Entre viñedos - Kristan Higgins

domingo, 31 de enero de 2016


Título original: The best man
1# Blue Heron
Autora: Kristan Higgins
Género: Romántica contemporánea
Editorial: Harlequín
Fecha publicación: Febrero 2013
Editorial: Libros de Seda
Fecha publicación: 18  enero 2016




Faith es la menor de los cuatro hermanos Holland. Como a menudo se ha mencionado en la familia, su llegada fue totalmente inesperada; pues son varios los años que la separan de sus hermanos mayores. Los Holland son los propietarios de vastos viñedos y de una bodega, que goza de de gran éxito y popularidad, en Blue Heron. Todos, excepto Faith,que es diseñadora de exteriores, trabajan en el negocio familiar.
Pese a proceder de una de las familias más acaudaladas de la región, la vida de Faith no ha estado exenta de sufrimiento. Cuando tenía doce años su madre falleció en un accidente de tráfico y, desde entonces, en parte a causa de la diferencia de edad, en parte a otras razones que iremos conociendo a lo largo del libro, la relación con sus hermanos, sobre todo con Honor, ha sido a veces un tanto difícil. 

Era una adolescente cuando conoció al que parecía sería el hombre de su vida: Jeremy Lyon, cuya familia es propietaria de los viñedos que colindan con los Holland. 
Jeremy apareció cual príncipe azul y la llevó a la enfermería cuando sufrió uno de sus ataques epilépticos. Desde entonces se hicieron inseparables, pese a que sus estudios universitarios los alejaron durante un tiempo. Pero, siguiendo el curso esperado, se comprometieron. 
Pero el día de la boda sucedió lo impensable y Jeremy le confesó un gran secreto a Faith: su homosexualidad. Claro está, la ceremonia se suspendió y, destrozada, Faith se marchó a San Francisco donde terminó instalándose y viviendo durante tres años.

Es así hasta el día en que recibe una llamada de su hermana Honor que la insta a regresar a casa. Todo apunta a que su padre está  pensando en casarse con una mujer que los hermanos Holland no aprueban; a todas luces parece ser una cazafortunas pero el cándido señor Holland no parece percatarse de ello.
Tras varias relaciones fallidas, Faith está feliz de alejarse de San Francisco una temporada.

A su llegada es multada por Levi Cooper, el nuevo jefe de policía, y una de las personas por las  siente menos simpatía.
Levi es el mejor amigo de Jeremy, fue su padrino el día de la boda y, también, el responsable de que su prometido escogiera ese momento para “salir del armario”. 
Aunque Jeremy era el chico rico y Levi era el chico malo  que vivía en el lado pobre de la ciudad, son grandes amigos desde el instituto, no así con Faith a quien en secreto apodaba “la princesa”. Así que todo ello se confabuló para que la relación entre ellos nunca fuera amistosa.

Ahora, años después, nada parece haber cambiado entre ellos. Ni la concepción que tienen el uno del otro, ni la antipatía mutua. Tampoco esa atracción secreta que siempre estuvo latente entre ambos.

No hay mejor manera de comenzar diciendo que leer una novela de Kristan Higgins es, sencillamente, una delicia. Abrir uno de sus libros es sinónimo de quedar atrapada en su lectura. Al menos en mi caso. Ya las anteriores novelas que leí me gustaron mucho, pero Entre viñedos es, simple y llanamente, la mejor. O más bien debería decir que para mí era la mejor hasta que leí la siguiente.
Si hay algo que la diferencia de las anteriores novelas es que, mientras las otras están narradas en primera persona, Entre viñedos se nos cuenta a través del narrador omnisciente.

En sus páginas recoge una historia divertida, entrañable y romántica que, tal vez, a primera vista no invite a soñar con una lectura inolvidable pero, lo cierto es que, la he acabado con una sonrisa en los labios y ese cosquilleo en el estómago que te deja una bonita novela. 
¿Qué más se puede pedir?

Si hay algo que destaco de las novelas de Kristan Higgins es la peculiaridad de las historias que cuenta. Me sorprenden pero también desconciertan. En cualquier caso las termino con una sonrisa en los labios. 

Ésta, como las anteriores, comienza narrándonos el pasado de la protagonista, Faith, lo que es sinónimo de una historia de amor fallida. Él, el protagonista -Levi- no parece ser alguien que destaque en su vida pero, poco a poco, eso cambia. 

Lo cierto es que Levi tenía todo para conquistarme. Es el chico malo de la ciudad, se crió en una caravana y acabó enrolándose en el ejército. Combatió en Afganistán y al regresar a su ciudad natal, tras un breve y desastroso matrimonio, se convirtió en el jefe de policía. Puede parecer la típica historia del chico malo que se convierte en el representante de la ley, pero es más que eso.
Blue Heron es un lugar tranquilo, poco dado a que se cometan crímenes, así que los casos de Levi son, a menudo, hilarantes y hasta ridículos; sus encontronazos con Faith, “la princesita”, una delicia para las lectoras. 

Entre situaciones ridículas, una atracción que ambos se resisten a aceptar y sus respectivos fracasos pasados, la historia de amor se desarrolla poco a poco, hasta que, finalmente, estalla. ¿El resultado? 
Una novela divertida, romántica y conmovedora que nos adentra, además, en el día a día de esta peculiar comunidad, a la que vamos conociendo a través de Levi y Faith. Desde Jeremy, el mejor amigo de Levi y primer amor de Faith, que sigue siendo el yerno perfecto, a los hermanos y sobrinos Holland, Jessica Dunn, la archienemiga de Faith en el instituto, Colleen O'Rourke, la mejor y alocada amiga de Faith, y Sara, la hermana de Levi.

Con todos estos personajes la novela no se centra únicamente en la historia de Faith y Levi, sino que, como digo, conocemos un poco sobre la vida de los habitantes de Blue Heron. 
Lo cierto es que he llegado a reír a carcajadas con algunas de las disparatadas escenas que Faith protagoniza, como la huida por los aseos o la búsqueda de novias para su padre. 
Pero, bajo una apariencia un tanto excéntrica, se esconde una historia de amor preciosa, dulce, romántica y un tanto explosiva entre una pareja que  parece incompatible. Tozudos y orgullosos, ambos se rodean de una coraza pero, cuando se rasca un poco, tienen lugar escenas preciosas de esas que se graban en tu memoria.

Por todo ello considero que estamos ante una novela que cuenta una bonita historia de amor, pero también,  nos habla de los lazos que unen a los diferentes Holland. También de la relación de Levi con su hermanita y, en general, un poco como es la vida en Blue Heron, una comunidad apacible donde todos se creen con derecho a opinar de los demás.

Entre viñedos es con una de las que más he disfrutado.  La razón es sencilla: cuenta una historia que emociona, que te hace pasar de la risa al llanto. Es refrescante y atrapa con su sencillez. Además -y es algo que me ha conquistado- es una historia donde las escenas de sexo son bastante ligeras, apenas descritas, donde su éxito -al menos para mí- está en las emociones que despierta y donde, pese a todo, es fácil sentirse parte de esa comunidad e, incluso, identificarse con sus habitantes.
Sinceramente, creo que es una historia dulce y divertida que, por su naturalidad, me ha llegado al corazón.



El affair de la institutriz - Courtney Milan

domingo, 24 de enero de 2016

The governess affair
0 # Los Hermanos siniestros
Courtney Milan
Romántica histórica
21 marzo 2014




ELLA NO SE RENDIRÍA… 

La institutriz Serena Barton había sido despedida de su puesto tres meses atrás. Como no podía encontrar otro empleo, optó por exigir compensación al hombre culpable de su despido, un duque mezquino, egoísta y canalla. Pero no era al duque al que temía, sino a su mano derecha, el hombre conocido como el Lobo de Clermont. El temible ex-pugilista se había labrado muy mala fama solventando los asuntos sucios del duque y, aunque Serena sabía que no podría nada contra él, tenía que intentarlo, pues estaba en juego todo su futuro. 

ÉL NO PODÍA CEDER… 

Hugo Marshall era ambicioso y despiadado, características ambas que le habían servido para subir de hijo de un minero del carbón a mano derecha de un duque. El día que su jefe le ordenó que se librara de la molesta institutriz por las buenas o por las malas, para él era solo un día más de trabajo. Desafortunadamente, no consiguió convencer a Serena por las buenas y, a medida que la fue conociendo, descubrió que no era capaz de hacerlo por las malas. Pero solo podría satisfacer sus ambiciones si ella se iba. Tenía que elegir entre la vida que buscaba y la mujer a la que había empezado a amar. 

El affaire de la institutriz es una novela corta, de poco más de cien páginas, que actúa como la precuela de la saga los Hermanos Siniestros. Sus protagonistas son Serena Barton y Hugo Marshall, la mano derecha del que por entonces fuera el Duque de Clermont. 

El origen de esta historia aconteció tres meses atrás, mientras Serena trabajaba como institutriz de una familia a la que el Duque de Clermont visitó. Una noche el Duque entró a hurtadillas en el dormitorio de Serena y la forzó. Como resultado de la violación Serena quedó embarazada y posteriormente fue despedida por la familia que la había contratado. Sin trabajo, Serena no sabe qué hacer con su vida ni cómo va a criar a su hijo.

Además, en su fuero interno Serena se siente culpable por no haber luchado más contra la fuerza bruta de Clermont, pero aun así está decidida a recuperar el control de su vida y a luchar con denuedo. De modo que confronta al Duque exigiéndole una compensación por su honra perdida, pero ante la negativa del noble le amenaza con acusarlo públicamente y decide sentarse en un banco enfrente de la mansión, día tras día, hasta que éste recule.

La presencia de Serena incomoda al Duque de Clermont como un sarpullido, pues su fortuna procede de la dote obtenida por matrimonio y su esposa, desengañada por lo mal marido que ha resultado ser, le ha abandonado. 
El Duque necesita recuperar a su mujer y con la antigua institutriz sentada en el banco, frente a la mansión ducal, es harto imposible. Así que como hace con todos sus problemas le pide a Hugo Marshall, conocido como el lobo de Clermont y su mano derecha, que se deshaga de la mujer. Clermont no le confía la verdad a Marshall quien, tal como su sobrenombre indica, es lobo viejo y desconfía de él. Lo cierto es que no le mueve precisamente la lealtad hacia el  Duque -en realidad no tiene muy buena opinión de él-sino el salario que recibe, que le permitirá un día ser un hombre acaudalado. 

Hugo Marshall sabe que su empleador le oculta algo y cuando se acerca a la mujer en el banco, con la intención de conversar con ella y entregarle cincuenta libras para que se marche, se percata que la mujer no es lo que esperaba. Orgullosa, no sólo no acepta el dinero, sino que no se acobarda ante el mismísimo lobo de Clermont y permanece ante la mansión del Duque, aun cuando le amenaza e intimida.
A su pesar, comienza a sentir admiración por la antigua institutriz y con el paso de los días  intercambian algunas palabras más y algún momento, incluso, compañía. La atracción no tarda en nacer. 

El affaire de la institutriz fue la primera novela que leí de la saga los Hermanos siniestros, gracias a una promoción que se hizo en el Amazon de US. Ante la publicidad y, reconozco, el exiguo precio de la novela, decidí darle una oportunidad. No conocía por aquel entonces nada de la saga que la seguiría, ni había leído antes una novela de Courtney Milan, pero la lectura me cautivó de principio a fin.

Me encantan las historias de protagonistas de origen humilde. Como Hugo Marshall, hijo de un minero del carbón que se negó a trabajar como tal y que acabó convirtiéndose en boxeador y, años más tarde, a trabajar para el Duque de Clermont.
Como Serena, una joven de origen humilde que se ganaba la vida como institutriz hasta que el despiadado e inescrupuloso Duque la mancilló y causó su ruina social. 

Me ha conmovido especialmente el personaje de Serena que representa a esas mujeres que han sufrido una violación y han visto como imperaba la impunidad de ese acto. Más en la época en que acontece la historia.

Me ha fascinado como nace la historia entre esta pareja que aun con un origen común - ambos proceden de familias humildes- no tienen a primera vista nada que los haga sentir iguales. Serena es delicada y tímida, pero poco a poco muestra la fuerza de su carácter y determinación; Hugo es implacable en sus convicciones y en sus metas, pero ve flaquear sus prioridades y su mundo cuando conoce a Serena.

La historia de amor es sencillamente conmovedora, dulce y preciosa en su sencillez, por la forma en que poco a poco, con cautela al principio, con apremiante necesidad después, nace y desarrolla. 

Si hay algo que me atrapado de esta saga, los Hermanos Siniestros, es su vena feminista, ese cariz innovador y la originalidad de sus argumentos. El affaire de la institutriz tal vez no lo posea en la misma medida que las novelas que siguen, pero siembra las semillas de ese carácter que germina en historias apasionantes. 

Pero la de Serena y Hugo no lo es menos; es una de esas historias que perduran en tu recuerdo, por cómo están contadas, por la época histórica que hay de trasfondo, por las ramificaciones que supone y porque de esa manera propicia una maravillosa saga que no deja indiferente. Para mí El affaire de la institutriz, aun tratándose de una novela corta, es una joya de la novela romántica histórica. 



Un seductor sin corazón - Lisa Kleypas

miércoles, 13 de enero de 2016

Cold-hearted rake 
#1 Los Ravenel
Lisa Kleypas
Romántica histórica
Avon
27 Octubre 2015
Vergara
8 Junio 2016


Un seductor sin corazón supone el regreso al género romántico histórico de Lisa Kleypas tras varios años escribiendo y publicando novelas contemporáneas. Pese a que en general, salvo algunas excepciones, he disfrutado muchísimo con la andadura de Kleypas en dicho género -sin ir más lejos para mí ha sido una de las autoras revelación-  mentiría si dijera que no anhelaba volver a disfrutar del Londres victoriano y las seductoras y románticas historias ambientadas en dicha época que escribía.

Si bien la historia me ha gustado y me ha atrapado de principio a fin, con la mano en el corazón no puedo equipararla a esas novelas emblemáticas de Lisa Kleypas. Creo que no es la mejor de sus novelas, pero ha sido un encantador regreso al romance histórico.

La acción da comienzo en Hampshire, en el año 1875. Tras el prematuro y reciente fallecimiento de su primo Theo, Devon Ravenel hereda el condado de Trenear. Pero, como suele decirse, no deja de ser un regalo envenenado, pues la herencia conlleva asociadas incontables deudas. De modo que si Devon aspiraba a continuar con la existencia hedonista y juerguista que ha llevado hasta entonces, no cuenta con suficientes recursos. Pues, además de Eversby Priory en Norfolk, con sus correspondientes tierras, la casa en Londres y el título deberá velar por la viuda de su difunto primo y sus tres primas solteras. 
Pero Devon es un hombre de a grandes males grandes soluciones, tal como informa a su hermano menor Weston, y sus intenciones son claras: vender hasta la última piedra de su herencia y despachar a las cuatro mujeres.

Lady Trenear, Kathleen, es la joven viuda de Theo Ravenel, con el que apenas estuvo casada tres días. A pesar de la brevedad de su matrimonio se siente responsable de sus cuñadas Lady Helen y las gemelas Cassandra y Pandora, y tiene la intención de velar por ellas. Cuando descubre el despiadado plan del nuevo Conde se indigna y, en términos claros y concisos, le espeta qué opina sobre él y su gélido corazón.
La relación de Kathleen y Devon no comienza con buen pie: ella siente una animadversión inmediata hacia el nuevo Conde por su irresponsabilidad y porque, en el fondo, es un calavera inescrupuloso como lo fuera su difunto marido y él la ve como una piedra en su zapato que le impide desprenderse de sus responsabilidades, pues, las insidiosas palabras de la mujer le persiguen allá donde va.

Poco a poco Devon comienza a implicarse en los problemas del condado, de los terratenientes y a responsabilizarse de las deudas adquiridas por el título, arrastrando con él a su hermano Weston, más granuja que él si cabe, y a ver bajo un nuevo prisma a la pequeña y delicada Lady Trenear. 
¿Habrán llegado a su fin sus días como el calavera más impenitente de toda Inglaterra?

El regreso de Lisa Kleypas al romance histórico es una bonita y romántica novela que transcurre, durante gran parte de la misma, en el condado de Norfolk. Algo que me ha resultado refrescante, pues enmarca esta historia de amor en un escenario diferente a Londres, apartada de los bailes y reuniones sociales. Al contrario, la sitúa en un enclave rural, agreste e incluso un poco bucólico a la vez que nos describe la situación de los nobles que ven como las riquezas de la explotación de sus tierras les ofrecieron durante siglos peligra y hasta desaparece, lo que les obliga a buscar nuevas fuentes de ingresos.

Aun cuando debo reconocer que la transformación experimentada por Devon me ha resultado un tanto rápida y repentina, ya que esperaba más confrontaciones entre sus nuevos deberes y la atracción por su pasado disoluto, la historia de Devon y Kathleen me ha resultado deliciosa y embriagadora. 

Son una pareja dispar. Mientras Kathleen es frágil, dulce y compasiva, y pese a que es fiel a la crianza recibida sobre cuál es el papel de la mujer, posee un lado rebelde e inconformista que queda patente en su amor por los caballos, Devon representa al típico noble disoluto, mujeriego y bebedor que malvive de juerga en juerga hasta el día que hereda una fortuna y un título, junto a numerosas obligaciones, ataduras y deudas. 

Lisa Kleypas recurre a un sutil sentido del humor para acercar a esta pareja tan incompatible a primera vista y envolvernos en la romántica historia de un hombre y una mujer reacios a enamorarse y con bagajes, aspiraciones e inquietudes alejadísimos.

La novela cuenta con un amplio plantel de atractivos secundarios como las alocadas gemelas Ravenel, Pandora y Cassandra, como la dulce y tímida Lady Helen o como el encantador pero disoluto Weston Ravenel. Se vislumbra la que parece ser la próxima novela de los Ravenel, la de Lady Helen y el frío Rhys Winterborne, uno de los hombres más adinerados y poderosos de Londres, envidiado por su fortuna, pero despreciado por no ser noble. Winterborne me ha resultado un personaje fascinante, en ocasiones más que el propio Devon, pues mientras Ravenel bajo esa apariencia de calavera impenitente muestra poseer cierto sentido del humor, mientras él ofrece un corazón yermo y duro.

En definitiva el esperado regreso de Lisa Kleypas al romance histórico es, desde mi punto de vista, un regreso tal vez no triunfal pero sí esperanzador, pues Un seductor sin corazón cuenta una historia divertida, sensual y muy romántica como inicio de esta nueva saga.

Amor inevitable - Brenda Novak

lunes, 11 de enero de 2016

We saw mommy kissing Santa Claus
Brenda Novak
Romántica contemporánea
Ebook
Harlequín ibérica
2013



Jaclyn Wentworth estaba sola al cuidado de sus tres hijos. Había estado casada con el niño bonito de la pequeña ciudad de Nevada en la que había vivido. Su matrimonio había resultado un desastre porque su marido no había conseguido madurar y menos aún convertirse en un buen padre. Ahora Jaclyn vivía en Reno y allí un día se encontró ni más ni menos que con Cole Perrini, que siempre había sido el máximo enemigo de su ex-marido y el dueño de la peor reputación de Nevada. Y parecía seguir siendo muy diferente a su inmaduro esposo…

Si bien Amor inevitable no es una novela que atesoraré entre las incunables de mi biblioteca, tengo debilidad por las historias que escribe Brenda Novak, y eso hace que no pueda resistirme a leer cualquiera de ellas.
Debo reconocer, no obstante, que por la sinopsis esperaba encontrar una novela más intensa, más profunda, en definitiva, una novela que ofreciera algo más. Pero eso no es óbice para que haya descubierto una lectura sencilla, dulce y entretenida, sin más pretensiones que hacerte pasar un buen rato. En mi caso lo ha conseguido.

La historia comienza cuando, tras descubrir la enésima infidelidad de su marido, Jackie decide poner fin a casi diez años de matrimonio con Terry Wentworth, el hijo de uno de los hombres más acaudalados de Feld, en Nevada, abandonarlo y pedir el divorcio. Un año más tarde reside en Reno con sus tres hijos, donde trabaja de camarera. Pese a la holgada posición económica de la familia de su ex-marido, Jaclyn -como ahora se hace llamar- obtuvo una miserable pensión para sus hijos y vive sin lujos. 

Un día en la cafetería donde trabaja se reencuentra con Cole Perrini, el que fuera el chico malo del instituto de Feld y el enemigo jurado de su ex-marido.  Tras ese casual encuentro inicial, Jaclyn pierde su trabajo y al descubrir que la empresa de Cole busca agentes inmobiliarios -y a pesar de no estar preparada para el puesto- se presenta. Al final, al saber de la situación en la que vive Jaclyn y sus hijos, haciendo gala de su buen corazón, Cole la contrata como recepcionista.

El comenzar a trabajar juntos propicia que Cole y Jaclyn comiencen a sentirse atraídos el uno por el otro. Mas, por lo reciente de su divorcio, así como la inseguridad que le provoca volver a confiar en un hombre, Jaclyn es reacia a  volver a enamorarse y, por su parte, Cole que vivió una durísima adolescencia, pues tras la muerte de sus padres crió a sus cuatro hermanos menores, no está interesado en volver a ser responsable de una familia. 
Pero la atracción entre la pareja crece día a día, lo que hace que entren en conflicto lo que les dicta la cabeza y el corazón.

Como se vislumbra, la línea argumental de Amor inevitable es sumamente sencilla y un poco previsible, pero es una historia bonita que se lee con facilidad. Se centra en cómo día a día Cole y Jaclyn se van enamorando, aun cuando no están predispuestos a ellos, y al papel que los hermanos Perrini por un lado y los hijos de Jaclyn por otro, representan en sus vidas, así como la interferencia que Terry y Burt Wenworth tratan de ejercer en esta incipiente historia.

No puedo decir que la historia me haya sorprendido ni me haya dejado con el corazón encogido o conmovido de una manera indescriptible porque no haría honor a la verdad. Lo cierto es que, como digo, antes esperaba encontrar una historia con mayor carga emocional, más sensualidad y más profunda, habidas cuentas de cómo son las novelas de Brenda Novak. 

Pero Amor inevitable, que se publicó en Estados Unidos en 2002, es una historia diferente, sencilla, muy blanca y sin muchos altibajos. En ocasiones me ha recordado a una teleserie donde sus protagonistas, sobre todo Jaclyn, se aferran a cualquier excusa para alejarse de Cole y no dar el paso de iniciar una nueva relación. 
Por otra parte las escenas de sexo apenas se esbozan, algo que también me ha chocado en comparativa con otras de sus novelas. Mas no es algo que me haya desagradado, al contrario, es totalmente congruente con el tipo de historia que narra.

Sin embargo, el papel que juegan el resto de hermanos Perrini, sobre todo Rick, con el que Cole tiene una relación complicada que se va desgranando a lo largo del libro, así como la manera en que el divorcio y la llegada de Cole a las vidas de su madre afectan a Alex, Mackenzie y Alyssa, los hijos de Jaclyn, propician que se abran otras subtramas en Amor inevitable y los conflictos proliferen.

Jaclyn es la típica protagonista que se casó muy jovencita, apenas finalizó el instituto, y que esperaba que su matrimonio durara toda la vida. De modo que no está preparada para reincorporarse al mundo laboral, con lo que tras su divorcio aprende a depender de sí misma y a partir de entonces vemos su evolución y cómo trata de superarse. 

Cole Perrini era el típico chico malo, pero más que nada porque era de origen humilde y tras la enfermedad de su madre, se echó la carga familiar sobre los hombros desatendiendo sus estudios, que acaba prosperando y labrándose un porvenir. 

Juntos forman, tal vez, una pareja un tanto tópica pero aunque la novela está envuelta en ese halo conocido de otras historias parecidas, es una lectura dulce, entretenida y muy plácida. No es un gran libro, cierto, pero lo he terminado en un suspiro y me ha dejado con esa bonita sensación de que ninguna novela por sencilla que sea puede ser desdeñada previsible que parezca. 

Legado en los huesos - Dolores Redondo

lunes, 4 de enero de 2016

Legado en los huesos
#2 Trilogía del Baztán 
Dolores Redondo
Novela policíaca,  novela negra
Editorial Destino 
Círculo de Lectores 
2013










El juicio contra el padrastro de la joven Johana Márquez está a punto de comenzar. A él asiste una embarazada Amaia Salazar, la inspectora de la Policía Foral que un año atrás había resuelto los crímenes del llamado basajaun, que sembraron de terror el valle del Baztán. Amaia también había reunido las pruebas inculpatorias contra Jasón Medina, que imitando el modus operandi del basajaun había asesinado, violado y mutilado a Johana, la adolescente hija de su mujer. De pronto, el juez anuncia que el juicio debe cancelarse: el acusado acaba de suicidarse en los baños del juzgado. Ante la expectación y el enfado que la noticia provoca entre los asistentes, Amaia es reclamada por la policía: el acusado ha dejado una nota suicida dirigida a la inspectora, una nota que contiene un escueto e inquietante mensaje: «Tarttalo». Esa sola palabra que remite al personaje fabuloso del imaginario popular vasco destapará una trama terrorífica que envuelve a la inspectora hasta un trepidante final.

La acción de Legado en los huesos se sitúa casi un año más tarde de los hechos acontecidos en El guardián invisible, tras la resolución de los llamados “crímenes del basajaun”. 

El juicio contra Jasón Medina, el padrastro de Johana Márquez, está a punto de celebrarse. A él acude la inspectora foral Amaia Salazar, pese a que está embarazada y a punto de dar a luz. Sin embargo, el juicio no llega a celebrarse, pues mientras aguardan el momento de entrar a la sala, el juez anuncia que debe suspenderse: Jasón Medina se ha suicidado en los mismos juzgados. Enseguida se reclama la presencia de Amaia, ya que junto al cuerpo sin vida del asesino confeso de Johana se ha hallado una nota dirigida a la inspectora, nota que deja un extraño mensaje que nadie sabe descifrar: “Tarttalo”. 

Unos meses después de dar a luz, Amaia se reincorpora al trabajo para ocuparse de un nuevo caso que la llevará a regresar a Elizondo. En esta ocasión no la embarga el mismo terror visceral de un año atrás. Tras haberse enfrentado a los fantamas de su pasado, o al menos a parte de ellos, la situación le resulta menos traumática y la maternidad la ha cambiado. Todo ello la lleva a instalarse en la casa de la tía Engrasi en el valle del Baztán, junto a James e Ibai, su hijo, mientras trabaja en la nueva investigación. 

Una iglesia ha sido profanada, huesos de un niño de pocos meses han sido encontrados en el altar. Las altas esferas eclesiásticas solicitan, encarecidamente, que la inspectora Salazar se encargue de la investigación. Amaia cree estar ante una gamberrada sin más importancia, pero al mismo tiempo otro caso se reabre; después del suicidio de Jasón Medina otros tienen lugar y, junto a los cadáveres, en se encuentran notas de suicidio firmadas como “Tarttalo”.
Amaia y su equipo comienza a investigar cuáles son los nexos entre los diferentes suicidas, lo que los conduce a una cueva en el bosque donde son hallados los huesos amputados a las víctimas de asesinato. Pero junto a estos se encuentran también huesos de bebés.

La investigación en torno a los huesos, los de la cueva y los de la iglesia, acaban removiendo recuerdos del pasado de Amaia que terminan por llevar a la luz un terrible secreto familiar que lleva a la inspectora a, habidas cuentas de los sentimientos antinaturales de su propia madre,  dudar de si será capaz de ser una buena madre.

Para mí, sin duda, las novelas de la trilogía del Baztán han sido una de las mejores lecturas que he hecho en 2015 y su autora una revelación. 
Legado en los huesos es una novela trepidante que, como en El guardián invisible, Dolores Redondo vuelve a sumergirnos en una atmósfera donde la mitología vasca, la investigación policial y las complejas relaciones de Amaia y su familia se entremezclan de una manera magistral.

Pese a que los crímenes del Basajaun quedaron resueltos en la anterior novela, las investigaciones que acontecen en Legado en los huesos acaban hallando vínculos en común, lo que envuelve a los crímenes en una red más oscura y aterradora de lo que pareciera de entrada.

Tengo que confesar que si bien El guardián invisible me fascinó, Legado en los huesos lo ha hecho aún más si cabe y me ha dejado con la sangre helada. No sólo por las dos investigaciones que lleva a cabo la inspectora Salazar y su equipo, sino por conocer más secretos de la familia Salazar, de la infancia de Amaia y de cuanto aconteció en su infancia.

Nuevamente las mágicas descripciones del valle del Baztán impregnan la trama, convirtiéndose en un personaje vital y central de la historia que te seduce, atemoriza o protege con su presencia. Las leyendas  y la mitología que forman parte del folklore de la gente que habita el valle son, una vez más, uno de los puntales para comprender y adentrarse en la mente del asesino y, así, resolver los casos. 
Pero, como en la anterior novela, el peso de la trama recae sobre Amaia Salazar, no sólo por su profesión, sino por sus lazos con Elizondo y con los crímenes.

Tras el nacimiento de su hijo Ibai, descubrimos una nueva Amaia, a quien la maternidad cambia y hace recordar y revivir sus primeros años de vida, los recuerdos enterrados de  la infancia que antes no ha compartido. 
De modo que la maternidad adquiere una importancia capital en Legado en los huesos, de tal magnitud que la investigación lleva a la protagonista a ahondar en los recovecos más inhóspitos de su mente.

No puedo terminar esta valoración sin, una vez más, destacar la magnífica y elegante narrativa que, junto al intrigante e hipnótico argumento, hacen de Legado en los huesos una joya dentro del género policíaco. 

Amor verdadero - Susan Wiggs

sábado, 2 de enero de 2016

... y bienvendo el 2016. ¡¡Os deseo un año felicísimo a todos y todas!!


The St. James affair
Susan Wiggs
Antología Deseos de Navidad (Nora Roberts, Susan Wiggs, Robyn Carr)
Harlequín Ibérica/Top Novel
Diciembre 2011




Toda la Quinta Avenida está contagiada por el espíritu navideño excepto ella, o al menos así se le antoja a Elaine St. James, cuando caminando en mitad de una aglomeración de viandantes, cantantes callejeros de villancicos, turistas y elfos de Papa Noel, su novio Byron le informa por teléfono que la abandona por una modelo de lencería. Lo peor para Elaine no es la ruptura, algo que tampoco la coge desprevenida, sino haber sido plantada en Nochebuena y en público.

Eso significa que tendrá que acudir sola, sin acompañante, a la elegante cena en casa de sus padres donde la sermonearán y criticarán por su soltería. Pero poco antes de acudir a la cena, se reúne con sus amigas y socias en el bar-restaurante de moda de Manhattan. Allí se reencuentra inesperadamente en el espíritu de las Navidades pasadas en forma de Tony. 

Tony Fiore fue su primer y gran amor, al que conoció en esa fechas años atrás; también terminaron su relación en dicha festividad.
Tony es de origen italia-americano, nacido en el seno de una humilde y tradicional familia italiana. Para sorpresa de Elaine, abandonó su sueño de ser jugador profesional de hockey y es policía. 
Elaine termina invitándolo a ser su acompañante en la terrible cena de Nochebuena que le aguarda. 

¿Pero qué ocurrirá cuando sus mundos, tan opuestos como antaño vuelvan a colisionar? ¿El reencuentro entre el humilde policía de Brooklyn y la elegante dama de alta sociedad tendrá un desenlace diferente esta vez?

Amor verdadero es la novela corta, incluida en la antología Deseos de Navidad, de la autora Susan Wiggs ambientada en las fechas navideñas. Pese a que de Susan Wiggs he leído novelas que me han encantado, confieso que no esperaba encontrar una historia maravillosa en esta ocasión. Tal vez porque es una historia corta y porque el comienzo presenta a una protagonista un tanto frívola y malhumorada que, como si de una señora Scrooge se tratara, odia la Navidad. 
Sin embargo, aun cuando reconozco que una historia más extensa hubiese dado pie a una trama más compleja o con más tiras y aflojas, Amor verdadero ha resultado ser una bonita y romántica novela que he terminado con una sonrisa en los labios.

Elaine St. James pertenece a la clase alta de Manhattan, proviene de una familia adinerada, de alcurnia y excelente posición social. Casi como si de sangre azul se tratase. Conoció a Tony cuando tenía dieciocho años, en la pista de hielo del Rockefeller Center, y apenas comenzaba a conocer el mundo más allá de la vida protegida que había tenido. La diferencia entre sus posiciones sociales no parecía importar y Navidad tras Navidad se encontraban en la pista hasta una, años después.

A medida que se intercalan recuerdos de los encuentros entre Elaine y Tony, con el reencuentro en el bar-restaurante, nos percatamos de cuan diferentes son los Elaine y Tony adolescentes de los adultos, la exitosa relaciones públicas y el policía de Brooklyn. En Elaine es más evidente esa diferencia. Me chocó especialmente la transformación de la jovencita soñadora en la fría y práctica relaciones públicas.  Pues mientras los cambios experimentados por Tony son evidentes, en el compasivo policía se vislumbra al joven que soñaba con ser jugador de hockey.  No así en Elaine.

Amor verdadero me recuerda a una de esas comedias románticas que disfrutas viendo una tarde de invierno, acurrucada en el sofá con una manta. El que transcurra en Navidad sirve como excusa para comprender la inquina de Elaine hacia esa festividad, pero, cualquier fecha significativa habría supuesto lo mismo. 
En mi opinión, salvando las diferencias, la historia tiene un algo de esas películas clásicas en blanco y negro en que sus protagonistas se conocen, enamoran y separan por un malentendido, por orgullo o un accidente que impide el encuentro. 

Por ello aunque la novela de entrada no prometía grandes sorpresas y, como dije antes, creía estar ante una historia fría y falta de sentimientos profundos, he descubierto una lectura dulce, romántica que me ha ido atrapando poco a poco, donde la evolución de sus protagonistas ha ido calándome en el corazón capítulo a capítulo. Y pese a que con este argumento podría tratarse de una historia más extensa, profunda y desarrollada, la he terminado con pena por llegar al final, emocionada y con una sonrisa.