Rebelde irlandés - Nora Roberts

sábado, 9 de marzo de 2013

Título original: Irish rebel
3º Corazones irlandeses
Autora: Nora Roberts
Género: Romántica contemporánea
Editorial: Harlequín/Top novel






La primera vez que Brian Donnelly se encuentra ante Keeley, no ve en ella nada más que una princesa mimada, una mujer inalcanzable para un humilde entrenador de caballos de carreras como él. Contratado por Travis Grant, el padre de la joven, para sustituir al legendario Paddy Cunnane, sabe que está ante una gran oportunidad para forjarse un nombre dentro del mundo de las carreras. Por cumplir ese sueño ha abandonado su Irlanda natal y, como tantos otros compatriotas suyos, ha emigrado hacia America.

Su llegada al rancho Royal Meadows es un nuevo comienzo para este irlandés de origen humilde ante el que se abre una puerta hacia un futuro prometedor.

Sin embargo, Brian es un hombre incapaz de permanecer en un mismo lugar demasiado tiempo. Tras un periodo de dos o tres años, siempre siente la necesidad de recoger sus cosas y empezar de nuevo en otro sitio. Así que al comenzar su trabajo para los Grant no confía en que dure mucho, pero aun así lo hace con ganas y energía.

El primer encontronazo entre Brian y Keeley marca cuál será el curso de la relación entre ambos. Una animadversión mutua parece nacer entre la pareja, sobre todo porque Brian tiene una idea preconcebida de Keeley que, no sólo no se corresponde con la realidad, sino que enerva a la joven por sus prejuicios hacia ella.

Aunque ha nacido y crecido rodeada del cariño sin límites de sus padres y de todo aquello que el dinero puede comprar, Keeley Grant no es una mujer vanidosa ni consentida. Al contrario, es una joven con las ideas muy claras, con muchos ideales en mente, trabajadora y audaz.
Rodeada de caballos desde la cuna, Keeley ha creado una academia para enseñar a niños a montar, pero en su escuela tienen cabida no sólo los hijos de familias adineradas, sino aquellos pequeños que han sufrido malos tratos y privaciones. A través del contacto con los caballos trabaja las carencias afectivas y les ayuda a superar sus traumas y proporcionarles un poquito de felicidad.

Cuando Brian conoce más sobre el trabajo que Keeley lleva a cabo, se ofrece a ayudar, no sólo porque el proyecto le entusiasma, sino porque se siente muy atraído por la hija mayor de los Grant. Y aun viéndola inalcanzable para él, no puede evitar lo que siente ni que sus sentimientos sean correspondidos.

Rebelde irlandés es la novela con que se sella la trilogía Corazones irlandeses, escrita por la autora Nora Roberts. Como en los libros anteriores, está protagonizada por un joven emigrante irlandés que se traslada a Estados Unidos en busca de una vida mejor. La diferencia estriba en que en esta ocasión él es el protagonista de origen humilde y ella es la que pertenece a una familia de buena posición económica y social, que además posee un nombre dentro del mundo de las carreras de caballos. De hecho Keeley, la protagonista de esta historia, es la hija mayor de Adelia y Travis Grant, los recordados protagonistas de Fuego irlandés.

A su modo, Keeley y Brian muestran una versión diferente de una historia de amor en que la diferencia de clases marca el devenir de esta pareja.
Brian es un joven muy humilde, incapaz de echar raíces en ningún lado. Aunque lleva diez años trabajando como entrenador de caballos y ha gozado de oportunidades para establecerse en un mismo lugar, algo se lo impide.
Trabajar para Travis Grant en su rancho es una oferta que no puede desdeñar a la ligera. Eso, y conocer a la bella hija de éste, Keeley, quien supone para él un mayor reto que el de hacer campeones a los purasangres de Royal Meadow. ¿Será Keeley la mujer que lo haga sentar cabeza y echar raíces?

Así como las dos novelas anteriores, Rebelde irlandés nos adentra en el fascinante mundo de las competiciones de caballos. La rivalidad, el afán de superación, la avaricia y pericia de jinetes y propietarios de las caballerizas son el marco en que nace la historia de amor de Keeley y Brian. Junto con la de Adelia y Travis, es la novela que más me ha gustado de las que componen la trilogía. En realidad todas ellas me han encantado, pero ésta tiene un punto de ternura que me ha calado muy hondo.

Desde el primer encuentro entre Keeley y Brian saltan chispas entre ellos, entre un hombre y una mujer que parecen no tener nada en común, salvo el amor por los caballos, pero que poco a poco van descubriendo que tienen mucho más de lo que creen. Me ha parecido preciosa la relación entre la pareja protagonista, cómo van conociéndose y descubriendo más del otro, cómo los malos entendidos iniciales dan lugar a una relación llena de complicidad y atracción.
El que se inviertan los papeles con respecto a las dos novelas previas, siendo ella la joven de familia adinerada, me ha encantado. Más aún porque Keeley es una joven sensata, humilde y trabajadora que rompe con el estereotipo de “niña rica y mimada”, algo que descoloca a Brian.
De Brian me ha gustado cómo va superando sus recelos a una vida sedentaria, a establecerse en un lugar y echar raíces. ¿Y no hay algo más romántico que sea por amor?

Además la novela cuenta con un plantel de personajes secundarios muy interesantes, desde Travis y Adelia a sus otro cuatro hijos, los hermanos de Keeley, que nos muestran cómo ha sido el matrimonio y la vida familiar de esta entrañable pareja que, al menos a mí, me enamoró en Fuego irlandés. Sin olvidar tampoco a Burke y Erin Logan, al carismático Paddy Cunnane y otros tantos viejos conocidos.

En definitiva, creo que Rebelde irlandés es el broche perfecto para esta trilogía ambientada en la vida de un rancho de caballos, entorno que a mí particularmente me encanta, y que de la mano de Nora Roberts, con la habilidad de su pluma, con el atractivo de sus protagonistas masculinos y carisma de los femeninos da lugar a una bonita e inolvidable historia de amor. Pese a tratarse de una novela poco extensa, creo que es una de las que conviene leer porque proporciona una lectura muy agradable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tus comentarios enriquecen este blog. ¡Muchas gracias!