domingo, 16 de febrero de 2014

Como en una montaña rusa - Susan Elizabeth Phillips

Título original: Honey moon
novela independiente
Género: Novela contemporánea/narrativa femenina/romántica
Editorial: B de bolsillo
Fecha de publicación: Febrero 2014




Honey Jane Moon es una pequeña sabelotodo, valiente e inteligente, pero mal preparada para convertirse en la más famosa estrella infantil de América... a pesar de que no es tan joven como todo el mundo cree.
¡Cuidado! ¡Honey va a manejar a los hombres de su vida loca! Entre ellos Eric Dillon, un ardiente "chico malo" y uno de los actores más talentosos de Hollywood. Y Dash Coogan, el último de los héroes vaqueros, un hombre atrapado en una pantalla demasiado pequeña para contener una leyenda.
Cuando Honey se enamora, lo hará de la única manera que sabe: con todo su corazón.

Empecé a leer esta novela con reticencia, sin saber muy bien qué iba a encontrarme. El título original, Honey moon, me indujo a creer que estaba ante la historia de una luna de miel, y tratándose de Susan Elizabeth Phillips, casi imaginé una novia a la fuga. Pero no, Honey moon es la protagonista de esta preciosa y conmovedora historia.

Antes de nada, debo advertir que, probablemente, desvelaré detalles de la novela. Aunque no soy muy partidaria, en esta ocasión creo que debo, más que nada para que cualquier lectora que me lea, no se lleva a engaños y crea estar ante una novela de características diferentes.

Honey Jane Moon es una jovencita de dieciséis años, un poco marisabilla, pero leal, luchadora y con un gran corazón. Me conquistó desde la primera escena, en ese destartalado parque de atracciones en Carolina del Sur, cuando reza a Walt Disney para que responda a sus innumerables cartas de ruego para salvar el único hogar que ha conocido desde que quedara huérfana con seis añitos.
Pero Walt Disney no oyó sus ruegos y, tenaz como ella sola, Honey no se rindió en su afán por conseguir el dinero para salvar a su familia. Así que, puesto que su prima Chantal es hermosa y exuberante, la inscribe en un concurso de belleza local que gana.

Honey está convencida que un futuro dulce les aguarda. Pero el premio que su prima consigue no resulta ser lo que esperaba y, nuevamente, Honey no se rinde. Esta vez su tozudez las lleva hasta Hollywood donde espera que Chantal Booker sea contratada para la teleserie de Dash Coogan, un ex-cowboy y actor, estrella de la televisión. Al final Honey resulta ser la contratada y quien se convierte en la nueva y misteriosa estrella juvenil de dicha teleserie.

A partir de entonces la vida de Honey, Chantal, Doug, un autoestopista que recogen camino a California, y tía Sophie da un giro de ciento ochenta grados. Honey Moon se convierte en una joven estrella, y a través de su personaje en la teleserie Janie, una adolescente de trece años, consigue eso que siempre ha anhelado: una familia.

Mientras trabaja en la serie conoce a dos hombres, dos de los actores, que marcarán su vida: Eric Dillon, joven y talentoso que presagia convertirse en una estrella, que interpreta al joven del que Janie se ha enamorado -repitiendo su historia- y Dash Coogan, el actor que interpreta a su padre.

Tanto Dash Coogan como Eric Dillon son los protagonistas, junto a Honey, de esta novela. Al principio ni uno ni el otro quieren tener relación alguna con ella. Dash se siente viejo a su lado y en su fuero interno sabe que terminará hiriéndola; Eric no soporta ver la mirada tan necesitada de cariño que se cruza con la suya y le sigue a todas partes. Años atrás juró no volver a dejar que nadie tan vulnerable y confiada como Honey se acercara a él.
Con el paso de los años, las vidas de Dash, Eric y Honey se entrelazan y desentrelazan dando paso a dos historias. Porque, a diferencia de la mayoría de novelas, en Como en una montaña rusa se nos cuenta la historia de Honey y de estos dos hombres.

Tal vez cabría esperar que uno de ellos fuera el architípico villano al que odiar, pero no es así. Cada uno de ellos tiene sus puntos débiles, comete errores, y cada uno, a su manera, enamora a Honey.

Confieso que la novela no era lo que esperaba, principalmente porque nos cuenta dos historias de amor, pero me ha mantenido pegada a su páginas, con el corazón en vilo, encogido e incapaz de dejar de leer. Es una historia compleja, valiente, arriesgada que, tal vez, otra autora no hubiera logrado hacerla brillar como Susan Elizabeth Phillips consigue.
En sus páginas nos narra la evolución de Honey, como se enamora, sufre y madura, como se cae y se vuelve a levantar, como la vida le ofrece una segunda oportunidad, así como a los protagonistas masculinos. Y, como en una montaña rusa, hay subidas y bajadas, pavor ante la velocidad vertiginosa pero también excitación.

Me ha fascinado como Honey madura, la mujer en que se convierte y me he enamorado un poco de cada uno de los protagonistas masculinos, sobre todo de Eric, el chico malo que esconde su propio infierno personal.
A diferencia de otras novelas de la autora, el sentido del humor no está tan presente. Es una historia que si bien me ha divertido en algunos momentos, en general me ha dejado con el corazón en un puño. No sólo por la historia de Honey, sino por otras tramas secundarias que aborda donde se tratan temas tan escalofriantes como los abusos a menores.

Creo que Como en una montaña rusa está más en la línea de narrativa femenina que de una novela romántica contemporánea convencional, pero sin duda, se ha convertido en una de esas historias que atesoraré como una preciosa gema de valor incalculable. Pese a la presencia de temas turbios como los ya mencionados, pese a que es una historia en ocasiones amarga, donde acontecen hechos que no esperas -y que habitualmente no me agradan- me ha parecido una historia maravillosa, romántica, dulce y a la vez amarga.

En mi humilde opinión se trata de una historia conmovedora, con protagonistas masculinos que enamoran -especialmente Eric-, con dos pequeñas que despiertan ternura, con una protagonista de gran corazón que sueña con tener una familia y con una trama envolvente, rica y excitante, que si no te deja mal sabor de boca por contar dos historias, es de esas que, a mí al menos, me dejan con mariposillas en el estómago.

jueves, 6 de febrero de 2014

Taking the heat - Brenda Novak

Título original: Taking the heat
Autora: Brenda Novak
Género: Romántica contemporánea
Editorial: Harlequin
Publicada: 2003






Gabrielle Hadley acepta el puesto de guardia en una prisión de Florence, en Arizona, empujada por la necesidad. En esa región del árido desierto se agrupan varias prisiones. La dificultad para encontrar trabajadores facilita que Gabrielle, que recién finalizada su formación, consiga el empleo. Gracias a ese trabajo Gabrielle sabe que podrá mantenerse sin la ayuda de David, su ex-marido.

Lo cierto es que Gabrielle no huye de David, a quien conoce desde hace diez años. David es un buen padre, su confidente y el más bondadoso de los hombres, pero se ha percatado que lo quiere como a un amigo, no como a un hombre. Por ello ha tomado la determinación de divorciarse; por ello ha abandonado su hogar en Phoenix y trasladado a la región del desierto.  

Pero también existe otra razón por la que se ha instalado allí.
Gabrielle fue abandonada por su madre cuando contaba con tres años y, tras una larga búsqueda, ha dado con ella. Naomi, la mujer que la dio a luz y la abandonó, vive en Florence y Gabrielle desea reencontrarse con ella y pedirle una explicación.

El trabajo en la prisión no resulta sencillo.
La mayoría de los presidiarios son peligrosos y violentos. Apenas lleva unos días ocupando su puesto cuando se desata una pelea entre un grupo de presos. Varios miembros de una banda tratan de dar una paliza a un hombre y los guardias no intervienen; pero Gabrielle sí. Con ello se gana la animadversión de sus compañeros, especialmente del Sargento Hansen.

El preso agredido es Randall Tucker. Lleva seis meses en esa prisión, dos años desde que fue detenido y acusado de asesinar a su esposa.
Es el blanco de algunos de los presos, sabe que su vida cobre peligro pero está determinado a sobrevivir. Debe demostrar su inocencia para recuperar a su hijo.

La intervención de Gabrielle complica más la situación, pues tras denunciar la negligencia de sus compañeros y atender las heridas del preso, el alcaide decide que se haga un traslado penitenciario del preso Randall Tucker. El destino es una prisión más peligrosa.
En el trayecto, escoltado por Gabrielle y otro guardia, sufren un accidente y Randall aprovecha para huir.
Gabrielle lo sigue y se adentra en el desierto. Tras una persecución, Gabrielle y Randall se encuentran; ella está decidida a hacerlo regresar, él dispuesto a todo por huir. Pero cuando se desata una tormenta en el desierto, deben aunar esfuerzos para sobrevivir bajo la tormenta y el sol implacable.

Desde que empecé a leer las novelas de Brenda Novak me cautivó su manera de escribir, los personajes que crea y cómo construye las tramas. Así que, si bien no es una autora que me resulte desconocida, lo cierto es que me ha sorprendido con esta novela.
La razón es que, habituada a leer historias suyas más amargas, más oscuras, y a pesar de que Taking the heat presagiaba ser una novela de esas que te encogen el corazón, me ha atrapado desde la primera página y he encontrado en ella una lectura emocionante pero también muy romántica y con punto tierno.

Tal vez el punto de partida de Taking the heat pueda recordar a alguna otra novela. A mí, sin ir más lejos, me hizo pensar en Espósame de Pamela Clare. Es cierto que existen algunas -pocas- similitudes, pero son novelas muy diferentes y aunque ambas autoras escriben suspense romántico, tienen rasgos que las hacen cada una únicas.

La historia de Gabrielle y Randall me ha fascinado y enamorado desde la primera página. Desde ese primer encuentro en la prisión de Florence, cuando Gabrielle irrumpe en mitad de la pelea en la que Randall está en inferioridad. Poco a poco, encuentro tras encuentro, la química existente entre ellos se ha ido haciendo más patente, casi traspasando el libro, y la barrera entre guardiana de prisiones y presidiario ha ido diluyéndose hasta ser simplemente Gabrielle y Tucker.

Tengo cierta debilidad por novelas de este estilo, donde uno o ambos de los protagonistas son prófugos o se encuentran a la fuga. Donde existen obstáculos que parecen insalvables, donde ambos se encuentran en bandos opuestos. Como sucede como Tucker y Gabrielle.
Me ha cautivado cómo la autora, con sencillez, con una historia impregnada de dulzura y coraje, va derribando las barreras que les separaba, a la vez que va desgranando los hechos que acontecieron cuando Andrea Tucker fue dada por muerta.

Puede que en algunos puntos -que no desvelaré para no descubrir nada- la historia pueda resultar poco creíble, al menos a algunas lectoras. Sinceramente me lo he planteado, o lo hice durante algunos breves momentos. Pero estaba tan absorta en la lectura, tan envuelta por la historia que contaba, por sus personajes, sus sentimientos y las dificultades a las que debían enfrentarse que, al final, no me ha parecido tan relevante.

Creo que Taking the heat es una novela romántica, dulce y con una buena trama de intriga de fondo. Sin demasiadas escenas de sexo, sin recrearse demasiado en ellas -al contrario- Brenda Novak crea una novela muy romántica y conmovedora.

Además, personajes como la pequeña Allie y Landon, los hijos de Gabrielle y Randall, rodean de más dulzura a esta historia, pues describe escenas tiernas y divertidas, también emotivas, protagonizadas por los dos niños.
No puede dejar de mencionar a David Hadley, el ex-marido de Gabrielle, que no es en ningún momento el antagonista de la historia. Al contrario, es un personaje que se hace querer, que despierta simpatías y se gana un pedacito de nuestro corazón.

Con sinceridad debe reconocer que Taking the heat no es una novela de grandes pasiones ni desgarradora, pero me ha parecido preciosa, romántica, dulce, conmovedora y, también, en ocasiones, me ha tenido con el corazón encogido.
Pese que es una de las primeras novelas que publicó Brenda Novak, de las que tal vez esperas no sean tan buenas como las últimas, confieso que me parecido de esas que te provocan mariposillas en el estómago. De esas que volveré a leer y releer.

Taking the heat es una novela donde, con ternura y sencillez, la autora aúna acción y romance y te cautiva con una bonita historia que te deja con una sonrisa. 

miércoles, 5 de febrero de 2014

Cherish - Catherine Anderson

Título: Cherish
Autora: Catherine Anderson
Género: Romántica histórica
Editorial: Avon 
Año publicación: 1998







Race Spencer ha comenzado una nueva vida. Atrás han quedado los años en que se ganó la vida como pistolero. Ahora es un respetable ranchero, solitario y endurecido por el pasado y el trabajo, que trata de sacar adelante su rancho.
Mientras conduce, junto a varios de sus hombres, el ganado de regreso a sus tierras, encuentran una caravana que ha sido salvajemente atacada por un grupo de forajidos. La barbarie es cruenta y, entre los supervivientes, sólo encuentran a una joven cuáquera, aún en estado de shock, tras haber sido testigo de la tortura, muerte de sus padres y del resto de miembros de la caravana.

Race es un hombre duro, al que casi nada lo conmueve ya. Huérfano desde muy niño se ha forjado una coraza que le protege del mundo y le aleja de él. Por sus venas corre sangre india, en sus rasgos se vislumbra esa mezcla de razas que son sus raíces. Es rápido con el revólver, implacable y temido. Nada le afecta... hasta que conoce a la dulce Rebecca Morgan.

Cuando Rebecca recupera la conciencia se encuentra entre los brazos de ese temible y oscuro pistolero. Su mente, en una medida de protección, ha bloqueado algunos de los recuerdos que acompañaron la masacre de su familia y su gente. Pero los gritos y lamentos resuenan en su cabeza. Quiere huir de ellos y Race, el desconocido que la acoge entre sus hombres, le inspira miedo y desconfianza, pero a la vez se convierte en un puerto seguro.
Sabe que su vida está en manos de ese hombre de ojos penetrantes y rostro severo; sabe que sólo él puede protegerla de sus miedos y de los asesinos de su gente cuando regresen. Algo dentro de sí misma le dice que volverán, pues sólo ella sabe la razón de esa matanza.

De regreso a las tierras de Race, huyendo de los peligros y emboscadas que les tienden la banda de forajidos que les siguen el rastro, la relación entre la tímida cuáquera y el intimidatorio ranchero cambia paulatinamente. Aún temiéndole como le teme, entre sus brazos es el único lugar donde Rebecca se siente a salvo, segura. Aún sabiendo esa joven es un ángel en la tierra y la mujer menos adecuada para él, Race teme el día en que sus caminos se separen y deba entregarla, a salvo, a su gente, la que aguarda por ella en Santa Fe.

Cherish es, para mí, otra maravillosa e inolvidable novela de Catherine Anderson. Una historia en cuyas páginas me he sumergido y mantenido en vilo, sin dejar de leer hasta llegar a la última palabra. Momento en que he sentido una sensación de vacío que no sé cómo explicar.
Capítulo a capítulo me he sentido en esa caravana en la que viajan Race y Rebecca, he ido conociéndolos y haciéndolos parte de mí. He sufrido, me he entristecido, me he emocionado e incluso reído con ellos. He convivido con el resto de hombres de Race, compartiendo sus penas y alegrías. Tal vez por eso, al llegar al final, he sentido que perdía algo y, al cerrar el libro, algo me faltaba.

En cuanto a la novela, no sé si lograré explicar muy bien mis impresiones. Son tantas las emociones que despierta que me resulta muy complicado resumir en pocas palabras. Además, esta autora tiene algo a la hora de crear historias que hace muy difícil explicarlas. Hay que leerlas y vivirlas.

Cherish está ambientada en el Oeste. Rebecca viaja junto a sus padres y otros cuáqueros hacia Santa Fe, donde van a instalarse junto al resto de miembros de su hermandad para empezar una nueva vida. En el camino son atacados, torturados y asesinados. Sólo Rebecca salva la vida, pero queda en estado de shock.
Durante gran parte de la historia, es una joven asustadiza, temerosa y traumatizada. Sólo Race logra llegar a ella, sólo junto a él se siente segura, a pesar del temor que éste le inspira pues, aún siendo su salvador, es un hombre y Rebecca desconfía de los hombres. No sin razón.
Pero poco a poco, con paciencia, Race va ganándose su confianza y, mientras, descubrimos al hombre que se esconde más allá de su apariencia salvaje, de su sangre mestiza.

Por otra parte las abismales diferencias que separan a Rebecca y Race dan lugar a escenas bastante divertidas y emotivas. Él es un duro ranchero que durante años se ha ganado la vida como pistolero. Se ha granjeado una reputación terrible. Rebecca es una joven cuáquera, con una mentalidad y educación que la hace diferente pero a la vez única para Race. Pero su fe es puesta a prueba tras la muerte de sus padres y Hermanos y, sorprendentemente, es Race, un hombre sin creencias ni raíces, quien la ayuda a reconstruirla.
No quiero entrar en detalles ni desgranar la trama, son muchos los detalles que quedan por contar, muchas las intrigas que están en el aire, pero sólo decir que Cherish me parece una novela deliciosa, conmovedora. Triste por momentos, esperanzadora en otros.

En cuanto a la historia de amor, creo que es sencillamente inolvidable. Me ha enternecido muchísimo cómo Race vela por Rebecca, como la cuida y protege, como la ayuda aún sin saber cómo. Race me ha parecido un personaje al que hay que ir descubriendo poco a poco, ahondando detrás de su aspecto intimidatorio y oscuro.
Una de las cosas que más me gustan de las novelas de Catherine Anderson es como encajan las parejas protagonistas. Son como dos piezas destinadas a unirse y, capítulo a capítulo, vas recorriendo ese camino hasta ser testigo de esa unión.

Otra de las bazas con las que me ha conquistado esta novela es Race Spencer. Conocer su pasado y como, pese a él, se ha convertido en el hombre que salva a Rebecca y está dispuesto a todo, incluso a entregar su vida, me ha emocionado hasta lo indecible. La verdad es que la infancia de Race, las escenas que se relatan me han dejado con un nudo en la garganta mientras leía.

Y, como es habitual, la ambientación está mimada y cuidada al máximo. Ves los llanos, los pastos, el río, las áridas tierras quemadas por el sol, el movimiento de la caravana o los caballos... Con descripciones que te trasladan al núcleo de la acción, con diálogos que te desnudan el alma de los personajes, la autora nos adentra en una maravillosa y dura historia de amor, ambientada en el Oeste americano.

Creo que todas las novelas de Catherine Anderson tienen alma -al menos las que he leído- y sin duda Cherish la tiene. La verdad es que las historias ambientadas en el Oeste son una de mis preferidas por la dureza y esperanza que transmiten, pero, más allá de eso, son historias como ésta las que me calan hondo. Son amores como el de Race y Rebecca los que me hacen soñar y sentir, al menos mientras los leo, que todo es posible y me dejan con una sonrisa en los labios.
Para mí... ¡Otra maravillosa novela de esta autora para atesorar! Al menos, humildemente, es como yo lo siento.