jueves, 7 de marzo de 2013

Penalti - Deirdre Martin

Título original: The penalty box
4º The New York Blades
Autora: Deirdre Martin
Género: Romántica contemporánea
Editorial: Talismán
Año publicación: 2008





Katie Fisher ha decidido tomarse un año sabático y abandonar temporalmente su trabajo como profesora de sociología en la Universidad y dedicarse a escribir su libro. Regresa a Didsbury, su ciudad natal, aunque en realidad es una pequeña población, y a la casa de su madre. Mientras escribe, la ayudar a cuidar de su sobrino Tuck, de nueve años, ya que su hermana menor y madre del niño, está ingresada en una clínica de rehabilitación.
Pronto recibe la primera sorpresa, su madre le confiesa que ha aceptado en su nombre la invitación para asistir a la cena de antiguos alumnos de su instituto. 

Para Katie, debido a sus problemas de sobrepeso, la época de estudiante fue una tortura. Sus compañeros la hicieron objeto de sus burlas y de ninguna manera quiere reencontrarse con ellos, aunque diez años más tarde, con mucho esfuerzo y sacrificio, se ha convertido en una joven delgada, muy atractiva, además de una profesional con una carrera.
A regañadientes accede a ir y aunque en un principio la noche empieza bien, pronto siente el deseo de huir de la reunión. En la huida toma con Paul Van Dorn, el que fuera el alumno más atractivo y popular, la estrella del equipo de hockey, y su peor pesadilla. La atracción entre ambos nace instantáneamente.

A los veintiocho años, a consecuencia de varias conmociones cerebrales que han puesto en peligro su vida, Paul se ha visto obligado a abandonar el que ha sido el objetivo de su vida: su carrera como jugador de la NHL en los New York Blades. Ha regresado a Didsbury, donde ha abierto un bar “Penalti box” y donde le ofrecen entrenar al equipo juvenil de hockey. 
Aún no tiene muy claro que va a hacer con su vida, pero mientras toma una decisión, se convierte en la estrella más popular de Didsbury, el hijo pródigo y el ex-jugador profesional al que todos admiran. 

Cuando se reencuentra con Katie queda muy gratamente sorprendido del cambio experimentado por la joven. En su adolescencia fue uno de sus mayores verdugos y al volver a verla, siente una atracción instantánea hacia ésta. Aunque comprende el recelo que Katie muestra hacia él, está decidido a demostrarle que no es el mismo, pero Katie tampoco lo es…

Desde el momento que Katie regresa a Didsbury está deseando marcharse. De hecho, de no ser por Tuck y su madre, recogería sus cosas y volvería a su vida. Didsbury no le trae nada más que malos recuerdos, no le gusta el sentirse observada ni vigilada por sus chismosos habitantes y ante todo está harta de Liz Flaherty, la que fuera su peor enemiga en el instituto, y que diez años después vuelve a declararle la guerra cuando descubre la atracción entre ella y Paul.

Aunque se siente muy atraída por Paul, no quiere enamorarse, no si eso implica permanecer en Didsbury. Paul por el contrario parece feliz de ser el centro de admiración de sus vecinos que le acogen como a una estrella,  a pesar del vacío que siente en su interior tras abandonar su vida como deportista profesional. Sólo Katie hace que tenga esperanza en el futuro…

Penalti es la cuarta novela de la saga de los New York Blades, de Deirdre Martin, aunque en este caso el protagonista no es un jugador en activo, sino uno retirado, Paul Van Dorn, a quien conocimos en Juego limpio, donde se nos presentó como la joven promesa y el impetuoso rival de Michael Dante.
Años más tarde, tras convertirse en el jugador brillante que todos veían sería, tras ganar la Stanley Cup, sus sueños se convirtieron en pesadillas, al verse obligado a abandonar el deporte en activo.

En Penalti, la trama se centra en la vida del joven, cómo encarar un futuro para el que aún no estaba preparado, cómo vivir extrañando la emoción de los partidos, las luces y la adoración de sus fans.
En general, Penalti me ha parecido una buena novela, aunque en mi opinión es final es un tanto apresurado y casi me ha dado la sensación de que la autora lo ha dejado a medias. Sin embargo, la novela me ha gustado mucho hasta ese punto, porque el final me ha dejado con la sensación de que falta algo.
Me ha gustado cómo ha ido desarrollándose la relación entre Paul y Katie, desde un pasado en común hasta el reencuentro. Me gustan mucho las novelas de reencuentros y por ese lado, Penalti me ha enganchado. 

Ambos protagonistas cargan con un pasado que no han logrado superar. Katie hacia Didsbury donde se sintió sumamente infeliz, Paul no logra hacerse a la idea de que ya no es un jugador profesional. Sus inseguridades, sus dudas y complejos son los principales obstáculos que les impiden tener una relación satisfactoria para ambos: Katie desea abandonar Didsbury, a Paul ya le va bien estar ahí, si no puede volver a la pista de hielo, no le importa demasiado donde viva…

La historia de amor entre Paul y Katie me ha gustado, a pesar de lo precipitado del final. Pese a ello me ha dejado buen sabor de boca, aunque ese punto ha hecho que no valore la novela tan buena como empezó, pero la historia me ha atrapado.

Como secundarios destacaría sobre todo a Mina, la hermana de Katie, Tuck, su sobrino, las amigas de Katie, Fina y Denise, y a su odiada rival, Liz Flaherty.
Aunque la idea del reencuentro, dos antiguos estudiantes de instituto, uno de los cuales humilló al otro, es un tanto estereotipado, con malvada rival incluida, Penalti me ha parecido una historia amena, en ocasiones divertida y bien hilvanada. Tiene un poco de todo: romanticismo, ternura, pasión, humor… con lo que la lectura  me parece muy amena.

Como dije antes el único punto débil que le veo es el final. Hacia los últimos capítulos la historia toma un rumbo que, en mi opinión, pierde la fluidez y el interés mostrados tan hábilmente durante  el resto de la novela para acabar en un desenlace demasiado precipitado. 
No obstante, me parece una buena novela. Me gustan mucho las novelas de reencuentros y segundas oportunidades. Con Penalti he disfrutado con la lectura y, en ocasiones, incluso me ha hecho sonreír con algunas escena.

Al margen de la historia de amor entre la pareja protagonista, la relación de Katie con Tuck, su sobrino, me ha gustado mucho y confiere a la novela de un carácter muy emotivo.
En resumidas cuentas, Penalti me ha parecido una buena novela, aunque no tanto como otros de la saga de los New York Blades, pero es una novela que, en mi opinión, si te gusta la saga, merece la pena leer.


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