El guerrero - Kinley Macgregor

sábado, 9 de febrero de 2013

Título original: The Warrior
3º La Hermandad de la espada
Autora: Kinley Macgregor
Género: Romántica histórica
Editorial: Manderley/Punto de Lectura
Año publicación: 2009




Cuando la sospecha de que su hermano Kieran podría estar vivo y no muerto como siempre supuso, Lochlan MacCallister se jura descubrir la verdad a cualquier precio. La muerte de Kieran sigue pesando en la conciencia, no sólo de Ewan, sino también del propio Lochlan quien, como hermano mayor y jefe de su clan, siempre se culpó por no haber evitado el suicidio del impetuoso y rebelde Kieran. Mas la aparición de pistas y datos señalan que, quizá después de todo, la muerte de Kieran no se produjo realmente y que, por tanto, éste sigue viviendo en algún lugar.

Determinado a descubrir de una vez por todas el paradero de Kieran, sus pesquisas le conducen hasta el caballero Stryder de Blackmoor, de quien se dice estuvo con Kieran MacCallister en Tierra Santa. Para entrevistarse con él, Lochlan debe viajar hasta el torneo de Rouen donde éste participa en las justas. En el camino, Lochlan tropieza con Catarina, la prima gitana de Nora y su mayor pesadilla.
Desde que se conocieron meses atrás, una animosidad innegable existe entre ambos, a pesar de que el fondo se siente en deuda con ella por su ayuda a la hora de salvar la vida de Ewan. Por ello accede a ayudarla. Algo que, pronto, acaba lamentando.
Para evitar el matrimonio al que su padre, el mismísimo rey de Francia, pretende obligarla, Catarina ha pasado los últimos tiempos huyendo y escondiéndose continuamente. Como hija bastarda de Philip Capet y de una campesina, se crió entre ambos mundos: la corte francesa y la humilde vida en la aldea de su madre.
Con el fin de fortificar su reinado anexionando nuevas tierras a éste, el monarca desea casarla con un hombre de su elección, algo a lo que Cat no está dispuesta. Su respuesta: poner tierra de por medio.

A punto de ser secuestrada por un grupo de hombres contratados por su propio padre, casualmente es Lochlan MacCallister el hombre que lo impide. En principio no reconoce a la joven en apuros. Simplemente interviene, ya que como caballero que es, no puede permanecer impasible ante una doncella en peligro; pero al descubrir la identidad de ésta se ve aún más impelido a ayudarla.
Las dudas lo asaltan al saber quién es el padre de Cat, pero finalmente acuerdan que la entregará a Bavel y Viktor, sus tíos, en lugar de al monarca de Francia para que ellos sean los que carguen con las consecuencias. Considera que tiene asuntos más urgentes que tratar que vigilar a esa muchacha rebelde y, en su parecer, demasiado voluntariosa e imprudente, y que además siempre logra hacerle perder su legendaria sangre fría.

Cat y Lochlan inician juntos un viaje con destino al torneo de Rouen para que éste pueda averiguar si Kieran vive o no. Después tiene la intención de devolverla sana y salva a sus tíos (quienes lo enloquecen tanto o más que Catarina).
El trayecto lejos está de ser apacible, ya que los hombres de Philip Capet les siguen el rastro con el afán de secuestrarla y llevarla de regreso a Francia, además de otros imprevistos que les sorprenden.
Tras muchas vicisitudes, finalmente, logran llegar al torneo de Rouen donde dan con el mismísimo Stryder de Blackmoor y con Simon, el amigo de Sin MacCallister, así como con otros miembros de la Hermandad de la espada.

La llegada al torneo señala un punto de inflexión en la organizada vida de Lochlan; por un lado está rozando la respuesta sobre el destino de Kieran; por otro descubre que, poco a poco, Catarina ha ido calando en su corazón y lejos de irritarle despierta en él sentimientos muy diferentes. Lo más increíble es que ésta parece corresponderlos.
Pero las amenazas se ciernen sobre ellos en la alargada sombra de Philip Capet y en la oscuridad e interrogantes que rodean la Hermandad de la espada.

Tras una larga espera, en El guerrero, el tercer libro de la saga La Hermandad de la espada, conocemos la esperada historia del mayor de los hermanos MacCallister, Lochlan. Libro muy esperado, al menos por mí, porque por un lado, por fin podemos saber más de Lochlan y por otro se desvela la gran incógnita referente a Kieran MacCallister.

A diferencia de sus hermanos, hay algo que caracteriza y define a Lochlan (aparte de ser el único rubio entre ellos): su dedicación absoluta a su clan, aun si eso conlleva su sacrificio.
En anteriores libros, Kinley MacGregor nos presentó al joven Laird como un hombre excesivamente protector, austero y severo, que se guiaba sobre todo por los convencionalismos y que no era nada dado a dejarse llevar por el corazón. Siempre se ha regido por la cabeza y no por sus sentimientos, a no ser la lealtad a su gente.

Desde su primer encuentro con Catarina fue evidente que estábamos ante dos polos totalmente opuestos, las chispas saltaban reiteradamente en sus disputas. Ésa era una de las razones que se barajaban para sospechar que ella podría ser la protagonista de su novela. Algo que en este libro queda confirmado.

Si bien en El guerrero se nos muestra el lado más humano y personal de Lochlan que, a diferencia de otros de sus personajes, no muestra externamente su lado más atormentado, también nos descubre otras facetas de Cat.
Lochlan se nos desvela como un hombre que también ha sufrido los sinsabores de ser un MacCallister y, además, el mayor (ya que a Sin jamás se le concedió su lugar). Sabemos más de su pasado, sus desengaños y qué le llevó a convertirse en el hombre extremadamente recto que es. Pero existe algo que siempre la ha pesado por encima de todas las cosas: culpabilidad por la muerte de Kieran.

Cat muestra una vertiente mucho más dulce que en libros anteriores. Si bien no abandona ese aire rebelde e inconformista, MacGregor nos la muestra como una joven un tanto desvalida que se ve en la necesidad de protección.
La relación entre Lochlan y Catarina se desarrolla lentamente. Al principio parece que no se soportan, en realidad no se soportan, pero poco a poco va aflorando la conciencia del uno hacia el otro, una atracción que no son capaces de ocultar y el amor.

Innegablemente encontramos características tanto de la saga MacCallister como de La Hermandad de la espada, ya que esta novela las enlaza. La primera parte del libro gira en torno al viaje hasta el torneo, una vez llegan a éste la trama recae sobre los misterios que rodean a la Hermandad y la búsqueda de Kieran.
Si bien durante la mitad de la novela, la trama a veces es algo lenta, poco a poco gana agilidad e intriga y asistimos a la base de la futura relación entre los protagonistas. A partir de que comienzan a desvelarse secretos, el ritmo cambia. Existen dos secretos importantes: la identidad del misterioso Escocés de la Hermandad y el destino de Kieran MacCallister.

Sinceramente esperaba una mayor dedicación a éste, pero una vez leída la novela entiendo el porqué no es así. Existe una razón.
Se pueden apreciar pinceladas de sus otras novelas en la manera en que MacGregor resuelve algunas situaciones y, aunque he notado puntos un tanto flojos en mi opinión, me ha parecido un buen libro con una bonita historia romántica y un desenlace impactante y demoledor.
La relación entre los protagonistas y los secundarios está muy bien perfilada, aunque como es habitual en esta autora, no sólo podemos apreciar cómo es la vida de protagonistas anteriores, sino que nos presenta a nuevos con lo que nuevas historias se perfilan.
Y, sobre todo, las incógnitas que quedaron en el aire quedan desvelan, al menos en gran parte, porque tal y como se resuelven se abren nuevos interrogantes en el horizonte. La gran pregunta tiene respuesta, desde luego, aunque lógicamente no voy a desvelarla en esta crítica.

Realmente El guerrero me ha mantenido absorta en la lectura de principio a fin. La relación entre Cat y Lochlan me ha parecido dulce, romántica, muy leal a la línea de libros anteriores, con escenas impactantes e intensas, con diálogos desenfadados y amenos.
Aunque no es una novela histórica que perdure en la memoria por el aspecto histórico o el reflejo de las costumbres de la época, sí lo hace por la personalidad de protagonistas y por las intrigas que brillan en las novelas de esta escritora.
Kinley MacGregor vuelve a sorprender en El guerrero lanzando una apuesta increíble que puede dar una vuelta de tuerca impresionante a esta saga. Sin duda ya lo ha hecho y estoy ansiosa por conocer los resultados…

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