lunes, 22 de junio de 2015

Just a taste - Deirdre Martin

Título: Just a taste
#6 New York Blades
Autora: Deirdre Martin
Género: Romántica contemporánea
Editorial: Berkley
Fecha publicación: Enero 2008





La trágica e inesperada muerte de su mujer deja Anthony desolado. Durante el año siguiente se dedica en cuerpo y alma  a su restaurante Dante's. El restaurante tiene una fiel clientela que disfruta de la deliciosa y tradicional cocina italiana y, si bien mantiene recetas de la familia, Anthony ha ido imprimiendo su propio sello y hecho crecer el negocio. 

En Brooklyn el Dante's es casi una institución. De hecho el único problema acuciante es la presencia, insidiosa y un tanto molesta, de su hermano Michael, una estrella del hockey recientemente retirado, que fuera de la pista de hielo se siente perdido. Tanto es así que está empecinado en implicarse más en el restaurante, proponer ideas que nadie le ha pedido -mucho menos Anthony- y cambios para mejorar el negocio, haciendo enloquecer un poco más, si cabe, a su hermano.

Con la llegada al barrio de una chef francesa se altera un poco más la tranquila vida de Anthony.

La nueva vecina del barrio es Vivi Robitaille, una joven cocinera graduada en Le Cordon Bleu, deseosa de abrir su pequeño bistrot en Brooklyn, y mostrar sus deliciosas recetas de la cocina francesa. Recién llegada al país, está ultimando la abertura del Vivi's en la acera de enfrente al Dante's.  Y mientras Vivi será la chef, Nathalie, su medio hermana, es la inversora principal del negocio.
Ambas son hijas de un fallecido político francés, pero de madres diferentes. Vivi y Nathalie han viajado a Estados Unidos para comenzar una nueva vida: Vivi quiere hacer realidad su sueño de ser la chef y propietaria de un pequeño restaurante, íntimo y acogedor, en Brooklyn; Nathalie huye de un escándalo de su pasado.

Sin embargo Vivi se encuentra con una hermana poco colaboradora -además de un tanto misteriosa- y un arrogante y temperamental chef italiano que parece receloso de su nueva competidora, pese a que no es su intención competir con él. La guerra entre fogones parece inevitable. Mas cuando la atracción entre los dos cocineros estalla, la competición continua fuera de la cocina...

Sin más preámbulos diré que he disfrutado muchísimo leyendo Just a taste. Puede que de entrada parezca una novela triste, empañada por la muerte de Angie, pero pese al desolador punto de partida -si  has seguido las novelas anteriores- es una historia divertida y romántica donde hay momentos para la melancolía, pero otros muchos para la risa. 

Si uno de los tópicos asociados a los chefs es que son temperamentales, en el caso de Anthony Dante esos tópicos están presentes en un modo superlativo: además de temperamental, es arrogante, solitario y un sargento en la cocina.  Pero bajo esa fachada un tanto irascible se esconde un corazón enorme.
Si bien Vivi también posee algunos de esos tópicos, esos rasgos en ella no son tan marcados. Vivi es pragmática y luchadora, pero es dulce y no tiene esos arranques de mal genio de su némesis italiano.

Tal vez pueda parecer que la novela se centre en una batalla culinaria, pero la contienda traspasa la cocina. Se trata de una dialéctica de ingenio, de seducción y atracción, y ¿cómo no?, de disputas entre fogones.
Pero la lectura es deliciosa, y no sólo porque a veces se te hace la boca agua con las recetas que cocinan.
Al fin y al cabo es una historia de amor.

Anthony es reacio a volver a enamorarse. Hasta que conoció y se enamoró de Angie nunca fue muy sociable y tras su muerte, Michael teme que regrese el Anthony huraño y hermético de antaño. Así que cuando llega Vivi al barrio y compra el local de la antigua tienda de caramelos, cree que tal vez la chef francesa sea justo lo que su hermano necesita: un estímulo dentro y fuera de la cocina. Desde el principio Michael -que tampoco parece tener mucho que hacer- trata de hacer de celestino con esta pareja.
Como es de suponer la atracción entre los dos cocineros no tarda en aparecer, pero con ella las dudas. ¿Está Anthony preparado para una nueva relación? ¿Podrá Vivi permanecer al lado de un hombre que tal vez no ha olvidado a su difunta esposa? ¿Podrán compartir una relación sentimental a la vez que sus restaurantes son rivales?

Just a taste no nos cuenta únicamente una novela de ingenio y pullas tras los fogones, es también la historia de una segunda oportunidad: un nuevo amor y comenzar una nueva relación. Es la historia de una joven inmigrante que llega con los bolsillos llenos de sueños para su pequeño restaurante y que va encontrándose con escollos en su camino: en el local, las inversiones, con su hermana, con el apuesto chef italiano competidor...

Historia de amor a un lado, me han atrapado como el bagaje emocional tanto de Anthony como Vivi marca el ritmo de la novela. Podría parecer que al ser viudo será Anthony el más renuente a enamorarse, pero la vida de Vivi también ha sido amarga. Conocemos como fue su infancia y adolescencia, por qué hasta la muerte de su padre Nathalie y ella no se conocen y qué peso representa en su vida la inauguración de su bistrot.

Por supuesto son parte esencial Michael y Theresa Dante. Han transcurrido varios años desde la anterior novela, Desenfreno. Michael se ha retirado del hockey y se encuentra en ese punto de inflexión donde no sabe qué hacer con su vida. Ha alcanzado una edad en la ya no puede competir al mismo nivel en hockey, pero es joven para ser un típico jubilado.
Michael y Theresa tienen tres hijos y su paternidad y vida familiar se convierte en uno de los puntos más divertidos de la novela. Además que repercute en el negocio y saca, en ocasiones, a Anthony de sus casillas.
De los tres niños el pequeño Anthony se ha ganado mi corazón. Es un niño dulce que admira a su tío, lo que hace a éste enorgullecer y, juntos, protagonizan escenas entrañables entre fogones para consternación de su hermano. 

Pese a que el hockey no es el pilar de la novela, sino la cocina y la competición entre restaurantes, el deporte siempre está presente a través de Michael. Todo ello envuelve de un ambiente diferente al de las primeras novelas de la saga. Sin embargo, es una bonita y divertida historia que te endulza no sólo por sus recetas, sino por el carácter tierno que reina en muchas ocasiones. 

Confieso que desde el principio de la saga el personaje de Anthony me llamó la atención,  y no lo veía como un mero secundario. Su historia me ha encantado y pese a que es cierto que esos rasgos tan temperamentales se describen de un modo irónico, un poco exagerados, la novela no desmerece. Reitero que me ha encantado. Es una alocada historia de amor, dulce pero con sus momentos más sentimentales. Y siendo una lectora de esta saga ha sido muy agradable leer cómo son las vidas de Michael y Theresa algunos años después. La recomiendo.

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