The secret of Seduction - Julie Anne Long

lunes, 18 de marzo de 2013

Título: The secret of seduction
3º Hermanas Holt
Autora: Julie Anne Long
Género: Romántica histórica
Editorial: Warner Books/Warner Forever 
Año publicación: 2007





The Secret to Seduction es la tercera de las novelas que componen la saga de las Hermanas Holt y que se inicia con Beaty and the spy y continúa con Seducir a un truhán, que ha sido publicada por Valery. Sabrina Fairleigh es la tercera de las hermanas e hijas de Richard Lockwood y Anna Holt, separadas desde la niñez tras la muerte de su padre.

Durante los dos libros anteriores Susannah y Sylvie descubrieron la verdad sobre sus orígenes mientras pero Sabrina aún no sabe nada de sus raíces, tan sólo que fue adoptada por el vicario, un hombre mayor, y que su madre se llamaba Anna Holt. Una miniatura de ésta es cuanto posee de ella.

Como hija de un vicario, Sabrina ha sido criada con una educación moral muy estricta. Su vida se concentra en ayudar al prójimo, de hecho su sueño es marcharse a África en una misión. Está enamorado de Geoffrey Gillbray, ayudante de su padre, el vicario en la iglesia. Juntos planean embarcarse en esa misión, pero para ello necesitan una fuerte suma de dinero que no poseen.

Para lograr reunir tal capital, Geoffrey piensa acudir a su primo Rhys, el Conde de Rawden, quien logró volver a amasar la fortuna familiar de los Gillbray después de la mala gestión y muerte de su padre. Rhys es apodado como El Libertino por la vida disoluta y depravada que lleva, y por su afición a escribir libros versados en el arte de la seducción. Con frecuencia se ve inmerso en duelos con los maridos de mujeres casadas con las que tiene affairs, además de en las borracheras y escándalos más sonados de la ciudad. Eso junto al hecho de que su nombre aparece en los periódicos londinenses por su relación con el juicio que se celebra contra Thaddeus Morley, le impulsan a viajar a La Montagne , su propiedad del campo para alejarse del mundanal ruido de la ciudad y de la expectación que su nombre suscita.

Junto a Mary Capstaw una vivaracha y extrovertida amiga de Sabrina, ésta viaja a La Montagne con la intención de encontrarse con Geoffrey y preparar el terreno para su próxima boda. El hombre aún no ha manifestado abiertamente su deseo de casarse con ella, tan sólo de trabajar juntos en esa misión en África, pero Sabrina desea recibir cuanto antes esa esperada propuesta de matrimonio. Cree que tal vez si prepara un poco el terreno, de modo que Geoffrey se encuentra entre ella y su primo, decida por fin lanzarse a hacerle tal proposición.

Sin embargo, nada sucede tal como ella tenía planeado.
Apenas llega a La Montagne es testigo de una airada discusión entre Rhys y Signora Sophia Licari, su última amante, una cantante de ópera. Pese a que inicialmente Rhys apenas le presta atención, ya que Sabrina no se corresponde con el tipo de mujer al que él está habituado, poco a poco algo cambia.

Rhys está pasando un largo periodo de simple aburrimiento. Nada le produce la menor emoción, nada lo alienta a nuevas metas. Está harto de los duelos, sus diversas amantes, incluida la última, y su monótona existencia. Ni siquiera encuentra inspiración para continuar escribiendo sobre el arte de la seducción. Pero, de pronto algo cambia cuando sus ojos se cruzan con los de la tímida y recatada Sabrina Fairleigh. Quizá pueda poner a prueba sus teorías, quizá pueda seducir a la remilgada hija de un vicario.
Su intención no es deshonrarla -jamás se le pasaría por la cabeza por lo que eso podría implicar- pero sí demostrarle a esa joven qué es la seducción. Sin embargo, como suele decirse, el cazador acaba siendo el cazado.

Sabrina es una joven sencilla, cuya vida ha girado siempre exclusivamente en la ayuda al prójimo. No sabe ni remotamente qué es la pasión, pero poco a poco va cayendo en las manos de Rhys, más que dispuesto a enseñarle el alcance de ésta. Claro que, en el camino también él aprenderá algunas cosas, como no subestimar el poder de Sabrina sobre él.

La situación se vuelve aún más compleja cuando la pareja es sorprendida en mitad de una apasionado beso, ante los ojos del mismo vicario. Lo cual desencadena en algo inevitable: el matrimonio de ambos. Y aunque inicialmente Rhys se propone que el matrimonio no sea más que un frío acuerdo entre ambos -él residirá en Londres y ella en el campo- pronto se percata que la vida de la ciudad ya no despierta en él las mismas emociones que antaño y, pese a que no quiera reconocerlo añora la vida campestre y a Sabrina de la que se está enamorando. Pero cuando está dispuesto a reconocerlo y confesárselo a ésta algo sucede: la llegada Susannah y Sylvie que pone al descubierto un secreto que puede separar a Rhys y Sabrina definitivamente.

The secret of seduction es una novela amena e interesante que, sin que su argumento sorprenda en demasía, posee el suficiente atractivo para hacer de ella una novela entretenida y ágil de leer.
La evolución de los personajes está muy bien definida y estructurada. No nos encontramos con personajes que cambian drásticamente ni actúan caprichosamente. Al contrario, a lo largo de las páginas somos testigos de la madurez con que evoluciona la relación.

Al inicio de la novela, Sabrina se nos presenta como una joven insulsa y anodina, pese a ser una gran belleza. Su extrema prudencia y lasitud no presagian una protagonista con demasiado carácter. Pero a partir de su boda con Rhys vemos cómo ésta va creciendo y mostrando nuevas facetas. Rhys por su parte empieza siendo un mujeriego y un juerguista sin conciencia. Está hastiado y aburrido con su superficial vida y el verse obligado a casarse con Sabrina le confiere la oportunidad de conocer una vida diferente. Su matrimonio le empuja a adquirir responsabilidades y a preocuparse por alguien, algo que durante años no ha hecho.

Pese a que la trama principal se centra en la relación entre Rhys y Sabrina y cómo ésta va evolucionando, el asesinato de Richard Lockwood, el padre de las tres hermanas, está siempre a la sombra. Poco a poco van resolviéndose las últimas lagunas que quedaron pendientes en los anteriores libros.

El resto de secundarios están muy bien perfilados: Wyndham al amigo pintor de Rhys, un personaje divertido y despreocupado cuya presencia aligera la tensión en muchas oportunidades; Geoffrey el inescrupuloso primo que siempre ha dado la imagen de ser un hombre dulce y cándido, poco a poco vemos que no es así; Sophia Licari, la antigua amante del Conde, pese a sus pocas apariciones, sus escenas siempre sirven para ver cómo se despierta y afianza el interés de Rhys hacia Sabrina. Y, por supuesto, las hermanas de Sabrina: Susannah y Sylvie, así como Kit Whitelaw y Tom Shaughnessy, los maridos de ambas.

Me ha gustado mucho la firmeza y claridad con que son retratados los personajes: muestran una personalidad definida que va desarrollándose en función de las circunstancias, pero sin resultar poco creíble. Aunque breves, existen algunas punzadas de humor en las situaciones en que Rhys trata de seducir a Sabrina. Los juegos de palabras son muy entretenidos, pero en otras ocasiones su prosa resulta un tanto repetitiva con expresiones repetidas reiteradamente en pocos fragmentos.
En definitiva, The secret of seduction me parece una buena novela que garantiza una lectura entretenida e interesante.


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