El apagón - Linda Howard

jueves, 7 de febrero de 2013

Título original: Overload (novela corta también incluida en Historias de amor)
Autora: Linda Howard
Género: Romántica contemporánea
Editorial: Harlequín
Año publicación: 2005




El apagón es una de las novelas cortas de Linda Howard y con una sinopsis bastante simple:

Durante un caluroso mes de julio un fallo eléctrico deja a oscuras al suroeste del país y, encerrados, a Elizabeth Major y Tom Quinlan en el edificio de Dallas donde ambos tienen su oficina. Puesto que seis meses atrás iniciaron una relación a la que Elizabeth puso fin tras una noche de pasión y, desde entonces, lleva evitando a Tom, el aislamiento forzado parece la ocasión propicia para aclarar qué sucedió... también para que unas chispas, que nada tienen que ver con el fallo eléctrico, estallen entre ambos.

En mi opinión, como se intuye al leer la sinopsis, no es que pueda dar lugar a una historia extensa ni muy desarrolla. Es un aquí y un ahora donde todo acontece. Aquí, en un edificio a oscuras, ahora, en esa calurosa tarde de julio.

A causa del apagón, que ha dejado sin suministro eléctrico a parte del país, Tom y Elizabeth están obligados a permanecer juntos. Y mientras Elizabeth quiere evitar cualquier alusión a aquella noche entre ellos, Tom desea aclarar la causa del distanciamiento de Elizabeth.

Lo cierto es que con un argumento tan simple y con una historia tan corta he pasado una lectura muy pero que muy agradable.
Puede que se deba a que cuando cojo entre mis manos una novela de Linda Howard, sé exactamente con lo que me voy a encontrar: una historia que destila erotismo, un protagonista masculino viril y posesivo y una serie de escenas de cama muy sensuales. No espero una declaración de amor de ésas que te llegan al alma ni diálogos que te ponen la piel de gallina. Acaso diálogos sugerentes, insinuantes y directos. Pero romanticismo no... bueno no si no es el romanticismo de los hombres de Linda Howard.
Como Tom Quinlan que, desde mi punto de vista, reúne las características de los hombres Howard: cien por cien testosterona, puro musculo, un pasado peligroso y listo para asediar a la protagonista, reacia a volver a caer entre sus brazos.

Elizabeth es una mujer que también oculta un pasado difícil. Es reacia a hablar de ello, especialmente con Tom. Pero enseguida sabemos por qué Elizabeth puso fin a su relación con Tom e intuimos que fue eso que sucedió en su pasado y que ha hecho de ella una mujer más cauta e insegura con los hombres. Siendo Tom un hombre tan seguro de sí mismo, tan posesivo que enseguida invade su espacio vital, su cabeza y su vida, opta por poner fin a esa incipiente relación.

Pero Tom no está dispuesto a rendirse y como el aislamiento que provoca el apagón lo propicia, comienza su particular fase de cortejo. Sí, bueno, no es un cortejo a la antigua usanza, de declaraciones a la luz de la luna -en este caso las linternas- pero estamos hablando de Tom Quinlan, un hombre de acción.

Pese a que la historia transcurre casi íntegramente en ese edifico cerrado, pese que como se prevé Tom no ceja hasta volver a seducir a Elizabeth, pese a no ser nada más que una historia corta, me ha gustado mucho esta historia. Reconozco que no es la gran historia. Es sencilla, sugerente, refrescante -a pesar de las altas temperaturas sin aire acondicionado- y es una historia muy sensual.

Aun reconociendo que Tom, como tantos protagonistas, de esta autora tienden a ser posesivos, tan seguros de sí mismos que rozan la arrogancia, tan valientes y tan heróicos... lo cierto es que disfruto mucho con la lectura de este tipo de historias. A pesar de ese regusto patriótico que a veces me dejan. Me gustan, me divierten y, sin más pretensiones, me ofrecen que lo busco en ellas: evasión, intriga, sensualidad, un toque de ironía y, sí, también a su manera una bonita historia de amor.


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