lunes, 16 de noviembre de 2015

El guardián invisible - Dolores Redondo

El guardián invisible
#1 Trilogía del Baztán 
Dolores Redondo
Novela policíaca,  novela negra
Editorial Destino 
Círculo de Lectores 
2013



«Ainhoa Elizasu fue la segunda víctima del basajaun, aunque entonces la prensa todavía no lo llamaba así. Fue un poco más tarde cuando trascendió que alrededor de los cadáveres aparecían pelos de animal, restos de piel y rastros dudosamente humanos, unidos a una especie de fúnebre ceremonia de purificación. Una fuerza maligna, telúrica y ancestral parecía haber marcado los cuerpos de aquellas casi niñas con la ropa rasgada, el vello púbico rasurado y las manos dispuestas en actitud virginal.»

En los márgenes del río Baztan, en el valle de Navarra, aparece el cuerpo desnudo de una adolescente en unas circunstancias que lo ponen en relación con un asesinato ocurrido en los alrededores un mes atrás.

La inspectora de la sección de homicidios de la Policía Foral, Amaia Salazar, será la encargada de dirigir una investigación que la llevará devuelta a Elizondo, una pequeña población de donde es originaria y de la que ha tratado de huir toda su vida. Enfrentada con las cada vez más complicadas derivaciones del caso y con sus propios fantasmas familiares, la investigación de Amaia es una carrera contrarreloj para dar con un asesino que puede mostrar el rostro más aterrador de una realidad brutal al tiempo que convocar a los seres más inquietantes de las leyendas del Norte.


Desde se publicó esta novela la he tenido en la estantería. Lo cierto es que desde que leí la sinopsis me llamó poderosamente la atención. Por un lado porque se trata de una novela policíaca y de suspense; por otro porque entremezclaba el misterio con la mitología vasca. 
Sin embargo, no ha sido hasta hace muy poco que la he leído y, lo cierto es que me ha atrapado desde la primera página, no sólo por la historia, sino por la narrativa de la autora que demuestra un don mágico para hechizarte con sus palabras.

En los márgenes del río Baztán, en el valle de Navarra, aparece el cuerpo sin vida de Ainhoa Elizasu. Para esclarecer la extraña muerte de la adolescente, la policía foral pone al cargo de la investigación a la inspectora Amaia Salazar, natural de la pequeña población de Elizondo, y una policía muy preparada y dedicada a su trabajo. Amaia lleva años residiendo en Pamplona. Su regreso a Baztán despierta viejos demonios y recuerdos que la atormentan. Sin embargo, pone todo su empeño descubrir la identidad del asesino. 

Después de analizar minuciosamente el lugar donde apareció el cuerpo sin vida de Ainhoa, la disposición del cadáver y los rastros en las inmediaciones, Amaia y su equipo descubren algunos hechos que les hacen sospechar que la muerte de la Ainhoa guarda similitudes con la muerte de otra joven acontecida un año atrás, Carla. El novio de la joven fue detenido como el culpable, pero primero el asesinato de Ainhoa y más tarde nuevos crímenes, arrojan una nueva luz al caso.

Los extraños rituales que envuelven a las víctimas, junto con los restos hallados propician que la prensa comience a referirse a ellos como “los crímenes del Basajaun”, en referencia a la criatura mitad humana mitad animal que, según la mitología vasca, protege los bosques del valle de Baztán.

Para resolver el caso, la inspectora Salazar deberá no sólo introducirse y recorrer los oscuros recovecos de la turbia mente del criminal, sino luchar contra los demonios de su pasado y los aciagos recuerdos que el regreso a su Elizondo natal despierta. 
El reencuentro con sus hermanas y su tía resucita viejas rencillas familiares y la enfrentará a secretos largamente escondidos. 

Como decía al comienzo de estas líneas, más allá del apasionante argumento de El guardián invisible, fueron las mágicas palabras de su escritora las que me hechizaron en un instante, instándome a seguir leyendo. Pues la narrativa es pulcra, elegante, misteriosa y, en ocasiones, desprende misticismo. De modo que si la historia no me hubiera atrapado -que no ha sido el caso- me hubiera impelido a seguir leyendo. 
Es algo que muy pocos escritores logran que me suceda. Reconozco que es una debilidad mía, engancharme a un libro por una prosa maravillosamente bien escrita que, cuando la historia además te atrapa, es un doble regalo.

Narrada desde el punto de vista omnisciente, nos permite vislumbrar los pensamientos de Amaia, pero también sus miedos y debilidades, conocer a los miembros de su familia y, como a vista de pájaro, sobrevolar sobre Elizondo, para ver y oír a las gentes del lugar, las familias de las víctimas, incluso los pensamientos del asesino y conocer la compleja dinámica del equipo de investigadores, con rencillas y lealtades enfrentadas.

El uso que hace Dolores Redondo de la mitología vasca, enlazando sus mitos y creencias populares con la investigación de una serie de crímenes, me ha parecido no sólo brillante, sino inteligente. 
Pues, después de todo, la acción se sitúa en una región de arraigadas en costumbres, donde la mentalidad popular se sustenta en el folcklore y en las tradiciones del valle de Baztán, donde los negocios pasan de padres a hijos, las viejas casonas se conservan y los recién llegados son tratados con recelo.
Para algunos Amaia es una forastera, pues lleva años viviendo en Pamplona y al valle de Baztán no la unen gratos recuerdos; para otros es una baztanesa más.

Mas, al margen de la brillante pluma de la escritora, la trama policíaca es apasionante. Y, el curso de la investigación, muestra al mismo tiempo los enrevesados hilos de la dinámica de la familia Salazar y las tres hermanas.

Flora es la mayor, fría, controladora y con un punto manipulador que no despierta la empatía del lector. Ros, la mediana, es una mujer infelizmente casada, anulada por un lado por un marido que ha ido minando su confianza, y por otro por su autoritaria hermana mayor. La tía Engrasi es el bastión de las tres hermanas, sobre todo de Amaia pero también de Ros, pues ejerció de madre de Amaia desde muy tierna infancia.
Por otro lado está James, el marido de Amaia, un escultor dedicado en cuerpo y alma a su profesión a su mujer, tan comprensivo y buena persona que, en mi opinión, desentona entre tanto lobo como pulula en la historia. 
Por último, destacaría a los otros dos miembros de la familia que quedan: Víctor y Fredy, los maridos de Flora y Ros respectivamente, además de Rosario, la madre de las tres, qur vive recluida en un centro psiquiátrico para enfermos mentales. Es un personaje que me ha helado la sangre.

La trama policial es subyugante, hilvana con maestría el curso de la investigación con los pensamientos y sentimientos tanto de Amaia como del equipo de investigadores, Jonan, Zabalza, Montes e Iriarte, las rencillas entre ellos, desconfianzas y lazos de amistad.
Además  este hilo se entrelaza muy hábilmente al referente a la trama familiar.
No obstante, la protagonista indiscutible de la novela es Amaia Salazar, un personaje fuerte, carismático que lleva con mano de hierro la investigación, a la vez que debe lidiar con los prejuicios que suscita el que una mujer sea la que dirige el caso, los problemas familiares que la rodean y sus propios demonios.

Pese a tratarse de una novela bastante extensa la lectura es fluida, ágil; la acción es trepidante, no decae en ningún momento. Está aderezada con maravillosas descripciones del valle de Baztán, envuelta con la mitología que impregna la mentalidad de sus habitantes y que, poco a poco, se filtra en la analítica y lógica mente de la inspectora Salazar. 

Por último también quiero destacar la minuciosidad con la que avanza la investigación, recreando las diferentes fases, abordando detalles criminalísticos  y los giros inesperados que toma.

En definitiva, El guardián invisible es un inicio apasionante para la trilogía del Baztán. Protagonizada por una inspectora sobradamente preparada pese a su juventud, capaz de adentrarse en la mente de un asesino, pero que debe lidiar con sus debilidades, cuenta una historia policíaca que aúna intriga y mitología en un marco de inconmensurable belleza y leyendas que finaliza con un desenlace sorprendente. 

3 comentarios:

  1. Tengo ganas de leerlo desde la primera vez que leí la sinopsis, y ahora me has vuelto a poner los dientes largos. Me apetece muchísimo.
    Besos.

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  2. Me alegro que te haya gustado, es una trilogía que demuestra que no es necesario buscar fuera autores que creen su propio mundo, que atrapan desde las primeras páginas. Espero que sigas disfrutando de los otros dos. A mí me gustó mucho la trilogía.
    Un beso

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  3. ¡¡Buenos días!! Marhya, lo cierto es que me ha encantando la trilogía completa. Intentaré subir las reseñas de las otras dos novelas lo antes posible, pero me ha enganchado muchísimo.
    Tienes toda la razón Abril, además el que esté ambientada en Navarra resulta más cercano y no tiene nada que envidiar a una novela extranjera. Ya lo comenté en la crítica, pero vuelvo a decir que me ha fascinado la manera de escribir de Dolores Redondo y leer en el idioma original se nota en muchas ocasiones. Pese a que hay traducciones excelentes, no las critico.
    Un beso muy gordo

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