lunes, 6 de mayo de 2013

Las palabrotas en una novela romántica






Normalmente no me molesta leer palabras malsonantes en una novela romántica. Forman parte de nuestro vocabulario y, lo cierto, es que la forma de hablar de algunos de los personajes de algunas novelas claman por el uso de palabrotas.

Desde leo romántica me he encontrado con algunas historias donde, aquí y allá, se utilizaban estas expresiones y nunca me he llevado las manos a la cabeza. Supongamos que un bandolero o un rufián hablase de “vuestra merced”o “señores míos” a unos nobles a los que va a robar. En ese caso, yo creo que me caigo de la silla... a no ser que lo diga con ironía.

Sin ir más lejos, una de las novelas con las que más me he reído ha sido El hombre perfecto de Linda Howard. Esta novela está salpicada de palabrotas. Pero es que Janie, la protagonista, es un poco mal hablada, lo que es parte de su carácter y eso propicia escenas con las que te ríes a carcajada limpia.

Otro de los protagonistas que recuerdo, cuyo vocabulario era de lo más colorido, es Cash Boudreaux de la novela Odio en el paraíso, de la fantástica escritora Sandra Brown. Quienes habéis leído este libro, sin duda, recordaréis algunas de sus lapidarias frases, sus blasfemias y el “romanticismo” que destilaba hacia Skyler. Pero pese a ello o causa de ello, muchas (entre las que me incluyo) caímos un poco rendidas ante él.

Los guerreros de la Hermandad de la daga negra de J.R. Ward también hacen uso de un amplio y variado repertorio de blasfemias y palabrotas que, sinceramente, creo que son un poco el sello de estos personajes. Son guerreros, si no hablaran así...

Soy de la opinión que un personaje debe hacer uso del vocabulario y forma de expresar que lo caracteriza. Sobre todo en las novelas actuales y las eróticas, cuyos protagonistas, a menudo, representan a personas comunes y corrientes, como cualquiera de nosotros. Supongamos que dichos protagonistas se encuentran en una situación tensa... siendo así, ¿a quién no se le ha escapado alguna vez esa palabra que empieza por j por muy finas que creamos ser?

Sin embargo, a veces me sucede también, que estoy leyendo una novela, de cualquier género, y de repente, inesperadamente, surge un f**** o un j**** que, puede, no veía a cuento. O bien encuentras personajes que se expresan mayormente soltando groserías porque, al parecer, les imprime carácter.
No creo que así sea, pero depende del punto del vista de cada uno, evidentemente. Después de todo dos personas pueden leer un mismo libro y encontrar en él dos historias muy diferentes.
Pero no sé si, en ocasiones, se abusa un poco de las palabrotas. Ya digo que en general no me molesta, además que leo más histórica y estas novelas no son tan pródigas en tacos, pero a veces me rechina un poquitín...

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