viernes, 30 de agosto de 2013

Tirando del anzuelo - Kristan Higgins

Título original: Catch of the day
Serie Gideon's Cove
Autora: Kristan Higgins
Género: Romántica contemporánea
Editorial: HQN Harlequín
Fecha publicación: Enero 2013






Maggie Beaumont no tiene suerte con el amor. Llega a tal punto su mala fortuna que en Gideon's Cove se la conoce a causa de ello. Su novio del instituto rompió con ella de manera pública, apareció del brazo de su nueva novia sin avisar a la anterior, es decir Maggie, que había sido sustituida. A lo largo de los años su fortuna no ha cambiado, hasta que la llegada de un recién llegado al pueblo hace creer a Maggie que ha encontrado al hombre perfecto: irlandés, apuesto, galante, considerado... lo malo es que se trato del padre Tim, el nuevo párroco, y Maggie no lo descubre hasta que todo Gideon's Cove proclama el nombre del nuevo amor de la joven, lo que ocurre en plena iglesia.

Al ser testigo, y sintiéndose un poco responsable, de que Maggie haya sido abochornada en público, el propio padre Tim trata de ayudar a la joven a conocer a un hombre, libre, con el que pueda iniciar una relación. Así da comienzo una serie de desastrosas primeras citas para Maggie, que sigue sin encontrar al hombre adecuado. Hasta que se percata que, tal ve, el hombre adecuado haya estado delante de ella durante mucho tiempo sin que le haya prestado atención. ¿Podría tratarse de ese silencioso y solitario pescador, Malone?

Si no conoces el tipo de novelas que escribe Kristan Higgins, tal vez, a primera vista Tirando del anzuelo no prometa ser sino una disparatada y divertida novela. Pero, lo cierto, es que es más que eso. Es una historia dulce, romántica y preñada de emociones, tan intensas que nublan los sentidos y traspasan el papel.
Tanto es así que es una de las que conservo con especial cariño de entre todas las de esta autora.
Es, además, la primera que escribió ambientada en ese pueblo marítimo, Gideon's Cove, que ya entonces me sedujo.

Como es habitual en la inmensa mayoría de novelas de Kristan Higgins, Tirando del anzuelo está narrada en primera persona. De modo que vivimos esta historia a través de los ojos de Maggie Beaumont.

Maggie es dulce, cariñosa y confiada, es buena hija, buena hermana, buena tía y buena vecina. Es compasiva y una amiga leal. Pero este dechado de virtudes no ha tenido mucha suerte en el amor.
A sus treinta dos años no ha encontrado al hombre con el que compartir su vida, como Christy, su hermana gemela. Vive con Sargento, un perro viejecito y entrañable, aquejado ya de numerosos achaques, que es su compañero de fatigas y leal paño de lágrimas.

Pese a que es habitual que las protagonistas femeninas de esta autora tengan un perro o gato por mascota, y a que estos se conviertan en un personaje más -Kristan Higgins los describe con tal cariño y cercanía que, como digo, son un personaje más- sin duda Sargento es uno de los más entrañables y que más se ha ganado el corazón de las lectoras.

Malone es un pescador un tanto solitario al que Maggie conoce a través de Jonas, su hermano menor, que también es pescador. Ambos tienen amarrados sus barcos muy cerca el uno del otro. Al principio Maggie no se fija en Malone, al contrario, le resulta casi invisible y le molesta que la gente crea que está interesado en ella.

Entre que Maggie lo ignora y que sólo conocemos su punto de vista, Malone es un gran misterio para nosotras, pues no sabemos a ciencia cierta si siente algo por Maggie. Además, es tan parco en palabras que casi parece parte del decorado, como suele decirse.

Pero de repente Maggie coincide con él una noche donde, en cierto modo, Malone la socorre y, a partir de ahí, comienza a verlo de otra manera. Aun así no quiere reconocer que, tal vez, Malone pueda ser justo el hombre que busca, hasta que sucede algo que, obviamente, no desvelaré, pero que hace a Maggie abrir los ojos y ver, por primera vez, a Malone.

Con el tono hogareño, costumbrista y cercano con el que la autora nos describe a los diferentes vecinos de Gideon's Cove, nos vamos adentrando en ese pueblo marítimo y quedamos hechizadas por la preciosa y conmovedora historia de Maggie Beaumont, del buenazo de Sargento, del misterioso y hosco Malone, del joven Jonas, de Chantal, la amiga de Maggie, de Christy y, también, del matrimonio Beaumont que se convierten en protagonistas de una de las tramas secundarias.

El resultado es, en mi opinión, una novela preciosa, romántica, cálida y en ocasiones amarga, que te trasporta a Gideon's Cove, al café donde degustas el café y la tarta de arándanos, donde te encariñas de Georgie o de la anciana señora Kardinsky, o paseas por el puerto; donde descubres que el amor aparece cuando menos te lo esperas y con la persona que menos podías imaginar; donde página a página te sientes parte de esa comunidad y lo cierras, con pena, pero con una sonrisa en los labios.

Para mí Tirando del anzuelo es una historia cercana, humana, de esas que te dejan con mariposillas en el estómago, protagonizada por personas complejas, imperfectas que se equivocan, pero que también logran conmoverte. Una novela de la que prefiero contar más bien poco, pero que, en mi humilde opinión, no hay que perderse.


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