sábado, 6 de febrero de 2016

Angel in a red dress - Judith Ivory

Angel in a red dress (reedición de Starlit Surrender)
Judith Ivory/Judy Cuevas
Romántica histórica (novela no publicada en español)
Avon 
26 septiembre 2006/ 1st publication enero 1998



Primero se besaron

Desde el instante en que posó su mirada, tras esas tupidas pestañas, en el apuesto rostro de Adrien Hunt, Christina Bower supo que era diferente al resto de los hombres. Era grácil como una pantera, confiado como un león y lujurioso como un gato. Pero  sin importar cuantas veces la inocente joven de dorados cabellos se dijera que era rico y un mujeriego aborrecible, no pudo resistirse a su experta seducción. E incluso cuando sus dulces labios protestaban a cada caricia, su cuerpo recibía con deleite cada excitante abrazo.

Después se amaron

El peligro es su compañero y Adrien Hunt vive en riesgo continuo. Sus días están llenos de complots, armas y espadas, y sus noches con cálidas y bien dispuestas muchachas. Pero cuando vio por primera vez a Christina Bower, incluso él, un experto bribón, tuvo que admitir que era más tentadora que cualquiera de sus anteriores conquistas. Ignorando sus modestos y timoratos nos, Adrien empezó un discreto asalto a sus sentidos, liberando sus pasiones e inhibiciones... y garantizando que en ese momento compartían la magia de una rendición bajo la luz de las estrellas. 

Cuando se inicia esta novela Christina Bower es una joven debutante de diecinueve años que recién descubre la sensación de sentirse admirada y agasajada por pretendientes, ávidos por encontrar esposa. Ella no tiene ninguna preferencia, ya que lo que verdaderamente ansía es sentirse libre y dueña de su destino. Su padre, en cambio, uno de los abogados de la Corte del Rey tiene puestas las miras en Richard Pinn, un hombre que aunque posee un título nobiliario, necesita una heredera que aporte una inyección de capital a su mediocre patrimonio. Para Winchell Bower es el candidato perfecto. 
Christina no siente atracción por ningún hombre por encima del resto. 

Una noche su camino se cruza con el de Adrien Hunt, el Conde de Kewischester, un hombre joven, atractivo, pero un mujeriego irreverente. 
Algo parece crepitar entre ellos. Apenas se trata de un encuentro en el que casi hay de por medio un beso robado, pero que no llega a producirse.  Al día siguiente, el Conde envía  un enorme ramo de rosas a la joven, ante el horror de su padre. 

Sin embargo, Adrien no es lo que parece, sino un espía para la corona inglesa y a su vez realiza un doble juego para el bando francés cuando la guerra entre ambos países está a punto de estallar. 
Cuando la Revolución francesa estalla finalmente, él se encuentra en Francia y es arrastrado por la turba como tantos otros aristócratas. Gravemente herido es dado por muerto. Ésas son las noticias que llegan a Inglaterra. La noticia coge por sorpresa a Christina que siente cómo algo dentro ella muere ante tal tragedia. 

Sin embargo, transcurridos cinco años, la novela nos muestra como acontecieron después los hechos...
Christina Bower Pinn está a punto de divorciarse de su hasta entonces marido. La causa es que varios médicos han dictaminado la esterilidad de la joven. Ese hecho la convierte en poco apta para ser la esposa de un aristócrata en necesidad de un heredero. Por lo que, sin los menores miramientos, éste decide divorciarse de la joven. 

Huyendo del escándalo que tal noticia suscita, Christina viaja a la campiña inglesa donde espera pasar una temporada con su prima Evangeline. Ésta la acomoda como huésped en una majestuosa casa señorial, que es en realidad propiedad del Conde de Kewischester, quien, en realidad, logró escapar de las garras de la muerte, pese a las cicatrices que cubren su cuerpo. 

Cinco años después Adrien continua con su doble labor como espía. Aunque nació en Inglaterra, pasó la mayor parte de su infancia en Francia, pero en realidad en él confluyen ambas nacionalidades. Hijo de un inglés y una francesa, se divide entre ambas naciones y pone su vida en peligro por lidiar con las vicisitudes que marcan la realidad histórica de esa época. 
Adrien es un hombre que vive al límite.  Necesita el riesgo y el peligro que azotan su vida cuando se ve inmerso en esas misiones. 
Está precisamente en uno de éstas cuando choca, literalmente, con Christina mientras se encuentra con varios de sus hombres en un bosque, próximo a su propiedad en la campiña inglesa, aguardando la aparición de una mujer francesa que solicita su ayuda para salvar de la guillotina a unos familiares franceses. Sólo tiene una pista de esa desconocida: un pañuelo de seda roja empapado en un intenso perfume femenino. 
    
Sin embargo, la mujer a la que casi arrolla es Christina. Inicialmente sospecha de ésta, y para matar esas sospechas -y porque la mujer le atrae poderosamente- la aborda e incita para convertirla en su amante. Después de todo, ¿de qué otra forma más efectiva puede mantenerla vigilada? 

Inicialmente, Christina se niega. Sabe que su nombre circulará en boca de todos a raíz de su ignominioso divorcio. Si a eso se le añade el convertirse en la última amante del mujeriego de Adrien Hunt, su reputación quedaría mancillada de por vida.  Pero, pese a sus reticencias, acaba sucumbiendo a la tentación que éste supone para ella y acaba convirtiéndose en la amante del conde. 
La relación fluye con altibajos debido a las dudas y recelos de ambos, algo que se acrecenta cuando Christina descubre la ocupación secreta de Adrien y él, aún no convencido de su inocencia, se ve obligado a viajar a Francia en una nueva misión, a la que arrastra con él a Christina. 
    
Angel in a red dress se publicó originalmente en 1998 bajo el título de Starlit surrender y bajo el nombre de Judy Cuevas. En 2006 se reeditó como Angel in a red dress. De modo que se trata de una de las primeras novelas de Judith Ivory.  
Se trata de una novela histórica ambientada en plena Revolución Francesa y en la Inglaterra georgiana, que retrata los sinsabores de esa época y las disputas bélicas que azotan a Inglaterra y Francia. A través de los ojos de Adrien Hunt, que trabaja para el servicio inglés, pero que a la vez tiene un interés en ayudar a algunos franceses a huir de la guillotina, Judith Ivory desarrolla esta historia. 

Los protagonistas de este libro rompen que innumerables tópicos de la literatura romántica Lejos están de la perfección, no sólo  poseen defectos físicos, sino que sus personalidades actitudes provocan sentimientos encontrados y dificultan sentir empatía por ellos 

En ocasiones resulta difícil entender sus motivos, motivaciones, modo de actuar y pensar, pero tampoco es tan extraño ya que  se aprecia bajo ese “sin sentido” la pluma intencionadísima de Judith Ivory. De hecho son esas dudas y los recelos que provocan, parte de los conflictos que se barajan a lo largo de la trama, los hándicaps a la hora de alcanzar el final feliz. Aparte de los obstáculos que la guerra provoca, las amenazas de muerte y traición, los propios protagonistas son en parte los culpables de sus problemas. 
    
La relación entre Adrien y Christina desde su primer encuentro me resulta algo confusa, pues no he acabado de entender qué esconde la vida pasada de Adrien en su anterior matrimonio y, por tanto, no me parece esclarecedor el bagaje emocional que arrastra cada uno de sus relaciones anteriores. 
Por otra parte hay partes de la novela, como los meses transcurridos desde que parten hacia Francia, una vez Christina descubre la verdadera ocupación de Adrien, hasta que la novela se retoma, un tanto confusa. 
    
Mención aparte son sus protagonistas. Por un lado se salen de los tópicos, lo que es de agradecer, pero por otro esas peculiaridades en ocasiones me han dejado con sentimientos encontrados. Por ejemplo el  protagonista es un mujeriego que tiene varios hijos bastardos, pese a que es común y lógico en la época en que sucede la novela (no es que me ha escandalizado) pues eso sumado al modo frío de tratar a Christina hace que me resulte muy difícil de “simpatizar” con él. 

En definitiva, diría que Angel in a red dress es una novela que nos presenta una trama diferente y bastante alejada de las habituales que encontramos en el género histórico. La caracterización de sus protagonistas también la hace destacar en ese aspecto. Judith Ivory posee una escritura descriptiva, fluida y atrayente; crea una ambientación tensa y confusa, una trama incontrolable y de difícil previsión. De modo que nunca sabes “qué va a suceder”, lo que la hace una novela “diferente”. 

Sin embargo, en algunos momentos, esa novedad y esa diferencia que la hacen destacar, también es un impedimento para que la novela sea excelente. Es una arma de doble filo: sus novelas son realmente diferentes, aportan una visión y una pluma novedosa en el género histórico romántico, pero también crea protagonistas y tramas que, en su complejidad, no te provocan la dulzura que esperas encontrar en una novela romántica.
No obstante, dadas las excelentes críticas que acompañan las novelas de Judith Ivory, sin duda, seguiré leyéndola.

2 comentarios:

  1. Hola Mariam!
    Pues si no me equivoco, no he leído ninguna novela de esta autora. Me gustan mucho las novelas que tratan de espías y me gustan las novelas de segundas oportunidades. La verdad es que me estaba encantando tu reseña, hasta que he llegado a la parte en la que comentas que él no te ha terminado de gustar por su frialdad hacia ella, pero claro, como también has comentado lo de las novelas de la autora, pues buscaré alguna que esté traducida al español para así poder leerla, que el inglés todavía no lo controlo.
    Gracias por la reseña.
    Besos! <33

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    1. ¡Hola de nuevo Sandra! De Judith Ivory creo que sólo se ha publicado Seda negra de la que no he leído muy buenas críticas. Ésta es su primera novela (algo que cuando la leí no lo sabía). Pero a la autora me la han recomendado mucho, parece que tiene novelas muy bonitas. Será cuestión de leerlas para tener otra perspectiva de sus libros. Un besazo.

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