Saint or sinner - Cheryl St. John

sábado, 25 de mayo de 2013

Título original: Saint or sinner
Autora: Cheryl St. John
Género: Romántica histórica
Editorial: Harlequín
Fecha publicación: 1995/reed. 2013 ebook





Joshua McBride ha mirado de frente a la muerte. Al menos es la sensación que tiene cuando “casi” muere en el frente de batalla. Tras un año recuperándose en un hospital militar, una vez finalizada la guerra, regresa a su hogar en Van Caster, Indiana.
Lo hace como un hombre nuevo, cambiado.

Durante años ha llevado una vida sin ataduras ni responsabilidades. Pero ahora quiere echar raíces, formar parte de la comunidad donde nació. Sabe que no lo tendrá fácil. El pasado es difícil de olvidar y todo aquél que lo mira lo recuerda participando en las carreras de caballos, como un mujeriego pendenciero o bebiendo en el salón.

La primera persona que se encuentra en su regreso es una joven de dorados cabellos que afanosamente hace su colada. Su nombre es Adelaide Stapleton y lleva viviendo en Van Caster desde el comienzo de la guerra. Pese a que no se conocían de antes, su fama le precede y la remilgada señorita Stapleton no le disponsa una cordial bienvenida.

Así que cuando Chessy, su hermana, con la que también trata de enmendar errores pasados, le informa que Addie Stapleton es la líder de la sociedad Dorcas, Joshua entiende que si logra ganarse a Addie, si demuestra cuánto ha cambiado, el resto de mujeres y todo el pueblo también lo hará.

Pero Addie es de la convicción que la gente nunca es lo que parece. Y pese a todas las buenas intenciones de enmienda y redención de Joshua McBride, no confía él. Pero también ella guarda sus propios secretos y un pasado que trata de ocultar. La atracción que siente por Joshua McBride pone a prueba sus principios y, sin pretenderlo, el apuesto seductor puede desvelar ese secreto que tan celosamente guarda.

Hay novelas que por su sencillez y dulzura te conquistan. Porque a veces no necesitas complejas historias de amor y odio para cerrar el libro con una sonrisa. A veces la sencillez basta.
Como para mí ha sido el caso de esta novela.
La historia transcurre tras el fin de la guerra de secesión, donde nuestro protagonista, Joshua McBride, fue gravemente herido. Tras casi morir y sabiendo que está ante una segunda oportunidad, está decidido a cambiar de vida y enmendar errores pasados.

De modo que el protagonista que conocemos es un hombre que busca la redención. Primero se reencuentra con su hermana Chessy y su cuñado Danny, amargado pues perdió un brazo durante la guerra, a los que trata de ayudar. Luego conoce a un muchacho llamado Yancey, un joven especial que vive en un cobertizo, olvidado por el pueblo, a quien ofrece casa y trabajar para él.
Y por otro lado, conoce a Adelaide Stapleton...

Lo que comienza como un intento de ganarse la aprobación de la señorita Stapleton y toda la sociedad de mujeres, acaba derivando en casi un cortejo en toda regla. Pues Joshua ha decidido que ha llegado la hora de sentar cabeza, de casarse y formar su familia. Y Addie, tan melindrosa, le atrae como ninguna otra mujer. Joshua sabe que Addie oculta algo y está dispuesto a ganarse su confianza para que le abra su corazón.

Saint o sinner es, como digo, una novela muy sencilla, donde nos narra el día a día en este pequeño pueblo de Indiana tras el fin de la guerra. Es una comunidad conservadora y anticuada que no acepta muy bien el regreso del pendenciero Joshua McBride, pero ante el que poco a poco van cayendo como moscas en la miel.
No obstante, la más dura de roer es Adelaide Stapleton, que durante años ha llevado una vida sencilla y protegida y que, por desgracia, ve amenazada primero por Joshua, luego por el hombre del que se esconde y que aparece en Van Caster...

Con una trama sencilla, ambientada en un enclave rural y humilde, que renace tras la guerra de secesión, somos testigos, también, del renacer de Joshua McBride. Y mientras trata de redimirse a ojos de la comunidad y de su hermana, trata de enamorar a la esquiva y difícil señorita Addie Stapleton.

Sinceramente a veces he tenido la sensación de estar ante un historia un poco surrealista por detalles que, claro está, no desvelaré, pero leerla me ha hecho reír, me ha emocionado y también encogido el corazón a ratos. Porque, pese a ese halo de ternura que la envuelve, refleja situaciones y realidades más amargas: las secuelas físicas y psíquicas de la guerra, la vida de personas como Yancey cuyas limitaciones le han mantenido ignorado entre sus vecinos, y el peso de los secretos y los miedos.
Pero ante todo es una novela muy dulce, tal vez como digo surrealista en algunos puntos, pero a mí me hecho pasar un rato muy agradable.
Es de esos libros que abres sin muchas pretensiones, pero lo cierras con una sonrisa de felicidad.
¡Qué novela más bonita!

Vencida - Hope Tarr

jueves, 23 de mayo de 2013

Título original: Vanquished
1º Los hombres de Roxbury house
Autora: Hope Tarr
Género: Romántica histórica (época victoriana)
Editorial: Libros de seda
Fecha publicación: Mayo 2013




Caledonia Rivers, apodada la doncella de Mayfair, es la líder del movimiento sufragista en el Londres victoriano. No escatima esfuerzos por lograr que la propuesta parlamentaria de la ley, que garantiza el voto femenino, sea aceptada en la Cámara de los Comunes. Pero dentro del propio gobierno tiene un enemigo, Josiah Dandridge, que se opone a dicha propuesta y que guarda un rencor personal a Callie. Tanto es así que Dandridge no se detendrá ante nada ni nadie para impedir la consecución del voto femenino. ¿Y qué mejor manera que arruinar la intachable reputación de la portavoz del movimiento?

Siendo el hijo de una prostituta, Harry Stone vivió en un burdel hasta el día que huyó. En su camino se cruzó el primer ministro británico William Gladstone, quien lo sacó de las calles y lo envió al orfanato de Roxbury, donde encontró tres amigos.
Con el paso de los años Harry cambió su nombre por el de Hadrian St. Claire y cumplió su sueño de abrir un estudio fotográfico. Aunque siempre ha anhelado poder dedicarse a fotografiar la realidad social, hace sobre todo retratos.

Hadrian está pasando por una mala racha a causa de sus deudas de juego. Tiene a un par de matones pegados a los talones, esperando una señal para darle una paliza, mutilar o matar al fotógrafo. De modo que el día que Josiah Dandridge se persona en su establecimiento ofreciéndole un trato no duda demasiado en aceptar. A cambio de una pequeña fortuna, Hadrian debe lograr fotografiar a Caledonia Rivers, la líder sufragista, en una situación tan comprometida que haga trizas su intachable reputación.

Hadrian y Callie se conocen casualmente, antes incluso de la propuesta de Dandridge. Pero una vez infiltrado en el círculo de Callie, Hadrian va ganándose poco a poco su confianza y, así, se percata que no encaja en la imagen que se había formado de ella durante su primer encuentro: la de una solterona reprimida, decorosa, desaliñada y encorsetada, sino que está ante una mujer bonita, herida en el pasado que, por primera vez, le hace creer en el futuro y el amor.

Vencida es la primera de las novelas que componen la saga Los hombres de la mansión Roxbury, ambientadas en la Inglaterra victoriana de finales del siglo XIX.
Los primeros adjetivos que me vienen a la cabeza para describir esta novela es transgresora, reivindicativa y original. Está muy alejada de cualquiera de las novela románticas ambientadas en la época victoriana que se publican mayoritariamente. Pero si hay algo que caracteriza a Hope Tarr es escribir historias diferentes, también crudas, pero que logran despertar tu interés.

La trama gira alrededor del movimiento sufragista femenino que lucha por lograr una propuesta de ley en la Cámara de los Comunes que permita el voto femenino. Es en este entramado donde se conocen Callie y Hadrian St. Claire: la doncella de Mayfair y el hombre que debe hacer trizas su reputación.

Creo que Vencida es una novela con un marcado componente feminista, pero también de denuncia social, pues no sólo se habla de la igualdad entre hombres y mujeres, sino que describe la vida en las calles, las condiciones en que viven las prostitutas, en que trabajan mujeres y niñas y la fragilidad de la reputación de una mujer. Y la novela va más allá de todo eso, pues refleja acontecimientos y manifestaciones que, en algún momento el siglo XIX, acontecieron. Ciertamente parte de una base sólida y real.

En cuanto a la historia de amor, me ha parecido preciosa y angustiosa por momentos.
No puedo negar que la idea de que Callie Rivers, la líder del movimiento sufragista, que se ve a sí mismo como una solterona y a la que se apoda la doncella de Mayfair, y Hadrian St. Claire, el hombre contratado para hacer trizas su reputación tiene gran atractivo.
Hadrian St. Claire fue un niño de las calles, el hijo de una prostituta, que sufrió en sus propias carnes la bajeza humana.
Hadrian no cree en el amor. No en otro amor que el que parte de un intercambio mercantil: un cuerpo a cambio de dinero. Pero este hombre duro y desencantado descubre junto a la puntillosa y decorosa doncella de Mayfair que existe otra clase de amor.

Como he comentado antes, pese a que la novela me ha parecido preciosa, eso sí, rodeado de un halo oscuro y poco sórdido, por el entorno que rodea la vida de Hadrian, por las realidades sociales que se describen, en ocasiones también me ha dejado un sabor agrio. Por un lado porque se describen escenas de violencia que si bien entiendo su presencia en la novela, refleja de un modo angustioso la degradación y humillación de un niño, y a mí personalmente me ha dejado tocada.

En conjunto, creo que Vencida es una novela que toca la fibra sensible por diferentes razones. Por un lado porque denuncia y describe un lado sórdido y oscuro de la Inglaterra victoriana, porque habla de niños trabajando en ínfimas condiciones, prostitutas maltratadas, pobreza extrema y seres humanos que son tratados como animales. En ese sentido, a través de Callie, se habla de lucha de derechos e igualdades. Pero la propia Callie también abre los ojos a otra realidad que no conocía.

Y por otro lado tenemos la historia de amor que me ha encantado.
Creo que Vencida es una bonita pero desgarradora historia de un hombre y una mujer procedentes de mundos diferentes. A primera vista no parecen tener nada en común, ni siquiera creen en los mismos ideales. En realidad no puede decirse que Hadrian sea un idealista.
Pero poco a poco, a través de subterfugios, engaños pero, también, de los sentimientos que nacen entre ellos, me he ido sintiendo atrapada en una historia intensa, muy erótica, transgresora pero romántica, al fin y al cabo. Bajo una capa tal vez un poco oscura se esconde una historia dulce y conmovedora. Eso sí, con escenas de sexo bastante explícitas y de alto contenido erótico.

Entre los personajes secundarios destacaría a Charlotte Rivers, la tía de Callie, que se nos presenta como una mujer adelantada a su tiempo que protege a su sobrina como una madre. Además de Gavin y O'Rourke, dos de los amigos que Harry/Hadrian hizo en el orfanato y que protagonizan las siguientes novelas.
Pese a que la novela me ha hecho pasar algún que otro mal momento, Vencida me parece una buena historia, bonita, pero también dura y realista. Creo que a veces es un entorno a sí es el que propicia que te llegue más hondo una historia de amor, pero, pese a ello, tal vez no sea del agrado de corazones muy sensibles.


Jane juega y gana - Rachel Gibson

miércoles, 22 de mayo de 2013

Título original: See Jane score
2º Equipo hockey Chinooks
Autora: Rachel Gibson
Género: Romántica contemporánea
Editorial: B grupo Zeta/Seda
Fecha publicación: Marzo 2004




Jane Ascott trabaja como periodista escribiendo una columna feminista en un periódico local. Además escribe para una revista una novela de tintes pornográficos protagonizada por “Bomboncito de miel”, una mujer devora-hombres que utiliza al sexo masculino a su antojo hasta agotarlos sexualmente y dejarlos en estado comatoso. Este personaje es algo así como su alter ego, ya que Jane es una chica que no destaca por su físico: es bajita, de cabello negro y ojos verdes. Por más que su mejor amiga, Caroline, trata de aconsejarla para que mejore su aspecto, Jane se niega alegando que no busca atraer a los hombres. Es consciente de que no puede aspirar a convertirse con una mujer despampanante, simplemente se acepta tal como es.

Una increíble propuesta de trabajo cambia su vida. El periodista deportivo del periódico para el que trabaja pasa por una enfermedad que obliga a los directivos de éste a buscar a alguien que lo sustituya durante la temporada de hockey. Jane es la elegida, pese a que no tiene ni la más remota idea de deporte ni de hockey. Su trabajo consiste en viajar con el equipo de los Chinooks para cubrir los partidos de la temporada.
Su primer pensamiento es negarse, pero tras meditar lo que económicamente le reportaría, acepta. Además que no es para desdeñar a la ligera la oportunidad de poder pasearse a sus anchas por un vestuario repleto de hombres desnudos y sudorosos (un aliciente añadido).

Rápidamente es evidente para ella que ni los jugadores de los Chinooks ni la misma directiva la quieren allí. No sólo es que no la reciben con los brazos abiertos, sino que tratan de hacer su labor lo más difícil posible, especialmente ese arrogante de Luc Martineau, el portero del equipo.

Con treinta y dos años, y tras superar una complicada lesión en las rodillas, así como una larga rehabilitación para superar su adicción a los tranquilizantes, Luc es consciente de que se juega mucho en esa temporada. No sólo llegar a la final de la Stanley Cup, sino su futuro deportivo. Tiene que probarse a sí mismo y a todos que aún sigue en activo y que no está acabado como muchos predijeron.
Ni siquiera esa entrometida periodista va a lograr desconcentrarlo. O eso cree.

Al principio le resulta divertido ver sus torpes intentos de hacerse un sitio entre los hombres. Es evidente que no tiene ni idea de hockey y aunque físicamente no es su “tipo”, poco a poco empieza a sentirse atraído por la joven, pese a su aspecto de solterona remilgada y sus inquisitivas y absurdas preguntas.

A su vez Jane es consciente de que su atracción hacia el atractivo cancerbero de los Chinooks no la va a llevar a ninguna parte. Ella es una chica sencilla y Luc atrae a las mujeres más espectaculares. Entonces… ¿por qué de pronto cree apreciar cierto interés de él hacia ella?

Jane juega y gana es una de mis novelas preferidas. Por un lado, gracias a los protagonistas de esta historia que pese a lo opuesto de sus caracteres y vidas, dan pie a una trama amena e interesante. Por otro porque está ambientado en el mundo del hockey creando un trasfondo apasionante cuya emoción no decae en ningún momento.

Jane es una chica con la que es muy fácil identificarse. Es consciente de sus limitaciones y de que el chico guapo nunca se fijará en ella, por eso se ve sorprendida cuando el mismísimo Luc Martineau comienza a mostrar interés en ella. Sus prejuicios hacia los jugadores y hacia el mismo Luc van desmoronándose según va tratando con él. Sobre todo al ver el modo torpe como trata a su hermana adolescente, algo que enternece el corazón de Jane. Eso, sin dejar de lado que Luc es un hombre muy atractivo que sabe seducirla pese a su brusquedad y mordaces palabras.

Luc está acostumbrado a relacionarse con las mujeres más explosivas. No busca una relación estable ni duradera. Su única prioridad es su carrera deportiva y luchar con su equipo por los playoffs de la Stanley Cup. Sin embargo, conocer a Jane cambia muchas de sus prioridades.

Esa joven bajita, introvertida, que siempre viste de negro, comienza a inquietarlo y amenaza con romper su concentración. De nada sirven sus intentos por ignorarla o hacerla la vida imposible. Poco a poco va colándose en su corazón y amenazando con descubrir al verdadero Luc, a ese parte de él que no muestra a nadie. Además la llegada a su vida de su hermana adolescente rompe muchos de sus esquemas y le obliga a replantearse su escala de valores. Podemos decir que su vida está en pleno proceso de cambio y entre sus problemas familiares y deportivos, lo que menos necesita es enamorarse. Y mucho menos de esa alocada de Jane Ascott. Algo que lucha por evitar.

Con diálogos ágiles e irónicos Rachel Gibson nos introduce en el mundo de las competiciones deportivas, concretamente del hockey, presentándonos a jugadores bruscos, rudos y musculosos a la vez que crea una divertida y emotiva historia romántica.

Creo que Jane es algo así como una cenicienta moderna. Es una joven en apariencia anodina que, poco a poco va despertando y mostrando nuevas facetas de su personalidad. Luc es guapo, impresionante, un hombre que podría tener a cualquier mujer que quisiera. Pese a que parecen totalmente incompatibles, rápidamente descubrimos que no es así.

Luc Martineau es uno de los protagonistas más carismáticos del género romántico, sin duda. No sólo por su atractivo, carácter y esa herradura tatuada en su bajo vientre, sino porque el protagonista deportivo no era muy habitual en el género probablemente hasta la publicación de esta novela.

Entre tiras y aflojas, malos entendidos y diálogos chispeantes somos testigos de cómo se forja la historia de amor de Luc y Jane. Una historia intensa y apasionada, con toques irónicos y mordaces que logran atrapar hasta a aquéllas a las que no les atrae el deporte, creo.
El componente deportivo está muy presente en toda la trama, ya que es mientras de juega los diferentes partidos y el equipo viaja que se toma cuerpo el romance de Jane y Luc.

Sin duda, esta novela es recomendable a todas las apasionadas del género contemporáneo y a las que no, ésta es un historia perfecta para adentrarse en él. Tiene alicientes más que suficientes: unos protagonistas entre los que saltan chispas, buenas escenas eróticas, sentimientos encontrados, risas más que garantizadas y … un protagonista cuya herradura tatuada da mucho de que hablar.

Un romance inoportuno - Mary Balogh

jueves, 16 de mayo de 2013

Título original: Indiscreet
1º Cuatro Jinetes del Apocalipsis
Autora: Mary Balogh
Género: Romántico histórica (Regencia)
Editorial: Titania
Fecha publicación: Mayo 2013






Catherine Winters es una de las inquilinas de Claude Adams. Poco se sabe de ella, salvo que es joven, bonita y viuda. Durante cinco años ha residido plácidamente, como una habitante más de la villa de Bodley-on-the-water, en Derbyshire, atendiendo a los ancianos, a los más necesitados y dando lecciones de música a los hijos de Lord y Lady Adams. Sin embargo, algo cambia durante las fiestas que los Adams celebran con la llegada de la primavera y su regreso al campo.

La afluencia de invitados en la villa es motivo para que sus residentes llenen las calles, observando los carruajes y caballos pasar. De un modo inocente, Catherine sonríe a uno de los caballeros, en concreto al Vizconde Rawleigh, al que confunde con su hermano gemelo, Claude.

El gesto en sí avergüenza a Catherine cuando descubre su verdadera identidad, pero basta para encender el interés de Rawleigh. A ojos del Vizconde, lo que se presuponían unas semanas tediosas en el campo, ya que su cuñada está empecinada en desposarlo con su hermana, de pronto parecen llenas de sensuales promesas, pues Rex Adams, Vizconde Rawleigh, está decidido a seducir a la hermosa y misteriosa viuda.

Catherine no se engaña, sabe que el caballero y antiguo soldado, no es nada más que un canalla sin intención de comprometerse. No es que busque una propuesta de matrimonio, pero durante años ha llevado una vida tranquila, protegida en ese pueblecito, bajo una identidad falsa. Hasta que el Vizconde Rawleigh posa sus ojos en ella y, sin pretenderlo, pone en peligro la paz tan duramente lograda, y desentierra el terrible pasado que Catherine ha luchado con denuedo por dejar atrás.

Un romance inoportuno es la novela que da comienzo a la saga Cuatro Jinetes del Apocalipsis, quienes no son otros que Rex Adams, Vizconde Rawleigh, Nathaniel Gascoigne, Kenneth Woodfall, Conde de Havenford, y Eden Wendell, Barón de Pelham. Los cuatro caballeros lucharon juntos contra Napoleón, primero en la península, luego en Bélgica y, durante la guerra, se ganaron este sobrenombre.

Empecé a leer esta novela Un romance inoportuno con cierta reticencia, lo confieso. Pues, al tratarse de una de las novelas antiguas de Mary Balogh, sin que eso me desmotivara, presuponía que no iba a encontrar una historia que pudiera llegarme al corazón igual que las más recientes.
Me equivoqué.
En sus páginas he encontrado una deliciosa, dulce y romántica historia que me ha transportado a esa villa en el condado de Derbyshire, donde hueles los capullos en flor, los árboles reverdecer y oyes el arrullo de los pájaros o el fluir del río. Y donde caes hechizada por este romance.

Es de sobras conocido que son muchas las autoras que escriben sobre La Regencia, cuyas novelas se inspiran en las de Jane Austen, quien ha sido, es y seguirá siendo fuente de inspiración para muchas escritoras.
Sin embargo, autoras que hagan evocar el espíritu de las novelas de Jane Austen creo que no hay tantas.
Para mí Mary Balogh es una de ellas.

Un romance inoportuno es una de las novelas de esta escritora donde esa influencia es, en mi humilde opinión, más marcada.
A menudo, he sentido un cosquilleo mientras leía sobre estos personajes, la ambientación o la descripción de una época y unas costumbres, de las normas que marcaban la vida de las mujeres de ese tiempo, con ese espíritu crítico de Jane Austen. Y Mary Balogh lo ha logrado.

Un romance inoportuno es la historia de una indiscreción.
Todo da comienzo con una inocente sonrisa de Catherine Winters, que el vizconde Rawleigh toma como un coqueteo. El seductor que hay en él decide que debe poseer a esa mujer y comienza su particular cortejo para seducir a la reticente y conservadora viuda.

Durante las celebraciones con motivo del regreso de los Adams, suceden diferentes acontecimientos que, inocentes o no, coquetos o no, acaban con la tranquila y protegida vida que la viuda Winters se ha construido durante cinco años.
Porque Catherine Winters es en realidad Lady Catherine Winsmore y huye de un pasado de vergüenza y dolor.

Bajo una apariencia sencilla, rural y coqueta, donde no se nos cuenta otra cosa que el cortejo y seducción del réprobo vizconde Rawleigh a la viuda Winters, Mary Balogh nos narra una preciosa y emotiva historia de repudia social, donde se describe a una sociedad conservadora que censura a todo aquél que transgreda sus normas. Pero, también, es una historia de valor, de coraje y amor que te provoca esas mariposillas en el estómago que sólo las grandes novelas provocan.

Lo hace a través de Catherine, una joven sencilla y prudente que trata pasar desapercibida, que vive con modestia y se comporta con decoro. Se nos cuenta la historia de esas mujeres a las que la sociedad señala, incluso tratándose de una noble.
También lo hace través de Rex Adams, un joven vizconde y héroe de guerra y cómo describe a un noble que vive por encima de todo, egoísta, hedonista y seductor. Pero, también él, Rawleigh tiene su propio y doloroso pasado.
Son dos caras de una misma moneda, las dos mitades de esta preciosa historia.

Con unos protagonistas que poquito a poco te enamoran, con un entorno deliciosamente bucólico primero y elegante y regio después, con unos personajes secundarios leales, que cierran filas en torno a esta entrañable pareja, he disfrutado no sé si de un romance inoportuno, pero desde luego de una lectura inolvidable.

Si hay algo que destacaría de esta novela son sus diálogos, el arma más mortífera que emplea Balogh, pues esas conversaciones entre Rex y Catherine me han hecho perder la noción del tiempo, atrapada en esos intentos de seducción, en esas confesiones y declaraciones de intenciones entre ambos. Y, sobre todo, en la magia que todas esas palabras de amor desprende.
Pero tampoco puedo dejar de mencionar las descripciones de la vida en el campo, de la villa, sus habitantes y costumbres que son, simple y llanamente, deliciosas.

Sinceramente, he sentido como si hubiera viajado a esa época, en los enclaves que describe. Casi como si me encontrara bajo el monóculo de un altanero noble o bajo el escrutinio de una matrona conservadora y el peso de sus reglas.
Y, sobre todo, me he sentido testigo de una preciosa historia de amor, sencilla y clásica que destila ternura de principio a fin.



Verdad mortal - Brenda Novak

martes, 14 de mayo de 2013

Título original: Dead right
3º Stillwater
Autora: Brenda Novak
Género: Suspense romántico/Thriller
Editorial: Harlequín
Fecha publicación: 2009






Al contrario que los habitantes de Stillwater, Madeline Barker no creía que su madrastra y hermanastros tuvieran nada que ver con la desaparición de su padre, acontecida veinte años atrás. Sin embargo, nunca ha sido capaz de abandonar la esperanza de averiguar qué sucedió aquella noche que no regresó a la granja. Maddy siempre ha defendido que el reverendo Barker no abandonó voluntariamente a su hija. Tras la muerte de su madre biológica, cuando tenía sólo diez años, él era toda la familia que tenía hasta que los Montgomery llegaron a su vida.

Cuando el coche de su padre aparece en la presa, la luz de la esperanza brilla para Maddy, pues se reafirma en que eso demuestra que su padre no se marchó de Stillwater. Sin embargo, cuando la policía abre el maletero, en su interior aparece una maleta que contiene algunos objetos que dan un vuelco al caso. Ya no sólo se habla de asesinato, sino que la palabra pederastia se oye con fuerza.

El nuevo jefe de policía promete a Maddy hacer todo cuanto esté en su mano para descubrir la verdad. No es que exculpen a Clay, pese a que tenía dieciséis años en aquel entonces, pero una nueva hipótesis cobra fuerza: tal vez el reverendo fue asesinado cuando trató de entregar a la policía a un parroquiano pederasta.

Sin contar con la aprobación de Clay, Grace, Molly e Irene, que la instan a no hurgar más, Maddy contrata a un investigador privado. Cree que sólo alguien ajeno a sus vidas, con una visión más objetiva será capaz de ver lo que los habitantes de Stillwater no ven. El investigador privado al que contrata es Hunter Solozono, un hombre con su propio infierno personal. Antiguo policía y recién divorciado, acepta el caso para alejarse de California, herido por el rechazo de su única hija.
Poco tarda Hunter en comenzar a descubrir hechos perturbadores y escalofriantes que podrían ayudar a encontrar la verdad como que Eliza, la madre de Maddy, no se suicidó, o la verdadera naturaleza de su padre. Pero, tal vez, se percata, Hunter, esa verdad no dé la paz que Maddy busca...

De las tres novelas que componen la saga de Stillwater, ésta es, sin duda, la más dura de ellas. Tengo que confesar que he estado tentada de cerrar el libro en varias ocasiones, pues aunque ya conocíamos en líneas generales qué escondía el reverendo, tanto la aparición de pruebas, como el testimonio y recuerdo de testigos y cómplices propician escenas de tal descripción gráfica que me ha resultado repugnante. Es cierto que la autora lo describe de manera escueta, con distancia, casi de un modo aséptico, pero tratándose del tema del que hablamos es desagradable de leer. Para mí lo es.

Pese a ello la historia me ha gustado. Lo cierto es que desde que leí la novela de Grace quedé atrapada por estos libros y quería conocer la resolución del caso.

Aparte del tema de la pederastia en sí, también tengo que confesar que el personaje de Maddy me ha desconcertado en ocasiones. Entiendo su reticencia a cerrar el caso, a olvidar y su necesidad de descubrir qué le sucedió a su padre. Sin embargo, según avanza la novela y nos percatamos de la existencia de personas -además de los Montgomery cuyo silencio es entendible- que conocían la depravación del aparente pilar moral de la comunidad, no he podido pensar ¿pero es que nadie vio ni sospechó nunca nada anormal en ese hombre?
Sí, sé que habla mi lado incrédulo y desconfiado, pero es que poco a poco van saliendo a la luz hechos o detalles que varias personas vieron.
Pero admito que el tema del que trata la novela me desagrada profundamente y eso me hace desconfiar de tanta ignorancia. No lo puedo evitar.

En esta novela Maddy se nos presenta como una mujer mucho más vulnerable y solitaria de lo que pareciera en las anteriores. Además no puede evitar sentir desconfianza hacia Clay, Irene o incluso Grace. Es una mujer con miedos, con temores, incapaz de dejar atrás al pasado y, por ello, se aferra a cualquier cosa que le ayude a mantenerlo vivo.

Me ha gustado especialmente el personaje de Hunter Solozano. Es un hombre que pese a su juventud ha pasado por otra clase de infierno: un divorcio duro, una ex-esposa que trata de sangrarlo económicamente y que utiliza a la hija de ambos para ponerla en su contra.
Hunter se nos describe como un hombre desconfiado, que trata de superar su dependencia al alcohol y encauzar su vida para recuperar a Maria, su hija.
Por eso acepta el caso del reverendo Barker, pero, al hacerlo, entra a formar parte del entorno de Maddy y, sin saberlo, su vida toma un rumbo nuevo porque así nace su historia con Maddy.

En esta tercera entrega la trama romántica es la más débil de las tres. El peso de la novela recae mucho más sobre la investigación de Hunter y Maddy, sobre los hechos acontecidos veinte años atrás, sobre los nuevos acontecimientos que suceden, ya que aparecen algunos personajes que no tenían ningún protagonismo hasta ahora y que arrojan una nueva luz a todo. Por el contrario, el personaje de Joe Vincelli se desdibuja, ya no es el antagonista enfermo de odio que enturbiaba todo. En su lugar aparecen varios sospechosos.

Evidentemente los Montgomery continúan siendo claves en la historia. Clay, una vez más, se encuentra bajo el foco de la acusación. En ese aspecto, pese a estar casado con Allie y formar una familia junto a Whitney, nada ha cambiado demasiado. Irene y Grace también tienen pequeñas apariciones.

Pese a lo que cuento, la novela me ha gustado. Pero también es cierto que el tema que cuenta en ocasiones me ha impedido disfrutar de la lectura y, reitero, la trama romántica se desdibuja un poco. Sin embargo, creo que estamos ante una trilogía apasionante que te envuelve con personajes oscuros, turbios, con almas atormentadas, con pasados amargos y, también, con tres historias de amor, cada una en su estilo, que no te dejan olvidar que estás ante una novela romántica.


Acusación mortal - Brenda Novak

lunes, 13 de mayo de 2013


Título original: Dead giveaway
2º Stillwater
Autora: Brenda Novak
Género: Suspense romántico/thriller
Fecha publicación: 2009





Tal como demuestran los acontecimientos desarrollados en la anterior novela, Silencio mortal, la desaparición del reverendo Barker está lejos de olvidarse. Aun diecinueve años después los habitantes de Stillwater siguen sospechando que Clay Montgomery, el hijastro de Barker, acabó con su vida.
El que sea señalado como el asesino de Lee Barker, un icono de la comunidad, no contribuye a ser aceptado por sus vecinos.

Clay sigue viviendo en la granja que un día perteneciera al reverendo. Su vida es bastante solitaria. En apariencia es un hombre frío, oscuro e intimidante. Esconde muchos secretos, el más grande es lo que sucedió aquella noche, diecinueve años atrás.
Apenas tenía dieciséis años cuando tuvo que hacerse cargo de su familia: de su madre y sus tres hermanas. Sin el reverendo, que tampoco se encargaba demasiado de la granja, es el único referente masculino para todas ellas. Tanto las responsabilidades de velar por su familia y evitar que fueran separados por los Servicios Sociales, como el peso que carga en su alma por la muerte del reverendo, Clay Montgomery dejó de su juventud atrás a muy temprana edad. Primero cuando tenía diez años y su padre los abandonó; más tarde cuando no pudo proteger a su hermana Grace y se convirtió cómplice de un crimen.

Los años han pasado, pero Clay sigue sintiéndose culpable y responsable de no haber velado de Grace.

Allie McCormick es la hija del jefe de policía de Stillwater. Ha trabajado en Chicago como inspectora experta en casos antiguos. Tras su divorcio, regresa para trabajar con la policía de allí y pasa a encargarse de viejos casos. Entre ellos el de la desaparición de Lee Barker.
Enseguida se percata que hay dos bandos claros y definidos: el de quienes acusan a Clay Montgomery como el asesino y el de que creen que es mejor dejar el caso y no remover más el pasado. Pero Allie cree poder resolverlo haciendo uso de su pericia y experiencia como policía científica en Chicago.

Cuando conoce a Clay Montgomery, el principal sospechoso, su instinto le dice que no era un hombre capaz de matar a sangre fría. Pese a que la hostilidad de sus vecinos no les deja ver, es evidente que es un hombre protector que vela por los más débiles; pero también es hermético, solitario y un poco sombrío.
Nada, ni siquiera eso, puede evitar que Allie McCormick se sienta atraída por el hombre al que investiga, el sospechoso de la desaparición del reverendo Barker.

Desde la anterior novela sentí cierta debilidad por Clay. Es el prototipo de héroe misterioso, protector y un poco oscuro. Durante años ha sido señalado como el asesino de Lee Barker, pese a que nunca han hallado pruebas incriminatorias y pese a que sólo contaba con dieciséis años cuando desapareció.
Algo que me ha encantado de la caracterización que Brenda Novak hace de Clay -y tal vez sea ésa la razón por la que sienta debilidad por él- es que pese a que en circunstancias normales -no sería extraño después de todo- sería lógico que fuese un hombre amargado e insensible, es todo lo que contrario. Debajo de esa apariencia distante y fría se esconde un hombre con anhelos y sueños que sacrifica por su madre y hermana. Y ante todo es un hombre que desea una familia.

Creo que ya nos hicimos una idea de cómo era en Silencio mortal, pero ahora, en esta novela, parte de esa coraza que lleva se resquebraja un poco. Por un lado porque descubrimos que tan profunda es la culpabilidad que siente por Grace, por otro porque se nos muestra una faceta desconocida de él hasta ahora: el cariño por los niños. No sólo lo vemos con sus sobrinos -me parece preciosa la escena en que piensa en su sobrina- sino con Whitney, la hija de Allie.

La historia romántica en sí me ha parecido muy bonita. Aunque de entrada parecía una trama un poco previsible: el sospechoso de asesinato y la inspectora del caso que se sienten atraídos, lo cierto es que me ha atrapado página tras página y me ha hecho sentir mariposillas en el estómago.

Sin embargo no desaparece esa parte más sórdida en la que se descubre que la depravación del reverendo es mayor aún de lo que parecía. Que ya lo era, pero cuando el caso del reverendo se reabre, descubrimientos asombrosos ven la luz, propiciando que los hechos acontecidos se esclarezcan un poco más para las lectoras.

Además, aunque en un segundo plano, vemos cómo es la vida de Grace desde que se casó con Kennedy. Han transcurrido unos meses desde el fin de Silencio mortal y podemos vislumbrar cómo el proceso de sanación de Grace sigue su curso, cómo es su vida junto a Kennedy, Heath y Teddy.

También, en segundo plano, conocemos más de otros personajes secundarios: habiendo descubierto ya con quien mantiene una relación Irene Montgomery y siendo cuál es la identidad del hombre hacen que la novela sea un poco más compleja.

Nuevamente Joe Vincelli es el antagonista de la novela. Cree que Clay asesinó a su tío y el odio que siente por Grace sigue motivando su obsesión por destruir a su familia.

Poco a poco el cerco se estrecha y cada vez resulta más difícil creer que no se descubra qué sucedió aquella noche y qué papel representan los Montgomery en la desaparición del reverendo. Es algo que, sin duda, a las lectoras nos provoca un poco de preocupación o angustia, ya que, estamos ante una de esas historias en que desearíamos que el crimen no fuera resuelto.
Estoy intrigadísima por saber qué depara la tercera y última novela.

Silencio mortal - Brenda Novak

Título original: Dead silence
1º Stillwater
Autora: Brenda Novak
Género: Suspense romántico/Thriller
Editorial: Harlequín
Fecha publicación: 2009/2013





Grace Montgomery regresa a Stillwater, un pequeño pueblo de Mississippi, en un esfuerzo por dejar el pasado atrás. Durante años se ha mantenido lejos de su familia, en Jackson, donde se ha labrado una exitosa carrera como ayudante del fiscal del distrito.
Sin embargo, un secreto, oscuro y largamente guardado, y el cadáver que yace enterrado en la granja de los Montgomery le impiden cerrar la puerta del pasado y aceptar la propuesta de matrimonio de su novio George. Tal vez en esos tres meses que piensa pasar en Stillwater lo consiga.

El reencuentro con su familia es difícil, reabre viejas heridas. Durante años no los ha visitado y salvo llamadas telefónicas no ha mantenido demasiado contacto. Algo sucedió una noche, diecinueve años atrás, que marcó las vidas de los Montgomery, cuando el reverendo Barker, su padrastro, desapareció.
Los habitantes de Stillwater no creen que el bondadoso reverendo se marchara, abandonando a su hija Madeline. Creen más bien que Clay Montgomery lo mató. Sólo cuatro personas saben lo que realmente sucedió: Irene, Clay, Grace y Molly Montgomery.
Habladurías y sospechas a un lado, nadie ha podido probar nada, lo que no ha evitado que los Montgomery sean señalados como asesinos.

La vida de esta familia no ha sido fácil. Cuando Irene se casó con el reverendo, pensó que daba un hogar a sus tres hijos: Clay, Grace y Molly. Junto a Madeline, la hija del reverendo, formaron una familia. Pero a menudo Irene fue objeto del escarnio no sólo de Stillwater, que la vieron como una interesada, sino del propio reverendo que la humilló desde el púlpito.

Pero lo cierto es que la imagen que Lee Barker proyectaba ante sus vecinos no se correspondía con la depravación que los Montgomery conocieron. Especialmente Grace...

El regreso de Grace Montgomery vuelve a poner en el ojo del huracán a su familia. Mas cuando se instala en la casita de Evonne, una peculiar anciana recientemente fallecida, una de las pocas personas que mostraron cariño y respeto a Grace. Como un gesto a su recuerdo, Grace reabre el puestecito que Evonne regentaba en su jardín, donde vendía jabones, dulces y verduras de la huerta.
Pero los vecinos de Stillwater la miran con desdén, con odio. Sus enemigos la acechan y la irresistible atracción que despierta en ella Kennedy Archer, candidato a alcalde, no la ayuda precisamente.

Kennedy Archer enviudó dos años atrás. Entre el trabajo en el banco, preparar su candidatura a la alcaldía de Stillwater y sus dos hijos no tiene tiempo para nada. Pero el regreso de Grace le afecta. Siente remordimientos porque nunca la defendió de sus amigos, en el instituto, porque optó por callar y no intervenir cuando era objeto de humillaciones públicas. Sin embargo, la mujer que ha regresado le afecta de un modo que no esperaba. Nada queda de aquella adolescente que se dejaba vapulear; tiene carácter, seguridad en sí misma y no está dispuesta a dejar que nadie vuelva a pisotearla.
Cuando los Vincelli quieren reabrir el caso de la desaparición del reverendo, todos los ojos se posan sobre Grace y, para su sorpresa, esta vez Kennedy Archer parece más cerca de ser aliado que enemigo...

Silencio mortal es un comienzo de una trilogía apasionante. Pese a que en cierta manera el secreto alrededor de la que gira ésta y las otras dos novelas no es un misterio para las lectoras, pues sabemos qué sucedió esa noche, estamos ante una serie de suspense romántico.
Como digo, no es que exista un misterio. En realidad conocemos una parte, la otra se iba deshilando, hebra tras hebra, a lo largo de tres libros.

En Silencio mortal conocemos la historia de Grace Montgomery, una de las protagonistas de la fatídica noche y de los acontecimientos que sucedieron previos a aquélla.

He leído muchas novelas románticas que se sustentan en una trama dura, escalofriante. Pero, sin duda, Silencio mortal, así como las dos siguientes novelas, están entre las que recuerdo de un modo más impactante. A medida que he ido leyendo me ha ido recorriendo el cuerpo una sensación tan helada que es difícil de describir.

Grace es una de las protagonistas cuyo pasado es de los más duros que recuerdo. Sólo era una niña de trece años cuando cayó en las manos del que todo Stillwater veía como un hombre bondadoso, compasivo y conservador. Pero bajo esa apariencia, se escondía un hombre depravado que hizo de Grace su víctima.
Tras la noche en que se dio al reverendo por desaparecido por algunos, muerto por otros -sin que nunca se haya podido probar nada- Grace fue cayendo en una espiral autodestructiva. Su adolescencia fue difícil, las heridas seguían abiertas y cometió errores que aun trece años después no ha logrado perdonarse.
Su regreso a Stillwater y la relación con Kennedy Archer son el comienzo de una nueva vida para Grace, de la oportunidad de dejar atrás ese pasado y el punto de partido de esta novela.

La historia, pese a ser escalofriante, me ha encantado. Creo que Brenda Novak es una excelente escritora de suspense romántico. Sus historias logran atraparte, conmoverte y hacer que sientes en tu carne la angustia de sus protagonistas.
En cierto modo es una novela de reencuentros y segundas oportunidades, pues Grace y Kennedy se conocen desde niños. Grace siempre se sintió atraída por Kennedy, pero pertenecían a mundos opuestos: ella era la hijastra del reverendo, repudiada por su origen humilde y por la imagen que de su madre tenía el pueblo; él el hijo del alcade y director del banco. Ella vivía en una granja; él en una de las casas más elegantes del pueblo. Ella lo miraba con adoración desde lejos; él la ignoraba y cerraba los ojos a las burlas de que era objeto.

La historia de amor, dejando de lado la trama que gira alrededor de la muerte del reverendo, es muy bonita. Me ha encantado cómo Kennedy va acercándose a Grace y cómo, a través de sus hijos, especialmente el pequeño Teddy, vamos vislumbrando una Grace más abierta, más confiada y que es capaz de demostrar afecto. Tengo que confesar que me he emocionado con algunas de las escenas protagonizadas por Teddy y Grace, y cómo a través del pequeño, Kennedy va acercándose a ella.

Además, como es de suponer, el misterio entorno a lo acontecido aquella noche, diecinueve años atrás, sigue abierto. Todo un pueblo clama justicia, y los Montgomery están en el punto de mira.
Pese a ser, como digo, una novela cruda, dura también cuenta una historia de amor dulce, que nace poquito a poco, que te va envolviendo y cautivando y que te hace creer en los finales felices, incluso para personajes tan golpeados como Grace.
Para mí es una de las mejores novelas que he leído de esta autora y, pese a que siento cierta debilidad por Clay Montgomery, de la trilogía es la más me ha calado.

Pasión a ciegas - Suzanne Brockmann

sábado, 11 de mayo de 2013

Título original: Night Watch
11º Altos, Oscuros y Peligrosos
Autora: Suzanne Brockmann
Género: Romántica contemporánea
Editorial: Harlequín
Fecha publicación: 2004





Mientras disfruta de unos días de permiso, Wes Skelly, Navy SEAL del 10º escuadrón, se traslada Los Ángeles para hacer un favor a una amiga, preocupada por la seguridad de su hermana, una conocida actriz de Hollywood. Mientras está en la ciudad, ha aceptado acudir a una cita a ciegas preparada por Melody Evans y su marido, el teniente Harlan Jones.

Wes aborrece las citas a ciegas, pero desde que su hermana Colleen se ha casado con su mejor amigo y compañero Bobby, los Navy SEALs casados parecen querer que también él haga lo mismo. Y Jones y su mujer van más lejos y le preparan una cita.
Brittany Evans es la hermana de Melody y, para su sorpresa, siente una afinidad inmediata hacia ella, una atractiva madre soltera que, al igual que él, no iba predispuesta a que Wes le gustara en lo más mínimo.

Wes lleva años enamorado de la mujer de uno de sus compañeros y amigo, y sólo se ha implicado en relaciones pasajeras, sin futuro. Sin embargo en Britt conoce a alguien chispeante, que trae un rayo de luz a su vida y que parece ver que, en su interior, es más sensible que la imagen que proyecta ante el mundo.

Tras la cena y una serie de acontecimientos, Wes acaba aceptando la invitación de Britt de instalarse en el piso que comparte con su hijo Andy. La idea era pasar una noche allí y, luego, instalarse en un hotel. Pero enseguida se percata qué bien encaja entre Andy y Britt, en ese sencillo apartamento.

Sin embargo, mientras trata de proteger a Amanda Tierney, la hermana de la mujer de la que lleva años enamorado, sin proponérselo, acaba poniendo en peligro la vida de Britt y cuando eso sucede, sabe que hará todo cuanto esté en su mano para mantenerla a salvo.

Pasión a ciegas es, hasta la fecha, la última de las novelas de la saga Altos, Oscuros y peligrosos, protagonizada por un grupo de Navy SEALs pertenecientes al escuadrón 10º.
En esta ocasión, Suzanne Brockmann nos cuenta la historia de Wes Skelly, el hermano de Colleen, al que conocimos en Cerca de la tentación, también, como el mejor amigo y compañero de Bobby Taylor.
Pero, en realidad, conocimos muy superficialmente a Wes y, tal vez, la imagen que pudimos formarnos de él fue un tanto sesgada. Porque más allá de esa aparente distancia que tiene hacia todos, en especial a la hora de entablar relaciones, se esconde un hombre con un gran dolor y sentimiento de culpabilidad.

Sin tratarse de la novela que más me ha gustado de la saga, Pasión a ciegas me ha parecido una buena historia, con una buena trama y con protagonistas carismáticos. Tal vez Wes Skelly no fuera uno de los Navy SEALs que más me llamaran la atención en novelas anteriores. Y, sin ir más lejos, hay que reconocer que en Cerca de la tentación su papel es un poco el de obstaculizar la relación entre Bobby y su hermana, ya que no confiaba en el futuro de esa relación. Pero, tras leer su historia, ha resultado ser un personaje que ocultaba más de lo que parecía y, en el fondo, su vulnerabilidad me ha parecido hasta tierna.

Brittany es una mujer valiente, arrojada, con las ideas muy claras. Trabaja como enfermera. Se casó muy joven y acabó divorciándose a causa de las infidelidades de su marido. Ya soltera, adoptó a Andy, un adolescente de doce años que, en la actualidad es un joven jugador de béisbol de diecinueve años, que promete ser una estrella.
Por experiencias pasadas Britt se ha resignado a estar sola, más que resignado, se ha acostumbrado y aunque, en el fondo, le gustaría compartir su vida con alguien e incluso tener otro hijo, es feliz con lo que hace y tiene.
No cree que pueda surgir nada entre ella y Wes, pese que le atrae, menos aún cuando descubre que él está enamorado de otra mujer.
Pero poco a poco se van haciendo amigos, confidentes y terminan entablando una relación a la que no le auguran un futuro pero... ¿y si sí lo tuviera?

Para mí el punto clave de esta novela, o uno de ellos, es el hecho de que Wes lleve años sintiendo algo por la mujer de uno de sus amigos. Él ha achacado a la imposibilidad de estar junto a la mujer que quiere, el no tener a nadie en su vida. Pero Brittany le hace ver algo más y las lectoras también nos percatamos de ello.

Por otro lado, tal vez el obstáculo mayor que se alza entre Wes y Britt, es el propio Wes. Algo en su pasado le ha cerrado a enamorarse, a formar una familia.

La verdad es que, aunque como digo antes, no se trata de la novela que más me ha gustado, confieso que es una historia más profunda de lo que me parecía a primera vista. Esperaba una historia de acción, entre estrellas de cine y con una buena dosis de suspense. Pero, para mi sorpresa, es una historia que se centra más en los sentimientos de Wes y Britt y que, poco a poco, te va envolviendo.
Me ha sorprendido que, en ocasiones, Britt me ha parecido la más fuerte de los dos. Es la que tiene las ideas más claras. Lo cierto es que me ha gustado su carácter, lo directa que es y me ha gustado como, poco a poco, ha ido consiguiendo que el hermético Wes se abriera.

Es una bonita historia que me ha dejado con una sonrisa en los labios, aunque también hay espacio para tristezas y amargura por diferentes hechos que acontecen. Entre los personajes secundarios me ha gustado especialmente Andy, pues es un joven muy maduro, muy cariñoso y sensato.

En definitiva, Pasión a ciegas es una novela amena, trepidante y romántica con la que he encontrado una lectura agradable e interesante. Al final se habla de otro Navy SEAL del escuadrón 10º que interviene en la novela ayudando a Wes, Rio Rosetti, del que parece ser pudiera haber historia... 

Julia - Karen Robards

miércoles, 8 de mayo de 2013

Título original: Loving Julia
Autora: Karen Robards
Género: Romántica histórica
Editorial: Esencia
Fecha publicación: Mayo 2013






Jewel Combs es una golfilla de los bajos fondos de Londres, donde convive con carteristas, timadores, prostitutas y rateros. Sólo tiene dieciséis años, pero no se engaña; sabe que no le aguarda otro futuro que la prostitución. Hasta ahora ha logrado malvivir robando junto a un par de maleantes: Jem y Mick.
Una noche los tres perpetran un robo. La víctima es un joven caballero en evidente estado de embriaguez, lo que lo hace una presa fácil.

Sin embargo lo que debería ser un robo sencillo se convierte en un asesinato cuando Mick lo hiere de muerte. Lejos de huir, Jewel, que se siente culpable, cuida de él durante sus últimos días y el joven, Timothy Stratham, agradecido, le pide que se case con él para que herede su fortuna. De ese modo pretende molestar a su familia, a la que no tiene mucho aprecio, especialmente a su primo y guardián, Sebastian Peyton, el octavo conde de Moorland.

Jewel accede y tras la muerte del joven Timothy se persona en la regia mansión de Gosvernor square. Sucia y desharrapada, no es muy bien recibida por Smathers, el estirado mayordomo del conde. Pero Jewel, que es de armas de tomar, proclama que es la viuda de Timothy Straham y se cuela en la casa para la consternación del servicio, la condesa viuda y el propio Sebastian.

A Sebastian le irrita el descaro de la joven, sea o no, la viuda de su irresponsable primo. Su primera intención es ponerla de patitas en la calle. Mas al percatarse de cuánto molesta a su madre, la condesa viuda, la presencia de la pilluela, accede a reconocerla como parte de la familia.
Ante él descubre a una jovencita flacucha, sucia y vestida como si hubiera salido de un burdel, pero algo en esos ojos topacio le atrae. Y mientras, con frialdad la estudia se pregunta si, tal vez, no podría pulir y transformar a esa golfilla de los bajos fondos y convertirla en toda una dama.

Haciendo uso de su poder, obliga a Jewel a quedar bajo su protección y, después comienza la ardua labor de educarla. Poco a poco, bajo los fríos ojos azules del conde, Jewel comienza a florecer y a mostrarse como una joven bonita y sensual a la que Moorland bautiza como Julia Stratham... y a la que se propone seducir.

Creo que es una excelente noticia que la editorial Esencia se haya decidido a publicar una de las antiguas de Karen Robards.
Puede que a esta autora se la conozca, sobre todo, por sus novelas de suspense romántico, pero, sin desmerecerlas para nada, tengo que confesar que yo tengo cierta debilidad por sus novelas históricas. Como Julia, una novela que me ha cautivado de principio a fin, y cuyos protagonistas, Jewel/Julia y Sebastian, me han dejado una impresión indeleble.

Jewel es una jovencita que quedó huérfana a la tierna edad de siete años. Hija de una prostituta, no conoció a su padre, así que acabó viviendo en las calles.
Con ese casi ininteligible acento cockney, lo cierto es que conquistó mi corazón con muy poquitas páginas. Es una heroína de aquéllas que encontrabas en las novelas antiguas. Pero, claro está, Julia es una novela de las antiguas. El cómo acaba bajo la tutela del frío conde de Moorland es producto de un cúmulo de casualidades, del destino o, incluso, un tanto inverosímil, pero el caso es que así sucede.
Y la golfilla ladronzuela va convirtiéndose en toda una dama.
El proceso es divertidísimo; tierno pero en otras ocasiones me ha hecho reír a carcajadas, porque Jewel es peculiar y, pulida o no, siempre es fiel a sí misma.

Sebastian, el conde de Moorland, es un hombre frío y altanero. Desprecia a su madre, tolera con fría cortesía a su cuñada Caroline, la viuda de su hermano y anterior conde, Edward y desprecia a una sociedad que lo trata como a un paria. Viudo desde dos años atrás, los rumores dicen que asesinó a su esposa y Chloe, su única hija, vive recluida en White Friars, la casa de campo. Para él Jewel -o Julia como él la bautiza- no es más que una diversión. Pero poco a poco se va ganando su confianza, la hace reír, pero también le atrae como mujer. De modo que no ceja en su empeño de seducirla, pese a que también la desprecia por su pasado en los bajos fondos.

No se puede negar que el argumento es propio de las novelas a la antigua usanza. Ella es jovencita, virginal e inexperta. Él es un hombre mayor, experimentado, frío e incluso cruel. No parece sentir nada por nadie, ni siquiera por su dulce hijita.
Es déspota, grosero, con un aire cromañón que no se puede pasar por alto, y trata a Julia de un modo abominable.

Pero confieso que pese a todo ello, Julia me ha encantado. ¡Qué novela más bonita! (No me he dado un golpe en la cabeza)
Reitero que es una novela de aquellas antiguas, de amor y de odio, de traiciones, secretos, dónde él es despreciable en ocasiones, en otras te llega al corazón -pocas, pero alguna-, donde ella es valiente e indómita, leal y de armas tomar.

Porque Julia no se amilana ni ante él ni ante una sociedad que si descubre su pasado la repudiaría. Porque Julia está decidida a lograr que Sebastian Peyton, el octavo conde de Moorland, caiga rendido a sus pies y confiese que la ama como ella a él.

Pese a que en alguna ocasión he despotricado sobre este tipo de novelas cuyos protagonistas masculinos resultan un tanto odiosos, con la mano en el corazón, en esta ocasión debo decir que me parece una historia preciosa.
Me ha tenido con el alma encogida. Me ha hecho reír e incluso derramar alguna lágrima. Me ha llegado al corazón y he cerrado el libro con una sonrisa pero, también, apenada de que se acabara.

Julia tiene elementos de Pigmalión, pues Sebastian coge bajo su ala a Jewel, la pule, educa y transforma en Julia Stratham; también, en algunas partes de la trama, de Rebeca, por la muerte en extrañas circunstancias de la primera esposa del conde. Pero todo ello se entrelaza y propicia una historia de amor y redención que, al menos a mí, me ha hecho enamorarme de la novela y de sus personajes.

Me he divertido con las peripecias de Jewel mientras se transforma en Julia, me ha conmovido la pequeña y solitaria Chloe. Y, sinceramente, he odiado y querido a Sebastian a partes igual.
Pero al llegar a la última página he sentido lo que sentí el día que descubrí el maravilloso e indescriptible mundo de la novela romántica: que tenía un pequeño tesoro entre mis manos.

Preciosa historia, eso sí para quienes disfruten de las novelas de antes... que es lo que es Julia.

La aventura del deseo - Kate Hoffmann

lunes, 6 de mayo de 2013



Título original: Conor
1º Los audaces Quinn
Autora: Kate Hoffmann
Género: Romántica contemporánea
Editorial: Harlequín
Fecha publicación: 2001/reed. 2012




Siendo el mayor de los cinco hermanos Quinn, Conor ha sido desde niño el protector de todos ellos. Tal vez por eso, por su afán de protección y velar por los más débiles, se hiciera policía. Sin embargo sus métodos y su implicación a veces no son muy bien vistas por sus superiores y, por esa razón, está en la mira de sus jefes. Como escarmiento le asignan un caso, en apariencia simple y aburrido, que no debería revertir problemas a alguien como él:  custodiar a Olivia Farrell, bajo la órbita de un grupo de mafiosos.

Olivia ha trabajado muy duro por cumplir sus sueños. Con esfuerzo, ha logrado abrir su tienda de antigüedades. Sin embargo cuando descubre que su socio hace negocios con la mafia, se convierte en la única persona capaz de aclarar el caso. De modo que debe permanecer bajo custodia hasta la celebración del juicio. El policía asignado a su caso, Conor Quinn, es sexy pero intimidante y, a su lado, se da cuenta de que corre más riesgo que el de perder la vida. Si no tiene cuidado, tal vez, hasta el corazón...


Con una novela en apariencia sencilla, Kate Hoffman da comienzo a esta saga y nos adentra en la familia Quinn, de origen irlandés. Los Quinn son cinco hermanos que, desde muy niños, han aprendido a cuidar de sí mismos. Ante la frialdad de su marido, reiteradas ausencias y afición a la bebida, la madre los abandonó. Y, según siempre les ha dicho su padre, murió poco después en un accidente. A partir de entonces Seamus Quinn, un rudo pescador, estuvo cada vez más ausente en alta mar. En las contadas ocasiones en que estaba con ellos, a menudo bebía y no era un padre muy afectuoso. De modo que Conor, el mayor, se hizo cargo del resto de chicos para evitar que los Servicios Sociales los separaran. 

Los cinco hermanos crecieron con la lección que Seamus siempre les inculcó bien aprendida: desconfiar de las mujeres, pues siempre han acabado por llevar a los Quinn a la perdición.

Con la mitología y leyendas irlandeses de fondo, La aventura del deseo cuenta una historia amena, sexy y romántica. Es una sencilla novela donde un policía debe custodiar a una testigo y la atracción termina naciendo entre ellos.

La novela en sí no es muy compleja, incluso podría decirse que es previsible, pero creo que la autora le imprime un sello y un toque que hace de esta novela, y la serie en general, de esas que guardas en un lugar especial de tu biblioteca.

Por un lado tenemos a Conor, agente de policía, el hermano mayor de una familia de hombres, donde las mujeres no han formado parte de sus vidas. No sólo por la ausencia de su madre, sino porque se les inculcó desde muy niños que debían evitarlas, ya que son una maldición para los Quinn. Pero cuando conoce a la sexy Olivia todas las advertencias paternas caen en saco roto, pues nada puede hacer para no caer bajo el hechizo de la atractiva joven.


Por otro tenemos a Olivia Farrell que ve como su tranquila y organizada vida se convierte en una pesadilla a causa de su socio. Debe abandonar su tienda, su casa y pasa a ser un testigo protegido. Pero la sombra de la mafia que la sigue es muy alargada y es capaz de dar con ella en la casa de protección. De modo que, una vez más, Conor decide prescindir del método tradicional y tomar bajo su responsabilidad la protección de Olivia Farrell. Con la ayuda de sus hermanos, emprenden una huida que, en el camino, propiciará que nazca la atracción entre policía y testigo.


Como digo es una novela de la que no se puede decir que sea original ni imprevisible, pero es muy dinámica, es amena, hay tensión sexual, contamos con un protagonista sexy y protector, un poco endurecido, eso sí, y una protagonista poco acostumbrada a dejar que cuiden de ella. El resultado es una trama donde saltan las chispas, donde el ritmo no decae y donde las leyendas irlandesas se oyen de fondo.


De las novelas que he leído de esta saga es una de las que más recuerdo. Tal vez por ser la primera. Tal vez porque el carácter protector de Conor es difícil de olvidar. Como fuere es una historia que, incluso cuando ya la has leído varias veces, sigue envolviéndote en sus páginas. Porque, si soy sincera, los hermanos Quinn forman una familia peculiar. Todo solteros reniegan de las mujeres, pero son unos grandes seductores y es difícil no caer un poco rendida ante ellos.