miércoles, 27 de mayo de 2015

Cinco en casa - Susan Meier

Título original: A father for her triplets
Novela independiente
Autora: Susan Meier
Género: Romántica contemporánea
Editorial: Jazmín/Harlequín
Publicada: Julio 2013


Un padre para sus trillizos

Wyatt McKenzie acaba de conseguir el divorcio tras una dura contienda en los tribunales con su ex-mujer, que le ha despojado de parte de su empresa, así como de la idea de volver a casarse. 
Tras la muerte de su abuela regresa a Newland, en Maryland, donde nació y creció, para encontrar unas joyas con gran valor sentimental que son parte de la herencia familiar. La excusa le parece perfecta para alejarse durante un mes de California, de su empresa y de su ex-esposa.

A su llegada conoce a un niño cuyo ceceo y dulzura le gana el corazón enseguida. Para su sorpresa Owen, el pequeño, resulta ser hijo -uno de los trillizos- de Missy Johnson, la joven que le robó el corazón en el instituto, la misma que lo dejó plantado en su noche de graduación y a la que no ha vuelto a ver en quince años.

Durante los últimos cuatro años Missy ha trabajado muy duramente para que asegurar el porvenir de sus trillizos e intentar que tengan una infancia feliz, todo lo que contrario a la suya. Divorciada y con un ex-marido que no sólo se marchó con sus ahorros, sino que no paga la manutención de los niños, Missy está empezando un negocio de pasteles de diseño para bodas que poco a poco parece ir arrancando. Así que la idea de enamorarse ni le pasa por la cabeza. No tiene tiempo, aduce.
Hasta que la llegada del apuesto Wyatt McKenzie sobre una moto, recién llegado a la ciudad, hace flaquear su determinación... más aún cuando es testigo del lazo tan que especial que sus traviesos trillizos han creado con él.

Ni Wyatt ni Missy quieren enamorarse; ambos han resultado heridos en el pasado. Ya no son ni la reina del baile ni él el torpe y flacucho empollón,  pero la atracción de antaño parece estar renaciendo...

Si hay un tema recurrente en la novela romántica es ese que envuelve a madres solteras y niños.  Y, a menudo, esas historias te conquistan sin mucho esfuerzo. Como me ha sucedido con esta novela.
Tengo que admitir que he leído muchas historias en esta línea: sobre mujeres que ya sea por divorcio, viudedad o abandono se convierten en madres solteras, en el único referente para su hijo o hijos; además de estar desengañadas o heridas y no desear volver a enamorarse.

Puede que tengo algo de cliché, pero aun cuando esta novela no parece diferente ni original, confieso que me envolvió con suma facilidad. Es dulce, de esas que poco a poco te van envolviendo sin escenas dramáticas y sin escenas de sexo.
No mentiré; Owen, Claire y Lainie, los trillizos te enamoran desde la primera escena, sobre todo Owen que enseguida forma un vínculo con Wyatt, el único referente masculino que ha tenido en sus cuatro años. Pero el pasado en común de Wyatt y Missy, tan opuestos de los adultos en que se han convertido, hacen de ésta una pareja renuente a enamorarse.

Missy fue una de las chicas más populares del instituto. Rubia, cariñosa y simpática, destacó como capitana de las animadoras y fue nombrada la más guapa y la reina de fin de curso. Wyatt era un joven delgaducho y desgarbado, con gafas, que además era uno de los empollones del curso. Pero gracias a ello -y a que sus abuelas eran amigas- conoció a Missy y le ayudó  con el álgebra. 
No explicaré qué sucedió. Pero años más tarde, Wyatt regresa a lomos de una moto, como un rebelde, apuesto y musculoso millonario... Pero hay cosas que no cambian y, como en el pasado, parece dispuesto a ayudar a Missy.

Uno de los inconvenientes típicos de este tipo de novelas es que pueden resultar un poco previsibles, pero aun y cuando encuentras algunos tópicos o personajes conocidos, logra sorprender. La historia es dulce, romántica, impregnada de escenas divertidas y tensión sexual entre la pareja protagonista. Es una novela sin escenas de sexo, pero si eso no es echa para atrás y si os gustan las sencillas historias de reencuentros no os la podéis perder. Menos aún si, como yo, sois de esas a las que las novelas con niños siempre me dejan con una sonrisa en los labios.
No es la primera novela que leo de Susan Meier; es una autora de la que he leído en el pasado y cuyas novelas siempre logran atraparme por su cotidianidad y porque cuenta historias sencillas y muy románticas. 

¿Qué tiene entonces de especial o de diferente? No puedo mentir. Con la salvedad de que Missy es madre de trillizos -confieso que no he leído muchas novelas con trillizos- lo que hace destacar es que la historia que cuenta es muy tierna. Por un lado tenemos una protagonista determinada a valerse por sí misma, sin depender de los hombres, ni siquiera Wyatt; por otro a un protagonista apuesto y noble que huye del compromiso pero no puede evitar que aflore su faceta de caballero de brillante armadura; y por un último tres niños muy diferentes entre sí que irradian dulzura.

Es una novela sencilla, sin más pretensiones que distraer y hacer que la termines con una sonrisa.

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