Una dama en juego - Carla Montero

lunes, 29 de junio de 2015

Título: Una dama en juego
Autora: Carla Montero 
Género: Histórica, Aventuras
Editorial: Círculo de Lectoras (Premio 2009)
Plaza & Janés
Fecha publicación: 2009/2010




1911. Europa es un polvorín a punto de estallar. Los diplomáticos tratan de retrasar el inicio de la guerra y los servicios secretos intensifican su actividad para recabar información enemiga. En este clima de tensión la inteligencia británica descubre la existencia de una peligrosa secta, los Kalikamaístas, una organización que cuenta con dinero y poder suficiente para amenazar la paz mundial. Todos los agentes que intentan infiltrarse en ella mueren antes de descubrir la identidad de sus dirigentes, pero sus informes son preocupantes. La secta persigue regenerar la humanidad a través de una purga y están a punto de desarrollar un arma como el mundo jamás ha visto.

1913. Isabel de Alsasúa, una chica que pertenece a una familia arruinada de la aristocracia española viaja con su tía al castillo de Brunstriech, que se prepara para celebrar la Navidad con lo mejor de la sociedad centroeuropea. Isabel no tardará en despertar el deseo de los dos hijos de su tía, Lars y Karel, quienes llevan años de rivalidad y suelen salirse con la suya. Isabel coquetea como si aquel mundo no tuviera secretos para ella. Al mismo tiempo, no obstante, en las catacumbas del castillo tienen lugar oscuros y peligrosos ritos. Cuando aparezca la primera víctima, Isabel se verá arrastrada por azar al tablero de la política europea, que parece haberse trasladado a Brunstriech. Pero ¿es sólo azar o alguien tenía previsto que la joven participase en el juego?

Sinopsis extraída del libro 

Una dama en juego fue la novela ganadora del premio Círculo de Lectoras de Novela 2009; también la primera novela publicada de Carla Montero Manglano. La he leído recientemente y, pese a que este blog está dedicado a la novela romántica, hoy quiero dedicarle la entrada y crítica correspondiente.
No es una novela romántica. Si bien, como en numerosas otras novelas pertenecientes a otros género literarios, en sus páginas, entrelazada a la trama principal, en este caso de intrigas políticas y espionaje, se deriva la historia sentimental de Isabel de Alsasúa, la protagonista femenina.

Mi primera impresión al comenzar la lectura me la dejó la maravillosa prosa de su autora. Sé que para muchas lectoras es sacrílego destacar la narrativa de una escritora; pues, sí, es cierto, es menester de un libro que esté bien escrito. Pero hay muchas maneras de contar una historia e infinidad de estilos literarios. No siempre una novela muy bien explicada o escrita me atrapa, pues si lo que cuenta no despierta mi interés poco importa, pero también en el polo opuesto, si abusa de una prosa coloquial. Pero una autora que logra hipnotizarme con sus palabras me tiene ganada y si el ritmo decae, consigue que siga pegada un poco más y no cierre el libro de buenas a primeras aunque por sí sola no sea garante de éxito.

Me gusta la originalidad con que cuenta la historia, con una narrativa epistolar. Pero no se trata de una sucesión de cartas, sino que, tras dos prólogos iniciales, donde nos sitúa en el marco en que acontece la novela -donde las grandes potencias políticas toman posiciones frente a la inevitable guerra a punto de estallar, y se describe la existencia de una secta, tan peligrosa como el conflicto bélico- la acción pasa a 1913, cuando Isabel de Alsasúa y el príncipe Karel dirigen sendas misivas a Lars, el Gran Duque de Brunstriech. Las de Isabel son cartas de amor; las de Karel parecen una confesión.

La novela está narrada desde el punto de vista de Isabel y Karel, y es a través de sus ojos que conocemos al resto de personajes y los hechos que acontecen en las Navidades de 1913 en el ducado de Brunstriech, en el corazón austrohúngaro, e introducen al tercer vértice del triángulo sentimental: Lars.

Pero si bien parte de la historia -una parte muy importante- se sustenta en las relaciones personales y sentimentales de estos tres personajes, Una dama en juego es una novela de intrigas políticas y espionaje. 
El servicio secreto británico que ha perdido a varias agentes, anda tras la pista de los dirigentes de una secta, los Kalikamaístas. Durante las Navidades de 1913, coincidiendo con la llegada de Isabel, además de celebrar las festividades acontecen hechos inquietantes que, al azar, la joven descubre: en las catacumbas del castillo de Brunstriech, a través de ocultos e intrincados pasadizos secretos, se llega a unas estancias subterréas donde es testigo de reuniones clandestinas celebradas por lo que parece ser una organización secreta, cuyos dirigentes van encapuchados.

Descubrir la identidad de dichos hombres, así como la naturaleza de sus planes, es el objetivo del servicio secreto británico que cuenta con dos agentes entre los invitados al castillo, cuyas identidades no desvelaré.

Isabel queda atrapada en esta enmarañada red de espionaje y su vida en peligro. Pero Isabel de Alsasúa no es una heroína convencional. Bajo la apariencia frágil y coqueta que muestra se esconde un personaje de contrastes, una mujer atípica para su época y para la sociedad en que vive. Y es una mujer que también tiene sus propios secretos.
El triángulo amoroso con Lars y Karel, está un poco en segundo plano, a remolque de las intrigas que marcan el devenir de la historia pero, según avanzan la novela, más íntimimante relacionados.

Pese a que en ocasiones el ritmo decae, sobre todo hacia el desenlace, paradójicamente cuando menos lo esperaba y están a punto resolverse los grandes interrogantes de la novela, la lectura me ha atrapado. Siendo como es la primera novela de la autora he quedado muy gratamente sorprendida y, sin duda, leeré otras de sus obras.

Una dama en juego narra como Isabel de Alsasúa se convierte en uno de los peones de la partida de ajedrez -hablando con eufemismos- que se desarrolla en la centroeuropa previa al estallido de la primera guerra mundial. Es un novela de intrigas, espionajes, seducción y, diluida en ella, una historia de amor donde hay elaboradas descripciones de los helados parajes que rodean el castillo de Brunstriech, los bailes, donde abunda información sobre la situación política de  Europa y las raíces de los personajes.

Es una novela intensa y atractiva, interesante si disfrutas de una buena novela de espionaje con elaboradas narraciones que no sólo enmarcan la historia que cuenta sino que desgranan mucha información; mas si esperáis encontrar una historia de amor pura no es así, no la encontrareis. Porque Una dama en juego no es una novela romántica, reitero.

Persuasión - Johanna Lindsey

viernes, 26 de junio de 2015

Título original: Stormy persuasion
#11 Saga Malory
Autora: Johanna Lindsey
Género: Romántica histórica
Editorial: Vergara/Ediciones b
Fecha publicación: Junio 2015




Ha llegado el fatídico momento que James y Anthony Malory han temido durante los últimos dieciocho años: la presentación en sociedad de Jacqueline y Judith, las hijas de los dos antiguos calaveras más infames de Londres. 

No sólo han alcanzado la edad adecuada para entrar en el mercado de esposas, sino todo lo que conlleva para ellos: el engorro de acudir a bailes y reuniones sociales o ser el anfitrión de las mismas, sino lo que es peor, ver desfilar ante ellos a numerosos pretendientes que, a sus ojos, nunca serán merecedores de las dos beldades Malory. Hasta el momento uno y otro se las apañado para echarlos con cajas destempladas; mas ya no será posible.

Con apenas unos meses de edad de diferencia, Judith y Jack siempre han sido inseparables. Tanto es así que juntas harán su debut en sociedad. No obstante, James Malory prometió a sus cuñados norteamericanos que Jack sería presentada en Connecticut y, mal que le pese, el antiguo pirata es un hombre de palabra. De modo que el plan es que primero serán presentadas en Estados Unidos, luego en Londres. Tras algunos imprevistos, como convencer a la reticente Roslynn de que Judith viaje con ellas -pues ya tiene en miras al marido perfecto para su hija- el Doncella George, con parte de su antigua tripulación, surca el Atlántico en dirección a América.
James y Georgina, Tony, Boyd y Katey acompañan a las debutantes.

Pese a tanto revuelo, lo cierto es que ni Judith ni Jack tienen intención de enamorarse ni de casarse en su primer año, pero sus padres no lo saben de momento. Sin embargo el amor llega cuando llega y ese acuerdo puede romperse desde el momento que Judith descubre a bordo del navío a Nathan Tremayne, que ha sido contratado como carpintero y tripulación. 

Años atrás, Judith y Jack descubrieron un fantasma en la mansión en ruinas que colinda con la de su primo Brandon. Poco antes del viaje a Connecticut, una noche Judith sorprendió a un contrabandista de brandy en la vieja casa. Ambos, fantasma y contrabandista, resultan ser el apuesto y misterioso carpintero del Doncella George, quien se ha enrolado en el barco de los Malory para viajar a América donde, a cambio de obtener el perdón por contrabando, ayudará a detener a un contrabandista y ladrón que además de asesinar a su padre le robó su barco.

La primera intención de Judith es informar a su padre y tío de la identidad del carpintero, pero Nathan logra persuadirla para que guarde silencio y llegan a un acuerdo tácito: un secreto a cambio de otro. En realidad sus planes no son extraer ninguna confesión, sino seducir a la jovencita para evitar que ponga en peligro su libertad. Con lo que no contaba es con que el seducido pudiera ser él. El juego de la seducción comienza y los planes, minuciosamente trazados, de Judith y Nathan están a punto de quedar arruinados...

Si hay una saga del género romántico que continua incólume, pese al paso de los años, y manteniendo expectantes a las lectoras, sin duda, es los Malory de Johanna Lindsey. 
En honor a la verdad, cabe reconocer que parte de esas expectativas proviene de saber si la autora logra o no mantener el nivel de las primeras novelas. Algo que no siempre sucede.

Confieso que pese a que se trata de novelas muy populares y que las he leído prácticamente todas, no es una de esas sagas de las que estoy ávida e impaciente por leer la siguiente. Me parecen simpáticas, divertidas y tienen un punto entrañable, que en mi caso proviene más del cariño que les guardo porque fue una de las primeras sagas de la novela romántica que empecé a leer. 
Pero y aun cuando no posee el mismo irreverente sentido del humor de antaño, Persuasión es una de las publicadas en los últimos años que más recuerda a aquellas novelas de los Malory de antes.

En sus páginas, he hallado una historia divertida, con chispa y con encanto. Así que admito que tal vez no soy tan inmune como creía y sigo sin poder resistirme a los Malory, especialmente  a James y Anthony Malory por los que siempre he tenido especial debilidad.

La protagonista de Persuasión es la primogénita de Anthony y Roslynn, una belleza de dieciocho años que ha heredado la cabellera cobriza de su madre y los ojos azul cobalto de su padre. Es una jovencita dulce y cariñosa pero que ha participado en las travesuras de su prima Jack. Sin embargo, como es habitual, la presencia del resto de la familia, sobre todo de su padre y tío, son parte fundamental de la trama. Hay que reconocer que, de otro modo, se les echarían en falta.

A pesar del pavor que despierta en sus sobre-protectores padres la idea de perder a sus pequeñas, ni Judith ni Jack ansían casarse. Al menos de momento. Pero cinco años atrás Judith quedó prendada por un fantasma que habita en la destartalada mansión en Hampshire, vecina a la de sus primos. Para su sorpresa en la travesía a Connecticut reconoce a ese fantasma de su infancia en el carpintero a bordo. 

Nathan Tremayne no es un fantasma, sino un hombre de carne y hueso de Cornwall. Odia a los nobles, pese a que él desciende lejanamente de uno. El que Judith sea una aristócrata le hace desconfiar de ella, pero no puede evitar caer bajo el embrujo ni el encanto intrínseco de la belleza Malory e inicia un peculiar cortejo y coqueteo en parte para salvar su libertad, en parte porque, evidentemente, cae rendido ante ella. Pero con su padre y tío cerca, así como su leal  e inseparable prima Jack, es difícil en ocasiones no resultar sorprendidos. 

Pero ni siquiera a través del Atlántico los problemas esquivan a los Malory y además de su presencia vigilante a bordo, Judith y Nathan deben lidiar con otros contratiempos que pondrán a prueba la confianza incipiente entre ellos.

Como digo al iniciar estas líneas, el sentido del humor de Persuasión no es tan irreverente como el que irradian las novelas Tierna  y rebelde o Amable y tirano, por mencionar las protagonizadas por los dos hermanos más jóvenes de los Malory, pero lo recuerda mucho. La camaradería, las chanzas y pullas tan características entre ellos o contra los hermanos Anderson persisten. No encontraréis aquellas escenas desternillantes pero, la esencia que sus caracteres deja, está ahí.
¡Está claro que hay cosas que no cambian con el tiempo! Muchos menos Anthony y James Malory.

Pese al paso de los años, a tratarse de dos hombres más maduros, son exactamente los mismos personajes que hemos ido conociendo en las anteriores novelas, siempre prestos a usar los puños, con sus míticas frases y pullas, sus habituales combates de boxeo en Knighton's, pero también por el amor incondicional hacia sus parejas e hijos y familiares.

Tengo que admitir que comencé a leer Persuasión con recelo, no sólo porque, con los años, el nivel de la saga ha decaído un poco, sino porque, con sinceridad, después de tantas novelas sobre una misma familia no esperaba nada nuevo. Novedosa lo que se dice novedosa no lo es, pero ha sido como reencontrarse con viejos y entrañables conocidos que te dibujan con su mera presencia una sonrisa. Ha sido encariñarse con sus hijas, Judith y Jack, y ha sido una grata sorpresa que me ha dejado con una sensación cálida en el pecho y una sonrisa al cercar el libro.

Persuasión da las primeras puntadas sobre la historia de Jack, la atípica jovencita tan parecida a su padre que me ha hecho sonreír a menudo y el que, tal vez, se presupone, puede ser el protagonista de la novela, apodado por ella capitán Cerdo. Con tal bonito nombre estoy intrigadísima por leer esa historia.

Sin duda los Malory no ofrecen una lectura profunda ni una trama con una elaborada ambientación histórica, pero la historia de Judith Malory, como gran parte de la saga, es garante de entretenimiento, desparpajo y evasión. Una lectura que no promete grandes pasiones, pero sonrisas a raudales, ¡sin duda!

Just a taste - Deirdre Martin

lunes, 22 de junio de 2015

Título: Just a taste
#6 New York Blades
Autora: Deirdre Martin
Género: Romántica contemporánea
Editorial: Berkley
Fecha publicación: Enero 2008





La trágica e inesperada muerte de su mujer deja Anthony desolado. Durante el año siguiente se dedica en cuerpo y alma  a su restaurante Dante's. El restaurante tiene una fiel clientela que disfruta de la deliciosa y tradicional cocina italiana y, si bien mantiene recetas de la familia, Anthony ha ido imprimiendo su propio sello y hecho crecer el negocio. 

En Brooklyn el Dante's es casi una institución. De hecho el único problema acuciante es la presencia, insidiosa y un tanto molesta, de su hermano Michael, una estrella del hockey recientemente retirado, que fuera de la pista de hielo se siente perdido. Tanto es así que está empecinado en implicarse más en el restaurante, proponer ideas que nadie le ha pedido -mucho menos Anthony- y cambios para mejorar el negocio, haciendo enloquecer un poco más, si cabe, a su hermano.

Con la llegada al barrio de una chef francesa se altera un poco más la tranquila vida de Anthony.

La nueva vecina del barrio es Vivi Robitaille, una joven cocinera graduada en Le Cordon Bleu, deseosa de abrir su pequeño bistrot en Brooklyn, y mostrar sus deliciosas recetas de la cocina francesa. Recién llegada al país, está ultimando la abertura del Vivi's en la acera de enfrente al Dante's.  Y mientras Vivi será la chef, Nathalie, su medio hermana, es la inversora principal del negocio.
Ambas son hijas de un fallecido político francés, pero de madres diferentes. Vivi y Nathalie han viajado a Estados Unidos para comenzar una nueva vida: Vivi quiere hacer realidad su sueño de ser la chef y propietaria de un pequeño restaurante, íntimo y acogedor, en Brooklyn; Nathalie huye de un escándalo de su pasado.

Sin embargo Vivi se encuentra con una hermana poco colaboradora -además de un tanto misteriosa- y un arrogante y temperamental chef italiano que parece receloso de su nueva competidora, pese a que no es su intención competir con él. La guerra entre fogones parece inevitable. Mas cuando la atracción entre los dos cocineros estalla, la competición continua fuera de la cocina...

Sin más preámbulos diré que he disfrutado muchísimo leyendo Just a taste. Puede que de entrada parezca una novela triste, empañada por la muerte de Angie, pero pese al desolador punto de partida -si  has seguido las novelas anteriores- es una historia divertida y romántica donde hay momentos para la melancolía, pero otros muchos para la risa. 

Si uno de los tópicos asociados a los chefs es que son temperamentales, en el caso de Anthony Dante esos tópicos están presentes en un modo superlativo: además de temperamental, es arrogante, solitario y un sargento en la cocina.  Pero bajo esa fachada un tanto irascible se esconde un corazón enorme.
Si bien Vivi también posee algunos de esos tópicos, esos rasgos en ella no son tan marcados. Vivi es pragmática y luchadora, pero es dulce y no tiene esos arranques de mal genio de su némesis italiano.

Tal vez pueda parecer que la novela se centre en una batalla culinaria, pero la contienda traspasa la cocina. Se trata de una dialéctica de ingenio, de seducción y atracción, y ¿cómo no?, de disputas entre fogones.
Pero la lectura es deliciosa, y no sólo porque a veces se te hace la boca agua con las recetas que cocinan.
Al fin y al cabo es una historia de amor.

Anthony es reacio a volver a enamorarse. Hasta que conoció y se enamoró de Angie nunca fue muy sociable y tras su muerte, Michael teme que regrese el Anthony huraño y hermético de antaño. Así que cuando llega Vivi al barrio y compra el local de la antigua tienda de caramelos, cree que tal vez la chef francesa sea justo lo que su hermano necesita: un estímulo dentro y fuera de la cocina. Desde el principio Michael -que tampoco parece tener mucho que hacer- trata de hacer de celestino con esta pareja.
Como es de suponer la atracción entre los dos cocineros no tarda en aparecer, pero con ella las dudas. ¿Está Anthony preparado para una nueva relación? ¿Podrá Vivi permanecer al lado de un hombre que tal vez no ha olvidado a su difunta esposa? ¿Podrán compartir una relación sentimental a la vez que sus restaurantes son rivales?

Just a taste no nos cuenta únicamente una novela de ingenio y pullas tras los fogones, es también la historia de una segunda oportunidad: un nuevo amor y comenzar una nueva relación. Es la historia de una joven inmigrante que llega con los bolsillos llenos de sueños para su pequeño restaurante y que va encontrándose con escollos en su camino: en el local, las inversiones, con su hermana, con el apuesto chef italiano competidor...

Historia de amor a un lado, me han atrapado como el bagaje emocional tanto de Anthony como Vivi marca el ritmo de la novela. Podría parecer que al ser viudo será Anthony el más renuente a enamorarse, pero la vida de Vivi también ha sido amarga. Conocemos como fue su infancia y adolescencia, por qué hasta la muerte de su padre Nathalie y ella no se conocen y qué peso representa en su vida la inauguración de su bistrot.

Por supuesto son parte esencial Michael y Theresa Dante. Han transcurrido varios años desde la anterior novela, Desenfreno. Michael se ha retirado del hockey y se encuentra en ese punto de inflexión donde no sabe qué hacer con su vida. Ha alcanzado una edad en la ya no puede competir al mismo nivel en hockey, pero es joven para ser un típico jubilado.
Michael y Theresa tienen tres hijos y su paternidad y vida familiar se convierte en uno de los puntos más divertidos de la novela. Además que repercute en el negocio y saca, en ocasiones, a Anthony de sus casillas.
De los tres niños el pequeño Anthony se ha ganado mi corazón. Es un niño dulce que admira a su tío, lo que hace a éste enorgullecer y, juntos, protagonizan escenas entrañables entre fogones para consternación de su hermano. 

Pese a que el hockey no es el pilar de la novela, sino la cocina y la competición entre restaurantes, el deporte siempre está presente a través de Michael. Todo ello envuelve de un ambiente diferente al de las primeras novelas de la saga. Sin embargo, es una bonita y divertida historia que te endulza no sólo por sus recetas, sino por el carácter tierno que reina en muchas ocasiones. 

Confieso que desde el principio de la saga el personaje de Anthony me llamó la atención,  y no lo veía como un mero secundario. Su historia me ha encantado y pese a que es cierto que esos rasgos tan temperamentales se describen de un modo irónico, un poco exagerados, la novela no desmerece. Reitero que me ha encantado. Es una alocada historia de amor, dulce pero con sus momentos más sentimentales. Y siendo una lectora de esta saga ha sido muy agradable leer cómo son las vidas de Michael y Theresa algunos años después. La recomiendo.

Same rink, next year - Deirdre Martin

viernes, 19 de junio de 2015

Título: Same rink, next year
# 4.5 New York Blades
Antología Hot ticket (Julia London, Annette Blair & Geri Buckley)
Género: Romántica contemporánea
Editorial: Berkley
Fecha publicación: Septiembre 2009






Tierney O'Connor trabaja como conserje  en el hotel Barchester de Chicago. En el mes de enero,   al mismo tiempo que las tormentas de nieve, llega a la ciudad el equipo de hockey de los Buffalo Herd de Nueva York, donde milita David Hewson, para jugar en el partido contra el equipo local. 

Durante los últimos tres años, Tierney y David pasan juntos la noche posterior al partido. Es un acuerdo perfecto, sin complicaciones para ambos, tal como acordaron después de la primera noche. Sin embargo, ese año, la tormenta de nieve que azota Chicago provoca no sólo el cierre del aeropuerto, sino que varios huéspedes del hotel, entre ellos los jugadores de hockey, se vean obligados a permanecer en él durante todo el fin de semana.

Y esa única noche da paso a varias más, todo un fin de semana, cuyas consecuencias son impredecibles. ¿Qué sucedería si el encierro les obligase a intimar fuera del dormitorio y conocerse mejor? ¿Desaparecería ese misterio que les rodea? ¿Qué sucedería si la estrella del hockey descubriese que la cosmopolita conserje de Chicago nació en Nebraska? ¿Y si ella descubriese el origen humilde el jugador de hockey?

Same rink, next year es una novela corta, incluida en la antología Hot ticket, publicada junto a Julia London, Annette Blair y Geri Buckley. Está protagonizada por Tierney O'Connor y David Hewson. Como curiosidad, y también pequeño spoiler, comentar que Hewson posteriormente -pese a que no sucede en esta novela- fichará por los New York Blades. Lo comento porque está incluida en la saga del equipo de hockey y, tras leer la novela corta, no entendía el porqué. Pero al leer las siguientes novelas lo comprendí.

Lo cierto es que la idea que tenía de la novela, tras leer la sinopsis, puede que te hagas una idea equivocada de qué encontrarás, pues la historia de Tierney y David es una historia más romántica de lo que parece a primera vista, una historia de amor dulce donde las haya.

La de ellos es una historia sin ataduras, una noche placentera al año, hasta la próxima visita de los Buffalo Herd a Chicago. Pero un fin de semana, atrapados por la nieve en el hotel, puede cambiarlo todo. A medida que pasan los días Tierney y David van conociéndose mejor y, casi sin proponérselo, descubriendo cosas que no se atrevían a vocalizar. Después de todo, ésa es una de las condiciones de su acuerdo: sin preguntas. Pero en el fondo ambos se mueren por preguntar.

Me ha parecido muy bonita la historia que cuenta esta novela. Cuenta una relación que comienza con sexo pero, pese a que en teoría es todo lo que buscan, parece que el fin de semana puede hacerla cambiar.  Es cierto que pese a que la novela es corta relata algún que otro encuentro sexual, pero no es el carácter predominante. Al contrario, cuenta como, realmente comienzan a conocerse y a querer saber más del otro. Pero, al mismo tiempo, el temor a que esa historia cambie les asusta y actúa como parapeto tras el que esconderse.

Toda la trama se condensa en tres días en un hotel, donde Tierney tiene que mostrarse profesional  ante David y tratarlo con la cortesía como hacia cualquier cliente, donde el jugador tiene que fingir antes sus compañeros sobre sus ausencias y cuando su camino y el de la conserje se cruzan. 

Dada la pequeña extensión de la historia no puede desarrollar mucho más mi opinión sin desvelar escenas cruciales de la misma. Same rink, next year es una breve historia romántica sin una trama muy elaborada, pero que dado el punto de partida de la misma y el grupo de personajes secundarios que aparecen, sin duda, ampliando los escenarios donde desarrollarla, con estos personajes protagonistas, el bagaje de cada uno, sus sueños y miedos y el pasado que comparten, creo que Deirdre Martin podría, sin ningún problema, haber dedicado una novela romántica más extensa y elaborada.
Es una bonita y sencilla historia, un pequeño bocadito que disfrutar entre el resto de novelas, que degustas con rapidez y avidez porque, al menos en mi caso, me ha sabido a poco y dejado con ganas de seguir leyendo la saga.

Desenfreno - Deirdre Martin

miércoles, 17 de junio de 2015

Título original: Total rush
#3 New York Blades
Autora: Deirdre Martin
Género: Romántica contemporánea
Editorial: Talismán 
Fecha publicación: Octubre 2007








A ojos de su numerosa familia, Gemma Dante es una joven un tanto excéntrica. No comprenden que siendo de una familia tradicional y católica tenga creencias paganas; mucho menos que practique la wicca y les avergüenza que Gemma vaya diciendo que es una bruja, especialmente a su madre. 
Pero Gemma tiene asumido que es la oveja negra de una tradicional familia italiana y se enorgullece de ser cómo es y del éxito que su boutique New Age, situada en una de las mejores zonas de New York, ha alcanzado. Sin embargo su vida sentimental no es tan exitosa. 

Un día, impulsada por su mejor amiga, Frankie, accede a realizar un hechizo que atraiga al hombre de sus sueños. Pese a que no es de la opinión que debe utilizar los hechizos en beneficio propio, accede. Durante el ritual vislumbra el rostro de un hombre, del que distingue unos intensos ojos azules. 

Dos hombres de ojos azules irrumpen en su vida: un cliente, un tanto frikie, que aparece en su boutique solicitando tomar clases de la lectura del tarot y un bombero que acude a su casa tras haber recibido aviso de amenaza de incendio. Fuego o humo que procede de la quema de incienso. El bombero y sus compañeros le dan una buena regañina por quemar incienso y confundir a su vecina -una anciana cotilla e insufrible- con la posibilidad de un incendio. 

Poco después Gemma descubre que el bombero, Sean Kennealy, es en realidad su vecino que aprovechando su trabajo ha tratado de darle un escarmiento por quemar incienso. Pese al encontronazo inicial, Gemma y Sean se sienten atraídos mutuamente. Pero son polos opuestos, tan diferentes como el día y la noche, tan poco afines que parece imposible que ni todo el fuego que desprenden puedan unirlos. 

Desenfreno es la tercera novela de la saga de los New York Blades, protagonizada por la prima de Anthony y Michael Dante. Es esta tercera entrega el tema del hockey queda un poco relegado a segundo plano, pues pese a que el deporte le es cercano a Gemma, su vida y su manera de ser lleva la historia por otros senderos.
Pese a que no es una de las novelas más populares de la saga, es una de las que más me han gustado. La empecé con mucha reticencia, tengo que reconocerlo. Lo cierto es que, tal como se describía a Gemma, esperaba una historia disparatada, envuelta en hechizos y supercherías, pero, en su lugar, he descubierto una historia divertida, sensual y cargada de emotividad.

Si hay algo que me ha atrapado sobremanera es que Gemma y Sean, sus protagonistas, sean tan poco afines. Estoy acostumbrada a encontrar historias donde hay un flechazo que los acerca irremediablemente, y son las circunstancias, villanos y malos entendidos quienes los separan. La mayoría de las veces los protagonistas son almas gemelas. ¿Pero qué sucede cuando esos protagonistas que se conocen y se sienten atraídos, más allá de la química, tienen tan poco en común? ¿Hay esperanza para esa historia de amor?

Ése es  el argumento de Desenfreno.
Gemma y Sean se conocen, chocan pero enseguida pasan una noche juntos, una noche explosiva que desean repetir. Pero cuando Sean descubre que su bonita vecina pelirroja hace más que quemar incienso y ser vegetariana, su primer instinto es alejarse. 
Es a partir de ahí cuando conocemos ese lado más vulnerable de Gemma, el de una joven que ha sido rechazada -en varias ocasiones, incluida su familia- a causa de ser como es.

Pero para quienes no habéis leído la novela, os cuento un poco más de Gemma.
Gemma no es que sea una bruja en sentido literal de la palabra, no esperéis aquelarres ni una novela paranormal ni con tintes mágicos. Gemma practica la wicca, pero no pertenece a un círculo de brujas o aquelarre, comparte sus creencias y sigue rituales como quemar incienso, encender velas o conocer el don curativo o sanador de hierbas. Pero no se aleja de la corriente new age.
Sin embargo, poco a poco vamos conociendo de dónde provienen esas creencias y aunque nos choque su manera de ser o sus creencias, a medida avanza la novela, sólo ves a la Gemma hija, nieta, amiga, prima o amante. Una joven como cualquier otra que, vale, es vegetariana y quema incienso, no por modas o corrientes, sino como el que oye música clásica o practica yoga. Creencias, formas de vida.

Sean, de origen irlandés, es bombero por vocación. Abandonó su trabajo en Wall Street, donde recibía un sueldo mucho más abultado, por dedicarse a lo que realmente la apasionaba: salvar vidas. Hijo de bombero, para él su trabajo es casi una religión que, en ocasiones, no comparte con Gemma.
Sean puede parecer el hombre perfecto, tal como lo visionó Gemma, pero es humano y aquello que no comprende o comparte le hace replegarse. Como le pasa con Gemma. 

Sin embargo, y por eso me parece tan bonita la novela, pese a que parece que no tienen nada en común más que la atracción sexual, a su modo, no sin que falten malos entendidos y contratiempos, Gemma y Sean tratan de luchar por darse una oportunidad. ¿Lo lograrán? ¿Vencerán los sentimientos o la opinión de la gente o las propias dudas?

Como digo, la novela me parece preciosa. Además cuenta con todo un plantel de personajes secundarios inolvidables como la familia Dante, italiana  y tradicional, que choca con Gemma constantemente, especialmente su madre; mención especial a Nona (la abuela) que siente un cariño especial por Gemma y a la que está muy unida; sus primos Anthony y Michael, cuyas puyas pero lealtad son constante; Theresa; su mejor amiga Frankie, un personaje peculiar que te hace reír; los compañeros bomberos de Sean que en ocasiones entorpecen la relación con Gemma... y el excéntrico cliente de Gemma que tiene un papel importante en la novela.

Desenfreno es una novela que a primera vista parece ardiente, excéntrica, pero que a medida que vas leyendo se convierte en una preciosa historia de amor y de segundas oportunidades. Para mí es una de las más bonitas que componen la saga de los New York Blades.

Blackmoore - Julianne Donaldson

domingo, 14 de junio de 2015

Título original: Blackmoore
Autora: Julianne Donaldson
Género: Romántica histórica (La Regencia)
Editorial: Libros de Seda
Publicada: Febrero 2015







Para las mujeres de su tiempo, 1820, como Kate Worthington hay un único destino: casarse. Pero Kate sueña con viajar a la India y ser como su tía Charlotte, una mujer que ha elegido la soltería, recorrer el mundo y vivir aventuras en lugar de dejarse llevar por los convencionalismos. 
Kate tiene una familia que, con excepción de su hermano Oliver, detesta. Odia la hipocresía e histrionismos que son el pan de cada día para su madre y hermanas; detesta la actitud consentidora y aséptica de su padre que vuelve la mirada ante la escandalosa actitud de su esposa.

Pero Kate tiene otro anhelo, el mismo que ha sido su aliento desde la niñez: visitar Blackmoore, la majestuosa mansión que corona los acantilados, cerca del pueblo de Robin Hood's bay, el legado familiar de su amigo de la infancia Henry Delafield.

Pero, con el corazón roto, Kate, que hasta que cumplió catorce años llamada Kitty por todos, ha visto como verano tras verano Henry y su hermana Sylvia, sus queridos amigos y vecinos, viajaban a Blackmoore a pasar la estación estival mientras ella no era invitada.
Para Kate Blackmoore representa la libertad, una vía de escape a una vida encorsetada, llena de convencionalismos y obligaciones, donde no puede dejar a su verdadero yo brotar, estirar las alas y volar.  Sólo a través de la música, especialmente de Mozart, Kate puede escapar de los confines de una vida monótona.

Cuando da comienzo la novela sucede lo inesperado y Kate recibe una invitación para pasar el verano en Blackmoore. Kate cree levitar de felicidad hasta que su madre, furiosa con ella por haber rechazado la propuesta de matrimonio del señor Cooper, un viejo decrépito con un pie en el más allá, le prohíbe ir.  Finalmente, con la siempre leal ayuda de Henry, logran revertir la situación y su madre le permite ir, pero bajo un juramento. Promete que accederá a dejarla viajar a la India si antes rechaza tres propuestas de matrimonio.
Kate accede, alborazada, en la tesitura de cómo lograr esas tres propuestas y viaja hacia Blackmoore. 

A su llegada a la magnífica mansión, entre los páramos con el brezo en flor y los acantilados,  Kate no recibe la bienvenida que soñaba; al contrario. Consternada, descubre que la viuda Delafield no la recibe con los brazos abiertos precisamente; además, la señorita Juliet St. Claire, la joven con la que presumiblemente Henry va a comprometerse, también pasará allí el verano.
Pronto comprende Kate que la imagen que se había hecho de Blackmoore era un tanto idealizada y, una vez más sintiéndose sola, medita cómo lograr su propósito. Recurrirá a su querido y leal amigo Henry, decide.
Pero una vez logre esa ayuda, ¿será capaz de rechazar lo que, tal vez, en secreto ansía su corazón?

Quedé tan cautivada por Edenbrooke que me cosquilleaban las manos por coger entre ellas el libro de Blackmoore. Si bien es una historia diametralmente opuesta, me ha conquistado tanto como Edenbrooke. No podría decir cuál de ellas me ha gustado más, pues, de diferente manera, ambas me han llegado al corazón.
Ambas nos envuelven en la neblina romántica que rodea las novelas con ese aire intangible de Jane Austen: a una sociedad donde el papel de la mujer es el que es, donde las aspiraciones de las mismas son muy reducidas y aquéllas que tratan de volar fuera de esos confines son atípicas, señaladas y criticadas. Como lo fue la propia Jane Austen, pero ésa es otra historia.

A diferencia de sus hermanas, Kate no desea casarse. No cree en el amor; no confía en que su eternidad ni en las promesas atadas a él. Sólo quiere volar, lo que en su época y circunstancias equivale a viajar a la India. Ve en su tía Charlotte a una heroína, una mujer poco convencional que ha roto con las etiquetas y obligaciones sociales, con el papel al que también fue confinada.
Pero Blackmoore es una novela romántica y, como tal, esconde una preciosa historia de amor, además de la historia de madurez de su heroína.
Kate puede no creer ni buscar el amor, pero irrumpe en su vida, pese a que lleve años negándolo, ocultándolo y disfrazándolo de otros sentimientos.

Si Edenbrooke era la historia de un amor no correspondido -a ojos de la dulce Marianne-, Blackmoore nos cuenta la de un amor imposible. Así, mientras una novela era dulce y esperanzadora, otra es en ocasiones más amarga y más triste. Como si las brumas que envuelven los páramos y los acantilados inundaran el alma de Kate Worthington.

Kate me ha dejado con el corazón encogido en tantas y tantas ocasiones que, pese a la tristeza que me provocaban sus actos, era incapaz de dejar de leer. Porque me sentía en esa jaula que encierra  a Kate, con el corazón tan oprimido como el suyo y necesitaba ver cómo se liberaba.

La historia es igualmente preciosa, rodeada de otro cariz como digo, pero cuenta una bonita trama ambientada en La Regencia donde una jovencita desea escapar de las normas sociales, los escándalos, los rechazos y el temor a ser diferente; desea huir donde el amor no la alcance y no deba seguir, en silencio, sufriendo ante lo que puede ser. 

Debo confesar que así como desde el principio, como se dice, calé a Philip Wyndham, el protagonista de Edenbrooke, y veía sus sentimientos, en el caso de Henry Delafield es más complicado. Henry es más hermético, más formal. Es un joven educado con un deber. Pese a que tanto Philip como él tienen ese deber, a Henry le fue inculcado desde niño y fue criado en esa certeza a diferencia de Philip. A Henry, tal vez, nunca se la había pasado por la cabeza rebelarse.

Sólo cuanto la novela se fragmenta alternando retazos del pasado y presente podemos conocer cuáles son los sentimientos de Henry, vislumbrar cómo evoluciona y hasta donde está dispuesto a llegar. Y cuando sucede...¡oh, cuándo sucede! Es tan romántico y tan sentido que me pasé gran parte del libro con los sentimientos a flor de piel.

Julianne Donaldson me tiene cautivada con sólo dos novelas publicadas. Me fascina cómo con suma sencillez, en un marco que tal vez no presagiaba sorpresas -hasta que lees su primera novela- es capaz que crear unas historias de amor tan conmovedoras y románticas, al mismo tiempo que la época en que acontecen inunda la trama y es parte esencial de la misma y, también, sin recurrir a escenas de sexo ni subidas de tono. Sin embargo tengo que admitir que la escena del beso es preciosa, conmovedora y una de los besos más seductores que he leído en una novela romántica. 


Edenbrooke - Julianne Donaldson

jueves, 11 de junio de 2015

Título original: Edenbrooke
Autora: Julianne Donaldson
Género: Romántica histórica
Editorial: Libros de seda
Publicada: Septiembre 2014


Marianne Daventry es una jovencita de diecisiete años, huérfana de madre, cuyo padre, roto de dolor por la muerte de su mujer, se marchó a París dejando a sus hijas al cuidado de familiares. Mientras Marianne fue enviada a vivir con su abuela, en Bath, Cecily, su hermana melliza, a Londres con la prima Edith

Marianne no sólo echa en falta a su padre y hermana con desesperación, sino que Bath le resulta aburrido, tedioso. Tanta tranquilidad la exaspera. Como única compañía tiene a su tía Amelia y a su doncella Betsy, mientras pasa el tiempo tratando de rehuir las atenciones no correspondidas del señor Whisttle, y hacer oídos sordos a su abuela que la reprende por no actuar como una dama debería. Ansía escapar. Por ello cuando recibe una invitación de Cecily, rogándole que viaje a Edenbrooke, la maravillosa casa de campo de los Wyndham, para pasar unas semanas, sabe que no puede dejar escapar esa oportunidad.
Podrá pasear y gozar de las delicias del campo, reencontrarse con su hermana y, ante todo, escapar de los confines de su prisión mientras Cecily logra que Charles, el heredero de los Wyndham, la pida en matrimonio.

Marianne comienza el viaje llega de anhelos, en compañía de su doncella Betsy. Sin embargo el bonito castillo de sueños que ha creado en su cabeza comienza a desmoronarse cuando, camino a Kent, un salteador de caminos asalta su carruaje, hiere a su cochero y le roba un preciado medallón. Marianne busca socorro en una posada cercana, donde finalmente se ven obligadas a pernoctar. Allí conoce a un apuesto y misterioso desconocido, un tanto irascible, al que solicita ayuda y con el que, más tarde, inicia un inocente coqueteo.
Su sorpresa será mayúscula cuando, días más tarde, al llegar a Edenbrooke reconozca al desconocido de la posada así como su misteriosa identidad, Philip Wyndham, el segundo hijo de su anfitriona. 
Su estancia en Edenbrooke no comienza tal como la tenía planeada, pero tal vez el destino le tenga preparada alguna sorpresa más a Marianne.

No sé por dónde comenzar. Tengo que confesar que tuve durante bastante tiempo esta novela sobre la mesita de noche. Quizá pensé que, por la sinopsis, la historia en sí no podía ofrecerme muchas sorpresas, pero me equivoqué. La mayoría de las veces no me falla mi intuición. Si una novela me llama la atención y tengo el pálpito que me va a gustar es así, lo mismo me sucede al contrario. Pero con Edenbrooke no sé la razón por la que no me decidía a leerla. Como fuere, me alegro muchísimo de haberla leído, reticencias a un lado, pues es una de las novelas más bonitas y que más me han calado en los últimos años.

Edenbrooke me ha despertado la nostalgia por las novelas clásicas de la genuina Jane Austen, transportándome a 1816, a plena época de la Regencia, empapándome de los valores y la mentalidad imperantes, a cómo era la sociedad de entonces, especialmente para las mujeres. Y ante todo, cuenta una preciosa y dulce historia de amor, pura, sin escenas de sexo, sin sensuales escenas de seducción  ni diálogos subidos de tono. La seducción es más sutil, la historia de amor brota con ternura, con una ciega inocencia por parte de Marianne, y una paciencia y camaradería infinitas por parte de Philip.
Pero no hace falta más. ¡Qué historia tan conmovedora!

Marianne es una jovencita de diecisiete años que ha vivido siempre en el campo. No está acostumbrada a las reuniones y el bullicio de la temporada en Londres, se siente como un pez fuera del agua entre las jóvenes casaderas y sus madres. Desconoce los artificios que utilizan las jóvenes para engatusar a un hombre, es tímida y un tanto soñadora. 
Pero ansía vivir su particular aventura en Edenbrooke, recorrer la orilla del río, las verdes colinas, caminar entre los árboles frutales. Allí despierta su antiguo pasión por la pintura, que compartía con su madre, retoma su afición a montar a caballo que abandonó desde ella falleciera. Y sobre todo encuentra en Philip al más inesperado de los amigos: dulce, paciente, comprensivo. A él no parece molestarle su carácter ni su ineptitud para entablar relaciones sociales ni coquetear. De hecho aún se sonroja cada vez que recuerda como coqueteó con él en la posada...

Poco a poco, tras ese primer encuentro en la posada, vamos conociendo al verdadero Philip. Al porqué de su inicial hosquedad y al amigo leal de Marianne. No quisiera desvelar demasiado, pues lo realmente bonito es ir descubriendo cómo es Philip a medida que vas leyendo y, al mismo tiempo que Marianne, descubrir quién y como es en realidad. 

Y así, mientras pasean por la campiña, montan a caballo y recorren juntos Edenbrooke nace una bonita y dulce historia. En su inexperiencia y juventud, Marianne no comprende qué sentimientos son los que Philip despierta en ella, mucho menos sabe leer los de él -momentos en que me desesperaba- y que propicia que mantenga a la lectora con el corazón en un puño. 

Más tarde, cuando Cecily llega a Edenbrooke con Louisa Wyndham, los acontecimientos se desbocan y salen a la luz nuevas penas para Marianne. La llegada de invitados a la mansión, señoritas deseosas de atraer la atención del atractivo Philip, desplegando su arsenal de coqueteos y artimañas para conquistar al joven, dejan a Marianne desorientada, perdida. ¿Qué sabe ella de conquistar a un hombre? ¿Cómo puede competir con esas jóvenes tan bien adiestradas para ello si ella, a duras penas, sabe comportarse como una señorita (tal como su abuela le ha recriminado tantas veces)?

Pronto descubre Marianne que también allí, en la campiña de Kent, la caza de un marido es un deporte tan practicado como en Londres, lo que empaña el resta de su estancia en Edenbrooke. Por fortuna encuentra un alma bondadosa en Lady Caroline, la anfitriona y antigua amiga de su madre, o en los señores Clumpett, los tíos de Philip, en el fondo, tal vez, tan desubicados como ella.

Pese a que en apariencia Edenbrooke cuenta la clásica historia del noble codiciado como marido y la jovencita inocente y tímida, es una novela dulce y encantadora que te envuelve poco a poco. Con unos diálogos ingeniosos, divertidos, coquetos, conmovedores que ocultan más de lo que sus palabras dicen a primera vista; con escenas de esas que te hacen contener la respiración y pasar la página del libro con mano inestable. Sencillamente de esas novelas atemporales, románticas e inolvidables, que vas a atesorar toda tu vida, que leerás y releerás. 

Sé que me dejo mucho por contar pero, con la mano en el corazón, no quiero desvelar nada que pueda empañar la lectura a aquéllas que no hayan disfrutado aún con Edenbrooke. Es una novela envuelta en un halo de romanticismo y de ingenuidad tal que es enternecedor; es una novela donde el decoro y normas de la época no propician una historia directa y sin ambages. Es una historia de amor sutil, que se teje puntada a puntada, pero que terminas con una sonrisa y el corazón desbocado. 
Si es que hacía mucho que no decía esto, pero: es una joya de la novela romántica.

Challenge to honor - Jennifer Blake

lunes, 8 de junio de 2015

Título: Challenge to honor
#1 Masters of arms
Género: Romántica histórica
Editorial: Mira/ Harlequín
Publicada: 2005




Jennifer Blake es, sin duda, una de los referentes de la novela romántica en general, pero especialmente de la romántica histórica. Para mí, al menos, es una de las grandes damas de la novela romántica. 

Hacía mucho que no leía ninguna novela suya; tal vez parte de la razón sea que no es frecuente encontrarla en las novedades de nuestro país. Sin embargo Jennifer Blake sigue escribiendo y hacía tiempo que tenía entre mis lecturas pendientes una saga -en mi opinión- prometedora.

Masters of arms es una saga protagonizada por un grupo de espadachines profesionales, maestros de la espada, que entrenan en el manejo de este arma a caballeros poco duchos en el arte que, por tedio, vanidad o moda, desean mejora su destreza. Challenge to honor, publicada en Estados Unidos por la editorial Harlequín, es la novela que da comienzo a esta saga y cuyos protagonistas son Celina Vallier y Rio de Silva.
  
La historia da comienzo cuando Deny Vallier informa a su hermana Celia que ha retado a duelo a Rio de Silva, uno de los maestros de la espada más peligrosos de Nueva Orleans. Celina es consciente que Deny no tiene la menor posibilidad de vencer en el duelo, ya que es un joven inexperto en el arte de la esgrima. Por ello, a escondidas, se persona en la vivienda del misterioso maestro, decidida a impedir a cualquier precio el duelo que puede costarle la vida a su hermano. 

A Rio le exaspera la intervención de Celina, pero seducido por su belleza y audacia al confrontarlo, presentándose en su propia casa y poniendo en peligro su virtud y buen nombre -todo cuando es importante para una dama sureña- accede a cambio de la inocencia de la joven. Su honor por el de ella.

Escandalizada por la propuesta del esgrimista, Celina se niega, pero finalmente recapitula. La vida de su hermano vale más que su honra y, tal vez, la pérdida de la misma sea el arma para evitar el compromiso que su padre está a punto de sellar con el Conde de Lérida.
Al mismo tiempo, aunque Rio ha quedado cautivado por Celina, ve en ella el peón perfecto para llevar a cabo su largamente esperada venganza contra su enemigo jurado.  
¿Y no sería la venganza más dulce tomar la inocencia de su prometida antes de la boda?

Venganzas de lado, es innegable que el deseo late entre el apuesto y oscuro maestro de armas y la belleza de Nueva Orleans. Sin embargo, una maraña de escándalos y astutas conspiraciones están en marcha; Celina y Rio están en el centro de ella. 
Celina no puede evitar desconfiar de todos, su prometido, su propio padre... incluyo del peligroso espadachín español cuya sensualidad le incita a abandonar el decoro y rendirse a su propio deseo.

Con Challenge to honor Jennifer Blake nos transporta de nuevo a la región de Louisiana, concretamente a la Nueva Orleans del siglo XIX. Está vez lo hace de la mano del infame y peligroso maestro de la espada Rio de Silva, cuyo taller de esgrima se encuentra en uno de los pasajes más emblemáticos de la ciudad. Lugar en el que también tienen su taller otros maestros de armas, profesionales de la espada, unidos por su profesión, pero también por un lazo de camaradería y lealtad. Al menos la mayor parte de ellos.

Pese al aura romántica y peligrosa que rodea a Rio, pese a la gallardía y atractivo del joven, que tanto atraen a Celina, la joven sabe que socialmente nunca será bien visto que una señorita de la alta sociedad como ella se relacione con alguien de inferior cuna como de Silva. Por otra parte el apuesto español tampoco parece proclive a rendirse a los encantos de la muchacha, si no es para su interés y placer propio.

En este marco y el embrujo, misterioso y supersticioso, de Nueva Orleans acontecen los hechos que propician la historia de Celina Vallier y Rio de Silva. Una historia de amor y seducción casi como las de la antigua usanza, como aquéllas tan seductoras y peligrosas con las que años atrás nos deleitaba Jennifer Blake. 

Challenge to honor es una novela que me ha fascinado desde la primera página. Porque, lo reconozco, las novelas ambientadas en Nueva Orleans son otra de mis debilidades. La atmósfera supersticiosa y tradicional, la mezcolanza de criollos, extranjeros y mezclas raciales que se aúnan en esa región sureña, son el marco perfecto para una novela de amor, seducción y venganza. Y Jennifer Blake es una de las reinas en este tipo de historias.

Por un lado tenemos a Celina Vallier,  la única hija de uno de los baluartes de la sociedad sureña, a la que su padre quiere casar con un Conde español de nombre rimbombante y misteriosa procedencia. El título y conexiones que lo acompañan, así como el tratarse de un aristócrata extranjero, viudo, de edad madura y necesitado de un heredero, lo hacen el partido perfecto; y él ha puesto sus miras en la señorita Vallier.
Celina detesta la idea de casarse con un hombre que le duplica la edad y le produce cierto rechazo, todo lo contrario que el apuesto y joven Rio de Silva. Lo que desconoce es que un secreto y un pasado en común unen a su prometido y al maestro de armas.

Por otro lado tenemos a Rio de Silva. Peligroso, oscuro y misterioso maestro de la esgrima, tan obsesionado con la venganza hacia el Conde de Lérida como con Celina Vallier. Se trata de un protagonista seductor, que me conquistó desde la primera escena, con esa mezcla de displicencia y fuego contenido que traspasa el papel. 

No falta el villano déspota y egoísta dispuesto a todo por lograr sus propósitos, ni los secundarios  como Olivier y Suzette, los criados de Rio y Celina respectivamente, el joven Deny, y otros maestros de armas que tienen sus más y sus menos con de Silva, y que complementan una misteriosa, seductora, romántica y peligrosa historia de amor.
Tampoco se escatima en duelos, encuentros secretos bajo la luz de la luna, intrigas y mucha seducción que propician una lectura apasionante, que te deja con la miel en los labios, curiosa por las posibles historias de otros de los maestros de armas.

Reitero que este tipo de novelas, más si vienen de la mano de Jennifer Blake, son otro de mis debilidades dentro del género romántico. Y Challenge to honor, pese a que no puedo equiparar a las más grandes novelas de la autora porque es, quizá, un poco menos intensa, menos elaborada, ha supuesto una maravillosa sorpresa. Ansiosa me quedo por leer el resto de la saga. 

Tocar la tecla adecuada - Norma Estrella

viernes, 5 de junio de 2015

Título: Tocar la tecla adecuada 
1º Serie I <3 BCN
Autora: Norma Estrella
Género: Romántica contemporánea
Editorial: Zafiro/Planeta
Publicada: Abril 2015







Ona es una joven de treinta años, maestra por vocación, que a causa de los recortes en educación pierde su trabajo. Junto a dos amigas, Clara y Julia, se unen al grupo de personas que, afectados por las injusticias sociales o en solidaridad a otras personas, durante mayo de 2011 acampan en la plaza Cataluña de Barcelona.

Ona se convierte en el nexo que, a través de familiares y amigos, unen a un variopinto grupo de personas que, de una manera u otra, se han vistos afectados por la crisis y las consecuencias personales o laborales derivadas.

Es el caso de Diego, un bombero que llega a fin de mes con dificultades y que teme verse sin trabajo en cualquier momento. Carlos y Xavi, compañeros de trabajo de Diego, le animan a llevar a cabo una idea un tanto descabellada: trabajar como strippers. Diego no acepta al principio, pero después se lo replantea. Así que, junto a sus compañeros y con la ayuda de una coreógrafa del barrio, forman un grupo.

Un día debe acudir a la plaza Cataluña y allí conoce a Ona, por la que se siente atraído desde el principio. Cuando la fe en su trabajo se tambalea, como cuando debe hacer frente a desahucios que no se ve con alma de llevar a cabo, decide unirse al grupo de indignados. No entró al cuerpo de bomberos para eso, se dice. 

También es el caso de Jordi, un mosso que si bien no ha perdido su trabajo, se ve en la tesitura de llevar a cabo acciones que no comparte o de su pareja, Dana, una periodista explotada que se aferra al trabajo por el que tanto ha luchado a la vez que trata de ayudar a Jordi.

A través de Ona y de Diego, así como de la peculiar visión de Tecla, tía de Ona, que se une a los indignados través de las redes sociales, mientras convalece de una fractura en la pierna, se entrelaza este grupo. Los acontecimientos desembocan en que  Ona se convierta en un icono en la lucha. Pero, al mismo tiempo, entre disturbios y desahucios, esta pareja de indignados se enamora.

Tocar la tecla adecuada se trata de la primera de las novelas de la trilogía I <3 Bcn. Creo que cuenta más que una historia de amor. Pues habla de solidaridad, de luchar por las creencias, de la familia y de adaptarse a los cambios. Es una historia que nos habla de una temática que, por desgracia, llena noticias y periódicos: la crisis. Y lo hace a través de una pareja de jóvenes que, unidos por las protestas para cambiar el sistema, se conoce y enamora.

Me ha sorprendido. Es una lectura refrescante, que narra de una manera original una historia de amor al mismo tiempo que transmite un canto a la esperanza. O así lo he interpretado yo.

Los protagonistas son personas normales y corrientes, como cualquier joven del país. Ona ha perdido un trabajo que adoraba, y Diego teme perderlo, además de que se ve obligado a realizar acciones que repudia como participar en los desahucios. 
Hay otros personajes que también sufren una crisis, de valores y emocional, no sólo económica, pero en los que no me centro mucho en ellos, pues tendrán su historia en la próxima novela.

La lectura fluye con facilidad, pues la autora utiliza un lenguaje muy llano, coloquial. Los diálogos son divertidos e ingeniosos, hace uso de una dialéctica verbal que te engancha por ser directa, clara y concisa. Y porque casi es como  mantener una conversación entre amigos y conocidos.

Pero más allá de la historia de amor de Ona y Diego, tengo que destacar dos puntos que me han gustado especialmente. 
Por un lado que se trata de una novela con una crítica social. A través de sus personajes denuncia la realidad que vivimos pero también transmite esperanza.
Por otro lado me ha gustado especialmente como se habla de este tema, pues se hace a través de los ojos de diferentes generaciones: la de Ona, la de su tía e, incluso, la de una antepasada, Mariona, que en su época vivió su propia lucha contra las injusticias. 
Particularmente me habría encantado leer qué sucedió con Mariona porque si bien cuenta su historia y su espíritu vive en Ona y Tecla, sinceramente, ansiaba leer más sobre ella y cómo fue su vida después de los hechos que cuenta.

Y por último, me ha gustado que transcurra en Barcelona. En mi caso, por ser mi ciudad, me ha resultado muy cercana, pues se mencionan lugares conocidos y casi, mentalmente, vas recorriendo las calles junto a sus protagonistas. 

Tocar la tecla adecuada es una novela divertida pero que también cuenta con momentos para emociones más profundas, que narra con sencillez y originalidad una historia de amor, a la vez que la historia de un grupo de jóvenes -y sus familias- que afrontan el paro, la desesperanza, la edad...

Es una historia que bajo una apariencia fresca y un tanto alocada transmite mucho más. En un tiempo como el que vivimos es una inyección de esperanza y en un mercado donde se publican tantas novelas, a veces difíciles de diferenciar por contar temas parecidos, destaca por contar algo nuevo y algo diferente.
Me ha dejado muy buena sensación, tanto que me apetece mucho leer la siguiente novela.