Hijos de otro barro - Nieves Hidalgo

domingo, 17 de febrero de 2013

Título: Hijos de otro barro
Novela independiente
Autora: Nieves Hidalgo
Género: Romántica histórica
Editorial: Zeta 
Año publicación: 2010





Chester Clayton es hijo de padre americano y de madre inglesa, pero es un hombre de convicciones firmes que, en aras de defender a su país del yugo británico, se une al bando americano. Acusado de asesinato, es hecho prisionero y acaba como esclavo en una plantación de Virginia que pertenece a los Rains, tíos de Terry Darnell, la que es la protagonista de Hijos de otro barro.

Desde el primer encuentro entre Terry y Chester, ambos ponen las espadas en alto, pues sienten una animadversión mutua. Para él, Terry es la sobrina mimada de sus amos; para ella él es un altanero con un pasado turbio del que no entiende como se enorgullece. Los enfrentamientos entre ellos dan lugar a escenas, creo que, inolvidables.
Aun siendo un esclavo, Chester no pierde el orgullo ni se deja doblegar, convirtiéndose pronto en un hombre a considerar y respetar, aun en su estado de esclavitud. El orgullo del que se ufana da pie a que, poco a poco, suceda lo impensable y Terry deje de verlo como un convicto e, incluso, se enamore de él.

No quiero desvelar demasiada información sobre la novela pero es en este punto cuando la familia Rains se ve obligada a huir de las colonias, rumbo a Inglaterra, ya que sus tierras han sido tomadas por el ejército colonial y ellos son hechos prisioneros. Finalmente logran huir, gracias a la intervención de Chester Clayton, que se ha convertido en capitán del ejército colonial. Diversas situaciones llevan a que Terry no embarque con su familia y quede en manos del apuesto capitán que cree que lo traicionó.

Lo primero que me llamó la atención de esta novela fue la época histórica en que está ambientada y el que transcurriera en las colonias americanas. Dentro de la novela histórica es una de las temáticas menos conocidas que más me gustan, junto al Oeste y la Guerra de Secesión.
Hijos de otro barro no es la primera novela que leo de Nieves Hidalgo, así que su manera de escribir ya me es de sobra conocida. Aun así, me ha sorprendido el libro no sólo por la historia que cuenta, sino como.
Como bien habéis comentado -no voy a desvelar nada nuevo- la narración consta de dos puntos de vista. Por un lado, hay un narrador omnisciente que cuenta la historia; por otro se intercala con una narración en primera persona, en labios de Sean, amigo del protagonista, con lo que es su visión de los hechos lo que nos cuenta.
Me ha parecido sumamente original este hecho pues, incluso narrado en primera persona, nos ofrece una visión objetiva de la historia de amor de Chester y Terry, así como de las vivencias que les acontecen porque no es uno de los protagonistas de la misma.

Creo que ante todo Hijos de otro barro es una novela histórica, donde los hechos que narra son clave y determinan la historia de amor. Con esto no quiero decir que no sea una novela romántica, sino que la trama histórica es vital y marca el curso de la trama romántica y es la visión de Chester la que nos reconduce la historia. Es a través de sus ojos -y por defecto de los de Sean- que somos testigos de esta historia de amor.

Desde que leí Lo que dure la eternidad, la primera novela que se publicó de esta autora, tuve la sensación inconfundible de estar ante una novela romántica con un estilo y sello que me recordaban a autoras como Johanna Lindsey, Julie Garwood o Kathleen Woodiwiss. Esa sensación se ha afianzado novela tras novela de las que he leído, pero es algo que me parece lógico porque exceptuando Lo que dure la eternidad, que fue escrita hace pocos años, el resto de obras de Nieves Hidalgo son anteriores. Eso queda patente en Hijos de otro barro, sin embargo, aún viendo ese rasgo que identifico ya a esta autora, también es evidente que la novela ha sido reescrita y corregida, pues se ven esbozos de la pluma más actual. Suena un poco extraño, pero es exactamente lo que he pensado al leerla: estar ante una novela como las de hace años pero escrita hoy.

En cuanto a la trama en sí, destacaría el gran protagonismo de Chester que es, desde mi punto de vista, el protagonista inconfundible, incluso sobre Terry. Sin embargo, el plantel de personajes secundarios es bastante amplio y aunque la novela no es muy extensa, todos tienen cabida y sus apariciones son oportunas e integradas a la trama. Y, como es habitual, la novela cuenta con un trasfondo histórico muy cuidado y documentado, tal como queda de relieve en sus páginas.

Creo que Hijos de otro barro no es sólo una historia de amor, sino de aventuras, unas aventuras cuyas pautas quedan marcada por la vida de Chester, primero como esclavo colonial, más tarde como capitán del ejército. Cuenta una historia amena, interesante que hace que la atención no decaiga en ningún momento, pues son tantos los hechos que acontecen, los malos entendidos, el amor y el odio que se profesan Chester y Terry que una escena da lugar a otra y ésta a otra más y así hasta que te das cuenta de estar en la última página.
En mi opinión es una bonita historia romántica y una estupenda novela de aventuras y amor, original, entretenida que, como es mi caso, para las amantes de novelas históricas ambientadas en las colonias americanas, puede ofrecer una lectura interesantísima y apasionante.

No quiero acabar este comentario sin hacer una mención especial al personaje de Sean, ya que no sólo actúa como narrador en parte de la novela, sino que su papel y su propia historia me han gustado muchísimo, hasta el punto que me apena no haber podido leer más sobre él.
De todas las novelas que he leído hasta la fecha de Nieves Hidalgo, no puedo decir que Hijos de otro barro sea mi preferida porque es Amaneceres cautivos, pero creo que éste es un libro muy ameno, lleno de aventuras, amor y odio. Ingredientes que, como digo antes, al menos yo, he encontrado más frecuentemente en novelas de Lindsey, Garwood o Woodiwiss. Creo que el suyo es un estilo narrativo muy refrescante que te atrapa de principio a fin.



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