jueves, 23 de febrero de 2012

Simplemente irresistible - Rachel Gibson


Título original: Simply irresistible
1º Chinooks
Autora: Rachel Gibson
Género: Romántica contemporánea
Ed. Talismán

John Kowalsky es el capitán del equipo de hockey de los Chinooks, en Seatle. A los veintiocho años su vida está en declive, no precisamente a nivel profesional. Su carrera no puede ir mejor tras su fichaje por el equipo de Virgil Duffy, sino porque su vida personal se desmorona. Alcohólico y acosado por los remordimientos, tras la muerte de su primera mujer, que se suicidó tras la muerte del hijo de ambos, John no ha superado la culpa por casarse con una mujer a la que no amaba y cuya inmadurez la llevó a acabar con su vida. 
Así, su vida va de borrachera a borrachera, mientras arrasa en las pistas de hockey y su fulgurante carrera con los Chinooks despega. 

Aún arrastrando la resaca de su última borrachera, se presenta en la boda de Virgil Duffy, el dueño del equipo y su jefe. Aburrido, decide marcharse antes de que empiece la ceremonia y en el camino se encuentra con una joven vestida con un escueto y ridículo vestido rosa que le suplica le ayude a escapar de allí. Tomándola por una de las damas de honor, John accede y no es hasta más tarde que descubre que en realidad la prófuga no es otra que la propia novia. 

Georgeanne Howard es una joven que a muy temprana edad fue diagnosticada como disléxica, en realidad la evaluación del psicólogo escolar habló de una “disfunción cerebral”, lo que para su abuela, que fue quien la crió, la llevó a inscribirla en una escuela de señoritas donde, al menos, pudiera aprender algunas habilidades que la ayudaran a conseguir un buen marido, ya que no confiaba en que una joven con una disfunción pudiera ganarse la vida por sí misma. 
Georgie ha vivido con el estigma de saberse diferente y sólo ha tratado siempre de agradar a los demás, a su abuela, a su madre que la abandonó de recién nacida y a sus pocas parejas. Cuando conoce a John cae inmediatamente enamorada de él. Tras percatarse del error que supondría casarse con un hombre que podría ser su abuelo, pese a la comodidad económica con que la respaldaría, huye del que considera sería el mayor error de su vida y descubre en su salvador al hombre del que por primera vez se enamora. 

Tras pasar una noche juntos, John se deshace de ella comprándole un billete de vuelta a casa, a pesar de las lágrimas que empañan los ojos de Georgie. Sola, desamparada y una vez más rechazada, la joven no abandona Seatle, sino que se instala allí y decide de una vez por todas tomar las riendas de su vida. 

Siete años más tarde, John y Georgeanne (que decide dejar atrás incluso el nombre de Georgie) vuelven a encontrarse en un cena benéfica, organizada por la empresa de catering de la que ésta es copropietaria junto a su amiga Mae. 
John queda paralizado al ver el asombroso cambio experimentado por la joven con la que vivió una loca y apasionada noche. Georgeanne, al contrario, queda impactada por el inesperado reencuentro -pese a vivir en la misma ciudad- y lo evita como si pudiera contagiarle la peste. 
Pero John no se amilana ante la frialdad de la joven y se persona en su casa, empujado por la curiosidad. Al hacerlo, descubre el enorme secreto celosamente guardado por la joven: la única noche que pasaron juntos tuvo sus frutos, una niña de seis años llamada Lexie. 

John pasa de la incredulidad a la furia y después a una agradable sorpresa. Con treinta y cinco años, superado su alcoholismo, y sabiendo que pocos años más son le restan como jugador profesional, se ha planteado volver a casarse y tener hijos. Siempre soñó con tener hijos varones a los que enseñar a jugar a hockey, pero la pizpireta y locuaz Lexie, con unos enormes ojos azules idénticos a los suyos, le roba enseguida el corazón. 

John y Georgeanne no tienen otro remedio que llegar a un acuerdo por el bien de la hija de ambos, lo que supone que éste pase tiempo con la pequeña para vaya conociéndolo, aunque eso implique tratar con su tentadora y esquiva madre, cuya presencia sigue afectándole más de lo que quisiera. 
Georgeanne no quiere volver a enamorarse ni confiar en John, después de que le rompiera el corazón siete años atrás, pero inevitablemente vuelve a cometer el mismo error. 

Los miedos y dudas de cada uno son los principales obstáculos a separar por parte de la pareja, así como la velada amenaza de Virgil Duffy quien, al descubrir la existencia de Lexie, obliga a John a elegir entre Georgeanne o su carrera con los Chinooks. 

Con Simplemente irresistible Rachel Gibson nos adentra en la atmósfera de las competiciones deportivas de hockey, tal como en Jane juega y gana. Aunque no nos describe el día a día de los jugadores de elite o sus problemas deportivos y nos empape tanto con la terminología o vivencias de los jugadores, el ambiente competitivo y la dureza del mismo se perfila de tanto en tanto a lo largo del libro. No obstante, la trama recae exclusivamente en cómo John y Georgeanne batallan con sus propios demonios e inseguridades mientras tratan de alcanzar un acuerdo por el bien de Lexie, la hija de ambos. 

El papel de Lexie es primordial, ya que con la particular visión que sólo un niño de seis años puede tener, desgrana las intimidades de su madre y actúa como nexo entre sus padres, reticentes a enamorarse. 
Lexie es una niña parlanchina, pizpireta y locuaz cuyas aventuras y desventuras provoca unas cuantas carcajadas, y cuya sinceridad infantil lleva a situaciones vergonzosas para su madre y su padre. 

Una de los aspectos más entrañables de la novela es ver cómo John “El muro” sucumbe al encanto de una niña de seis años, lo que le lleva a vivir situaciones tiernas y emotivas y muy divertidas. Es encantador ver a un hombretón rudo y mal hablado asustado ante una niña de seis años, luchar por ganarse su confianza y cariño y verse arrastrado por la alegría y “chantajes” de ésta. Ciertamente da pie a escenas desternillantes. 
Pero a la vez que se gana el corazón de la pequeña, se gana el de Georgeanne, quien tras años de lucha y sacrificio, ha vencido su vergüenza por ser disléxica y se ha esforzado por superarse y ser independiente, sin estudios ni otra ayuda que su propia voluntad. 

Como secundarios nos encontramos con Mae, la copropietaria de la empresa de catering y amiga de Georgeanne, y a Hugh, compañero de equipo de John, quienes entablan una relación plagada de choques y tiras y aflojas. Aunque está perfilada muy escuetamente, da pie a momentos muy amenos. 
Y sin olvidar al resto de jugadores de los Chinooks y la particular visión de estos sobre la vida familiar de John. 

Simplemente irresistible es un novela sencilla y tierna que gira en torno al reencuentro entre John y Georgeanne. Ambos luchan contra sus sentimientos y contra el miedo a darse una segunda oportunidad, no sólo por Lexie sino por sí mismos. 

El libro garantiza escenas dulces y emotivas cómo el paulatino acercamiento entre John y Lexie, o entre John y Georgeanne, y los momentos divertidos y alocados que sólo la mentalidad infantil de una niña puede crear. 

Sin abordar una trama compleja, ni con demasiadas pretensiones, sino con personajes humanos, que comenten errores y luchan por superarlos, Rachel Gibson vuelve a regalarnos una historia preciosa e inolvidable, de ésas que te dejan una sonrisa en los labios al acabar su lectura. De ésas que quieres releer una y otra vez. Sin duda, una novela a recomendar.


lunes, 20 de febrero de 2012

Sombras de sospecha - Pamela Clare


Título original: Naked edge
Autora: Pamela Clare
4º I-Team
Editorial: Phoebe (abril 2012)



Sinopsis:

¿Qué haces cuando el deseo te empuja al borde del abismo?

El día que la periodista Navajo Katherine James conoció a Gabriel Rossiter, la tierra se movió literalmente bajo sus pies. Casi murió en un desprendimiento de rocas mientras hacía sedentarismo, salvó su vida gracias al Ranger. Aunque no puede olvidarlo cree que no volverá a verlo jamás. Queda devastada cuando una noche reconoce a su rescatador entre los agentes de la ley que allanan el refugio purificador, sacándola a ellas y sus amigos de Mesa Butte, la tierra que consideran sagrada.

Tiempo atrás Gabe juró que nunca volvería a perder la razón por una mujer, ni siquiera por una con largo cabello negro y unos enormes ojos que parecen ver a través de él. Pero desde el primer momento que ve a Kat, la atracción que siente es incuestionable. Horrorizado por lo que se le ha ordenado hacer, está decidido a llegar al fondo de los hechos ocurridos recientemente en Mesa Butte y mantener a salvo a Kat.

Pero hacer preguntas puede ser tan peligroso como arriesgar el corazón. Y pronto, la pasión de Kat y Gabe por descubrir la verdad los convierte en los objetivos de aquellos que harían cualquier cosa, incluso matar, para mantener a los nativos americanos lejos de la tierra sagrada.

Mi opinión:

Aunque hasta ahora me han encantado todas las novelas de la saga I-Team de Pamela Clare, antes de leer Sombras de sospecha, creía que me iba a decepcionar. No sé muy bien por qué, pero la realidad es que al final no ha sido así. Al contrario, me he emocionado, también sufrido, y estado en suspense página a página hasta el trepidante final. He disfrutado con la que creo es una novela muy buena. Si la comparo con las anteriores, no es la que más me ha gustado, ciertamente, pero aun así leerla ha sido apasionante.

Una de las razones por las que me ha gustado tanto Sombras de sospecha se llama Kat James y es la protagonista de la novela. Kat es la periodista que cubre las noticias sobre medio ambiente del equipo de investigación del Denver Independent en sustitución de Kara, la protagonista de Al límite. Kat es medio navajo, de modo que las costumbres y creencias de los indios navajos son descritas y retratadas con gran detalle y, a menudo, me he quedado absorta leyendo. La cultura indioamericana, su historia y costumbres me fascinan, me parecen muy interesantes por la sabiduría y la visión que ofrecen. Pero bueno, realmente, esto es una valoración muy subjetiva.

A lo largo de la novela queda de manifiesto que aunque Kat es sólo medio navajo, es esa mitad de su sangre la que predomina en su manera de ser y es la que ha forjado la personalidad que tiene. Tanto como lo ha hecho la educación recibida por su abuela navajo y la difícil infancia que vivió en la reserva a causa de su mestizaje.

Otra de las razones por las que la novela me ha calado es el impacto que sentí en el momento en que se conocen Kat y Gabe. Cuando Kat conoce a Gabe su vida está en peligro. Gabe es un Ranger en las montañas de Boulder y la salva de la muerte. La atracción nace enseguida pero pasan varios meses hasta que vuelven a encontrarse. Y es entonces cuando comienza a escribirse su historia de amor.

El contraste entre las culturas de uno y de otro no supone un obstáculo. De hecho me parece muy bonito como entre ellos se va forjando un vínculo muy especial, a pesar que ambos creen que una relación entre ellos no es posible, por las expectativas que cada uno depositan en ésta y por el bagaje emocional que cargan. Sobre todo Gabe que está decidido a no enamorarse nunca y sólo busca relaciones esporádicas basadas en el sexo. Kat en cambio, por su educación, quiere todo lo contrario, lo que hace que sea imposible de conciliar los deseos de los dos.
Pero, evidentemente, todo puede cambiar. Y es ahí donde comienza una novela muy romántica, bonita y emocionante.

La trama que rodea a los indios de Mesa Butte, los objetos desaparecidos y la muerte de uno de los indios está fantásticamente desarrollada y es uno de los ejes del libro.
Aunque también pienso que en algunos puntos de la historia la intriga se alarga en demasía, ya que hay muchas escenas y muy minuciosas para detallarlo todo. Pero eso no supuso para mí un hándicap.

De todas las novelas que componen esta saga, creo que Sombras de sospecha es la que posee una mayor carga sensual. La cantidad de escenas de sexo es mayor que en otras novelas, algo que, en mi opinión, he encontrado un poco excesivo, pero tampoco creo que esto repercuta en la calidad de la historia.

A pesar de estos dos puntos que señalo, Sombras de sospecha me ha parecido una novela muy buena, impregnada de amor, sacrificio, intriga y siempre rodeada por las costumbres de los indios navajos que perduran generación tras generación. No puedo dejar de señalar que la labor de documentación de Pamela Clare en torno a este pueblo me parece muy detallada y cuidada.
Creo que Sombras de sospecha es una novela apasionante, trepidante, muy romántica y no exenta de momentos duros. Creo que el desenlace es uno de los puntos que puede suscitar opiniones encontradas, pues si bien es precioso también es un tanto amargo. Como es habitual en esta autora, la novela cuenta con vivencias y hechos que la propia Pamela vivió poniendo de manifiesto su experiencia como periodista.
Sombras de sospecha me ha parecido una novela preciosa y el epílogo, sencillamente, conmovedor.
No puedo terminar esta valoración sin decir que me alegro muchísimo que la editorial Phoebe haya apostado por Pamela Clare y continuado publicándola tras la desaparición de Talismán. 

Love is blind - Lynsay Sands

Título original: Love is blind
Autora: Lynsay Sands
Leisure books
August 2006



A su espalda, todos cuchichean que la señorita Clarissa Crambray es un peligro. No es infrecuente, sino todo lo contrario, que pisotee los dedos del pie del caballero que ose pedirle que baile un vals -o cualquier otra danza- ni que vuelque el té en la entrepierna de su compañero de mesa o que chamusque la peluca de un pretendiente que le recita ardorosamente poemas de amor. Pero eso no es motivo de temor para el caballero que posa los ojos en ella por primera vez, como Adrian Montfort, el conde de Mowbray.

Cuando Adrian la ve por por primera vez sólo percibe una belleza de cabellos castaños que parece hastiada de estar en ese aburrido baile. Algo que él comprende perfectamente, pues le sucede lo mismo. Adrian es un vetenero de las guerras napoleónicas y durante años ha evitado las reuniones sociales, los bailes y el estresante y agotador deporte de temporada: la caza de marido.

De hecho todas las damiselas que pululan haciendo reverencias o agitando las pestañas con coqueteria le parecen igual, insípadamente iguales. Pero la señorita Clarissa Crambray, por el contrario, le resulta una refrescante y deliciosa novedad. Poco tarda en comprender qué la hace tan diferente. Su propio primo le pone al corriente: la pobre y torpe Clarissa, a la que apodan Claridad calamidades, es tan miope como un topo y puesto que la coqueta damisela no desea lucir sus anteojos en público, provoca un desastre tras otro allá donde va. Algo que su propio primo puede atestiguar como uno de los caballeros damnificados.

Pero ni siquiera eso amedrenta a Adrian. Tras una breve conversación con la dama, Adrian queda convencido de estar ante una joven refrescante, bonita y divertida, algo que alivia la tediosa obligación de asistir a bailes y relacionarse socialmente. Pero como ha prometido a su madre que tratará de encontrar esposa, debe asistir y soportar la tortura que supone. Sabe que casarse será una empresa complicada, pues debido a la cicatriz que le cruza un lado del rostro ya no es el apuesto soldado que marchó al frente y son muchas las damas que se asustan en su presencia. Pero puesto que la señorita Clarissa no puede ver bien y parece sentirse tan cómoda a su lado...

Lo cierto es que Clarissa sí es un poco torpe, pero no sin motivo. No es la vanidad la que le impide llevar sus gafas, sino su odiosa madrastra que no solo se las ha quitado sino que las destrozó para evitar que las use. El resultado es que a los pretendientes huyen despavoridos de ella después de su primer encuentro. Todos excepto ese caballero, un borrón informe que dice llamarse Adrian Montfort, conde de Mawbray, que parece lo bastante osado como para no solo volver a pedirle un baile sino para tratar de verla a hurtadillas.

Love is blind es una disparatada y divertida novela de Lynsay Sands que para ya conocen el estilo desenfadado de la autora supone una lectura sencilla y amena. Como novela romántica histórica creo que cuenta una historia previsible que, salvando las diferencias que la hacen única, no dista demasiado de cualquier novela que se desarrolla en el Londres de principios del siglo XIX y todo lo que lo acompaña: la celebración de bailes, la reunión de damas y caballeros en los salones más distinguidos, los paseos clandestinos a la luz de la luna y, en medio de este marco, una joven debutante y un escéptico noble se enamoran.
Pero existe algo que la hace diferente: ese punto cómico y rozando el ridículo con que la autora adereza una historia de por sí conocida. En este caso un conde y antiguo héroe de guerra que ha regresado con el rostro cruzado por una cicatriz. Una desilusión en el pasado lo ha convertido en un hombre desconfiado y herido. Una joven dama que años atrás fue víctima de un escándalo, algo que dificulta sobremanera encontrar marido. Si a eso se suma su miopía y torpeza...

El resultado es que aunque Love is blind cuenta con muchos de los ingredientes que abundan en una novela romántica de la Regencia, me ha resultado una novela muy entretenida y cómica, gracias a ese punto irreverente y hasta ridículo que describen algunas situaciones. Capítulo tras capítulo se suceden las aventuras y desventuras de Clarissa, los encuentros y desencuentros entre la dama y el apuesto Conde de Mowbray. Así, la amistad y camaradería que nace entre ellos poco tarda en convertirse en la atracción que surge entre un hombre y una mujer que son conscientes el uno del otro como algo más que un compañero de baile o de charlas. Pero los defectos que en un principio parecen insignificantes ante las emociones que desbordan sus corazones pueden ser un arma de doble filo y despertar un miedo que tratan de ignorar. Eso, sin contar con la novela nos depara alguna que otra sorpresa como una mano negra que los acecha.

En definitiva, considero que Love is blind es una novela sencilla, ligera que no tiene otra pretensión que hacerte pasar un rato muy divertido, que aborda situaciones un tanto trilladas y tópicos que son frecuentes en este tipo de historias, pero abordados con un poco de humor bastante marcado. No puedo decir que la lectura haya despertado un potente caudal de emociones, pero me he divertido leyendo y hasta he podido reír en voz alta.
Ciertamente, insisto, en que es una novela del estilo desenfadado y dicharachero que Lynsay Sands nos ha presentado en los libros publicados en español.



Falsa alarma - Tami Hoag


Título original: Cry wolf
3º Doucette
Autora: Tami Hoag
Género: Suspense romántico
Publicada: Javier Vergara 1999




Laurel Chandler regresa a su Luisiana natal para escapar de los rostros inocentes que la acosan suplicando ayuda. El fracaso casi ha acabado con ella. Y ahora sólo desea borrar los dolorosos recuerdos del último caso como ayudante del fiscal en Georgia.
Ese caso ha arruinado su carrera, la ha convertido en el hazmerreír de jueces y abogados, ha mandado a pique su matrimonio y abierto un abismo insalvable entre ella y Wesley, su marido, que ha acabado en divorcio. Y también casi acaba su vida, pues tuvo que ser ingresada en una clínica psiquiátrica para reponerse del estrés y la ansiedad que le produjo.

Ahora regresa al Bayou Breaux, en Luisiana, buscando paz y olvido. Pero ni siquiera en la casa de su queridísima tía Caroline, donde espera poder lamer sus heridas, encuentra lo que ansía. Pues el retorno al Bayou Breaux despierta en ella recuerdos tan o más dolorosos que los que ha tratado de dejar en Georgia. Unos recuerdos enterrados en lo más profundo de su alma.

Conocer al escritor de novelas de terror Jack Bourdeaux tampoco trae más sosiego a su inestable vida, más bien al contrario. Sin proponérselo cae víctima del encanto cajún de un hombre del que se dice que ha seducido a la mitad de la población femenina del Bayou, un hombre del que se rumorea asesinó a su mujer, pero también un hombre que esconde su propio infierno personal.
Además, sin saber por qué, Laurel Chandler acaba convirtiéndose en una pieza más en el retorcido plan de un asesino en serie que siembra el terror en la región con cada nuevo y espantoso crimen.


Ante todo debo decir que desde mi punto de vista Falsa alarma es mucho más que una novela de suspense y asesinatos. Cuenta una bonita historia de amor que, en mi caso, no me ha dejado indiferente.
Sin duda la novela cuenta con dos tramas principales: la romántica y la de suspense. Pero voy a comenzar centrándose en la romántica: la historia de amor de Jack Boudreaux y Laurel Chandler.

Tal vez en un principio parezca que Laurel y Jack no tienen demasiado en común. Laurel es una joven de buena familia, los Chandler, una de las familias con más renombres, tradición y herencia del Bayou. Jack en cambio es hijo de un don nadie, procede del más bajo escalafón social, aunque a día de hoy es un hombre que ha amasado una fortuna, pero que ha acabado optando por vivir de su trabajo como escritor de novelas de terror.
Laurel ha vivido muy reprimida, sobre todo sexualmente, no es coqueta ni vanidosa, no trata de llamar o atraer la atención del sexo opuesto. Viste con ropas sin formas, unas enormes gafas que no pueden esconder sus luminosos ojos azules. Es a causa de esa manera tan poco atractiva de vestir que Jack se siente atraído por ella la primera vez que se ven. Eso y el carácter inquisitivo y desafiante de la joven Laurel Chandler. Es tan diferente de su díscola e irrefrenable hermana Savannah... que Jack se siente intrigado. Y la mente del escritor de terror que hay en él comienza a preguntarse, imaginar y suponer sobre esa mujer.

Jack en cambio es visceral, muy sexual y se guía por sus instintos. Desde el principio se nos describe como un seductor nato que vive al día, sin pensar en el futuro y sin ataduras. Es algo que no tiene precisamente en común con la comedida y siempre prudente Laurel.
Ahora Jack vive en la mansión que colinda con la plantación de Caroline Chandler. Tras años viviendo y trabajando fuera de Luisiana, finalmente ha regresado al lugar donde están sus raíces. Su vida transcurre entre sus novelas de terror, sus escarceos amorosos y las visitas a la taberna de Frenchie, un tugurio donde se reúnen los hombres de baja calaña, obreros, juerguistas y cualquier otro zángano de la región. Tan diferente de los entornos elegantes y exclusivos que rodean a la familia Chandler.

Más allá de diferencias sociales, morales y de otra índole, Jack y Laurel se siente atraídos el uno por el otro. Pero si bien la atracción entre ellos se percibe en el aire desde ese primer encuentro en la taberna de Frenchie, es una atracción que se hace más fuerte y más patente en los sucesivos encuentros de la pareja.

Confieso que una de las razones por las que me ha encantado la historia de Laurel y Jack se debe a que me ha provocado esas emociones que sólo consiguen las grandes historias. La de dos personas que a primera vista son como el día y la noche, polos opuestos, pero que poco a poco, de una manera totalmente coherente y creíble, la relación va cambiando. Tan sutilmente que casi no te das cuenta, algo que hace que resulte realista y te atrape capítulo a capítulo.
Y así, aunque en un principio sólo son un hombre y una mujer sin demasiado en común, empiezan a implicarse el uno en la vida del otro y se vislumbra así un lado de Jack que hasta entonces no conocíamos: el protector. Pero sin embargo las circunstancias no nos dejan olvidar que existen muchos los secretos y amargos recuerdos -algunos que no conocemos- que han marcado tanto a Jack como a Laurel para que las cosas resultan fáciles entre ellos.

La novela está maravillosamente bien escrita y desarrollada. Desde la primera página la autora logra trasladarte a la región de Luisiana, de tal como como si recorrieras sus calles arboladas, las tiendas y rincones a los que acuden sus visitantes, que veas y huelas el pantano; describe la comida cajún, las rígidas costumbres de las clases altas y la cultura que rodea a esta zona de Estados Unidos. Incluso hace que te empapes de su dialecto.
Así pues, logra que casi te sientas parte de esa región y, cómo no, seas testigo de los crímenes que cada cierto tiempo se cometen.

Y así da comienza la parte más aterradora de la novela: la referente a los asesinatos. Varias son ya las mujeres que han aparecido muertas, asfixiadas, en las densas aguas del pantano. Por ello aunque en principio parecían muertes sin conexión, enseguida queda patente que no es así. ¿Pero qué tienen en común las víctimas? Y lo más angustioso, ¿quién y por qué mata a estas mujeres?

La trama que rodea al asesino en serie me ha parecido escalofriante. Una de las bazas con las que Tami Hoag me ha conquistado, aparte de los fantásticos y emocionantes argumentos de sus novelas y lo magistralmente que construye a sus personajes, es que casi casi te introduce en sus mentes. Sus vivencias, sus pensamientos, motivaciones, traumas y obsesiones llegan a ser los tuyos. Y así como puedes sentir empatía, compasión o cariño por personajes como Laurel, como puedes ir emocionándote con la incipiente relación entre Jack y Laurel, también sientes pavor y repulsión por la depravada mente del asesino. Un asesino que en principio sólo atacaba en otras regiones colindantes hasta que primero una y luego otra mujer de la región, el Partout, aparecen sin vida, cruelmente mutiladas.
Ahora el peligro acecha a Laurel y Jack...

Las pistas van apareciendo y son varios los sospechosos que se barajan. El propio Jack Boudreaux se ve implicado, principalmente a causa de las novelas sangrientas que escribe, de su turbio pasado y negra reputación. También la propia Laurel se ve implicada, pues muy a su pesar se convierte en la llave para resolver el caso. Pero a causa de su fracaso en Georgia, incluso ella comienza a dudar de su capacidad y de lo que las mismas pruebas le señalan.

La verdad es que durante gran parte de la novela me he sentido desorientada con respecto a la identidad del asesino. Aun con las pistas que se enumeran, creo que la autora juega a confundirnos y engañarnos. Lo hace a las mil maravillas. De hecho en cuanto a novela de suspense creo que podría haberse desarrollado un poco más este punto porque hay momentos en que se pasa casi de puntillas. Suceden cosas que quedan en suspenso y, luego, al final todo transcurre de un tirón. Pero, claro, cabe que así sea para que la sorpresa final sea tan impactante.

En conjunto Falsa alarma me ha gustado muchísimo porque es una novela trepidante, escalofriante, que te mete en los huesos el frío del pantano, sientes como si la niebla cayera sobre ti. Te atrapa desde la primera página.

Y reitero que la historia de Laurel y Jack me ha parecido preciosa. Son dos almas atormentadas, cada una por unas razones diferentes. Cargan sobre los hombros con culpas y secretos del pasado que les oprimen de un modo que despierta compasión y angustia en el lector. Pero la magia que rodea a su historia de amor, uniendo a estos personajes, es vital y es la que hace que, a la fin, estemos ante una buenísima novela de suspense romántico.
Desde mi punto de vista es esta historia el eje del libro, aunque la trama del asesino en serie sea también importantísima y uno de las grandes incógnitas a desvelar.

Tengo que hacer una mención especial al papel que juegan los diferentes personajes secundarios, un plantel amplio y variado que no aparecen como meros figurantes, sino que tienen peso y protagonismo en cada tramo de la novela. Son personajes maravillosamente bien construidos, de tal manera que conoces sus rutinas, sus vidas, secretos, miedos y traumas. Tengo que mencionar a Savannah, la hermana de Laurel, un personaje con la que he sufrido especialmente, por su compleja personalidad y la vida que ha llevado.

Para terminar sólo quiero añadir que con sólo dos novelas leídas de Tami Hoag, la escritora ha logrado cautivarme por la maestría con que entrelaza un thriller y una historia de amor, tirando de los hilos como este caso para que los propios Jack y Laurel sean piezas clave de ambas tramas, despertando desconfianzas y lealtades en el lector y éste no se sienta un mero y casual espectador que se asoma a sus páginas.
En definitiva creo que Falsa alarma es una novela romántica de las que cautivan y una magistral novela de suspense.



domingo, 5 de febrero de 2012

Aguas quietas - Tami Hoag

Título original: Still waters
Autora: Tami Hoag
Género: Suspense romántico
Editorial: Vergara




Cuando Elizabeth Stuart buscaba un lugar tanquilo y pacífico para vivir con su hijo, Arroyo Quieto le pareció ideal. Enclavada en el corazón de una comunidad amish, esa pequeña e idílica comumidad de Minnesota le permitiría dejar atrás un divorcio desgarrador. Por eso cuando el cadáver de un hombre asesinado cae literalmente a sus pies, se desencadena para ella una serie de conflictos... en especial con Dane Jantzen, el arrogante sheriff cuyos ojos azules dan la impresión de penetrar los secretos más íntimos. Lo que ninguno de los dos imaginaba era la pasión arrolladora que los envolvería en cada uno de sus encuentros. Muy pronto Elizabeth refutaría todas las suposiciones de Dane, sobre todo la de que él está muchísimo mejor y más feliz sin amor. Pero mientras ambos arriesgan todo para descubrir la verdad, la maldad reinante amenaza con arrastrarlos en su remolino.


No había tenido ocasión de leer una novela de Tami Hoag hasta ahora. Y para no dar rodeos innecesarios, diré que Aguas quietas me ha parecido una novela excelente de suspense que cuenta una preciosa historia de amor. Sin duda, aúna lo mejor de ambos géneros. Tal vez esperaba una novela menos romántica, más volcada en la trama de suspense, puesto que en varias oportunidades había leído que Tami Hoag es más autora de suspense que romántica. Pero no ha sido así. Como fuere he encontrado una excelente novela que me ha gustado muchísimo. Es de ésas que releería una y mil veces. Hacía mucho mucho tiempo que un libro de suspense romántico no me absorbía de tal manera y no disfrutaba tanto con su lectura. Es con libros como éste que siento de nuevo por qué me gusta tanto este género y qué me atrapó de él hace años.

El comienzo de Aguas quietas es, cuanto menos, estremecedor. Un asesinato. Cuando Elizabeth Stuart apenas se ha instalado en la ruinosa casa que se ha comprado en Arroyo quieto, junto a su problemático hijo adolescente, un hombre cae literalmente a sus pies con la garganta seccionada. No es lo que se dice un “cálido” recibimiento. Pero no sólo eso contribuye a que su adaptación a Arroyo quieto sea difícil. Los habitantes de la comunidad la reciben con abierta hostilidad, con desconfianza. Elizabeth representa todo lo que la anticuada mentalidad de Arroyo quieto desaprueba. Pero ella no tiene tiempo para lamentarse ni compadecerse de sí misma, tiene que reconstruir su vida y recuperar la maltrecha relación con Trace, su hijo.
Por si no tuviera suficientes problemas uno nuevo se cuela en su vida. Se llama Dane Jantzen y es el atractivo y arrogante Sheriff del condado, un ex-jugador de fútbol americano que tras abandonar el deporte a causa de una lesión regresó a su ciudad natal donde trabaja como Sheriff. Además lo hizo divorciado y con la convicción de no volver a enamorarse ni entablar una relación estable con ninguna mujer.
El primer encuentro entre ellos no puede ser más hostil. Se caen fatal a primera vista.

Elizabeth encarna todo lo que Dane desprecia en una mujer. En muchos aspectos le recuerda a Tricia, su ex-mujer, y para colmo ha tenido la desafortunada casualidad de ser la mujer que descubriera el cadáver. Algo que en principio hace que Dane recele de ella. Después de todo ése es el primer asesinato que se ha cometido en Arroyo quieto desde que los más ancianos tienen memoria. Tal pareciera que la llegada de la mujer ha sido un mal agüero.
Sin embargo, poco a poco Dane se percata que las diferencias entre Elizabeth y Tricia son más que evidentes. Elizabeth es una mujer fuerte y trabajadora, luchadora que por motivos que el propio Dane desconoce, tras su segundo divorcio también parece renegar del género masculino.
Dane podrá ser un hombre muy atractivo que logra que su mera presencia enloquecerle el pulso y despertar en ella sentimientos y anhelos a los renunció mucho tiempo atrás, pero sabe que lleva escrito en la frente “sin ataduras”.

En cualquier caso a causa o consecuencia del asesinato cometido en la tranquila y apacible Arroyo quieto los caminos de Dane y Elizabeth se cruzan en numerosas ocasiones.

Hay novelas como ésta donde decir que la química entre la pareja protagonista se palpa, donde aseverar que las chispas entre ellos saltan página tras página no es una frase hecha. Entre Dane y Elizabeth existe una atracción fuerte, poderosa que la autora insinua y describe con un don tan prodigioso que lo sientes desde el primer encuentro entre ellos. Me gustan las novelas cuyas parejas protagonistas transmiten tal química, más aún cuando está acompañada de algo más que atracción sexual pues hay una trama trepidante, unos diálogos excelentes y un trasfondo emocional que te subyuga. Es lo que me ha sucedido con Aguas quietas.

Por otro lado la trama de suspense es excelente. Es realmente una novela de suspense romántico por algo más que el hecho de haber un asesinato. La autora se las ingenia para que el hilo conductor del libro sea el asesinato de un odiado miembro de la comunidad y, en el proceso, conozcamos los entresijos del condado, a sus habitantes, sus miserias, secretos y claroscuros. Además de regalarnos una preciosa historia romántica con una pareja protagonista fuerte, con carácter, con un bagaje emocional pesado y que página tras página destilan química, sensualidad pero también un lado más vulnerable.

La novela cuenta con un plantel de secundarios muy bien logrado que poco a poco pasan de ser figuras borrosas en el anonimato de Arroyo quieto para ir quedando perfectamente delineados.
La difícil relación que mantiene Elizabeth con su hijo Trace, así como los problemas que conlleva para Dane vivir lejos de su hija Amy nos muestran no sólo otras facetas de la pareja protagonista de la novela, sino que nos permiten ir conociendo a Trace y Amy, un par de adolescentes que tienen en común el ser hijos de padres divorciados. Poco a poco también vamos conociéndolos y adentrándonos en la mente juvenil de ambos mientras, en el proceso, se esboza otra bonita historia.

No puedo dejar de mencionar a personajes como Jolynn, amiga de Elizabeth y compañera de trabajo en el Clarion, el periódico local, cuya vida también es un tanto complicada a causa de los hombres y que protagoniza una de las tramas secundarias del libros. Además, la labor intrépida e incisiva de ambas mujeres les vale granjearse el odio de muchos miembros de la comunidad. Debo mencionar al serio pero amable agente Yeager que es enviado a Arroyo quieto para encargado del caso junto al Sheriff Jantzen, cómo no al archienemigo de Jantzen, Paul Kauffman, y a toda la comunidad amish de Arroyo quieto...

Y por supuesto no puedo ni quiero olvidar Arroyo quieto, la tranquila comunidad donde conviven amish e “ingleses” de una manera apacible, donde aún es usual ver las carretas recorrer los caminos, donde la modernidad y el avance es una abominación para algunas de las mentes que viven sin lujos ni tecnologías, donde es preferible esconder bajo la alfombra los oscuros secretos de las personas antes que desvelarlos en las páginas del periódico local como hacen esas entrometidas de Elizabeth y Jolynn.

Por todo esto, así como por la deliciosa, trepidante, emocionante y, por supuesto, apasionante historia de amor de Dane y Elizabeth, así como el nudo de congoja que he sentido en el pecho durante muchos momentos de la lectura, dejo decir que he disfrutado como pocas veces lo hago últimamente con una buenísima, coherente, inteligente y fantástica novela de suspense romántico.

Gracias a Aguas quietas he conocido a una excelente escritora del género de la que a partir de ahora voy a trata de leer todas sus novelas. Porque me ha fascinado el estilo narrativo de Tami Hoag, su minuciosidad, su elegancia al escribir, el desarrollo de la historia, cómo crea los personajes y, sobre todo, cómo me ha sorprendido y mantenido en vilo desde la página uno.
Si tengo que buscar un parecido con alguna otra autora sería con Sandra Brown, aunque (y que Sandra Brown me perdone pues es una de mis escritoras preferidas) Aguas quietas me parece superior.

No puedo terminar esta valoración sin decir que como novela romántica me ha parecido preciosa. Al llegar a la página final, en cuanto novela de suspense lo he hecho con el alma en vilo, pero como novela de amor he cerrado el libro con una sonrisa en los labios. Porque la historia de amor de Dane y Elizabeth me ha cautivado, me ha encantado el carácter de esta pareja, la ironía, la dureza pero también la dulzura que, a la fin, son parte de su manera de ser.

Para mí es una novela 10 que pasa a ser desde hoy (bueno desde que la terminé hace unos días) una de mis joyitas del género.