Once more, my darling rogue - Lorraine Heath

sábado, 31 de octubre de 2015

Once more, my darling rogue
#2 Scandalous gentlemen of St. James
Lorraine Heath
Romántica histórica 
Avon
26 agosto 2014



Nacido en las calles y criado en el seno de la aristocracia, Drake Darling no puede ignorar su sórdido origen. No cuando Lady Ophelia Lyttleton lo desprecia en cada oportunidad a su alcance, en un recordatorio constante de que él no es uno de ellos. 

Pero después de rescatarla de morir ahogada en las aguas del Támesis, Drake descubre que la dama ha perdido la memoria. De modo que idea tomarse una pequeña revancha y le hace creer que es su ama de llaves. Lo que nunca imaginó es que acabaría enamorándose de esa encantadora beldad.

Aunque no puede recordar su vida antes de conocer a Drake, Ophelia no duda que su lugar está al lado de él. No puede negar el deseo que siente por su oscuro y taciturno señor, no puede ignorar las consecuencias. Cuando recupera la memoria, Ophelia queda devastada por su traición.
Y ahora Drake debe arriesgarlo todo para demostrarle que puede entregarle de nuevo el corazón a ese granuja.

¡Qué novela más bonita!
Comencé esperanzada y expectante la lectura de Once more, my darling rogue, pues la anterior novela de esta saga My when the Duke was wicked me conmovió como hacía mucho no lo hacía una novela. Además, debo reconocer, que tengo cierta debilidad por el personaje de Drake Darling. 

En primer lugar quisiera hacer una pequeña aclaración. Dado que Scandalous gentlemen of St. James nace a partir de Los huérfanos de St James, que no se ha publicado -al menos hasta la fecha- completa en España, os pondré un poco en antecedentes a aquellas lectoras que no la conozcáis.

Scandalous gentlemen of St. James es una saga que está protagonizada por algunos de los hijos de los huérfanos que se criaron en los bajos fondos londinenses. La anterior novela estaba protagonizada por Grace Mabry, la hija de Frannie y Sterling Mabry. En esta ocasión el protagonista es Drake Darling, el niño al que Frannie y Sterling acogieron y criaron como a un hijo. 

Así como los huérfanos de St. James, Drake se crió en las calles de Londres. A pesar que de los Duques de Greystone lo acogieron en su familia y lo criaron como al resto de sus hijos, no olvida que es el hijo de un asesino. Así es como se ve. Nunca ha olvidado sus orígenes ni se ha sentido parte de la nobleza, pero más por una concepción propia que por el desprecio de los demás. Excepto Lady Ophelia Lyttleton, la mejor amiga de Grace, que lo trata de un modo déspota y grosero, recordándole siempre que no son iguales. 

Drake dirige el salón de juego para caballeros de Dodger. Una noche mientras pasea por la orilla del Támesis descubre a una mujer inconsciente y cubierta de barro. Sin saber qué hacer con ella se la lleva hasta la mansión que recién ha adquirido. Es allí cuando descubre que se trata de su némesis: Ophelia Lyttleton. Para su sorpresa y la consternación de la dama, al volver en sí sufre amnesia y no recuerda su nombre  ni su vida ni como llegó al río. 

Aguijoneado en su orgullo por el modo altanero en lo que lo trata -aun amnésica- le hace creer que es su ama de llaves. Su intención es bajarle un poco los humos para al día siguiente sacarla de su error. Sin embargo, mientras trata de descubrir qué le sucedió a la dama, los acontecimientos que suceden hacen que la farsa se prolongue otro día y otro y otro...

Mientras conviven como el señor de la casa y su sirvienta sucede lo inimaginable. Drake descubre a una Ophelia diferente, sensible, voluntariosa, con sentido del humor y un gran corazón. Y Ophelia, desprovista de la altanería de su posición -porque antes de sufrir amnesia es una joven consentida, mimada y snob- comienza a sentir una atracción prohibida por el hombre que supone es su empleador.

Tengo que reconocer que, tal vez, la historia de la anterior novela me conmovió tanto y me pareció tan original que es difícil que aun perteneciendo a la misma saga pueda llegarme al corazón de igual modo, pero casi lo consigue. 
Porque la historia de Ophelia y Drake es preciosa. Es romántica, dulce y también muy conmovedora.

Lo cierto es como he esbozado antes, al comienzo del libro Ophelia es sencillamente odiosa. Remilgada, antipática y altanera. Al menos lo es con mucha gente, especialmente con Drake. Pocas personas, entre las que se encuentra su mejor y queridísima amiga Grace, conocen otra cara de ella. 
Así que de alguna manera perder la memoria es una bendición, pues sirve para conocer a la joven sin los prejuicios y engreimientos con que la engalana su posición social. O la máscara que luce.
Drake Darling mantiene la esencia de los huérfanos de St. James: se crió en las calles, tiene un sórdido pasado a sus espaldas, no olvida su origen, de donde desciende y la sangre que corre por sus venas. 

Con estos antecedentes es difícil imaginar cómo estas dos personas tan alejadas socialmente, en valores, personalidad y sentimientos puedan cruzar sus caminos y no querer separarlos. 
Ésa es la magia de esta historia, eso es lo que os invito a descubrir leyendo esta preciosa historia de amor. 
Es una historia conmovedora. 
Ambos protagonistas esconden un lado vulnerable, un secreto que no quieren que el mundo vea. Pero lo más bonito es como, odiándose como se odian al comienzo de la novela, empiezan a verse con otros ojos y a partir de ahí a dejar caer las capas con que se protegen.

Por supuesto, Once more, my darling rogue cuenta con un plantel estelar de personajes secundarios como Grace, la hermana de Drake, y  su marido Lovingdon, Frannie y Sterling, sus padres de acogida, el resto de huérfanos de St James, entre los que destacaría a Jack Dodger, así como Avendale, el hijastro de William Graves.

No puedo desprenderme de la sensación de que, en realidad, apenas he esbozado la historia que cuenta este libro, pero, sinceramente, es lo que pretendía. Os garantizo que así la lectura es más deliciosa para el que la descubre.

Once more, my darling rogue es una novela maravillosa, de esas que cuando comienzas a leer te muestra unos personajes y una aparente realidad que, poco a poco, va transformándose en otra sorprendente. Sus personajes son imperfectos, ambos tienen un pasado a sus espaldas; la trama sorprende, rodeada de misterios, secretos y una historia de amor preciosa e inolvidable.
Es una historia que me ha llegado al corazón, que ha cumplido todas y cada una de las expectativas que había depositado en ella y que me ha hecho cerrar el libro con una sonrisa. Sencillamente preciosa.


El profeta - Amanda Stevens

jueves, 29 de octubre de 2015

Esta semana he escogido para comentar novelas paranormales, de misterio y un poco de terror, para no desentonar con Halloween. Bueno, la verdad es que, casualmente, son de las novelas que he leído recientemente. ¡No voy a mentir! Después de El reino hoy toca la tercera de la serie La reina del cementerio: El profeta.
¡Muchas gracias por leerme! Un saludo y feliz jueves

The prophet
#3 La reina del cementerio
Amanda Stevens
Romántica paranormal
Roca editorial
2 octubre 2014



«Ha llegado la hora de la verdad: necesito que encuentres a mi asesino. Todas las piezas empiezan a encajar y tienes que descubrir al responsable.»

Amelia ha regresado a Charleston después de habérselas visto con la muerte en Asher Falls. Se ha dado cuenta de que romper las reglas que su padre le impuso supone pagar un precio muy alto, y que podría tener consecuencias incontrolables.
Su mayor problema ahora es mantenerse alejada de John Devlin, un hombre que la fascina y aterra a partes iguales. Aunque sus sentimientos por él son innegables, no puede tenerle cerca mientras sigan acechándolo los fantasmas de su esposa e hija.

Sin embargo, Amelia pronto se dará cuenta de que ella tiene un problema mucho mayor: esta vez hay un fantasma que la acecha a ella. El fallecido oficial de policía Robert Freemont, a quien asesinaron con un tiro por la espalda, le pide ayuda para encontrar a su asesino….

Hace unos días decía que El reino, pese a que me atrapó de principio a fin y me sorprendió por los giros que dio la trama, absolutamente inesperados, no me pareció una novela tan magnífica como La restauradora. La principal razón es que eché en falta al personaje de Devlin.
Pero confieso que estaba ansiosa por leer El profeta, donde tenía puestas mis expectativas en dos tramas: el reencuentro de Amelia y Devlin y, también, por descubrir la identidad del asesino de Robert Freemont.
Eso sí, no quiero desmerecer El reino, pues dejó en el aire algunos interrogantes que también estoy ansiosa por conocer.

La novela da comienzo con el regreso de Amelia a Charleston, aún aturdida después de todo cuanto aconteció en Asher Falls y los increíbles descubrimientos que hizo sobre su nacimiento y su don. La universidad de Charleston, con la recomendación del doctor Shaw, le ofrece nuevamente que se haga carga de la restauración del cementerio de Oak Grave. 
Los acontecimientos de los que fue testigo dejaron una impronta en Amelia, pero necesita enfrentarse a sus miedos y acepta, aun y cuando eso significa permanecer en Charleston y reencontrarse con Devlin.

Desde su llegada a la ciudad intenta mantenerse alejada de Devlin, lo evita, más aún cuando sospecha que el detective mantiene una relación con otra mujer, y los celos la consumen. Con lo que está concentrada en reanudar su trabajo en el cementerio de Oak Grave. 

Al poco de su regreso, el fantasma de Shani, la hija de Devlin, vuelve a aparecer ante ella. El olor a jazmín de la pequeña la acosa, tiene la sensación de que la vigila y que trata de dejarle mensajes. Pero esta vez, para sorpresa de la restauradora de cementerios, su presencia es aún más notable y su insistencia inagotable. Ni siquiera en tierra sagrada puede huir de ella. 
Pero, finalmente, accede a ayudar a Shani quien le suplica ayuda con desesperación. 
Amelia se siente incapaz de negarse, pese a que eso significa volver a romper las reglas que su padre le inculcó desde su niñez, cuando descubrió su don. 

Pero Shani no es la única que demanda ayuda a Amelia. El fantasma de Robert Freemont, el policía que fue asesinado por la espalda, reaparece dispuesto a no dejarla ni a sol ni a sombra. La acecha, le pide que se convierta en sus ojos y oídos en el mundo de los vivos y, a cambio de desaparecer, le pide que descubra la identidad de su asesino.

Pero para cumplir con las promesas dadas a Shani y a Robert, Amelia rompe las reglas sagradas que su padre le inculcó e, inevitablemente, su camino vuelve a cruzarse, una y otra vez, con el de Devlin. A su vez Devlin está inmerso en una investigación extraoficial extremadamente peligrosa que acaba implicando a Amelia. 
¿Será capaz de mantener la promesa que se hizo de no volver a rendirse ante él?

El profeta es la tercera novela que compone la serie de La reina del cementerio. En este libro las tramas que quedaron inconclusas antes de que Amelia se marchara a Asher Falls se cierran. 
Así que, aquí se descubre por qué Shani pide ayuda a Amelia y quién asesinó a Robert. Evidentemente no revelaré nada, pero confieso que los recovecos a los que ha llegado la historia me han dejado impactadísima.

Sin embargo, pese a concluir esas tramas, Amanda Stevens deja en el aire la sombra de un nuevo argumento, sorprendente, que imagino se cerraran en las próximas novelas. Pues aunque inicialmente parecía que El profeta sería la última, no es así.

La novela es apasionante, la trama de misterio magnífico, te sobrecoge y te mantiene en vilo de principio a fin; la incertidumbre ante los misterios que reinan en la novela es constante. 
Y, en lo referente a la parte romántica, la historia de Amelia y Devlin, no decepciona porque supone el reencuentro de la pareja que debe enfrentarse a viejos dolores y a la verdad sobre la huida de Amelia. Y es una relación donde la presencia de los fantasmas del detective, pese a que es la razón más importante que los separa, es también una de las tramas que acaba propiciando un acercamiento entre ellos.

Mientras que en El reino Amelia se nos mostró como una mujer que no controlaba su vida, sino que estaba en manos de aterradoras fuerzas desconocidas, en El profeta se revela como una persona fuerte, con carácter, que trata de mantener el control de la situación y hace uso de su inteligencia y don para descubrir los interrogantes que rodean a los fantasmas de los muertos que la acechan. 
En cierto modo Amelia aparca, encierra en un rincón de su mente, todo cuanto aconteció en Asher Falls y la magnitud de los descubrimientos realizados.  Pero su manera de enfrentarse a vivir rodeada de los espíritus de los muertos que pueblan el mundo cambia drásticamente. Es más madura.
Por su parte el personaje de Devlin sigue manteniendo ese halo oscuro y peligroso, con esa esencia intangible de los oriundos de Nueva Orleans, pero muestra un lado más humano, más cercano. 
Lo cierto es que me ha encantado el giro que da la relación entre ellos. Es una pareja con mucha química y la historia, aun bajo el halo de amor imposible, es bonita.

Como ya expuse al principio, se cierran esas historias inconclusas de La restauradora, pero se abren un futuro un tanto incierto o, más que incierto, apasionante de leer. No puedo dejar de preguntarme qué sucederá. ¿Y qué sucederá con respecto al legado de los Asher y los interrogantes que su aparición dejó en el aire?
Tengo que reconocer que estoy enganchada a esta serie.

El Reino - Amanda Stevens

martes, 27 de octubre de 2015

The Kingdom
# 2 La Reina del Cementerio
Amanda Stevens
Roca Editorial
Mayo 2014



Amelia abandona Charleston y viaja hasta Asher Falls, en Carolina del Sur, donde ha aceptado realizar la restauración del cementerio. La oferta de trabajo parece caída del cielo. La oportunidad le sirve para alejarse un tiempo y poner distancia con Devlin, el detective del que está enamorada, y con el que rompió la normas que su padre le impuso para protegerse de su don.

Pero una vez llega a Asher Falls descubre que, en realidad, hay dos cementerios, no uno. Uno quedó hundido bajo las aguas del lago, el otro es el que debe restaurar. Enseguida se percata que Asher Falls es un pueblo casi fantasma, devastado. Rodeado de lagos y montañas sólo puede accederse a él a través del ferry. Casi tan inaccesible como el enclave son sus habitantes, herméticos y más  recelosos de lo que cabría esperar en una población tan pequeña. 
Excepto los Asher, la familia más influyente del lugar y que da nombre al pueblo, y que muestran una curiosidad inquietante por ella, sobre todo el joven Thane.

Pero lo más inquietante de todo es que Amelia descubre la presencia de un fantasma en las inmediaciones del lago, donde se encuentra la casita donde se hospeda. El fantasma, con apariencia de ser mujer joven, parece instarla a abandonar Asher Falls. 
Pero esta vez Amelia está decidida a no volver a romper las reglas que su padre le inculcó e intenta ignorar la presencia espectral. 

Una vez que comienza a trabajar en el cementerio, descubre una tumba sin nombre a las afueras del cementerio. Pese a la extraña ubicación está bien cuidada, limpia y con flores frescas. Pero cuando indaga sobre la identidad de la persona enterrada nadie sabe darle una respuesta. Intrigada, se propone descubrirlo.

De repente comienzan a acontecer hechos espeluznantes y Amelia tiene la inenarrable sensación de que además de restaurar el cementerio, es algo más lo que la ha llevado hasta aquel pueblo. 

La restauradora me dejó una impresión inolvidable. Es una de esas novelas que me parecieron una revelación, un descubrimiento para atesorar. Diría que incluso para lectoras que no sientan debilidad por la romántica paranormal. 
Eso hace que empezara la lectura de El Reino con muchas expectativas. 
Si bien no me ha parecido una novela tan excelente como la anterior, admito que me ha atrapado y mantenido en vilo durante gran parte de la lectura y, salvo algunos puntos que me han desconcertado, me ha fascinado.

Para mí el punto más decepcionante de la novela ha sido la ausencia de Devlin en la trama. Es cierto que Amelia huye de Charleston y de Devlin, acechado por los fantasmas de sus difuntas mujer e hija. Pero pese a que el peso de las historias recae sobre la trama de suspense paranormal, la historia de Amelia y Devlin es uno de sus mayores atractivos. Y en cuanto me percaté que no estaría en El reino me desilusioné un poco.
En cierto modo siempre está presente, pues irrumpe a menudo en los pensamientos de Amelia. Sin embargo la aparición de Thane, interesado en Amelia, pese a que es un personaje que resulta muy atractivo y misterioso, es algo que me ha desconcertado un poco. 

Pero pese a que no conocemos aún cómo sigue la relación de Amelia y Devlin, El reino tiene muchos elementos para atraparte en su lectura, pues es una novela inquietante, tenebrosa y con mucha intriga. 

La protagonista indiscutible es Amelia, conocida como La reina del cementerio. 
La trama gira alrededor de su estancia en Asher Falls, donde va a llevar a cabo la restauración del nuevo camposanto. Sin embargo, se encontrará no sólo con un fantasma que tratará de comunicarse con ella, sino con respuestas a algunas de las preguntas sobre su don y su pasado con las que nos dejó La restauradora.
Por ello, aunque no conozcamos qué sucede, de momento, con Devlin, es una lectura que me ha cautivado. 

Asher Falls casi es un personaje más, pues te rodea con su atmósfera oscura y tenebrosa poniéndote la piel de gallina a medida que recorres con la lectura sus calles, el cementerio, el lago o la vieja biblioteca.
Los residentes del pueblo, herméticos, secos y, algunos, un tanto siniestros hacen la trama más interesante y espeluznante; despiertan sospechas y recelos según avanza la lectura. Todos te hacen sospechar, pues no puedes desprenderte de la intangible certeza de que ocultan algo. 

Para mí, sin duda, el mayor atractivo de la novela reside en los descubrimientos que hace Amelia en Asher Falls y cuáles son las razones que subyacen a su llegada al pueblo, el misterio que rodea la tumba solitaria, el papel que juegan los habitantes del lugar en los extraños hechos que acontecen, el porqué de la brusquedad hacia Amelia y, por supuesto, las raíces del mal que asola el pueblo y el lago.

No es que la vida sentimental de Amelia queda ignorada, pues la aparición de Thane Asher, interesado en ella, abre una subtrama que, sinceramente, por un lado me resultó interesante, pero por otro me desconcertó, pues esperaba la trama Amelia y Devlin acaparase una pare de la historia.

Tampoco pude desprenderme de esa sensación, similar a la que te dejan las películas de terror, donde ves como la chica se interna en un lugar donde sabe le acecha el asesino de turno, pero aún así, no da media vuelta y se marcha.
Me sucede algo parecido en todo lo referente a la presencia de Amelia en Asher Falls. Me explico. Según avanza la novela y Amelia descubre las verdaderas razones por las que fue contratada, lo más sensato, tal vez, hubiera sido marcharse. Pero ella permanece en el pueblo.
Claro, si vuelve a Charleston se acaba la novela, pero no pude dejar de tener esa sensación de poca lógica por su parte.

En cualquier caso, si bien El reino no la considero una excelencia, es una notable novela paranormal romántica, más paranormal que romántica en este caso, necesario para conocer las raíces de Amelia y de su don. Por ese lado la novela ha cumplido mis expectativas. Las revelaciones son asombrosas...

Un héroe en Nueva York - Nora Roberts

domingo, 25 de octubre de 2015

Local hero
Nora Roberts
Romántica contemporánea
Harlequín Ibérica/Top novel
2003/Octubre 2009




Hester Wallace se ha mudado junto a Radley, su hijo de nueve años, a un nuevo apartamento en Nueva York. Ha conseguido un trabajo de gran responsabilidad en la banca. Hester está divorciada, no cuenta con la ayuda del padre de Radley; lleva haciéndose cargo ella sola de su educación y manutención desde hace seis años.

Pero pese a la ausencia de un padre, Radley es un niño feliz. Es un fanático de los cómics, así que cuando descubre que su vecino de la planta de abajo es Mitch Dempsey, el autor de la serie del capitán Zark, su preferida, está en éxtasis. Más aún cuando Mitch no resulta ser el adulto típico, aburrido y responsable, sino alguien que le trata de igual a igual, que le pide consejo para sus libros y que además tiene un perro alucinante llamado Tas. Radley llega a la conclusión de que, después de todo, cambiar de barrio y de colegio no ha sido una mala idea.

Hester en cambio no está segura de que sea una buena idea alentar las amigables atenciones de Mitch. Pese a que al principio le pareció un inmaduro, es apuesto y considerado y resulta ser alguien de confianza cuando se ofrece a cuidar de Radley por las tardes, mientras ella trabaja. Pero Mitch también le hace recordar que además de madre sigue siendo una mujer.

Mitch tiene treinta y cinco años, adora su trabajo, que le permite no tener que ir a la oficina y tener el horario que se le antoje. Lo cierto es que nunca le ha pasado por la cabeza la idea de ser padre, pero a medida que pasa las tardes con Radley, que resulta ser un crío increíble, la idea comienza a rondarle y a desear pasar más tiempo con Hester, la tímida y atractiva madre del chico.

Y aunque su trabajo consiste en crear héroes, Mitch nunca se ha visto a sí mismo como material para serlo. Sin embargo está dispuesto a conquistar a Hester como sea e, incluso, a comprometerse en una relación. Pero la mala experiencia en su primer matrimonio no hace Hester material de la novia de nadie. ¿Será capaz Mitch de demostrarle lo contrario?

Un héroe en Nueva York es una sencilla, romántica y tierna historia de amor, ambientada en la ciudad neoyorquina, que me ha atrapado desde la primera página. Pese a no ser una de las novelas más emblemáticas de esta autora, confieso que la he leído ya en varias ocasiones porque me parece adorable.

Si hay una autora cuyos protagonistas masculinos están hechos para ser héroes es Nora Roberts. Y Mitch, sin duda, lo es. A primera vista tiene los rasgos típicos de los protagonistas masculinos de esta escritora: no es sólo es larguirucho, apuesto, divertido, leal y protector -un dechado de virtudes- sino que bajo esa apariencia despreocupada esconde el corazón de un dragón y el espíritu de un niño.
¿Cómo pensar que Hester no pueda enamorarse de él?

Un héroe en Nueva York no es una novela muy extensa. Y reitero que puede que no sea la más popular de Roberts. De hecho tampoco es una historia que desborde originalidad; cuenta la típica historia de la madre soltera con un matrimonio fracasado a cuestas que reniega del amor, cuenta con el niño adorable, avispado y cariñoso, cuenta con el perro grandote, torpón pero dulce, y cuenta con el atípico protagonista masculino encantador.

Es una novela que si la ambientases en Navidad sería una bonita lectura navideña; o en San Valentín -que transcurre a lo largo de la historia- sería también una lectura idónea. Porque es dulce y romántica.
Porque cuenta con unos protagonistas comunes y corrientes que necesitan creer en la magia del amor.

Mitch es dibujante y guionista de cómics, tiene una imaginación desbordante y el alma de un niño encerrada en el corpachón de un hombre. Sus credenciales no son muy buenas para enamorar a una mujer que rehuye del amor, pero como el héroe de sus libros, tendrá que utilizar su arsenal de armas para demostrarle que está dispuesto a cuidar de ella y de Radley, protegerlos y permanecer a su lado.

Hester es madre soltera, tímida y autosuficiente. Su vida se reduce a Radley y el trabajo, pese a que le enorgullece haber alcanzado un cargo de responsabilidad, es sólo un medio de ganarse la vida.
No cree en el amor, ni en la constancia y lealtad de los hombres. Y si algún hombre le podría hacer replantearse sus creencias no sería un tipo con un trabajo atípico, que vive en un desordenado apartamento y con un perrazo.

La primera impresión que Hester se forma de Mitch no es alentadora, le parece una versión adulta de su propio hijo, un fanático de los cómics. Pero poco a poco Mitch demuestra ser un vecino solícito, el cuidador de Radley mientras ella trabaja y el hombre, apuesto y atento, que la colma de atenciones.

La historia es muy sencilla. No hay archienemigos ni el villano o rival por conquistar a Hester o Mitch. Se centra tan sólo en esta pareja, o este triángulo: Mitch, Hester y Radley, al que se suma Tas. Se centra en el día a día de estos personajes, la nueva vida de Hester y Radley en su nuevo hogar y la irrupción en su vidas del apuesto vecino de abajo y su enorme perro.

Sí, puede ser que la trama sea previsible, que no esconda grandes sorpresas, que sus protagonistas sean los típicos de Nora Roberts, pero me parece una dulce y romántica novela.
Un héroe en Nueva York cuenta una bonita historia de amor, ambientada en la ciudad de los rascacielos, que transcurre en un edificio de apartamentos, donde Mitch se enamora de su nueva vecina, Hester, y de su hijo Radley. Y el resto, como suele decirse, es historia.



La diosa de mi tormento - Nuria Llop

miércoles, 21 de octubre de 2015

La diosa de mi tormento
2º Madrid Siglo de oro
Nuria Llop
Romántica histórica
Libros de Seda/Círculo de lectores
Septiembre 2015







Que a Julián le atacaran en mitad de la noche podría ser lo mejor que le ha ocurrido en la vida. Una figura misteriosa, aunque con voz y formas femeninas, acude en su ayuda. Hasta ahora no había valorado en una dama que fuera una experta lanzadora de cuchillos...
Antes de desaparecer ha dicho llamarse Diana. Y le ha cautivado pero ¿cómo volver a encontrarla? 
A Catalina de Velasco le gustan los juegos amorosos. Pero prefiere que sigan siendo solo eso, juegos: ni quiere marido ni le hace falta. Ya aprendió qué se puede esperar de un hombre con su primer pretendiente —Felipe, el relamido marqués de Monteseco—. Pero los besos de Julián la atrapan... A sabiendas de que se presentó ante él con una identidad falsa, tendrá que ser ella misma si quiere reconquistarlo... o seguir siendo solo Diana.

Puede que la premisa de esta novela peque un poco de falta de originalidad; después de todo la historia de una mujer aguerrida, adelantada a su época, ducha en el manejo del cuchillo bajo el velo de una identidad oculta, pese a ser atípico para la época en que acontece, tenga algo que nos suene familiar. Son muchas las novelas que versan sobre ello, o bien, con un argumento similar. Sin embargo, en honor a la verdad, no es una historia que te deje con un regusto previsible. Al contrario. Es una historia que te mantiene en vilo de principio a fin.

Más allá del argumento de la novela, que también, lo que más me ha cautivado es la época en que está ambientada: el Madrid del siglo de oro español, el siglo XVII.

La diosa de mi tormento narra como desde ese primer encuentro entre Julián Gallardo y Catalina de Velasco, entre un artesano joyero y una dama perteneciente a una familia de abolengo, en un oscuro callejón de Madrid, los caminos de esta pareja no dejan de cruzarse desde entonces. Y, pese a las diferencias sociales que los separan, nace una atracción, tal vez prohibida.

Oculta bajo un disfraz de campesina y amparada bajo el anonimato de los Carnavales, Catalina, acompañada de su fiel sirviente Antonio, se pierde entre la multitud y el jolgorio de las festividades para disfrutar de la libertad que su posición social y condición de mujer le impide. Así, baila, coquetea y se comporta sin inhibiciones.

Es en una de sus andanzas nocturnas que salva la vida a Julián Gallardo. Cuando el joven joyero es atacado por un par de esbirros, interviene. Julián no conoce la identidad de su salvadora, pues va ataviada con un disfraz y antifaz; ella en cambio le reconoce, pues es un viejo conocido por el que no siente especial simpatía. Para evitar ser descubierta se presenta como Diana y a partir de entonces, pasa a convertirse en la diosa del tormento de Julián. Pues cae irremediablemente rendido ante ella.

La narrativa de la autora es cautivadora, trasladándote a las calles más oscuras de Madrid de 1619, al taller de la joyería Acacio, a la elegante y recargada mansión de los Velasco, a las afueras de la villa, donde se oculta Julián cuando es acusado de asesinato. 
Una conspiración, un negocio deshonesto, una relación prohibida por la diferencia de clases y el  triángulo amoroso entre Julián Gallardo, Catalina de Velasco y Felipe Aldana, el pomposo marqués de Monteseco y primer amor de la joven, son algunos de los elementos que configuran esta historia.

Si bien como digo al principio, las historias protagonizadas por mujeres que se apoderan del rol  más asociado a los hombres de antaño, el de diestros con las armas, no me sorprenden en demasía, en cambio las de mujeres adelantadas a su época me fascinan. Y pese a que Catalina de Velasco tiene algo del primer rasgo, también del segundo. 

Eso es algo que, por un lado, me ha atrapado. Por otro la ambientación. Es delicioso y refrescante encontrarte con una novela que te traslada a nuevos escenarios: el Madrid del siglo XVII envuelto en sombras que Nuria Llop recrea con gran acierto y mimo. Se vislumbra un gran trabajo de documentación no sólo sobre la ciudad de la época, lugares y hechos históricos que acontecen, sino también en lo referente a la indumentaria, los medios de transporte  y las costumbres.

Y es ese conjunto de elementos, superpuestos, entrelazados, los que realzan una historia de amor que, tal vez, no me prometía grandes sorpresas.

Entre el plantel de personajes secundarios que intervienen, como cómplices o antagonistas de la historia de los protagonistas, cabe destacar a Felipe Aldana, el marqués de Monteseco y a Luisa Estrada y Álvaro Villanueva, amigos de Catalina de Velasco, y protagonistas de La joya de mi deseo.

Al final, pese a la gran intriga que envolvía el asesinato del que es acusado Julián y que propicia que nazca una relación próxima con Catalina, el misterio no es tal como parece -reconozco que en parte esperaba una trama más elaborada pues cuento con elementos excelentes, pero la historia llega a recovecos impensables. Y, ¡cómo no!, la historia romántica te mantiene en ascuas hasta prácticamente la última página.

La diosa de mi tormento es una novela histórica amena, original, con una cuidadísima ambientación, un ritmo que no decae, diálogos ingeniosos y una bonita  historia de amor.

Hold on to me - Elisabeth Naughton

lunes, 19 de octubre de 2015

Hold on to me
Against all odds #2
Novela sin traducir
Elisabeth Naughton
Suspense romántico
Publishing LLC
Febrero 2014




Mitch Mathews es el mejor amigo además del cuñado de Ryan, el hermano protector de Katie y el tío divertido y enrollado de Julia. A sus treinta y seis años sigue soltero. Es atractivo y un seductor nato que adora su profesión y a su familia. Vive sin ataduras, sin intención de enamorarse. Porque sencillamente no cree en el amor. Al menos no en el tipo “y fueron felices para siempre”.  Durante años, siendo el hombro de apoyo de Ryan, fue testigo de los estragos que el amor puede causar. Así que visto el sufrimiento que puede provocar tiene claro que no le interesa.

Pero entonces conoce a Simone Conners, la sexy abogada gracias a la que se reencuentra con su hermana -a la que creía muerta- y ella le hace soñar con algo que no creía hecho a su medida: el amor, una hija, la perspectiva de construir una familia e, incluso, cambiar su vieja camioneta por un vehículo familiar. Pero, ¿se atreverá a dar el gran paso?

Pese a todas las precauciones tomadas, Simone Conners cae rendida bajo los encantos de Mitch. Lo que empieza como una relación casual y sin compromiso, poco a poco va dando paso a algo más profundo y significativo. Y lo que es más peligroso, sabe que el rudo geólogo se ha alojado en su corazón y en el de su hija Shannon. Pero si hay algo que Simone teme por encima de todo es que Mitch descubra su pasado, así como los secretos que ha guardado durante años.

Justo cuando Simone se convence de que está preparada para aceptar a Mitch e iniciar una vida juntos,  ese pasado que creía enterrado ve la luz y trastoca la vida que se ha construido en San Francisco. Pero ahora no sólo es su vida la que está en juego, sino también la de Mitch. De modo que decide poner punto y final a la relación. Sin embargo los acontecimientos se desbordan y  se ve obligada a huir junto a Mitch, el hombre que ha tratado de alejar de su lado, a una apartada vivienda cabaña en el lago Tahoe, en California. La convivencia se presenta del todo menos harmoniosa.

Después de leer Espérame, la tentación de conocer la historia de Mitch y Simone era irresistible, así que en cuanto me cercioré que existía esa novela no tardé mucho en leerla.
Si Espérame me provocó una sensación continua de congoja y misterio, Hold on to me ha mantenido en un apabullante estado de desorientación, con un ¿y ahora qué? constante. 
Es una historia apasionante que desborda intriga e inquietud de principio a fin, pero cuenta con una trama romántica que, en ocasiones, me ha dejado con el corazón encogido. 

Teniendo en cuenta que Mitch y Simone, la pareja protagonista, ya mantienen una relación cuando comienza la novela, es meritorio que la autora hay logrado desbaratar la historia idílica y sexy que conocíamos para, en su lugar, dar paso a una nueva, donde se producen muchos cambios. El principal es que Mitch debe luchar entre el amor y el odio que Simone le provoca y Simone a su vez entre el remordimiento y el amor que aún siente por él.

Los hechos que acontecen apenas se inicia el libro (y que obviamente no desvelaré) propician que acabes sumida en incertidumbre, con el corazón atenazado y con tantas y tantas preguntas que, evidentemente, no puedes dejar de leer.

Antes de nada me gustaría aclarar que si bien sería recomendable leer antes Espérame, pues es donde da comienzo la historia de Mitch y Simone, no es estrictamente necesario. Es cierto que entonces Hold on to me parte de una trama cuyos protagonistas no sólo se conocen sino que mantienen una relación pero puede seguirse. Si has leído Espérame te encuentras que el bonito desenlace que se presagiaba sufre un revés cuando Simone descubre que su vida pasada no está tan enterrada como creía. Sabe que, tal vez, ha bajado la guardia y las consecuencias de ello apuntan a que perderá al hombre con el que soñaba tener un futuro.

Tenía muchas expectativas en esta novela. La novela anterior me cautivó, tanto por la romántica historia de Katie y Ryan como por la trama de intriga que la envuelve. Y si soy sincera, y comparando ambas, Espérame sigue siendo de las dos la que más me ha calado porque es tan romántica y tan dulce que es difícil de igualar.
Pero Hold on to me me ha fascinado casi  tanto. 
No puedo explayarme en qué las diferencia, al menos no en detalle, pues eso supondría desvelar las tramas de ambas, sobre todo Hold on to me. Pero esbozaré algunas pinceladas. 
Mientras Espérame cuenta la historia de un amor roto por el destino -o eso parece-. Hold on to cuenta una historia donde sus protagonistas son, por las causas que sean -y que conoces leyendo la novela-, los responsables del presente y futuro de su relación. 

De la pareja protagonista debo admitir que si bien Mitch no cambia en demasía con respecto a la anterior novela, salvo porque desde el principio desnuda sus sentimientos y sufrimos con él, Simone muestra un lado mucho más duro que, creo, hace sea más difícil empatizar con ella.  Pero todo tiene una razón de ser. Pese a ello, la historia de amor es preciosa, imprevisible, con altibajos y la trama de intriga es apasionante.

De entre los secundarios de la novela, si bien son básicos Ryan, Katie y Julia, incluso Tate Kendrick, el amigo de años universitarios de Ryan y Mitch que me hizo suspirar con la idea de que, tal vez, la autora pudiera algún día escribir su historia, siento debilidad por Shannon, la hija de Simone. O más bien por la bonita y conmovedora relación que tiene con Mitch.
A través de ellos nos describe cómo pasan del cielo al infierno, de la esperanza a la desilusión, y dejarnos aún más, si cabe, con el corazón atenazado.

Elisabeth Naughton me ha maravillado con su prodigiosa manera de entrelazar una historia que destila sentimientos, a través de la que el amor se respira, pero también la amistad, la lealtad y desamor, con una trama de intriga y acción que no decae y te encoge el alma.

Hold on to me es una magistral novela de suspense romántica, hilvanada con habilidad, que aúna misterio, amor y emociones a raudales. Después de leerla estoy ansiosa por seguir descubriendo hasta donde llega el don de esta autora para crear historias.