Amar al diablo - Lorraine Heath

domingo, 6 de noviembre de 2016

Título: Midnight pleasures with a scoundrel
4º Los huérfanos de St. James
Autora: Lorraine Heath
Editorial: Avon
Año publicación: 2009
Editorial: Click Ediciones
Fecha publicación: 25 octubre de 2016






James Swindler está acostumbrado a lidiar con ladrones, carteristas y otros criminales. Es así, no sólo por su trabajo como inspector en Scotland Yard, sino por su pasado como uno de los pilluelos de la banda de Feagan.
Curtido, tras años trabajando en pos de la justicia, ha investigado casos de lo más variopinto. Como el último que le ha sido encomendado: vigilar a una joven y en apariencia inofensiva debutante, de la que se sospecha trata de asesinar a un noble.

La debutante en cuestión no es otra que Eleanor Watkins. Lo cierto es que las sospechas que recaen sobre ella no son infundadas, pues su llegada a Londres poco tiene que ver con la búsqueda de marido y mucho con buscar venganza.
Eleanor ha abandonado su pacífica vida en el campo y se ha trasladado a la ciudad con un plan minuciosamente tramado y un objetivo en mente: acabar con la vida de Lord Rockberry.
Por ello lleva a cabo las pesquisas necesarias para hallar las pruebas que prueben la culpabilidad del depravado noble en la ruina y posterior muerte de su hermana Elisabeth y, más tarde, acabar con su vida. Sin embargo, en su camino aparece James Swindler, ese incordio inspector de Scotland Yard.

El instinto le dice a James que la presencia de la señorita Watkins en determinados lugares como los jardines del placer o los bailes a los que acude Lord Rockberry no es fruto del azar. Aunque le cuesta creer que la dama en cuestión sea capaz de matar a sangre fría, se convierte en su sombra.
Su apariencia dulce y frágil despierta en él el deseo de protegerla, pero también hay algo que lo inquieta. Tampoco eso no impide que se sienta atraído por ella, ni siquiera cuando se convierte en la principal sospechosa del asesinato de Lord Rockberry.
Ni siquiera cuando se percata que lo ha engañado y utilizado para sus propios fines.

Novela tras novela de Los huérfanos de St. James, el agente James Swindler ha ido conquistándonos por su dulzura y el afán de protección hacia los más desvalidos. En los libros anteriores, Frannie siempre ha ocupado un lugar especial en su corazón. Pero tras el matrimonio de Frannie con Sterling, el duque de Greystone, todas esperábamos que apareciera una mujer capaz de enamorar a James.
Esa mujer no es otra que la misteriosa señorita Watkins. Una mujer que no es lo que parece y que, tras un rostro dulce y bonito, esconde un terrible secreto y un peligroso plan.

De las cuatro novelas que componen la saga, en mi opinión ésta es la más diferente, porque cuenta no sólo una bonita historia de amor, sino que está rodeado de un halo oscuro e inquietante que te impide dejar de leer. Y de los pasados de los huérfanos acogidos por Feagan, el de James es uno de los que más tristeza me ha provocado.

Tengo que confesar que, desde el inicio de esta saga, he sentido cierta debilidad por James. De él me atraía no sólo su carácter protector y lealtad, sino conocer como aquel niño que sobrevivió robando y timando en las calles de Londres se convirtió en el agente de la ley que hoy es.
Pues, como el resto de pilluelos de Feagan, James se crió en las calles hasta que el abuelo de Luke los llevó a su mansión en St. James. Ver morir a su padre, acusado de robo, marcó su vida para siempre y, de algún modo, lo convirtió en el intachable pero compasivo inspector que ha ido ganándose nuestro corazón libro tras libro.

Cuando por fin conoce a una mujer capaz de hacerle olvidar sus sentimientos por Frannie, ésta se convierte en la principal sospechosa de un crimen. Y lo peor es que tras toda una vida trabajando por la ley, por primera vez, ve temblar los cimientos de rectitud y justicia que han sido el pilar de su existencia. Y es a causa del amor. Ese amor que se supondría debería redimirlo y llenar el vacío en su alma.

La historia de amor de Eleanor y James está rodeada de muchos secretos, de una investigación sórdida y peligrosa que propicia una lectura apasionante.
Me ha encantado porque nos narra una emotiva y dulce historia de amor, pero a la vez nos adentra en una trama detectivesca plagada de sorpresas que, en mi opinión, nada tiene que envidiar a la de una novela de suspense romántico.
Es cierto que en ocasiones el peso de la novela recae un poco más en la historia de Elisabeth y Lord Rockberry, o en los planes de Eleanor o en el papel que involuntariamente juega James, pero -y ahí radica la brillantez de este libro- la novela no es lo que parece. Y así como en muchas otras novelas puedes imaginar qué acontecerá en ésta no es así. De modo que, capítulo tras capítulo, nos encontramos ante una lectura de intriga y amor maravillosa.

Hubo un momento, por un par de detalles, en que la novela me recordó a una de las que forman parte de mis novelas preferidas: Un baile con el diablo de Mary Jo Putney.
Es así por detalles como el las hermanas gemelas y la trama en torno a una sociedad secreta y satánica. Pero más allá de eso son historias diferentes que acontecen en periodos históricos diferentes y con protagonistas de origen muy dispar.

Como las anteriores novelas, creo que Amar al diablo resucita el espíritu de las novelas de Dickens, con esos personajes nacidos y crecidos en la pobreza.
Ya lo mencioné con anterioridad, al comentar novelas anteriores, pero es algo que, particularmente, me ha atrapado y conquistado. Confieso que la época histórica en que tienen lugar estas historias, así como el que se trata de huérfanos que se han criado en las calles son dos bazas por que originalidad y la emotividad que desprenden me llegaron al corazón.

Aunque todas y cada una de las novelas de los huérfanos de St. James me han encantado -especialmente la de Frannie- la de James tenía un aliciente añadido para mí.
Se trata de un personaje que ahora que ha logrado redimirse del pasado trabajando por la justicia, el amor hace peligrar las convicciones que han marcado, paso a paso, su vida.
Y eso creo que da lugar a una historia fascinante y de gran profundidad, con las que disfruto enormemente.

Apenas he hablado de Eleanor, pese a que es un personaje con muchas aristas. Pero para evitar desvelar información crucial creo que es preferible dejarla rodeada por una nube de misterio y que sea la lectura de esta novela la que desvele los enigmas que la rodean... si se publica, claro está.
Desconozco si está en sus planes, pero siendo el único del que falta, me encantaría que Lorraine Heath escribiera también la historia de Bill, el médico. Confieso que es otro de los huérfanos de St. James que me fascinaron desde la primera novela y sería fantástico poder leer su historia.

Así pues, creo que con Amar al diablo puedes perderte en unas horas de agradable lectura, con una historia sencilla, romántica y conmovedora que se rodea de una red de suspense e intriga muy pero que muy entretenida.