miércoles, 23 de abril de 2014

¡Feliz día del libro y Feliz Sant Jordi!


 El tiempo parece haber concedido una tregua para que hoy, 23 de abril, el día de Sant Jordi, amaneciera soleado. De modo que el sol ilumina los puestos de libros y rosas que encuentras en las calles de cualquier ciudad o pueblo. El olor a rosas y libros impregna el aire, también el corazón de quienes, a su modo, rinden homenaje y pleitesía al libro y la palabra escrita.

Uno de los días más emblemáticos y esperados del año, siempre asociado a recuerdos entrañables, al olor a papel y tinta, a rosas,  palabras de amor y aventuras, a aguerridos caballeros y damiselas desvalidas... a la esencia de una clásica y eterna novela romántica. 
A eternidad.
Al menos en mi caso.

De todo corazón...
¡¡Feliz día de libro!! ¡¡Feliz Sant Jordi!!



lunes, 21 de abril de 2014

El Rey - J.R. Ward

Título: The King
12º La Hermandad de la daga negra
Autora: J.R. Ward
Género: Romántica paranormal
Editorial: NAL
Fecha publicación: Abril 2014
Editorial: Manderley
Fecha de publicación: 21 enero 2016





Durante siglos Wrath, hijo de Wrath, el rey de la raza vampiro, se ha mantenido apartado del trono. Sólo cuando Beth apareció en su vida, el último vampiro puro decidió ocupar su lugar como líder de la raza para gobernarla y salvaguardarla. No obstante, primero a causa de abandonar la lucha en las calles, después a causa de su ceguera, una pesada carga ha caído sobre los anchos hombros del vampiro, cuyo día a día transcurre en un despacho, sentado ante el escritorio y en el asiento que, antes que él, ocupara su padre.
Mas lo cierto es Wrath se siente encerrado. Hastiado. Mientras la guerra contra la sociedad de los restrictores y la Banda de los Bastardos amenazan con derrocar su reinado, el destino podría poner en riesgo aún más todo lo que ama.

Cuando Beth descubrió su naturaleza mestiza y se convirtió en la reina y compañera de Wrath imaginó que su vida daría un vuelco repentino, mas no imaginaba cuánto. Han transcurrido dos años desde que abandonara su trabajo en el periódico de Caldwell y su vida como humana. En ese periodo no ha extrañado demasiado su anterior vida, después de todo era una mujer solitaria, sin vínculos ni familia. Y algunos de sus amigos y conocidos como Butch forman parte de la que es su nueva vida.

Sin embargo, ser la pareja del rey vampiro resulta ser más duro de lo que imaginaba. Cada noche que acontece Wrath está más distante, retraído en su papel de líder, responsable de toda una raza, que ahora trata de arrebatarle su legado, y de todos cuantos viven bajo ese techo.
Es entonces cuando Beth comienza a anhelar algo... un hijo. Sin embargo, tal vez, Wrath no esté preparado; tal vez no sea el mejor momento. Lo que no suponía era que su compañero de por vida iba a ser tan renuente a ello, ni que estaba tan torturado por un legado que ve como una maldición.

He necesitado unos días para dejar “reposar” la lectura antes de embarcarme en la complicada tarea de hacer una crítica o reseña de esta novela. Pero aún sigo con los sentimientos a flor de piel.
Con sinceridad no me parece la mejor novela de la saga, pero, pese a que he notado en falta esa magia indescriptible que me embargaba con los inicios de La Hermandad, me ha fascinado. La segunda parte o continuación de la historia de Wrath y Beth ha resultado preciosa y conmovedora.

Pero no por ello quiero que mi debilidad por esta saga obnubile la objetividad que trato, aun tratándose de una opinión subjetiva, de transmitir.

Comenté en su día que Amante al fin, el libro anterior a éste, pese a no considerarlo un mal libro no me había calado como esperaba. Y lo cierto es que me decepcionó un poco. Principalmente porque, en mi modesta opinión, confluyen demasiadas subtramas en un mismo libro, lo que desencadena que se desenfoque el que debería ser el eje del mismo.
Esto también ha sucedido en El Rey. Es decir hay varias subtramas junto a la principal, la de Wrath y Beth. Pero en esta ocasión tienen menos peso y no eclipsan, en absoluto, la que es el pilar del libro.
Al contrario, ésta brilla con luz propia.

Desde la página uno quedé absorta en la lectura. El inicio es como un imán que te atrapa, pues nos relata la historia de Wrath y Anha, los padres del actual líder vampiro, Wrath. Narra cómo se conocieron, la ceremonia que los unió y los que fueron los prolegómenos de la traición que sufrirían años más tarde. Fue, en cierto modo, el nacimiento de la Hermandad y, paralelamente, describe acontecimientos similares en la época actual, entre Wrath y Beth.

Ha llegado el momento en que, tras muchos libros en las sombras, Wrath se convierte, nuevamente, en el foco de todas las miradas. El rey vampiro parece haber asumido su papel como líder de la raza, pero, en su fuero interno, no es feliz. Nota en falta la emoción de las peleas callejeras, pero ni puede poner en peligro su vida ni su ceguera le permite luchar junto al resto de guerreros.
Al mismo tiempo no es consciente de que Beth le oculta algo, pero cuando finalmente lo descubre, el suelo se abre bajo sus pies. Su shellan ansía ser madre y él está dispuesto a darle todo... todo menos eso. El peligro que el alumbramiento supone para las hembras vampiro es uno de los motivos, la maldición del legado que heredaría su hijo o hija es otro.

Éste es el eje del libro, una historia que a diferencia de la última habla ante todo de sentimientos, miedos, anhelos y sacrificios. Es una historia que nos envuelve con retazos de la Edad Media y la vida de los anteriores reyes, a la vez que otras historias secundarias -esta vez sí son secundarias- acontecen.

La trama secundaria que más me ha llegado al corazón, pese a que está muy mimetizada con la principal, es la gira en torno a la relación de John Matthews y Beth. Algo sucede que nos permite ver el vínculo entre ellos bajo otro prisma y, también, que nos deja con el corazón en un puño, esperando que suceda algo que creo muchas lectoras llevamos esperando.

La de Xcor y Layla no es ni mucho menos una historia acabada, ni un episodio esporádico que los unió. De hecho tengo que confesar que poco a poco este personaje, Xcor, me está intrigando más. Iliterato, inculto y zafio, de aspecto un tanto grotesco, ha caído rendido ante la Elegida que se encuentra en el bando opuesto y que, por ello, le ofrece un trato. Un trato que hay que leer para descubrir.

Por otra parte tenemos a Trez y iAm que se han convertido en parte del entorno de la Hermandad, de hecho iAm llega a ser casi un guardaespaldas de Beth, mientras Trez sigue en una vorágine destructiva que lo va engullendo cada vez más. Hasta que quiere reaccionar a causa de la Elegida Selena. Sólo que, tal vez, ya sea demasiado tarde...

Y, por otra parte, está la historia de Assail y Sola que, de todas, es la que menos me ha atrapado. Tal vez porque no hay un nexo tan directo con la Hermandad, tal vez porque aún es apenas un esbozo. Pero quién sabe qué sucederá. El final del libro me ha dejado en ascuas.

Y, evidentemente, prosiguen las maquinaciones de la glymera en colaboración con la Banda de los Bastardos por derrocar a Wrath y ocupar el trono. En esta ocasión las páginas dedicadas son menores, dando más protagonismo a la relación de Wrath y Beth.

Con la mano en el corazón reconozco que no me parece la mejor novela de La Hermandad, insisto, así como reconozco que los diálogos no me parecen tan irónicos ni divertidos como antaño. Tal vez se deba a que a la vez que J.R. Ward escribe esta saga prosigue con la de Los ángeles caídos y eso repercuta en la escritura. No lo se. Tal vez sea que, pese a que me ha encantado el libro, la saga se alarga y alarga, lo que me parece un riesgo innecesario. Pero como fuere, El Rey me ha conmovido, divertido -hay puntos de humor muy buenos- y mantenido en vilo de principio a fin. Con lo que a pesar de mi reticencia, que puede que sea compartida por muchas lectoras, admito que me ha parecido una historia preciosa y muy romántica.

“Larga vida al Rey”.


sábado, 19 de abril de 2014

Acoso mortal - Pamela Clare


Título original: Striking distance
6º I-Team
Autora: Pamela Clare
Género: Suspense romántico
Editorial: Phoebe
Fecha de publicación: Marzo 2014





Han transcurrido dieciocho meses desde el día que Javier Corbray presenciara en directo el secuestro de la periodista Laura Nilsson y, posteriormente, los líderes de Al-Qaeda confirmaran que había sido ejecutada. Ese día algo murió dentro de Javier, quien juró venganza contra Al-Nassar, el líder talibán que había torturado y asesinado a la única mujer que había sido capaz de dejar una huella indeleble en su vida.
De modo que, tiempo después, es el propio Javier quien dirige la unidad de SEALs en una misión extremadamente personal, que desmantela la guarida del líder terrorista y lo detiene.  

Entre las mujeres talibanes que se agolpan en el lugar donde estaban confinadas, una huye, desorientada, en dirección al helicóptero al que está a punto de subir Javier. Con dificultad para hacerse entender en inglés, la mujer jura ser americana y cuando se desmorona ante él, Javier descubre, consternado, que bajo el burka se esconde una piel pálida, unos ojos azules y un largo cabello rubio. Aunque está demacrada y delgada en extremo, no le resulta difícil reconocerla como la mujer que ha llenado sus recuerdos durante los dos últimos años, desde aquel loco fin de semana. Es Laura Nilsson, la que fuera apodada “la muñeca de Bagdad”.

De regreso a Estados Unidos, comienza la recuperación y sanación de Laura tras el infierno vivido en manos de Al-Nassar. Abandona su trabajo en televisión y se traslada a Denver, donde comienza a trabajar en el Independent y, así, se incorpora al I-Team.

Casi dos años después del día en que fuera rescatada por un escuadrón de SEALs, Laura no ha olvidado al hombre que la rescató y salvó su vida. No sabe su nombre, ni siquiera conoce su rostro, pues las pinturas de camuflaje lo cubrían, pero desearía poder agradecerle en persona que la liberara.

Laura ya no es la periodista aguerrida que denunciaba el trato sufrido por las mujeres en Afghanistán, “la muñeca de Bagdad”, pero tampoco ha permitido que Al-Nassar la destruyera y, poco a poco, tras meses de terapia y el amor incondicional de su madre y abuela, ha sobrevivido. En el I-Team ha encontrado amigos y un lugar al que pertenecer.
El recuerdo de Javier Corbray, el hombre con el que pasó aquel inolvidable fin de semana previo a su secuestro y cautiverio, y el del SEAL que la liberó -sin saber que son la misma persona- le ha dado aliento en muchos momentos llevándole a preguntarse qué ha sido de su vida.

Por su parte Javier se ha mantenido apartado de Laura en este tiempo. La tentación de buscarla es muy grande, pero por un lado debe guardar en secreto la misión que dirigió y no desvelar su identidad, por otra, tiene fantasmas propios que lo acosan, como la emboscada en la que su equipo fue masacrado y que casi le cuesta la vida.

Cuando se reencuentra con Nate West, amigo y antiguo compañero en los SEALs, no imagina que eso le llevaría a reencontrarse con Laura, pues Megan y Nate la han invitado a su rancho. Ni Laura ni Javier han podido olvidarse, pero cada por sus propios motivos se mantiene alejado del otro.

Sin embargo cuando llega el juicio contra Al-Nassar y Laura declara en su contra, la pesadilla vuelve a comenzar, pues el terrorista levanta un llamamiento a la yihad en contra de la periodista. Las amenazas no caen en saco roto para Javier, y cuando una bomba estalla en las oficinas del periódico y Laura comienza a ser asediada, está decidido a no mantenerse apartado de ella y a protegerla de Al-Qaeda y de todo aquél que amenace su vida.

Desde que leí la primera novela contemporánea de Pamela Clare, en el 2005, me cautivó de ella tanto la magnífica narrativa de su trabajo como la trepidante, emocionante y romántica química que destilan sus historias. Es difícil que una autora, con una misma saga, sea capaz no sólo de lograr mantener tu interés, sino de acrecentar las expectativas y, siempre, siempre, lograr alcanzarlas.
Sólo por eso me fascinan las novelas de Pamela Clare. Pero hay mucho más.

La saga del equipo de investigación I-Team es, sencillamente, fascinante. Y su autora una narradora magistral, capaz de mantenerte con el alma en vilo, conmoverte, hacer que te angusties y rías al mismo tiempo.
Es innegable que detrás de todas sus novelas actuales se vislumbra el pasado como periodista de Pamela Clare, pero sus palabras destilan emociones, amor, sensualidad y una dosis de intriga que sólo una buena escritora sabe transmitir.

¿Qué puedo contar de Acoso mortal sin caer en la tentación de desvelar demasiado? Ante todo que, en mi humilde opinión, es una maravillosa novela. Dura y desgarradora que, si bien te tiene con el corazón encogido durante todas sus páginas, se redime con un final precioso. Atípico, tal vez, pero muy bonito.
Acoso mortal transcurre a continuación de la novela corta First strike que, si bien me gustó, pese a mi reticencia a leerla por tratarse de una novela erótica, con lo que no esperaba que la trama me envolviera como lo hizo, la novela que la sigue me ha fascinado.
Debo reconocer que durante gran parte de la novela he estado conteniendo el aliento.
Cada vez más las historias de Pamela Clare logran tocarme la fibra, tanto por las investigaciones periodísticas, denuncias sociales y hechos reales que describe, como por los protagonistas de la historia.

Como Laura.
Como Javier.

Ellos son dos guerreros heridos que, cubiertos de cicatrices, no se amilanan, no se rinden. Diferentes, renaciendo de sus propios cenizas, sueños rotos, almas devastadas, protagonizan una de las historias más románticas y bonitas de la saga. De esas que te llegan al alma porque destilan sensualidad sí, pero también dulzura, coraje y valentía, sacrifico y mucho amor.

Acoso mortal no nos priva de la presencia del ilustre equipo de periodistas de anteriores novelas, ni otros personajes que han ido formando parte de sus vidas. Como lo son Nate y Megan, protagonistas de Bajo la piel, quienes propician el reencuentro de Laura y Javier y cuyas experiencias son un bálsamo para ellos, pues aún tienen los sentimientos en carne vida.

No puedo acabar estas líneas sin decir que el final, pese a que no es el típico final feliz, el esperado en una novela romántica, me ha encantado. A su manera, dadas las circunstancias y la realidad que envuelve a Laura y Javier es, probablemente, el más adecuado. Sí, te deja con una sensación un poco triste, pero, con el corazón en la mano, es realista. Y aun tratándose de una novela romántica, no hace desaparecer de un plumazo, como por arte de magia, los obstáculos que amenazan a los protagonistas.
Acoso mortal es una novela dura, cruda, pese a que no se recrea en el cautiverio de Laura, pero cuenta una historia de amor en mayúsculas.