaba sucediendo. Y empieza a conocer a la auténtica Leona, no la mujer inmoral de la que cuchichean todos.

Día tras días va conociendo también al resto de habitantes de Sayre y los alrededores -de ese modo también nosotras los conocemos- al locuaz y poco agraciado Deke, pero leal y protector, quien ha estado enamorado de Leona desde niños; a Virgil, el hermano fanático religioso de Leona quien no sólo la repudia sino que está dispuesto a todo por salvar de la “mala vida” a sus sobrinas, al sheriff Wayne Ham, a su ayudante Ernie, un tipo desagradable y muy amigo de Virgil, a Abe Patton el aliado de Virgil, al doctor Langley...
Y poco a poco va naciendo la admiración, el respeto y el cariño entre el adusto extraño y la repudiada Leona.

Como digo es una historia que en su sencillez me parece preciosa porque narra de una manera muy entrañable la vida de una pequeña comunidad, describiendo situaciones cotidianas y la mentalidad cerrada de algunos pueblos. Además, al estar ambientada en los años 30, en la época de la gran depresión, nos sitúa en un marco diferente al que solemos leer en otras novelas.

Sus protagonistas son personajes comunes y corrientes -aunque realmente Yates no es el hombre sin raíces que pudiera parecer- que cuentan una historia bastante cotidiana. Pero me ha encantado. Creo que Dorothy Garlock es una de las escritoras que logra como nadie tejer una historia que te llegue al corazón partiendo de personajes humildes, un entorno cotidiano y nada más que la vida cotidiana de ellos sus diferentes facetas para emocionarte. También para divertirte. Las bravuconadas de Deke, por ejemplo, o las travesuras de JoBeth me han divertido mucho. Sin embargo también hay lugar para aspectos más amargos.

Es eso lo que me me gusta de las novelas de Dorothy Garlock, que tratan sobre personas comunes y corrientes, narran hechos cotidianos y del día a día de una comunidad, y porque son historias humanas y costumbristas. Antes de leerlas ya sé que no encontraré una novela apasionada ni compleja, por ello ni lo espero ni lo busco. Lo que sí encuentro es una sonrisa en los labios al terminarla.


Pecados de verano - Dorothy Garlock

Título original: Sins of summer
Autora: Dorothy Garlock
Género: Romántica histórica
Publicada: Cisne 1999




La joven Dory Callahan es una madre soltera que vive con su hija, Jeanmarie, y sus tres hermanos. Por su condición de madre soltera es continuamente humillada y despreciada por sus hermanastros, Milo y Louis. Sólo James, el más joven y el único hermano de madre y padre que tiene, le muestra cariño y respeto. A diferencia de ellos, James es cariñoso y se preocupa por ella, pese a que todos lo juzgan como un joven impulsivo y un tanto imprudente. 

Viviendo en una región de leñadores, la vida de Dory es solitaria. No tiene contacto con nadie, menos con mujeres, por eso, el día que aparece en la puerta de su cabaña Ben Waller , que ha sido contratado por sus dos hermanos, junto a su hija, una jovencita muda de dieciséis años siente que su vida se ilumina. Su llegada significa algo de compañía en su vida. 

Pese al carácter brusco y zafio de los hermanos Callahan, Ben no se siente intimidado por estos e impone su punto de vista cada vez que lo juzga necesario, lo que da pie a un odio y una animadversión instantánea. Pero los Callahan saben que lo necesitan para que su negocio supere al de su rival, Chip Malone y eso les enfurece. 

Pese a las habladurías que los mismos Callahan extienden sobre Dory, Ben se forma sus propios juicios al respecto, más cuando es testigo del trato violento y vejatorio que le dispensan comienza a convertirse en el protector de ésta. Poco a poco el uno y el otro van sintiéndose más atraídos a pesar de que son un par de desconocidos y entre ellos nace una bonita historia de amor. 

Si el pasado de Dory es difícil y está rodeado de secretos, el de Ben no lo es menos. Acusado de un crimen que no cometió, pasó varios años en la cárcel. Cuando logró salir se forjó una nueva vida que le condujo hasta los Callahan. 

Pecados de verano es una novela que fue publicada hace bastantes años, de hecho a día de hoy está descatalogada, pero es uno de esos libros que no deberían ser olvidados. 
Es una novela sencilla cuyos protagonistas son personas con un pasado un tanto difícil: Dory quedó embarazada cuando era apenas una adolescente en un error de juventud que, a ojos de la región de leñadores donde vive, la marcan como una mujer de dudosa reputación; Ben pasó varios años en prisión y el único contacto que ha mantenido con mujeres es con prostitutas o de vida disoluta. 

Dory no está acostumbrada a tratar con un hombre que no la humille, insulte y que le muestre respeto y bondad. Ben no sabe cómo tratar a una mujer decente, pese a las habladurías. 
Con recelo y muchas dudas nace la relación entre ambos, una relación rodeada de amenazas, desprecios y que pone en peligro la vida de ambos, ya que Milo y Louis Callahan no están dispuestos a perder su parte de la herencia familiar ni su única oportunidad de imponerse sobre Chip Malone. 

Así como otras novelas de Dorothy Garlock, Pecados de verano destila humanidad e inocencia a través de sus páginas. Sí, pese al pasado de los protagonistas y la rudeza y desprecio que los rodea, la relación entre ambos está plagada de inocencia y llaneza. De un modo suave y dulce, con miedo e inseguridades, pero la lenta e inexorablemente sucede. 

Ambientada en el lejano oeste, en un entorno rústico y maderero, pese a la rudeza de los leñadores y trabajadores que rodean a estos personajes, la novela es muy entrañable. 

Por un lado por la relación entre Dory y Ben, por otra por algunos personajes secundarios como Jeanmarie, la hija de Dory, y como Odette, la hija adolescente de Ben, quien a consecuencia de ser muda y muy tímida, y a su atracción por James Callahan dan pie a escenas muy bonitas. James es un personaje bastante relevante en la trama, además de que tiene su propia historia secundaria con Odette. 

Los prejuicios sociales, el carácter déspota de los hermanastros de Dory, su odio hacia los Malone, el hombre más poderoso de la región, a quien les une una odio arraigado años atrás, son algunos de los aspectos que se confabulan para poner en peligro la historia de amor de Dory y Ben. 

En definitiva, Pecados de verano es una novela que consigue envolverte en un entorno maderero, rústico y rudo, pero que retrata una inolvidable historia de amor y una lectura que te deja con una sonrisa en los labios. 

Un baile con el diablo - Mary Jo Putney

domingo, 25 de noviembre de 2012

Título original: Dancing on the wind
3º Ángeles Caídos
Autora: Mary Jo Putney
Género: Romántica histórica
Publicada: Titania 2000




La imagen que Lucien Fairchild ofrece ante la Cámara de los Lores o en los bailes de sociedad, no deja entrever su otro yo: ese lado oscuro y misterioso al que pocos tienen acceso. En ocasiones, el apodo que sus compañeros y amigos le pusieran en Eton, Lucifer, le hace más justicia que el título de Conde de Strathmore. 

Ha finalizado la guerra, Napoleón se ha retirado pero las intrigas y traiciones continuan al acecho. Lejos del campo de batalla, en un momento en que los derrotados y vencedores caminan lado a lado, Lucien sigue trabajando para el servicio de inteligencia. Sigue el rastro de un espía inglés, el Fantasma, que durante la guerra actuó como espía para los franceses. Las pesquisas le conducen hasta el Club de los Demonios, un selecto y depravado grupo de Lores que han resucitado el llamado Club de Fuego del Infierno.

En su mayoría lo componen hombres que gozan de buena posición social, estatus y reconocimiento por sus títulos, pero dentro de él hay un grupo más reducido, al que sólo acceden pocos, los llamados Discípulos. Son hombres peligrosos, crueles, capaces de todo para saciar sus más bajos y sucios instintos, llegando a extremos inimaginables.

En una de las reuniones del Club de los Demonios, Lucien topa accidentalmente con Emmie, una tímida doncella a la que salva de ser violada por un de los Demonios. Lucien, un hombre que durante los últimos años ha vivido casi en celibato, para el que el sexo está lejos de ser placentero por la desazón y angustia que sufre posteriormente, siente que algo despierta al conocer a esa tímida doncella. Más tarde descubre que, en realidad, se llama Kitty. Luego conoce a la exuberante y pizpireta camarera, Sally y que resulta ser la muchacha que, siempre bajo apariencias, disfraces y nombres diferentes, se cruza en su camino una y otra vez. Sally, Jane, Cassie James... son nombres que se enlazan en un caleidoscopio de verdades y mentiras, donde nada es lo que parece ni nadie quien dice ser.

La obsesión de Lucien por la joven, a la que acaba apodando Lady Némesis, por sus múltiples personalidades y por no conocer en qué bando juega, pone en peligro su misión y su identidad. Con frecuencia, mientras se adentra en el peligroso entorno de los Demonios se encuentra con la muchacha y acaba actuando como un fiel caballero de brillante armadura, y la rescata una y otra vez.

Detrás de estos múltiples disfraces se esconde Kit Travers, una joven que trata de infiltrarse en el seno del club de los Demonios para descubrir el paradero de su hermana gemela, Kira, desaparecida dos meses atrás. De entrada desconfía de Lucien, lo cree uno más de los depravados Lores que participan de las orgías y mezquindades de ese club infernal. Sin embargo, tras ser rescatada por él en varias ocasiones, acaba viendo que, más allá de la apariencia dorada y peligrosamente atractiva de Lucifer, se esconde un hombre leal y protector, dispuesto a todo por hacer justicia.
Poco a poco acaba confiando en él pero, aún así, no hasta el punto de confiarle su corazón y sentimientos. Y ésa se convierte en la misión más peligrosa de todas: entregar no sólo su cuerpo sino  también su alma a Lucifer, el dorado Ángel Caído. 

Después de leer Tormenta de pasiones, la novela que da inicio a la maravillosa saga histórica de Los Ángeles Caídos, escrita por Mary Jo Putney, Lucien se convirtió en uno de mis personajes preferidos. Si bien es cierto, que siento debilidad por Nicholas, el Conde gitano, el leal y protector Lucien -cuyo apoyo me resultaba incongruente al principio- supo hacerse un hueco en mi corazón por su carácter y ese aire peligroso e intimidante a la vez que galante que exhibía.
En Un baile con el diablo conocemos las dos caras de Lucien, la del Conde serio y formal, el amigo leal que tantas veces está al lado del resto de Ángeles Caídos y la del agente peligroso y seductor.
En cierto modo es un personaje con dos caras, entrelazadas e indivisibles.
Aunque Kit, la protagonista de esta novela, es una mujer que nos ofrece muchas personalidades y disfraces diferentes, para mí Lucien es más complejo, pues él sí tiene dos caras.

Un Baile con el diablo me ha parecido una fantástica novela, que recrea una ambientación sórdida, misteriosa y peligrosa de un modo soberbio y cautivador, logrando a la vez ser el marco donde nace una preciosa historia de amor.
La infancia de ambos protagonistas está muy presente a lo largo de la trama. De un modo u otro ha marcado a los dos. En el caso de Lucien me ha sorprendido, aunque no demasiado. Sí lo han hecho los trágicos y desagarradores hechos que truncaron su niñez, no el modo en que le marcó como hombre. Pues su carácter leal, protector y sacrificado ha sido de sobras conocido en las novelas de Tormenta de pasiones y Pétalos en la tormenta.

Como es habitual, la documentación histórica sobre la que se sustenta esta novela está muy mimada. Desde mi punto de vista Mary Jo Putney es una de las autoras románticas que más cuidan y desgranan las peculiaridades de las épocas históricas en que transcurren sus novelas. 
Desde las calles de Mayfair, a castillos en las afueras de Londres, mazmorras y catacumbas o la elegante sala de baile de una respetable matrona o un teatro, Un baile con el diablo nos traslada de un escenario a otro con agilidad, maestría e intriga. Mientras se usurpan identidades, se describen secuestros o las orgías ofrecidas en el club de los Demonios nace casi tímidamente esta bonita historia de amor.
El suspense va in crescendo y, entre escena y escena, disfraz y nuevo escenario, Lucien y Kit se enamoran irremediablemente. Una historia dulce y sensual que seduce por el marco peligroso y misterioso en que tiene lugar y por el carrusel de emociones que despierta.

Con un protagonista como Lucien creo que la historia de amor no podía ser otra cosa que la de un caballero protector, un héroe y un leal compañero. No encuentro palabras para describir el abanico de sentimientos que esta historia ha despertado en mí.  Además la novela cuenta con el aliciente de pequeñas apariciones del resto de Ángeles Caídos, Nicholas, Rafe y Michael quien, sobre todo, juega un papel bastante importante. 
No puedo acabar este comentario sobre la novela sin dejar de señalar la manera en que Mary Jo Putney describe el nexo entre hermanos gemelos. En Un baile con el diablo es muy importante y es una peculiaridad que marca el carácter de la trama en muchas ocasiones, así como la manera de actuar de Kit y Lucien.

Desde mi humilde punto de vista, Un baile con el diablo es una de las novelas más notables de la saga de Los Ángeles Caídos. Es una historia en la que la atención no decae en ningún momento y donde se transmiten sentimientos y principios página a página. Amor, lealtad, sacrificio, amistad y confianza son algunos de los puntales sobre los que se sustenta esta novela romántica, protagonizada por una joven con múltiples identidades, oculta siempre tras un disfraz, y el leal y protector Lucifer de los Ángeles Caídos que, por fin, encuentra el amor.
Una novela maravillosa. 

Pétalos en la tormenta - Mary Jo Putney

Título original: Petals in the storm
2º Ángeles Caídos
Autora: Mary Jo Putney
Género: Romántica histórica
Publicada: Titania 1999




Rafe Whitbourne, el cínico duque de Candover, años atrás se enamoró perdidamente de la jovencísima Margot. Fue el primer amor para ambos, una deliciosa locura para la que tal vez no estaban preparados. Sus miradas se cruzaron a través del salón de baile y Rafe supo al instante que había encontrado a la mujer de su vida. Se comprometieron rápidamente y, con la misma celeridad, se separaron. Un malentendido, una gran desconfianza, los celos y la desilusión acabaron con el dulce amor de la pareja. Tras devolverle el anillo de compromiso, Margot desapareció y Rafe nunca volvió a verla con vida, pues al poco tiempo de separarse abandonó el país con su padre y murió.


Tal vez fue la juventud, el malogrado final o la trágica despedida pero Rafe nunca volvió a ser el mismo. Se volvió en un hombre cínico, desconfiado, un mujeriego al que no le importa relacionarse con mujeres casadas pues cree que ninguna es fiel. Han transcurrido trece años desde que Rafe y Margot se separaran, trece años sin sentir ni remotamente lo mismo por ninguna mujer. Hasta que conoce a Maggie.

Así como el resto de Ángeles Caídos, Rafe, valiéndose de su ducado y su puesto en la cámara de los Lores, a menudo ayuda a Lucien en sus investigaciones y trabajo de espía para el gobierno. Por ello viaja a París con una misión: descubrir si una de las espías en Francia que suele colaborar con Lucien es una traidora.

Nadie sabe quien es en realidad Maggie, la mujer que se infiltra entre los enemigos de Inglaterra bajo el nombre de María Bergen, la condesa de Janos. Para algunos es una traidora, para otras una espía, para otras es realmente una condesa. En realidad nadie sabe con certeza su nombre ni su país de origen. Ni siquiera Lucien ni sus superiores. Pero hay algo que Rafe tarda poco en descubrir: Maggie o la condesa de Janos o como quiera que se llame, físicamente podría ser su amada y a la vez odiada Margot.

Pétalos en la tormenta es la segunda de las novelas que componen la saga de Los Ángeles Caídos, protagonizada por el ilustre duque de Candover, Rafe. Es de todo el grupo de amigos el que posee el título nobiliario más elevado, un hombre frío, arrogante, autoritario y de vida disoluta. Cambia de mujer con la misma frecuencia que de camisa y no le importa si es soltera, viuda o casada. 

Si algo me quedó claro del personaje de Rafe tras leer Tormenta de pasiones fue que era un amigo leal pero, en contrapartida, muy cínico hacia a las mujeres. Aún así me conmovió su historia. Lo que se vislumbró en esa novela fue que había sido traicionado en el pasado y que eso lo había marcado de por vida. Al leer Pétalos en la tormenta, sinceramente, mi apreciación cambió pues conocemos las dos caras de la moneda y también que, en realidad, las cosas no fueron tal como parecían.

La historia de amor de Maggie y Rafe es, desde mi punto de vista, una de las más trágicas y amargas de esta saga. Si soy sincera antes de leer Pétalos en la tormenta no me agradaba demasiado Rafe, no por nada en especial, sino que en comparación con el resto de amigos me parecía un hombre frío y sin sentimientos. En realidad es un hombre que sintiéndose una vez traicionado no ha querido volver a enamorarse. Tal vez hay que captar los matices de este personaje. Pero entonces conoce a Maggie...

Maggie es una protagonista atípica para una novela romántica histórica. No sólo por la vida que lleva, es espía para el gobierno inglés, sino porque su mentalidad no dista demasiado de la una mujer de nuestra época. Es fuerte e independiente, se vale por sí misma y no depende de nadie. No confía en nadie, no se siente segura junto a nadie. Sólo con Robin, su amigo, compañero, confidente... y salvador.  La vida de Maggie ha sido muy dura, pero ha sabido sobreponerse y se ha endurecido. Tanto que ni el cinismo de Rafe es capaz de amedrentarla. Tanto que no sabe si podrá volver a confiar, a ser vulnerable... y a amar.

Aunque es una de las historias más tristes y con las que más he sufrido de esta saga, también es una de las que por su dureza y sufrimiento más me han calado. Sin embargo tengo que confesar que en su día, cuando la leí por primera vez, fue la que menos me gustó porque es una historia un poco amarga en comparación con otras de la saga. Pero la saga de los Ángeles Caídos si por algo se caracteriza es porque no hay dos novelas iguales ni dos personajes calcados. 

Pétalos en la tormenta es una novela con un trasfondo duro y traumático. Sin embargo es una historia muy dinámica que, como en Un baile con el diablo, tiene como eje de la trama una misión de Lucien en su trabajo como espía. Pero en este caso, dado que el propio Lucien no puede viajar a París -la novela se superpone en algunos momentos con Un baile con el diablo- le pide a Rafe que, tal como ha hecho en otras ocasiones, ocupe su lugar. Eso, unido a que la propia Maggie sea una espía hacen de ésta una historia diferente en muchos sentidos y nos traslade desde Londres a París, desde elegantes mansiones a oscuros callejones y al pasado para conocer cómo fue realmente la trágica historia de Margot y Rafe. No quiero entrar en detalles porque eso significaría destrozar muchos misterios.

Por otro lado creo que si bien son los protagonistas masculinos quienes destacan en la saga porque son ellos los que crean el vínculo entre una novela y otra -a través de la amistad que los une- para mí la protagonista indiscutible de Pétalos en la tormenta es Maggie. Es una superviviente que ha logrado sobreponerse después de cada traspiés sufrido, más dura y más desconfiada, pero no sin rendirse.  Es un personaje que me caló mucho porque muestra muchos matices y nos permite conocerla desde la joven debutante que se nos describe en algunos momentos a la eficiente espía que protagoniza esta historia. 

Como creo es habitual, la documentación y ambientación histórica de Pétalos en la tormenta es excelente. Mary Jo Putney nos desgrana la vida en Londres y París tras la batalla de Waterloo y nos hace sentir partícipes del desenfrenado trabajo de un grupo de espías. Y sobre todo nos narra la historia de amor de Rafe y Maggie que, como digo antes, es una de las que más hondo me han calado por el pasado de ambos. Pero como el resto de la saga, creo que es una buenísima novela. 




Heartless - Mary Balogh

martes, 20 de noviembre de 2012

Título: Heartless 
1º Victorian series
Autora: Mary Balogh
Género: Romántica histórica (época victoriana)
Publicada: Berkley 1995




Dejando un poco de lado sus novelas de La Regencia, en Heartless Mary Balogh sitúa la trama en la época victoriana y nos cuenta la historia de Lucas Kendrick y Anna Marlowe.

Lucas Kendrick, el duque de Harndon, es a primera vista un protagonista del que diría que rompe todos los cánones que se hayan establecidos para el protagonista masculino de una novela romántica. Ni es alto ni musculoso, más bien de estatura y constitución media; no posee una belleza viril ni un rostro esculpido toscamente. Es hermoso. Lleva maquillaje, los cabellos empolvados, no escatima en encaje, bordados recargados ni tejidos de colores vivos; incluso utiliza perfume. Además osa calzar unas botas con tacón rojo y no es extraño percatarse que en una reunión social o baile extraiga de su levita un abanico.
Pero bajo este llamativo y, tal vez, un poco afeminado exterior se esconde un hombre peligroso e insensible.
Lucas Kendrick ha pasado los últimos diez años viviendo en París. Ha regresado a Londres tras la muerte de su hermano mayor, George, puesto que ha heredado el ducado de Harndon. Ha tardado un poco en asumir sus responsabilidades, reticente a abandonar su vida de disipación en Francia.

A ojos de su familia poco queda del joven que ser marchó, envuelto en escándalo y vergüenza. El nuevo Lucas es un extraño que, más allá de su llamativa apariencia, no muestra el menor sentimiento hacia nadie, ni siquiera hacia sus hermanos que lo adoraban.

Víctima de las maquinaciones de su tío Theo, Lucas conoce a Lady Anna Marlowe, una joven de buena familia pero sin apenas fortuna, con la que desean que se case. El nuevo duque de Harndon se considera un hombre sin corazón, incapaz de amar, así que sin pensarlo mucho accede en la convicción de que una esposa no es diferente de otra y, curiosamente, Lady Anna le agrada de una manera especial.

Lady Anna Marlowe ha ido a Londres nada más que a pasar una pequeña temporada. Sus planes no eran otros que acompañar a su hermana Agnes, que se presenta en sociedad a la búsqueda de marido. Tras la muerte de su padre, el hermano de ambas, Víctor, ha heredado el empobrecido condado. Sin apenas dote es hora de que las hermanas Marlowe busquen marido. A causa de un secreto en su pasado, Anna sabe que nunca se casará; su intención es solo la de acompañar a Agnes, pero su madrina, haciendo de casamentera, le tiende una pequeña emboscada para que conozca al nuevo duque de Harndon.
Su apariencia tan atípica entre los nobles ingleses atrae a Anna desde la primera vez que se ven y, pese a todas las razones que deberían obligarla a evitar al duque, cuando éste le pide que se convierta en su esposa accede.

El matrimonio no comienza muy bien, pues tras la noche de bodas Lucas cree haber sido víctima de un engaño por parte de Anna. Así que una alianza que se presagiaba agradable y amistosa se vuelve fría y distante. Y cuando se trasladan a la casa ducal, donde viven las dos duquesas viudas -la madre y cuñada de Lucas- y sus hermanos menores, la convivencia entre los recién casados no mejora de inmediato. No obstante con el paso de los meses, en parte por sus obligaciones, Lucas y Anna van acercándose el uno al otro, con cautela y miedo al principio, pero con el transcurso del tiempo parece alcanzar cierto entendimiento entre ellos. Sin embargo, en el pasado de ambos hay sombras muy alargadas que oscurecen el futuro que se abre ante la pareja.

Pasada la sorpresa inicial que me produjo el protagonista masculino, la novela me ha enganchado de principio a fin. En algunos aspectos pudiera parecer que estamos ante una novela igual a tantas, pero no es así. No es solo por Lucas Kendrick, sino porque se trata de una historia emocionante y maravillosamente romántica que va mostrando, paulatinamente, como son Anna y Lucas, más allá de lo que parece en principio.
De las novelas de Mary Balogh me gusta ese punto original e imprevisible que encuentras en una historia que a priori puede parecer “otra más de La Regencia”. En Heartless cambia la época, pues transcurre en plena época victoriana, pero se mantiene ese halo incierto y un poco oscuro que rodea a sus protagonistas.

Creo que indudablemente es Lucas Kendrick quien acapara todas las miradas. Para quienes pueden sentirse repelidas a leer esta historia por la descripción que se hace de Lucas, les diría que no se dejen engañar por su apariencia. Además, después de todo es un noble que sigue de manera escandalosa los dictados de la moda francesa. Pero debajo de eso, esconde mucho más.
De Lucas se dice que no tiene corazón. Él mismo lo repite a menudo. Tras los hechos acontecidos años atrás, cuando era un joven ingenuo que aspiraba a la iglesia y a casarse con su prometida, algo murió en su interior. Sus hermanos creen que fue su corazón.

Más allá de la preciosa historia de Anna y Lucas, una pequeña parte del peso de la novela recae sobre la complicada relación que mantiene con sus hermanos. Ambos son más jóvenes y lo recuerdan como el hermano cariñoso y protector que era antes de marcharse a París. No lo reconocen en ese extraño de cabellos empolvados, gesto serio y con maquillaje.

Además Heartless nos cuenta la incipiente relación entre Ashley, el hermano menor de Lucas, y Emily, la hermana menor de Anna que es sordomuda, y es una jovencita dulce e inocente que es casi una niña. Ellos son la pareja protagonista de Silent melody. Pero es en esta novela donde somos testigos de como se conocen y como poco a poco se fragua una relación que tendrá su continuación.

Pero la novela contiene mucho más que una historia de amor y otra que apenas brota, pues esos secretos del pasado, tanto de Lucas como Anna, se desarrollan en una subtrama un tanto turbia que, evidentemente, alcanza a los protagonistas principales haciendo que la lectura no decaiga en ningún instante.

Evidentemente no voy a contar cuáles son esos secretos ni quienes son esas personas que acechan la felicidad de Anna y Luke, pero sí diré que, con ello, en mi opinión, la novela combina intriga y amor de una manera muy atractiva. Te engancha, te atrapa y te va mostrando, poco a poco, esos secretos obligándote a permanecer pegada al libro. También, por supuesto, para descubrir si finalmente Anna y Lucas tendrán su final feliz.

Heartless es una novela que se publicó en 1995, pero en realidad no he notado que, en comparación con otras publicadas en estos últimos años, sea peor o más floja. Al contrario, me ha gustado muchísimo, incluso más que otras más nuevas. Es una historia que combina algunos de los elementos que podemos encontrar en otras novelas en apariencia similares, pero el resultado es diferente. Esa diferencia en parte puede que se deba a Lucas Kendrick, un protagonista atípico, pero también se debe a que es una historia increíblemente romántica y conmovedora: la de un hombre que se cree sin corazón y una joven poco virtuosa. Como fuere a mí me ha emocionado página tras página y al llegar al final me ha apenado dejarlo. Pero, por suerte, queda la historia de Emily y Ashley...



La esperanza perfecta - Nora Roberts

lunes, 19 de noviembre de 2012

Título original: The perfect hope 
3º Inn Boonsboro 
Autora: Nora Roberts
Género: Romántica contemporánea
Editorial: Plaza & Janés
Fecha publicación: 4 julio 2013




Han transcurrido meses desde la inauguración del hotel Boonsboro. Mientras el calor veraniego hace su aparición el negocio prospera. No faltan las reservas y se extiende la voz del excelente servicio y las elegantes y románticas habitaciones que ofrece.
A la buena noticia que eso supone se suma la alegría ante la boda de Avery y Owen, que se celebrará la próxima primavera, y las buenas nuevas ante el embarazo de Claire. La familia Montgomery parece feliz.

Esperanza está satisfecha de su trabajo. Pese a que parecía impensable, se ha aclimatado de maravilla a la vida de Boonsboro. Justine está encantada con su trabajo como directora del hotel. Owen y Beck también. Incluso Ryder.
Viendo la felicidad que embarga sus amigas, Esperanza piensa en cómo sería compartir con alguien esa plenitud y complicidad que tienen Avery y Owen, Claire y Beck.
La amargura por la ruptura con Jonathan se ha ido disipando con el paso de los meses, pero cuando termina su trabajo en el hotel y se retira a su apartamento en el tercer piso, no puede evitar sentir una punzada de soledad.
De cuando en cuando el recuerdo del aquel beso con Ryder durante la fiesta de fin de año se mete en su cabeza, pero trata de hacerlo a un lado y actuar como si nunca hubiera sucedido.

Puede que Ryder sea el más gruñón de los hermanos Montgomery, pero con un cinturón de herramientas en la cadera y trabajando codo con codo con la cuadrilla de trabajadores de los Montgomery es incansable. Aunque se acabaron las reformas en el hotel, el trabajo para la constructora no escasea con varios proyectos más: la panadería, el Spa y el restaurante de Avery. Así que de cuando en cuando su camino y el de Esperanza se cruza y se tratan con cortesía. ¡Incluso él puede ser cortés!

El día que acude al hotel a arreglar algunas averías, Lizzie vuelve a hacer de las suyas y , de nuevo, encierra a Ryder y Esperanza en una de las habitaciones provocando así que la pareja se bese. Ambos conocen ya las triquiñuelas del fantasma, así que están dispuestos a “sacrificarse” y pasar por el trance de besarse. Todo sea porque les deje salir de la habitación. Pero tal vez ese inconsecuente beso les haya dejado más huella de la que ninguno de los dos desee reconocer.

De las tres novelas que componen la trilogía del hotel Boonsboro, sin duda, ésta es la que más me apetecía leer. Desde Siempre hay un mañana me atrajo Ryder Montgomery por su carácter un poco hosco y gruñón. Eso, unido a la inmediata animadversión que Esperanza parecía provocar en él, bastó para despertar mi curiosidad. Y ya cuando en El primer y último amor se besaron en la fiesta de fin de año, me quedé con la miel en los labios.

Al contrario que esas veces en que las altas expectativas puestas en una novela te decepcionan más tarde, cuando la lees, La esperanza perfecta me ha gustado muchísimo. Algo que tampoco me ha sorprendido si soy sincera, pues sigue la línea de los dos anteriores novelas y he disfrutado mucho con todas ellas.
En realidad no son historias muy complejas, se centran en una pareja protagonista y en un segundo plano suceden las historias del resto de hermanos y amigas. Y, por supuesto, sigue desarrollándose también la historia de Lizzie, de la que novela tras novela vamos conociendo más.

Así que por un lado tenemos la historia de Ryder y Esperanza y por otro la de Lizzie y ese amor perdido que los Montgomery han accedido a encontrar por ella.
A diferencia de la historia de Owen y Avery donde no existían terceras personas ni personajes antagonistas, esta tercera novela es un poco diferente. Con la aparición de personas del pasado de Esperanza, la historia gana un poco de incertidumbre -no en el sentido que dudemos si se quedará con Ryder o su ex prometido- sino en el que surgen conflictos entre ellos, directa o indirectamente. A pesar de que el papel que juegan las antiguas parejas de Ryder y Esperanza no supone un obstáculo a temer, sí confiere a la trama de altibajos, encuentros y desencuentros y sirve para que la relación entre ellos evolucione. En ese sentido mejor novela La esperanza perfecta porque, en mi opinión, la lectura gana en intriga y dudas. Siempre sin perder ese entrañable carácter familiar que caracteriza cada novela.

Me ha gustado mucho la historia de Ry y Esperanza.
Pertenecen a ámbitos con poco terreno en común y en cuanto a sus caracteres se refiere, la sensación inicial que provocan es la de ser dos personajes muy diferentes que chocarán a menudo.
Me ha encantado como la relación entre ellos ha ido evolucionando, pero ya desde las novelas previas y, sobre todo, en esta última.
Ryder es un hombre habituado a trabajar con las manos, no es refinado, prefiere la cerveza al vino, comer en la pizzería de Avery a un restaurante caro, los deportes y discutir y gruñir sin reparos. Esperanza pertenece a una familia de clase media-alta, es refinada, fue una pequeña reina de la belleza y se siente cómoda y segura entre magnates, jeques árabes y la jet seg. Pero poco a poco va aclimatándose a la vida de Boonsboro y enamorándose de esa región, de su historia y del hotel. Y también de Ryder.

Estamos ante una pareja a primera vista incompatible, además de que no empezaron con muy buen pie cuando se vieron por primera vez. Pero con el roce, la cercanía y un pequeño empujoncito de Lizzie comienzan a mirarse de otra manera, a reconocer la atracción que los une y a crear puentes que unan sus mundos.

La esperanza perfecta también nos cuenta la historia de Lizzie. Ya en la anterior novela los hermanos Montgomery descubrieron el nombre de la joven que vagaba por el hotel, así como que espera y busca a alguien llamado Billy. Owen y Esperanza se dedican a investigar a la familia de Lizzie -de la que se descubren datos increíbles- así como quién pudo ser ese Billy y qué sucedió con él.
Evidentemente no voy a contar nada de la historia de Lizzie y Billy, pero es una historia preciosa y conmovedora que consigue que la novela destile emotividad. Esas historias de amores imposibles, de amores perdidos casi siempre logran conmoverme. Y la de la joven dama que durante meses ha convivido con los Montgomery lo ha hecho.

Además la novela cuenta con un amplio y de sobras conocido número de secundarios. Beckett y Claire esperan el nacimiento de su bebé aumentando una familia muy numerosa, Owen y Avery preparan su boda y la inminente inauguración del nuevo restaurante, y la presencia fiel de Justine y Billy T., de un montón de perros y los tres traviesos hijos de Claire que, como es de esperar, inundan de escenas divertidas la novela de principio a fin.

De las tres novelas ésta es mi preferida. En parte se debe a que siento debilidad por el personaje de Ryder, en parte porque la pareja que forma con Esperanza propicia una historia con tiras y aflojas, con diálogos chispeantes y escenas muy románticas. En parte pueda que se deba a que la historia de Lizzie se vuelve en parte vital del libro y puede que también porque aquí se cierra el círculo. Pero como sea, es una historia que al amparo del histórico hotel de Boonsboro me ha entretenido, divertido y emocionado mucho y cuyo precioso desenlace es el punto final para esta trilogía.


El cielo y el infierno - Patricia Ryan

sábado, 17 de noviembre de 2012

Título original: Heaven's fire
2º Familia Fairfax
Autora: Patricia Ryan
Género: Romántica histórica (medieval)
Publicada: Titania Octubre 2009



Tras la muerte de su anciano marido, a Constance no le queda otra alternativa que encontrar un nuevo -y anciano- protector para evitar caer en las manos del cruel y sanguinario Sir Roger Foliot, obsesionado por convertirla en su amante. De sobras es conocida la crueldad y maltrato que el mandantario de Cuxham les dispensa a las mujeres que pasan a engrosar su lista de amantes (tanto voluntaria como involuntariamente).  Encuentra refugio en el padre Osred pero cuando años más tarde, una epidemia de escarlatina asola la población de Cuxham, entre sus víctimas cae el padre Osred. 

Una vez más Constance queda desamparada y a merced del señor de Cuxham. Pero en esa oportunidad, la joven, decidida de una vez a ser la dueña de su vida sin tener que entregarse a hombres tan ancianos, finge su propia muerte y huye de Cuxham donde su condición de mujer y de sierva a Foliot le han cortado las alas. 

Sus pasos la llevan a Oxford, al padre Fairfax, quien acudió a su lecho de enferma para darle la extremaunción, pero con sus cuidados y conocimientos adquiridos en Tierra Santa, le salvó la vida. La intención de la muchacha sólo es agradecerle los cuidados que le dispensó, pero Rainulf Fairfax, que recién ha abandonado los hábitos para convertirse en el maestro de escuelas de Oxford, le ofrece su protección.
Vestida como un muchacho, Constance que se hace llamar Corliss, se niega categóricamente. El maestro Fairfax es joven y atractivo pero se ha jurado a sí misma no volver a depender ni venderse a ningún hombre. Su sueño es ser iluminadora de libros y, con ese fin, desea viajar hasta Londres.
Rainulf la convence para que permanezca bajo su techo -en calidad de un joven más de los tantos que acoge, sin esperar ningún favor a cambio- y le ayuda a encontrar trabajo en una de las librerías más importantes de Oxford.

Por primera vez Constance/Corliss siente que la vida le sonríe, que es dueña de su destino e, incluso, siente nacer en su interior sentimientos hacia el ex sacerdote que no pueden ser menos que prohibidos, pues le hace desear, por primera vez, el amor y el contacto físico de un hombre. 

Desde la primera vez que Rainulf puso sus ojos sobre Constance, a pesar de su enfermedad, vio la inteligencia y perspicacia brillar en su mirada, intuyó la belleza que ese rostro sonrojado escondía. Rainulf Fairfax luchó en las Cruzadas, fue testigo de las muertes más cruentas y de las torturas perpetradas en nombre de la fe, por ello  ha colgado los hábitos y ha hecho su objetivo ser el Canciller de Oxford. Es requisito indispensable mantener su juramento de celibato. Aunque otros sacerdotes y Cancilleres no lo han hecho, Rainulf es un hombre de honor y está dispuesto a cumplirlo. Algo que se le antoja difícil con Corliss viviendo bajo su mismo techo, y cuando el amor nace entre ambos.

Con El cielo y el infierno, Patricia Ryan continua con la saga medieval de la familia Fairfax que inició con El hechizo del halcón. Aunque no son muchas las novelas de esta autora publicadas en nuestro país, su bibliografía se compone de bastantes novelas tanto históricas como contemporáneas, incluso escribe erótica bajo otro pseudónimo y cuenta en su haber con varios premios y reconocimientos.

El cielo y el infierno es, desde mi punto de vista, una novela romántica medieval diferente. Lejos de encontrarnos con caballeros y señores feudales, nos ofrece una historia de amor ambientada entre libros, pergaminos y clases magistrales.
Uno de los puntos que más me han llamado la atención es que Constance/Corliss y Rainulf son dos protagonistas atípicos. Ella es una joven viuda que ha nacido y crecido limitada por su condición de mujer y por pertenecer a una clase sin privilegios. Para huir de las atenciones del señor de su pueblo ha unido su vida a hombres y párrocos de edad tan avanzada que podrían ser sus abuelos. Pero en su interior es una joven vivaz, con ansias de conocimiento y de superación. Obligada por las circunstancias a vivir en esas condiciones, cuando halla la oportunidad huye como un pájaro que ve la jaula abierta...

Rainulf es un hombre de la iglesia. Como segundo hijo la iglesia era su sino y así lo aceptó. Pero tras regresar de Tierra Santa y convertirse en doctor en teología, filosofía, profesor y ordenarse sacerdote no recupera la libertad de espíritu que le falta y que esperaba encontrar.
Sólo cuando conoce a Corliss y es testigo de sus ansias por vivir, por aprender y trabajar, del denodado esfuerzo que hace por lograr sus sueños, empieza a reencontrarse consigo mismo y a anhelar algo que, entonces, cree imposible.

Aunque es una novela medieval que contiene situaciones, personajes y elementos de sobra conocidos como el de la joven desamparada que vestida de muchacho huye y encuentra protección en el héroe, en El cielo y el infierno Patricia Ryan crea una historia diferente por varias razones: una ambientación y protagonistas diferentes y, por supuesto, una trama romántica que me ha ido cautivando poco a poco.

La relación entre ambos da lugar a una historia que, en mi opinión, es muy bonita y dulce. Pero el trasfondo que rodea el pasado de ambos, la amenaza que pesa sobre Constance/Corliss, a quien Sir Roger Foliot, tras descubrir el engaño, manda en su búsqueda a un asesino envuelven la novela de un velo de luces y sombras.
Me ha llamado la atención, sobre todo, el personaje de Corliss. Cómo una mujer sin recursos, que se siente desprotegida y vapuleada por la vida, esconde tanto coraje en su interior, y cómo ansía por encima de todo ser iluminadora, algo que dado su sexo tampoco es hazaña fácil.

Otro de los puntos que, sin ser relevantes para la trama romántica, me ha cautivado y me han atrapado aún más en la lectura de esta novela es la minuciosidad y el amor con que se describen los libros, hasta tal punto que te sientes dentro de ese taller y esa librería, ves, siente y hueles los pergaminos, la tinta y el rasgueo al escribir. 

Describiría El cielo y el infierno como la historia de dos personajes que luchan por superarse, por vencer las adversidades mientras entre ellos nace un amor que, a ojos de todos, está prohibido; como una historia medieval que con otras armas y en otros campos de batalla, muestra la lucha y el coraje de un hombre y una mujer que, sin pretenderlo ni quererlo, encuentran el amor donde menos lo esperaban y que, en mi caso, me ha parecido una lectura encantadora. 


El hechizo del halcón - Patricia Ryan

Título original: Falcon's fire
1º Familia Fairfax
Autora: Patricia Ryan
Género: Romántica histórica (medieval)
Publicado: Titania Junio 2001



Martine de Rouen es una joven dama francesa que, aunque emparentada con la misma reina Leonor, su vida ha estado marcada por ser, en realidad, hija ilegítima y por el amor desgraciado que llevó a su madre a la muerte. Por ello, se juró a sí misma que nunca se vería dominada por ningún hombre, nunca se enamoraría ni se entregaría a él, ciegamente y sin reservas, como hiciera su madre. 

Para Martine el matrimonio es sólo una opción preferible ala de tomar los hábitos por lo que, cuando su hermano Rainulf le propone la posibilidad de casarse con Sir Edmond de Harford, hijo de un noble, accede y abandona su Francia natal para viajar a Inglaterra. 

El matrimonio con el joven Edmond ha sido concertado por Sir Thorne Falconer, al que Rainulf conoció mientras lucharon juntos y fueron hechos prisioneros en las Cruzadas, al que lo une una gran amistad y respeto. 

Thorne Falconer es el halconero del barón Godfrey de Harford, quien le ha prometido concederle sus propias tierras una vez se celebren los esponsales entre su hijo menor y Lady Martine. Thorne, un hombre que desde la muerte de su familia no ha poseído ni ha formado parte de la vida de nadie, ha ambicionado durante años un señorío propio. Ha trabajado al lado de los Harford esperando ese momento y, cuando cree que por fin se hará realidad, algo pone en peligro ese logro. 

Desde el momento en que los ojos de Lady Martine y Thorne se cruzan en el puerto de Inglaterra, algo parece unirlos. Sin embargo, Thorne no está preparado para amar, no se siente capaz siquiera de ese sentimiento y Martine se juró no cometer jamás los mismos errores que su madre. Y, después de todo, Lady Martine está próxima a convertirse en una mujer casada, a la vez que, Thorne consigue sus tierras. Pero según se aproxima el momento, las dudas nacen en el corazón de los dos y un sentimiento para ellos prohibido, el amor, nubla sus sentidos y sus planes de futuro. 

Después de leer El cielo y el infierno, el que es en realidad el segundo libro de la saga sobre la familia Fairfax, me quedé muy intrigada por la pareja protagonista de El hechizo del halcón. La historia de Constance y Rainulf de Fairfax me gustó, así que era inevitable que terminara leyenda también ésta, para de ese modo conocer un poco más de las novelas de Patricia Ryan. 
Tal como me sucedió con El cielo y el infierno, en El hechizo del halcón me he sentido ante una novela medieval diferente. Si bien creo que ni una ni otra van a pasar a formar parte de esas novelas románticas medievales que releeré muchas veces y que atesoro, sí me han dejado un buen sabor de boca, he descubierto una lectura que por su originalidad me ha atrapado y, tal vez, si volveré a leer en un futuro. 

Si la historia de Constance y Rainulf nos envolvió en un entorno académico y erudito, la de Martine y Thorne nos adentra en la vida de dos jóvenes que por diferentes razones se han prohibido amar. Ambientada en un entorno más castellano, con castillos, torreones, señoríos, sitios y luchas armadas. 
Thorne es un humilde y apuesto halconero al servicio de un poderoso noble que le ha prometido tierras propias a cambio de sus años de lealtad y trabajo. Pero un último escollo se interpone entre Thorne y sus tierras, no es sólo las intrigas y manipulaciones que, el hijo mayor del barón, Bernard de Halford, está dispuesto a llevar a cabo para no perder a su mejor halconero, sino que para ganar sus tierras Lady Martine debe casarse con Edmond de Halford y Martine es la única mujer que a lo largo de su vida le ha hecho soñar con un futuro. 

Aunque pueda parecerlo, ésta no es una historia de amor a primera vista, algo que también me ha gustado. Inicialmente, aunque ambos se siente atraídos por el otro, también sienten cierto rechazo mutuo. Para Martine, Thorne representa el prototipo de hombre ambicioso que, empecinado en lograr sus metas, no dudaría en engañar y utilizar a la mujer que se enamorara de él. Para Thorne, Martine es una dama altiva e inalcanzable. Aunque sospecha que no es hija legítima, eso no desluce para nada el aura de dama intocable e inalcanzable para alguien como él, un humilde halconero. 
Me ha parecido sumamente original que el protagonista de la novela no fuera un caballero, un noble con tierras y título, sino un halconero. Por ello nos describe un poco en qué consiste, qué papel juegan en una casa señorial y, además, nos permite ver el amor que siente por su halcones. 

Al margen del recelo y la desconfianza que Martine y Thorne sienten el uno por el otro, también deberán enfrentarse a muchos obstáculos como los inminentes esponsales de Martine, el origen humilde de ambos que los convierte en un hombre y una mujer que no pueden ofrecen nada material al otro, en la animadversión que Martine despierta entre los sirvientes y hombres de Harford por su don para la curación y conocimientos médicos que la convierten, a ojos de todos, en poco menos que una bruja. 
Odios, intrigas y traiciones se unen en esta historia que, a mí personalmente, me ha parecido bastante buena. 

Por encima de todo me ha gustado la relación entre Thorne y Martine, pues nace poco a poco, primero con desconfianza, luego con timidez, hasta hacerse más fuerte bajo el manto el protector de Falconer. 
Suelen gustarme las novelas medievales, aunque no por ello las leo todas evidentemente, pero El hechizo del halcón me ha parecido una buena novela. Amena, capaz de mantenerme en vilo y suspense de principio a fin, de envolverme en el ambiente hostil que rodea a Martine y Thorne y, por supuesto, de emocionarme y sufrir junto a sus protagonistas con una, en mi opinión, bonita historia de amor.  

La última carta - Mercedes Guerrero

Título: La última carta
Autora: Mercedes Guerrero
Género: Narrativa
Publicada: Debolsillo Octubre 2011
Reedición: Debolsillo Julio 2015




Exotismo, romance y peligro en la última novela de Mercedes Guerrero.




Sola y sin dinero tras el doloroso fracaso de su matrimonio, Ann Marie decide aceptar una propuesta de matrimonio por conveniencia.


Jake, propietario de una plantación de tabaco en la pequeña isla de Mehae, no consigue superar la muerte de su mujer y ha decidido buscar una nueva mujer por un método algo anticuado. Quizás por eso, el día en que ha de recoger a Anne Marie en el puerto de Mehae, cambia de opinión y envía un emisario con dinero por las molestias y para el pasaje de vuelta.

Ann Marie no sólo sigue sola, sino que se encuentra en un lugar extraño pero, como suele decirse, la vida siempre sale al encuentro y muy pronto va a encontrar no sólo esa vida propia que tanto anhela, sino un amor verdadero que irá creciendo entre playas de arena blanca, atormentadas palmeras y una horrible serie de asesinatos en cuya resolución se verá inmersa.


Lo cierto es que al terminar de leer La última carta lo hice con la sensación de tener en mis manos una historia muy bien hilvanada, coherente y madura. Cierto es que creo que hay flecos que podrían haberse desarrollado un poquitín más. Sin ir más lejos el desenlace de la novela me pareció un tanto precipitado, como si no quedara tiempo o espacio para detallar algunas subtramas que, en mi opinión, podrían haber merecido una mayor atención. Pero, en líneas generales, creo que estamos ante una buena historia y muy bien escrita.


Desde la página uno me sentí atrapada por la historia de Anne Marie. Tengo que confesar que mientras la leía fui pasando por diferentes etapas y estados anímicos. Capítulo tras capítulo me mantuvo elucubrando constantemente.

Mi primera impresión fue que estaba ante una novela sentimental, pues los primeros capítulos se centran sobre todo en la vida de Anne Marie, su primer matrimonio y la relación con su madre. Pero tras aceptar la propuesta en cuestión, Anne Marie viaja a la isla de Mehoe y es entonces cuando comienza la historia de amor con Jake, su desconocido marido.

Me gustó la novela porque las historias de matrimonio concertados suelen gustarme mucho. Si bien es cierto que me sorprendió un poco que eso sucedería en pleno siglo XX, también es verdad que son dos personas que llegan a él por distintas razones. Ambos con bagajes y cargas muy pesadas que, paulatinamente, capítulo tras capítulo, vamos conociendo y comprendiendo.
Tal vez Jake pueda parecer un hombre un tanto frío y hermético, claro está entiendo que es la intención de la autora que nos creemos esa imagen de él. Anne Marie una mujer que a lo largo de su vida se sentido abandonada o traicionada en diferentes cuestiones. Jake es un hombre cubierto por una armadura, Anne Marie una mujer a la que le cuesta confiar. El hecho de que comiencen a producirse asesinatos en el entorno más cercano de la pareja no facilita precisamente que nazca la confianza o la tranquilidad de que se conozcan.

Creo que es una buena novela. Tal vez el punto más débil que le noté fue que eché en falta más escenas entre Anne Marie y Jake. Gran parte de la novela no están cerca o no coinciden por diversos motivos que tampoco conviene desvelar y, como digo antes, el final es un poco rápido.
Pero creo que, sin duda, la autora posee la habilidad de sintonizar con el lector e irte envolviendo en la historia que ha creado. Por otra parte una historia muy bien hilvanada y con una buena dosis de emociones.
Es una novela no muy larga, se lee muy rápidamente y está narrada con mucha sencillez. Es una historia que más que una historia de amor habla de la madurez de una mujer que abandona la vida que le resulta conocida para ir en pos de sus sueños. Pero en el proceso encuentra el amor, dando lugar a una historia interesante que al menos a mí me enganchó desde la primera página.
En mi opinión La última carta es una bonita y agradable historia, sencilla y narrada de una manera que llega fácilmente al lector.