miércoles, 27 de mayo de 2015

Cinco en casa - Susan Meier

Título original: A father for her triplets
Novela independiente
Autora: Susan Meier
Género: Romántica contemporánea
Editorial: Jazmín/Harlequín
Publicada: Julio 2013


Un padre para sus trillizos

Wyatt McKenzie acaba de conseguir el divorcio tras una dura contienda en los tribunales con su ex-mujer, que le ha despojado de parte de su empresa, así como de la idea de volver a casarse. 
Tras la muerte de su abuela regresa a Newland, en Maryland, donde nació y creció, para encontrar unas joyas con gran valor sentimental que son parte de la herencia familiar. La excusa le parece perfecta para alejarse durante un mes de California, de su empresa y de su ex-esposa.

A su llegada conoce a un niño cuyo ceceo y dulzura le gana el corazón enseguida. Para su sorpresa Owen, el pequeño, resulta ser hijo -uno de los trillizos- de Missy Johnson, la joven que le robó el corazón en el instituto, la misma que lo dejó plantado en su noche de graduación y a la que no ha vuelto a ver en quince años.

Durante los últimos cuatro años Missy ha trabajado muy duramente para que asegurar el porvenir de sus trillizos e intentar que tengan una infancia feliz, todo lo que contrario a la suya. Divorciada y con un ex-marido que no sólo se marchó con sus ahorros, sino que no paga la manutención de los niños, Missy está empezando un negocio de pasteles de diseño para bodas que poco a poco parece ir arrancando. Así que la idea de enamorarse ni le pasa por la cabeza. No tiene tiempo, aduce.
Hasta que la llegada del apuesto Wyatt McKenzie sobre una moto, recién llegado a la ciudad, hace flaquear su determinación... más aún cuando es testigo del lazo tan que especial que sus traviesos trillizos han creado con él.

Ni Wyatt ni Missy quieren enamorarse; ambos han resultado heridos en el pasado. Ya no son ni la reina del baile ni él el torpe y flacucho empollón,  pero la atracción de antaño parece estar renaciendo...

Si hay un tema recurrente en la novela romántica es ese que envuelve a madres solteras y niños.  Y, a menudo, esas historias te conquistan sin mucho esfuerzo. Como me ha sucedido con esta novela.
Tengo que admitir que he leído muchas historias en esta línea: sobre mujeres que ya sea por divorcio, viudedad o abandono se convierten en madres solteras, en el único referente para su hijo o hijos; además de estar desengañadas o heridas y no desear volver a enamorarse.

Puede que tengo algo de cliché, pero aun cuando esta novela no parece diferente ni original, confieso que me envolvió con suma facilidad. Es dulce, de esas que poco a poco te van envolviendo sin escenas dramáticas y sin escenas de sexo.
No mentiré; Owen, Claire y Lainie, los trillizos te enamoran desde la primera escena, sobre todo Owen que enseguida forma un vínculo con Wyatt, el único referente masculino que ha tenido en sus cuatro años. Pero el pasado en común de Wyatt y Missy, tan opuestos de los adultos en que se han convertido, hacen de ésta una pareja renuente a enamorarse.

Missy fue una de las chicas más populares del instituto. Rubia, cariñosa y simpática, destacó como capitana de las animadoras y fue nombrada la más guapa y la reina de fin de curso. Wyatt era un joven delgaducho y desgarbado, con gafas, que además era uno de los empollones del curso. Pero gracias a ello -y a que sus abuelas eran amigas- conoció a Missy y le ayudó  con el álgebra. 
No explicaré qué sucedió. Pero años más tarde, Wyatt regresa a lomos de una moto, como un rebelde, apuesto y musculoso millonario... Pero hay cosas que no cambian y, como en el pasado, parece dispuesto a ayudar a Missy.

Uno de los inconvenientes típicos de este tipo de novelas es que pueden resultar un poco previsibles, pero aun y cuando encuentras algunos tópicos o personajes conocidos, logra sorprender. La historia es dulce, romántica, impregnada de escenas divertidas y tensión sexual entre la pareja protagonista. Es una novela sin escenas de sexo, pero si eso no es echa para atrás y si os gustan las sencillas historias de reencuentros no os la podéis perder. Menos aún si, como yo, sois de esas a las que las novelas con niños siempre me dejan con una sonrisa en los labios.
No es la primera novela que leo de Susan Meier; es una autora de la que he leído en el pasado y cuyas novelas siempre logran atraparme por su cotidianidad y porque cuenta historias sencillas y muy románticas. 

¿Qué tiene entonces de especial o de diferente? No puedo mentir. Con la salvedad de que Missy es madre de trillizos -confieso que no he leído muchas novelas con trillizos- lo que hace destacar es que la historia que cuenta es muy tierna. Por un lado tenemos una protagonista determinada a valerse por sí misma, sin depender de los hombres, ni siquiera Wyatt; por otro a un protagonista apuesto y noble que huye del compromiso pero no puede evitar que aflore su faceta de caballero de brillante armadura; y por un último tres niños muy diferentes entre sí que irradian dulzura.

Es una novela sencilla, sin más pretensiones que distraer y hacer que la termines con una sonrisa.

domingo, 24 de mayo de 2015

La chica de los ojos color café - Lisa Kleypas

Título original: Brown-eyed girl
Autora: Lisa Kleypas
4º Serie Travis
Género: Romántica contemporánea
Editorial: Vergara/Ediciones B
Publicada: Mayo 2015



Tras leer las tres novelas previas de los hermanos Travis, esperaba ansiosa por leer la historia de Joe Travis. Si bien la espera ha sido larga, con todo el dolor de mi corazón, tengo que decir que no siento que haya merecido la pena. Porque sencillamente La chica de los ojos color café no es la novela por la que he esperado durante años.
Aunque Joe es tan apuesto y encantador como sus hermanos, incluso que el canalla y rebelde Hardy, he acabado la lectura con la sensación de que el libro no le hacía justicia y sin acabar de reconocer la pluma magistral de Lisa Kleypas.

Pero quisiera explicarme, para ello comienzo resumiendo la trama de la novela.

Avery Crosslin es una ambiciosa organizadora de bodas. Comenzó su carrera como diseñadora de moda, pero tras un desengaño sentimental abandonó Nueva York y se trasladó a Houston donde, junto a su hermana Sofía, tienen una empresa de organización de bodas. 
Durante la elegante boda de dos de las familias más distinguidas de la sociedad texana conoce al menor de los hermanos Travis, uno de los invitados a dicho enlace. Pese a su inicial reticencia y a que se jura no sucumbir a los encantos del apuesto y encantador fotógrafo, acaba pasando la noche con él. 
Avery se dice que se trata de una aventura pasajera, una locura de una noche de verano; Joe no es de la misma opinión.

Siendo un Travis, Joe es un hombre con las ideas muy claras, acostumbrado a lidiar con obstáculos y luchar por lo que quiere. Y Avery es lo que quiere. Está decidido a conseguirla, sin escatimar esfuerzos y emplear todas sus armas de seducción. Cree que bajo esa gélida imagen de mujer de negocios, organizada y distante con los hombres, oculta su verdadera naturaleza: tan ardiente como su cabellera pelirroja. Está dispuesto a todo por conocer lo que Avery esconde en su corazón y demostrarle que él bien puede no ser el hombre que estaba buscando ni esperando, pero que, en realidad, es el que quiere.

Para empezar, aclaro que ésta es la sinopsis que se parece más a la novela y no la que había leído en la novela, pues no termina de ajustarse. Pero además de esto que, puede tratarse de un simple error, también compruebo que los avances que a lo largo de estos años Lisa Kleypas ha ido regalando a sus lectoras no terminan de encajar con lo que, al final, he leído.
Infiero que de ahí las diferencias de sinopsis y novela.

En cualquier caso, no es siquiera que la novela que me había imaginado -confieso que tenía una idea nítida de cómo sería- sea tan diferente a la esperada, sino que la historia de Avery y Joe no me ha emocionado, no me ha dejado con los sentimientos a flor de piel como hicieran las anteriores. 
No es la historia que esperaba me contaran sobre Joe Travis.

A pesar de mi desilusión creo que La chica de los ojos color café contaba con buenos elementos para hacer de ella una bonita novela.

Una protagonista fuerte que ha renacido de sus cenizas: Avery se nos presenta como una organizadora de bodas, maniática con su agenda y con férreas directrices. Es una curvilínea pelirroja que ha renunciado a los hombres y a casarse desde que fue abandonada en el altar. Pero además esconde una infancia difícil. 
Al final Avery es una mujer más vulnerable de lo que parece, pero no he podido vislumbrar esa vulnerabilidad ni, como con las anteriores protagonistas, conocer más detalladamente su pasado. Tal como pasó con Liberty, Haven e incluso Ella.

Un protagonista apuesto, seductor y noble: Aunque el Joe que conocimos en libros anteriores era más joven, tras el accidente sufrido con Jack, se presagiaba que íbamos a conocer a un hombre nuevo. Un hombre que casi ha perdido la vida y que ha madurado.
Pero en ningún momento en este nuevo Joe que conocemos vemos vestigios de aquel joven. Hoy Joe es sensato, maduro y leal y sí, hay algunas reminiscencias y confesiones a Avery, pero con todo, a veces ha quedado, incluso, desdibujado por Avery y su trabajo como organizadora.

Una trama prometedora: Una mujer que no quiere comprometerse ni cambiar su forma de vida, una mujer que no cree en el matrimonio pero organiza bodas y un hombre que cae rendido ante ella en cuanto la ve; una batalla de voluntades que prometía una bonita historia de amor y de crecimiento personal.

Por otra parte la novela cuenta con suficientes personajes secundarios para hacer de ésta una lectura romántica, divertida, conmovedora; como Sofía la hermana y socia de Avery que mantiene una complicada relación con un compañero de trabajo o los mismos hermanos Travis que tienen algunas escenas y tramas secundarias que si bien hacen más especial la novela, al final me han marcado más que Avery y Joe.

He notado mucho en falta la emotividad y profundidad que escondían las historias de libros pasados. ¡Qué bonita la historia de Liberty, qué valiente la de Haven o qué conmovedora la de Ella! Pero esa magia no la he encontrado en La chica de los ojos color café. 
No es siquiera que la atmósfera posea un cariz diferente, sino es que casi como si la novela perteneciera a otra autora, sin ese sello tan irrepetible y especial que caracteriza a Lisa Kleypas.

Pese a todo no puedo considerarla una mala novela, sino menos profunda, con menos sentimientos y más apresurada que las anteriores. Aunque soy una lectora fiel de Lisa Kleypas, y  aunque ya en su día me sucedió con La cueva de cristal, tengo que reconocer que me he llevado una gran decepción con La chica de los ojos color café.

miércoles, 20 de mayo de 2015

This heart of mine - Brenda Novak

Después de una semana casi desconectada, un poco atareada con varias cosas que tengo entre manos, aquí estoy de nuevo con la crítica de una novela que, como dice mi amiga Ana, me ha en-can-ta-do. This heart of mine que, curiosamente, comparte título con otra de esas novelas que atesoro, This heart of mine (Este corazón mío) de Susan Elizabeth Phillips.
Pero no tienen nada en común, salvo el título.
No lo digo mucho, pero muchas muchas gracias a todas las lectoras del blog por vuestras visitas. Os animo a dejar vuestros comentarios, no os preocupeis por ser meticulosas: una opinión es una opinión. 

This heart of mine
8º Wiskey Creek 
Brenda Novak
Romántica contemporánea
Harlequín MIRA Marzo 2015





Hace poco, recién publicado This heart of mine, leí que Brenda Novak lo describía como “el mejor libro que ha escrito nunca...” 
No sé explicar qué me transmitieron esas palabras; tan solo sé que fue la siguiente novela que leí porque fue tal la sensación que me transmitió que fui incapaz de resistirme a leerla.

¿Cómo puedo explicar, sin que me venzan las emociones, que su lectura despertaron, y tratar de hacerlo de la manera más objetiva posible, algo de This heart of mine? Es una novela sencillamente preciosa. Conmovedora, dulce y de esas que te llegan al corazón.

La saga de Wiskey Creek se ha convertido en una de mis debilidades. Defino qué es una debilidad para mí en lo que a lecturas se refiere: una de esas novelas que ejercen alguna clase de magnetismo en mí, de esas que leo en cuanto se publican y que abordan temáticas que siempre me emocionan. 

La historia de This heart of mine es la historia de un reencuentro, de un primer amor amargo que, años más tarde, puede ofrecer una segunda oportunidad a sus protagonistas. Es la historia de Phoenix Full y Riley Stinson.

Phoenix nació y creció en Wiskey Creek. Sin embargo nunca formó parte del grupo de Riley, esos amigos que se conocen desde adolescentes y que a lo largo de los años mantienen y cuidan esa amistad; esos que tratan de no faltar  a la ineludible cita de los viernes en la cafetería Black gold.

Phoenix tuvo una infancia difícil. Hija de una mujer con síndrome de Diógenes y obesidad mórbida, fue considerada una chica extraña, solitaria y una rareza. Pero un día el guapísimo Riley Stinson se convirtió en su novio. Phoenix sintió tocar el cielo con las puntas de los dedos, pero a la vez, temió despertar del sueño y que Riley la abandonara, sobre todo cuando descubrió que estaba embarazada. 

Se dice que cuando se teme mucho algo, en ocasiones provocamos que eso suceda con nuestro comportamiento. Tal vez así le sucedió a Phoenix, pues Riley finalmente rompió con ella y, poco después, empezó a salir con una chica más popular y de buena familia, como él. 
Destrozada, comenzó a buscarlo, tal vez de manera un poco obsesiva, es cierto, pero no por ello atropelló y asesinó a esa chica, tal como fue acusada. 

Phoenix no pudo demostrar su inocencia y fue sentenciada a prisión. Ahora, diecisiete años más tarde, ha cumplido su condena y regresa a Wiskey Creek, dispuesta a conocer a su hijo. Pero para poder llegar a él debe tratar con Riley, su primer amor, el mismo que la abandonó y no creyó en su inocencia.

Riley es un padre soltero que ha criado solo, con la ayuda de sus padres, a Jake. Tiene una empresa de construcción y reformas y ha logrado construir una buena vida para él y su hijo. Cuando Phoenix sale de prisión y le pide conocer a Jake sabe que no puede negarse, pero teme ese encuentro y cómo pueda afectar al chico... y a él. Por otra parte tiene sentimientos encontrados: cree que todo el mundo merece una segunda oportunidad, pero prefiere evitar a Phoenix. En su fuero interno tiene dudas sobre su culpabilidad, sabe qué tal vez no fue justo con ella. 
Lo único que desea es conocer a una mujer de la que enamorarse, qué quiera a Jake y rehacer su vida. Pero la llegada de Phoenix le abre los ojos a hechos a los que ha evitado enfrentarse durante años.

Para sorpresa tanto de Riley como de Phoenix, Jake no es reacio a conocer a su madre. Al contrario, está decidido a darle una oportunidad y conocer su versión de los hechos. Nunca le han ocultado qué sucedió con ella y aunque nunca la visitó en prisión -su padre se opuso a ello- tiene curiosidad por conocer a la mujer que le dio la vida. 
Además de Jake, Phoenix encuentra otra mano amiga: Kyle, uno de los mejores amigos de Riley que se convierte en algo así como el caballero de brillante armadura. Amistad que sin saber por qué molesta un poco a Riley.

This heart of mine da comienzo con la llegada a Wiskey Creek de Phoenix. No hay flashback en la narración, sino que es a través de pensamientos y conversaciones que conocemos el pasado de Phoenix a los dieciocho años. 
La mujer que conocemos es una madre abnegada y una hija que, pese al complicado carácter y hostilidad de su propia madre, trata de cuidar de ella. Phoenix trabaja, trata de adecentar el tráiler donde vive con su madre y recuperar el tiempo perdido. Pero los vecinos de Wiskey Creek no se lo ponen fácil.

La historia está narrada con sentimiento, con sencillez, explicándonos el día a día de una mujer que a pesar de las injusticias sufridas tiene fortaleza para seguir luchando y tratar de recuperar a su hijo. En el proceso y, mientras trata de proteger su corazón, se reencuentra con Riley.

Para Brenda Novak este libro es uno de sus mejores. Dice que brotó con suma facilidad de sus dedos. A mí me ha llegado directo al corazón y me ha conmovido y emocionado muchísimo. Es, sin duda, uno de mis preferidos de Wiskey Creek.
No quiero contaros qué sucede, me he centrado en cómo comienza y es a esos personajes a los que he desgranado. El viaje emocional que recorren es lo que os aguarda entre sus páginas. 
Por último, sólo puedo decir que lo he acabado con una sonrisa de felicidad, os lo aseguro.

miércoles, 13 de mayo de 2015

Conocer a Susan Elizabeth Phillips: un sueño hecho realidad

El sábado 9 de mayo de 2015 fue un día muy pero muy especial, cuyos recuerdos atesoraré toda mi vida. Susan Elizabeth Phillips presentó en Barcelona, en la primera de las tres visitas en nuestro país, la que hasta hoy es su última novela: Los héroes son mi debilidad. 

Fue un evento un emocionante, divertido y entrañable organizado por el grupo de novela romántica B'Radic - Be Romantic Addict, junto a la editorial Ediciones B y Casa del libro que tuvo lugar en la librería de Paseo de Gracia. 



Podría tratarse del título de una de las novelas de Susan Elizabeth Phillips: Un sueño hecho realidad , que es lo que significó conocer a una de mis escritoras preferidas; una oportunidad que no podía dejar pasar. 

Hacía mucho tiempo que no asistía a un evento sobre novela romántica y fue como despertar un anhelo que dormitaba. Fue indescriptible. 
Por un lado se debe, y sin menoscabar al resto de elementos que hicieron de este día inolvidable, a conocer a la grandísima Susan E. Phillips; pero por otro fue sentir de nuevo ese zumbido que recorre el aire cuando las lectoras de este género nos reunimos y esa fuerza intangible que nos une como lectoras.
Reitero que fue una tarde maravillosa e inolvidable. Sin duda, fue una de las mejores de mi vida.


Como me sucede cuando intento plasmar en palabras qué emociones me provoca un libro, sé que no seré capaz de escribir, de manera pausada y objetiva, cómo fue el encuentro acontecido este pasado fin de semana. Porque tengo un torbellino de emociones aún en mi interior. Así que tan solo puedo describir mi experiencia.

Para empezar tengo que confesar que esa mañana amanecí con mariposillas en el estómago, una sensación que no recordaba desde mi adolescencia y que no me abandonó en todo el día. El encuentro estaba previsto para las siete de la tarde, pero acudí unas horas antes.
En la sobremesa en Barcelona hacía un tiempo veraniego, alrededor de los 27º -así lo marcaba el termómetro en la estación de tren- y en las inmediaciones de la librería de Paseo de Gracia bullía la expectación. 


A medida que la estancia, reservada para el evento, fue llenándose esa expectación iba in crescendo, más y más a medida que la hora señalada se acercaba. 

Y la entrada en la sala de Susan Elizabeth Phillips fue emocionante e inolvidable. Por supuesto, estuvo acompañado de un aplauso interminable, con el que ya tenía el corazón a cien kilómetros por hora y un poco -lo confieso- las piernas me temblaban.

Tengo que reiterar que las organizadoras del evento hicieron un papel soberbio e inmejorable, no sólo por como fluyó todo, sino por la maravillosa sorpresa que prepararon para Susan: unos Chicago Stars un tanto especiales  -los Badalona Dracs- que la recibieron, como si hubiera ganado la NFL, con pasillo de honor incluido. 


¿Cómo describir a Susan? 
Podría repetir los miles de elogios y excelentes calificativos que se han escrito de ella, pero más allá de ser la reina de la comedia romántica, la imagen que me llevé de ella fue la de una escritora divertida, simpatiquísima, cercana, cariñosa y con un carisma arrollador. Virtudes que, con la mano en el corazón, creo no pueden sino ser intrínsecas a su persona porque si los ojos son el espejo del alma los suyos resplandecían.


Me conquistó desde que la vi posando junto a los jugadores de los Badalona Dracs, saltando como una niña de alegría; me ganó un poco más el corazón cuando se emocionó al ver a todas las personas allí reunidas y como rompió el hielo ante las expectantes miradas de todos con un “hola”. 


El tiempo pasó volando mientras nos explicaba sus experiencias como escritora, hablándonos no sólo de sus inicios, cómo escribió su primera novela, cuáles son sus libros preferidos, compartiendo consejos y hablando de sus novelas (nos puso a prueba para saber qué tanto conocíamos sus novelas y superamos el test), además de, por supuesto, Los héroes son mi debilidad, sino que nos regaló una maravillosa noticia sobre la que será su próxima novela. 
Os doy una pista: dijo que no volvería a escribir sobre ellos pero con una sonrisa cómplice confirmó que sí. La mala noticia es que aún queda un año para que la acabe. ¡La espera será interminable!


Cuando al finalizar la tarde, pudimos saludarla, fotografiarnos con ella y que nos firmara la novela, me di cuenta que estaba a punto de despertar de mi sueño, pero todo el trayecto de regreso a casa lo hice flotando como en una nube.
¿Y sabéis qué? La sensación no me abandonó durante el resto del fin de semana; ni me ha abandonado aún. 



¡¡Millones de gracias a Susan Elizabeth Phillips, Ediciones B, B'Radic - Be Romantic Addict y Casa del libro por esta tarde inolvidable experiencia!! Ya antes admiraba profundamente a esta escritora -me he leído todos sus libros, algunos varias veces- pero ahora me siento una privilegiada por haber podido vivir y disfrutar de este encuentro con ella. 


* La mayoría de las fotografías del encuentro pertenecen a Ediciones B y Susan Elizabeth Phillips, están tomadas de Facebook.

jueves, 7 de mayo de 2015

Whisper of warning - Laura Griffin

Título: Whisper of warning
2º Hermanas Glass
Autora: Laura Griffin
Género: Suspense romántico
Publicada: 31 marzo de 2009
Editorial: Pocket Star




Courtney Glass es la hermana menor de Fiona, quien a menudo y pese a tener una edad muy cercana a la suya, cuidó de ella como una hija. Tras la muerte de su marido, la madre de las hermanas comenzó a beber y, uno tras otro, una lista de padrastros pasaron por sus vidas. Esa traumática infancia las unió profundamente y, juntas, abandonaron California para instalarse en Austin.
Mientras Fiona es la hermana prudente y sensible, Courtney es -y siempre fue- la problemática, la que actuó de manera irresponsable y alocada. El paso de los años no parece haber cambiado ese hecho. Sin ir más lejos, es uno de esos errores el que la desemboca en un problema, en mayúsculas, que puede conducirla a prisión.

Su último error tiene nombre de hombre y es su última conquista: John David Albin, el exitoso abogado que resultó ser un fraude, además de estar casado.
En uno de sus arranques explosivos, Courtney le destrozó el coche y sólo la intervención de Nathan Deveraux, amigo de Fiona en la policía de Austin, evitó que se presentaran cargos en su contra. 

Sin embargo esa intervención se vuelve en contra de Deveraux el día que acude, junto a su nuevo compañero, el detective Will Hodges, a la escena de un crimen en un parque. 
Al llegar al lugar acordonado descubre que el cadáver resulta ser el de David y la principal sospechosa de darle muerte Courtney. Dada la vinculación con ella, Deveraux es retirado inmediatamente del caso, que se le asigna a Hodges, quien puede no ser tan benevolente con Courtney ni creer tan fehacientemente en su inocencia.
Pero cuando pasa a convertirse en uno de los objetivos del asesino de David, Courtney se encuentra en una encrucijada: huir para salvar su vida o confiar en el apuesto detective para el que es la principal sospechosa. 

Pese a los indicios en contra, a la presión de sus superiores que lo instan a cerrar el caso lo más rápido posible y a las mentiras de Courtney, Will Hodges, antiguo soldado de las Fuerzas Especiales, no cree en la culpabilidad de la joven, pero sí que sabe más de lo que dice. Y a pesar de su aspecto despampanante y de su lengua afilada, bajo esa apariencia de chica dura, está convencido se oculta una mujer vulnerable.

El asesino tiene a Courtney en su punto de mira, al acecho, vigilando cada uno de sus pasos...

Después de leer El rastro del miedo tenía altas expectativas en Whisper of warning, la historia de la irreverente y alocada Courtney, novela que he encontrado refrescante, como su predecesora. Es, creo, otra amena e interesante novela de suspense romántico de Laura Griffin, si bien, reconozco, que no me ha impactado tan y de igual manera que El rastro del miedo.
Así como Courtney y Fiona son, pese al parecido físico, unas hermanas tan opuestas como el día y la noche, estas dos novelas también lo son.

Si bien es cierto que ambas giran en torno a un asesino que tiene en el punto de mira a una de las hermanas Glass, la atmósfera que las rodea difiere. Mientras el caso en el que trabajaba Fiona era un sórdido y turbio -en ocasiones helaba la sangre- el que afecta a Courtney acontece en un entorno más elitista y glamuroso, pero no por ello es menos inquietante.

Fue en El rastro del miedo donde conocimos a Courtney Glass y, hábilmente, la autora supo resaltar aquellos rasgos que hacían destacar a este personaje, sobre todo en contraposición a la reflexiva y prudente Fiona. Rasgos que prometían una novela apasionante. 
Pero y, aunque en líneas generales he disfrutado muy placenteramente de la lectura, pues Laura Griffin tiene una manera de narrar que me atrapa y la trama es apasionante, no he podido acabar la lectura con la sensación de encontrar algunas cuestiones sobre las que se pasa de puntillas.

Como decía, a Courtney la conocemos de sobra. No obstante, en El rastro del miedo quedó una parte de su pasado un tanto en sombras, la referente a su infancia y a un secreto que sólo Fiona conoce. Creí que en este libro, al contarnos su historia, todo se esclarecía. Sin embargo la autora no lo aborda directamente, sino que nos deja intuirlo, entre tinieblas, como ya hiciera en la anterior novela, dando puntadas sobre la vida que las hermanas Glass vivieron junto al padrastro; concretamente qué aconteció con Courtney.

Por otra parte me ha extrañado un poco el que siendo Jack un ex-policía no haya tenido más participación -no oficial- en el caso de su cuñada. Si bien, es cierto, comprendo que, de esta manera, recae íntegramente sobre Will, el héroe de la novela que se mueve entre el deber y la atracción que su principal sospecha despierta en él.

En contrapartida a los puntos más débiles mencionados, la relación entre Will y Courtney me ha mantenido pegada al libro. Es una historia que nace y crece poco a poco. Al tratarse de personajes tan diferentes, con bagajes, vivencias y forma de encarar la vida, propician una historia de amor explosiva. 

Y así como Will intuía, nos permite vislumbrar una faceta desconocida de Courtney: su vulnerabilidad y un poco de inseguridad en ocasiones.
Bajo esa apariencia de femme fatale, de mujer liberal y seductora, la autora nos presenta otras facetas de Courtney que dan pie a una historia de amor muy bonita donde la tensión sexual entre sus protagonistas está construida con maestría, pausada, y una dosis maravillosa de dulzura. 

A menudo, mientras se desarrolla la investigación y progresa la relación entre Will y Courtney, se nos muestra cómo sus puntos de vista son tan opuestos, en aspectos tal vez intrascendentes como que él prefiere la cerveza, ella el vino; que él sea un chico sencillo, a ella le guste el lujo... Pero hechos que los definen. Todo ello propicia que se desarrollen escenas divertidas y cómplices donde, al fin, los muros entre ambos se desmoronan.

Pese a que como esbozo anteriormente, la historia de Fiona y Jack me caló más que la de Fiona y Will, y pese a que la trama de suspense me heló más la sangre, Whisper of warning me parece una buena, emocionante novela con una bonita y emotiva historia de amor.
Laura Griffin es una autora a la que pretendo seguir leyendo porque su estilo me ha fascinado. 

Novela relacionada: El rastro del miedo