jueves, 27 de agosto de 2015

En busca de una dama - Laura Lee Guhrke

Título original: When the Marquess met his match
1º An American Heiress in London
Autora: Laura Lee Guhrke
Género: Romántica histórica
Editorial: Top novel/Harper Collins Ibérica
Fecha de publicación: 27 agosto 2015


De la mano de Harper Collins ibérica, por fin, llega a España la nueva saga de Laura Lee Guhrke, An American Heiress in London, saga que nos adentra en una serie de novelas protagonizadas por herederas americanas que, por medio del matrimonio, buscan escalar socialmente y nobles británicos en necesidad de una buena fortuna.  

A primera vista estamos ante la historia del cliché de la joven americana, heredera de una suculenta fortuna, y el noble arruinado necesitado de una esposa con una gran dote. 
Si bien Laura Lee Guhrke recurre a temas o al estereotipo de personajes archiconocidos, como es en ella habitual, logra que bajo esa apariencia previsible la novela te sorprenda. Como muestra En busca de una dama.

Lady Belinda Featherstone se casó a los dieciocho años con un apuesto Conde que la enamoró con atenciones y besos robados. Recién casada descubrió que su marido en le profesaba el menor sentimiento y que la razón por la que se había casado era su cuantiosa dote. Dote que no tardó en despilfarrar en amantes, juergas y vicios. Cuando cinco años más tarde falleció en brazos de su última amante, le dejó numerosas deudas y desencantada con el matrimonio.

Belinda aprendió a valerse por si misma y durante los últimos cinco años se ha forjado un porvenir como casamentera. Su trabajo consiste en ayudar a entrar en sociedad a jóvenes herederas americanas, a la vez que las asesora a la hora de elegir marido y contraer matrimonio. Su cometido es lograr alejarlas de pretendientes como su difunto marido. 

O como Nicholas, el marqués de Trubridge, empecinado en convertirse en su cliente para que lo ayude a cazar a una heredera.

Pero Lady Featherstone no está por la labor de ayudar a ese granuja encantador a embaucar a una inocente jovencita.

Nicholas, el marqués de Trubridge, se encuentra en la acuciante necesidad de conseguir fondos. Fondos lo bastante profundos para cubrir sus numerosas deudas y su ostentoso estilo de vida, pues su padre, el arrogante Duque de Landsdowne, ha decidido retirarle su asignación a no ser que se case con la dama de su elección, una dama que no es el del gusto deTrubridge.
Nicholas y su padre llevan enfrentados desde casi diez años atrás, con lo que el marqués se niega a ceder a los chantajes de su progenitor, pero necesita dinero ¿Y qué mejor manera de lograrlo que casándose con una joven bella y rica? 

No dispuesto a pasarse la temporada asistiendo a bailes y reuniones en el campo, recurre a la intachable Lady Featherstone para que le ayude. Sin embargo, la dama se niega rotunda y categóricamente a ser la responsable de que ese bribón rompa el corazón a una jovencita. 
Pese a su negativa inicial, Belinda accede a ayudar al Marqués a conseguir esposa. Lo difícil será  encontrar a la mujer merecedora del castigo de tenerlo como marido. 

Nicholas supo desde que entró en el salón de Lady Featherstone con quién quería casarse, lo supo en el momento que la besó por primera vez. Bajo esa apariencia gélida e inalcanzable es apasionada, bella y, para más inri, americana, algo que horroriza a su padre.  Si contara con una cuantiosa fortuna... ¡sería la mujer perfecta para él!

Siento debilidad por las novelas de Laura Lee Guhrke, pese a que la temática que aborda no es mi elección preferida para una historia de amor. Pero, inexplicablemente, todas y cada una de ellas me resultan dulces, románticas, divertidas y encantadoras. Me atrapan, me seducen desde la primera página, hacen trizas las ideas preconcebidas que tengo en mente antes de leerlas. Y ahí radica el éxito de esta escritora conmigo.

Belinda y Nicholas, la pareja protagonista de En busca de una dama, se nos presentan como una pareja arquetípica: ella es una joven americana -o lo fue en su día- con una enorme herencia, pero que no es aceptada ni por la elitista alta sociedad neoyorquina ni por la tradicional británica; él es un noble con un título ancestral y las arcas vacías -o en su caso controladas por su manipulador progenitor. 

Belinda aborre a los hombres como el marqués de Trubridge, como su difunto marido, quien le rompió el corazón y la dejó en la ruina; Nicholas está necesitado de casarse con alguien como Belinda, si tuviera dinero...
Pero bajo esa apariencia tan previsible, no sólo la novela no sigue el curso esperado, sino que los propios protagonistas tampoco resultan confirmar esos clichés que su autora nos hizo creer que eran.

Y ahí radica la magia de En busca de una dama. Me fascina cómo Laura Lee Guhrke crea a unos personajes tan opuestos a lo que prometía, pues Nicholas no resulta ser el calavera despreciable que parecía, ni Belinda esa dama que mantiene bajo capas sus emociones contenidas.

La trama romántica es preciosa, hilvanada puntada a puntada con primorosas escenas sociales,  presentaciones orquestadas por la casamentera más exitosa de Londres, con diálogos seductores, con encuentros divertidos y románticos y la chispeante química latente entre esta pareja. No es una novela que abuse de las escenas eróticas, algo que me ha agradado especialmente.
Acompañados por un plantel de personajes tan carismáticos como ellos, entre los que destaca la Duquesa de Margrave, buena amiga de Belinda, el Duque de Landsdowne, o los amigos calaveras de Nicholas como Jack, además cuñado de Belinda, Denys y James, a los que además de juergas les une una profunda y leal amistad.

En busca de una dama es una bonita y romántica historia que, aderezada con una chispa de humor y dulzura, me ha envuelto de principio a fin y me ha dejado con una sonrisa en los labios. 



viernes, 7 de agosto de 2015

Perdón - LaVyrle Spencer

Título original: Forgiving
Autora: LaVyrle Spencer
Género: Romántica histórica
Editorial: Emecé
Fecha publicación: 1993



Sarah Merritt llega al pequeño pueblo de Deadwood al sur de Dakota, tierras en disputa con los indios americanos, donde la explotación minera está en pleno apogeo. Lo hace con un doble propósito: fundar un periódico y encontrar a su hermana Addie, que huyó de casa cinco años atrás. La última carta que recibió de ella indica que reside allí, donde trabaja como servicio de la señora Hossiter. 
Pero nada acontece según esperaba.

En Deadwood abundan los bares, salas de juego y prostíbulos; la población masculina duplica a la femenina. Es un territorio poco civilizado, donde la promesa de hacer fortuna ha atraído a muchos hombres. Fundar su periódico se convierte en una labor ardua, sobre todo por los impedimentos que Noah Campbell, el marshal, le pone. Por otra parte descubre, consternada, que la señora Hossiter es, en realidad, la dueña de un burdel y que Addie, ahora conocida como Eve,  no desea reencontrarse con ella.

Pero Sarah no se deja vencer por el desaliento y no sólo lucha con denuedo para lograr que el Chronicle -su periódico- comience a imprimir y vender ejemplares, sino por tender un puente que la acerque a su hermana e instarla a abandonar esa vida.

Noah Campbell ha sido nombrado marshal por la población de Deadwood y, como tal, hace cumplir la ley. Pese a que el pueblo, en realidad, no cuenta con los elementos suficientes para impartir justicia, como un juez -con lo que el encargado del almacén actúa como juez en funciones- o una cárcel -con lo que el almacén hace las veces de celda- trata de hacer su trabajo. La llegada de Sarah Merritt le provoca más de un quebradero de cabeza y los encontronazos entre ambos se suceden. 

La señorita Merritt le exaspera, sus modos bruscos y directos de hablar, su inagotable energía y su tendencia a cuestionarlo todo en nombre de informar en su periódico. Lo cierto es que Noah no está acostumbrado a tratar con damas timoratas como Sarah, la compañía femenina que frecuenta está en los burdeles, pero poco a poco todos aquellos rasgos que veía defectos en ella, comienzan a resultarle encantadores.

Durante mucho tiempo he anhelado leer esta novela, dificilísima de encontrar, pues está descatalogada. El argumento presagiaba una historia desgarradora, mas, pese a ello, he descubierto una lectura tan conmovedora que me ha encogido el corazón desde la primera a la última página. Y la larga espera ha merecido la pena.
Perdón es una novela costumbrista, que describe la vida en el pueblo de Deadwood -territorio en disputa con los indios americanos y una tierra casi salvaje, poco civilizada- pero también es una historia de sentimientos, de perdón y del poder sanador del amor. 

La protagonista indiscutible es Sarah Merritt cuya cruzada por fundar un periódico y desempeñar un oficio de hombre es el punto de partida de la trama. Ése y reencontrarse con Addie, su hermana menor. Cuando conoce al marshal de Deadwood, Noah Campbell, siente una antipatía y animadversión inmediatas. Pese a representar la ley, es inmoral y propenso a sacarla de quicio.  Los encontronazos entre ambos se suceden hasta que sucede lo impensable y descubre que se está enamorando de él. 

Pese a que durante una parte de la novela Addie Merritt es una secundaria, poco a poco, su presencia se hace mayor y su papel más protagonista. De modo que llega un momento en que son cuatro los protagonistas de Perdón: Sarah y Noah, Addie y Robert, su antiguo prometido. 

Me ha sorprendido enormemente la novela, tanto por la conmovedora historia de sus cuatro protagonistas, como por el trasfondo histórico en que se sustenta. 
Perdón transcurre en un pequeño pueblo situado al sur de Dakota, Deadwood, enclave rodeado y envuelto en hechos y personajes históricos reales. Realmente en 1876, cuando transcurre la historia, era una región minera donde abundaban los prostíbulos y los salones de juego, donde las mujeres escaseaban y había demanda de prostitutas.
Realmente era un territorio sin ley, pero en la novela sus habitantes escogen un marshal para hacer respetar la justicia. Se refieren hechos históricos reales como el asesinato de Bill Hickok o el personaje de Calamity Jane. 

De modo que partiendo de una historia real, LaVyrle Spencer describe el crecimiento de un pueblo y construye unos personajes que, de un modo ficticio, son parte de esa historia, pero a la vez nos desgrana sus sentimientos, miedos y anhelos y crea dos preciosas historias de amor. 

Aún me sorprende que las novelas de LaVyrle Spencer pueden llegar al corazón como lo hacen. Cada vez que leo alguna que aún no había leído, lo hago con sentimientos encontrados, la casi segura certeza de que me emocionará pero el temor de que sea una historia demasiado dura que me provoque cerrar el libro con angustia. 

Perdón, ciertamente, narra una historia durísima a través del personaje de Addie. Mentiría si dijera que su historia no me dejado con el corazón encogido en ocasiones, pero la maestría de esta autora para transformar a este personaje y hacerlo renacer es magistral y preciosa. 
Para mí, junto a Catherine Anderson, es una las escritoras que mejor lo logra. 

No obstante, pese a ese halo turbio y oscuro que rodea a Addie y Sarah, se trata de una novela preciosa, que cuenta el nacimiento de un pueblo, el renacer de dos mujeres cuya inocencia se hace añicos -cada una de una manera diferente- y de dos hombres que, con su amor incondicional, logran sanar sus heridas. 

Por otro parte, como es habitual, LaVyrle Spencer nos adentra en la vida del resto de habitantes de Deadwood, los negocios que abren, un sinfín de personajes secundarios cuyas vidas y día a día enriquecen Perdón y te transportan a ese pequeño y desordenado pueblo minero, a sus aceras desiguales, calles repletas de suciedad y a la esperanza que, debajo de todo ello, brilla para todos. 

* portada extraída de internet

miércoles, 5 de agosto de 2015

Las viñas de Napa valley - Nora Roberts

Título original: The Villa
Autora: Nora Roberts
Género: Romántica contemporánea
Editorial: Plaza & Janés/Debolsillo
Fecha publicación: 2001



Durante tres generaciones la familia Giambelli ha trabajado los viñedos de Napa valley para elaborar uno de los vinos más selectos y prestigiosos a nivel internacional. Después de veinte años de matrimonio, Eli MacMillan y Teresa Giambelli, apodada “La Signora”, han decidido fusionar sus bodegas, lo que conlleva una nueva aventura empresarial con muchos cambios. La decisión levanta suspicacias, pues las posiciones dentro de la empresa familiar, así como el estilo de vida de sus miembros, quedan irrevocablemente alterados.

Uno de los principales cambios afecta a Sophia Giambelli, nieta y principal heredera de Teresa, hasta ahora responsable de las Relaciones Públicas y publicidad de las bodegas Giambelli. A partir de entonces deberá abandonar San Francisco y trasladarse a California para aprender a trabajar con la tierra y las vides.  Mientras Ty, nieto y heredero de Eli MacMillan, viticultor de los viñedos MacMillan, deberá empezar a vestir traje y participar en las campañas de marketing de los vinos. En el plazo de un año, el trabajo de ambos será evaluado y su posición dentro de Giambelli-MacMillan decidida. 

Ni un ni otro están emocionados con la idea de desempeñar otro cargo: Sophia no ha pisado los viñedos en mucho tiempo  y ahora deberá mancharse las manos; a Ty la idea de vestir traje y socializar le provoca urticaria. Además, eso implica que ambos deberán aprender a trabajar en estrecha colaboración y superar sus diferencias. 

Las decisiones de la matriarca de los Giambelli y su marido despiertan recelos también en el resto de la familia que ve peligrar el status que hasta entonces han ostentado, unos tratando de cubrir las prácticas deshonestas llevadas a cabo en la empresa, otros tratando de conservar su lugar dentro de su familia política.

Se inicia así una encarnizada lucha por conservar el poder en el seno de la familia Giambelli.  Cuando comienzan a suceder accidentes y tragedias que llegan incluso hasta el asesinato, las mujeres Giambelli se cercioran que, sin lugar a dudas, alguien está tratando de destruirlas. Pero quién y por qué es un interrogante.

Las viñas de Napa valley es una fascinante historia de amor, intrigas corporativas y rencillas familiares que me ha mantenido en vilo de principio a fin. Puede que no sea la mejor novela de Nora Roberts ni la resuelta con más maestría, pero muestra la prodigiosa habilidad de esta autora para atrapar al lector página tras página.

Por un lado, nos envuelve en la tensa trama familiar y empresarial que rodean a las mujeres Giambelli, desgranando los entresijos de las complejas relaciones de sus miembros; por otra parte cuenta dos preciosas historias de amor.

El núcleo de la familia Giambelli es su matriarca Teresa, alias La Signora, una mujer fuerte y ambiciosa que ha trabajado por los viñedos y bodega como el más implacable de los hombres. La empresa Giambelli ha sido siempre su prioridad y a sus sesenta y siete años aún sigue plantando batalla y poco dispuesta a rendirse. Eli MacMillan es la calma que contrarresta a Teresa, la voz de la razón que, al final, escucha.

Con la puesta en marcha de la fusión empresarial las luces y las sombras de los Giambelli despuntan. 
La trama familiar está hilvanada con maestría. Es fácil que la lectura te absorba, mientras vas descubriendo los engranajes de las bodegas Giambelli-MacMillan que desvelan secretos y miserias desconocidas.

Por otra parte, pese a que la parte de intriga y suspense resulta fascinante,  confieso que la parte romántica es cautivadora. 

La historia de Ty y Sophia es intensa, romántica, divertida, una lucha de voluntades y un choque de personalidades tan diferentes que, a veces, te hace dudar como pueden encajar. Mientras Ty es un hombre de campo, tranquilo, pausado y reflexivo, que parece estar perdido entre las viñas, alejado de la mundana realidad, Sophia es sofisticada, cosmopolita, fría en apariencia pero en el fondo es un volcán que fácilmente entra en erupción. Sin embargo, bajo esa fachada esconde un lado muy vulnerable. 

La otra gran historia de amor es la de David Cutter y Claudia, la madre de Sophia. Es una historia preciosa, dulce y romántica. Es una historia de nuevas oportunidades. Cuando se conocen Claudia está afrontando un divorcio, tras un matrimonio de treinta años, y está enfrentándose a muchos cambios en su vida como su estado civil y posición dentro de Giambelli-MacMillan. 
Por su cabeza no pasa la idea de volver a  enamorarse, mucho menos casarse. Al principio el interés de David la descoloca, sobre todo porque es más joven que ella. 

David ha sido contratado como director ejecutivo de operaciones, es la persona que evaluará el trabajo realizado por los diferentes miembros de la familia Giambelli-MacMillan. Se ha trasladado a California con sus dos hijos adolescentes con el deseo de empezar una nueva vida. La primera persona a la que conoce es Claudia y la atracción por ella nace enseguida.

Si tuviese que enumerar tres razones por las que Las viñas de Napa valley es una excelente novela mencionaría las siguientes: 

En primer lugar porque Nora Roberts logra, magistralmente, a través de los diálogos que podamos ver el interior de sus personajes, sus personalidades, la dinámica de las relaciones que mantienen, sus miedos y anhelos, tanto de los principales como los secundarios. 
En segundo lugar porque las dos historias de amor -sin contar la de Eli y Teresa que aun en segundo término me ha hecho sonreír, emocionarme y dejado con mariposillas en el estómago en algunas escenas- son preciosas. Visceral y apasionada la de Ty y Sophia, dulce y conmovedora la de David y Claudia. 
Y en tercer lugar porque la ambientación es impresionante. Desde San Francisco a California, desde Villa Giambelli a los viñedos, te sientes transportada al corazón de intrigas y misterios que rodean a los Giambelli-MacMillan con maestría. 
Y pese a que la parte de misterio, excepto algún detalle, no sorprende demasiado, ya que se dan indicios a lo largo de la novela, me parece una fantástica novela de intriga.

Pero, sin duda, más allá de la trama romántica que es preciosa, de la de suspense que te mantiene en vilo, me quedo con la manera en que teje y entrelaza a los diferentes personajes: Claudia, David, Sophia, Ty, Maddy y Theo -los hijos de David- Teresa, Eli... Todos ellos configuran una constelación de personajes inolvidable. Novelas e historias así me recuerdan porque es tan gratificante perderse entre las páginas de un libro.