lunes, 18 de abril de 2016

If you only knew - Kristan Higgins

If you only knew
Novela sin traducir
Kristan Higgins
Narrativa femenina
HQN Harlequin
Agosto 2015



La hermandad en todo su drama, hilaridad y lágrimas es el corazón de la cautivadora novela de Kristan Higgins, que retrata el ingenio y el romance que sus lectoras han llegado a esperar de la autora de la saga de Blue Heron...

La diseñadora de vestidos de novia Jenny Tate entiende el negocio de “y fueron felices para siempre”, aunque todavía está vinculada a la vida de su ex-marido. De hecho, la nueva esposa de Owen podría -inexplicablemente- ser la nueva mejor amiga de Jenny. Sintiéndose de ese modo, manteniendo ese tipo de relación, no la ayuda a pasar página y seguir adelante con su vida. Por ello Jenny cambia los edificios de Manhattan por si ciudad natal a orillas del Hudson, donde podrá disfrutar de la idílica vida familiar de su hermana Rachel... y con suerte crear una propia.

Pero el momento  no podría ser más perfecto, puesto que Rachel necesitará la ayuda de su hermana menor. Su idílico matrimonio acaba de hacerse pedazos después de descubrir la infidelidad de su marido con una de sus colegas. Las segundas oportunidades no forman parte de la naturaleza de Rachel, pero el deseo de mantener intacta su familia le hace replantearse su postura frente al adulterio, para la gran sorpresa de Jenny. Rachel señala el matrimonio perfecto de sus padres como ejemplo, pero para protegerla, su hermana Jenny tendría que manchar la memoria -y su relación- y revelar un secreto sobre su familia que ha guardado desde la infancia.

Durante este verano de secretos y mentiras, tentación y revelación, Jenny y Rachel confiarán la una en la otra para encontrar el humor en medio de sus catástrofes personales, la alegría de sus triunfos... y la fortaleza para continuar adelante.

Desde que leí la primera novela de Kristan Higgins me cautivó la pluma y la magia de sus historias. Mientras seguía su trayectoria y leía -hasta día de hoy- catorce de sus novelas hecomprobado como, novela tras novela, no sólo el poderoso magnetismo que desprenden sus historias se mantenía, sino que se intensificaba y maduraba. Con el tiempo he apreciado cambios; algunos sutiles, otros más marcados.
Para empezar sus primeras historias estaban escritas en primera persona, más tarde pasó a narrarlas desde el narrador omnisciente, dando paso a una manera diferente de cautivar al lector, y con If you only knew ha logrado sorprenderme contando un tipo de historia diferente. No es que se trate de una innovación, sino de un cambio de registro.

Se trata de una novela de narrativa femenina que no parte de una historia de amor, si bien la historia de amor acaba siendo consecuencia de las historias que cuenta esta maravillosa novela. Es una historia de amor y lealtad, de reinventarse una misma, de madurez y crecimiento y, también, de cerrar puertas y abrir nuevas.

Las protagonistas de esta historia son Jenny y Rachel, dos hermanas cuyas vidas cambian un verano por diferentes circunstancias.

Jenny es diseñadora de vestidos de novia. El amor es parte de su negocio, el pilar de un sueño que nació cuando abrió su propia tienda de vestidos de novia. Aun tras su divorcio ha sido capaz de mantener la ilusión del “y fueron felices para siempre” ante sus clientas, de no mancillar la imagen idílica con que preparan sus bodas cuando, como ella, podría vivir el fin de ese amor.

Lo cierto es que, aun siendo dolorosa la ruptura con su ex-marido, Owen, no fue tan traumática, sino todo lo contrario: madura y consecuente, sin dramas ni demostraciones histriónicas por su parte. Incluso ha logrado mantener la amistad con él y con su nueva y embarazada esposa. Pero no ha rehecho su vida. Y cuando se encuentra ayudando a dar a luz a la mujer por la que Owen la abandonó, comprende que debe alejarse de él, de su pasado y rehacer su vida.
De modo que decide abandonar Manhattan, donde vive desde que comenzó sus estudios universitarios, y regresa a su ciudad natal. Allí es donde reside su hermana mayor, Rachel, felizmente casada con Adam, el único hombre que ha habido en su vida, y es madre de trillizas. 

El regreso de Jenny no podría haber sido más oportuno para Rachel que acaba de descubrir la infidelidad de su marido. El matrimonio perfecto que creía tener resulta no serlo tanto. Rachel siempre fue de la convicción de que si un día su marido la engañaba, su matrimonio habría acabado. Pero con tres niñas pequeñas y un matrimonio feliz, hasta ese desliz de Adam, Rachel no está tan convencida y, finalmente, decide dar una nueva oportunidad a su marido, a pesar de que siente que Jenny no cree que esté haciendo bien.

Juntas, Jenny y Rachel, comienzan una nueva etapa en sus vidas. Jenny alquila una casa y abre una tienda en la ciudad a la vez que comienza a sentirse atraída por Leo, su misterioso y solitario casero, un hombre lleno de contrariedades y secretos que no impiden que Jenny acaba enamorándose de él. Rachel comienza una nueva etapa en su matrimonio, herida aún por la infidelidad de su marido y la inseguridad que eso despierta en ella como mujer. 
Los lazos entre las hermanas se convierte en algo vital para ambas.

Kristan Higgins tiene el maravilloso don de lograr con su pluma despertar infinidad de emociones a la vez que te envuelve en sus historias: las risas pero en ocasiones también las lágrimas impregnan la lectura de novelas, cuyos protagonistas evolucionan, maduran y se reponen de dolores pasados, mujeres y hombres capaces de comenzar de nuevo, historias de segundas oportunidades y renacimientos.

Estamos ante una de esas historias tan impregnadas de matices, de luces y sombras, de emociones que, aun cuando la historia de amor es parte de la trama, confluyen en ella otras que ta mantienen en vilo, despiertan en ti sentimientos tan poderosos como el nuevo amor de Jenny.
Es una novela que gira en torno a la infidelidad en diferentes historias; es una historia madura, conmovedora, romántica y esperanzadora.

Adoro las novelas más románticas de Kristan Higgins, pero en esta nueva faceta me ha conquistado de todas todas. Ansío leer no sólo otras historias suyas románticas, sino también como ésta, más sentimental. Para las que buscan y atesoran autoras que cuentan algo más que una historia de amor, que anhelan más profundidad y se aburren de novelas que abusan de las escenas eróticas, ésta es una maravilla de lectura.


sábado, 16 de abril de 2016

Faery - Érika Gael

Faery
Érika Gael
Fantasía/Romántica paranormal
Ediciones b/Zeta
Abril 2010


Hace mucho, mucho tiempo, cuando la naturaleza regía las leyes humanas y los dioses y las hadas gobernaban sobre ella... Uno de esos dioses, y una de esas hadas se vieron obligados a dejar atrás el rencor para luchar juntos contra los romanos. 

Pero hay misiones que no son tan fáciles como parecen... Porque ni todos los dioses son piadosos, ni todas las hadas son seres dulces y adorables... 

Un hada castigada por sus travesuras en el mundo mortal... 

Un dios forzado a expiar las culpas de los demás... 

Un pueblo que sólo busca seguir con vida... 

Pasión. Lucha. Rencor. Remordimientos. Venganza. Magia. Diversión... Y sobre todo, AMOR. 

Podría decir que Faery es una novela romántica de fantasía, paranormal, incluso histórica. Y no mentiría en ninguno de los casos porque es un poco todo esto y algo más.

Faery nos traslada al mundo de las hadas donde Xesa, un hada de agua, viaja al año 25 a. C. a Tara, en tierras irlandesas, con la misión de salvar a su pueblo, el pueblo luggon, en el norte de Hispania, en peligro ante la inminente invasión romana. El problema es que el pueblo luggon no es un pueblo guerrero que sepa de guerras ni sea ducho en el manejo de las armas. Por ello necesita la ayuda del Dios Lugh, el Dios del sol, a quien Xesa humilló siglos atrás y por ello viaja hasta el panteón que se alza en las verdes colinas de Tara.

Lugh, arrogante y aún herido por la afrenta sufrida a manos de la impetuosa hada del agua, se niega rotunda y categóricamente a ayudarla. Xesa puede ser caprichosa, infantil, extravagante e incluso insensible en ocasiones, pero ama a su pueblo por encima de todo y no está dispuesta a rendirse y dejarlo perecer bajo las hordas de invasores romanos. Lo salvará cueste lo cueste.  hará cuanto esté en su mano inmortal para lograr el testarudo y apuesto Dios mestizo deje a un lado su orgullo herido y acepte ayudarle.

A Xesa, castigada por el consejo, sólo la mueve resarcirse de sus errores pasados. Lugh ni perdona ni olvida. Siglos atrás Xesa juró que jamás volvería a entregar su corazón a un hombre ni Dios. Lugh, escarmentado con creces, prometió no volver a confiar en la cabeza hueca y sibilina haga de agua. Pero del amor al odio hay un paso, y viceversa.  ¿Podrán dejar a un lado rencillas pasadas por el bien común de salvar el asentamiento luggon? ¿Volverán a arder las llamas de la atracción que ya los consumió y quemó siglos antes?

A medio camino entre hechos históricos, la mitología astur e irlandesa, entre la magia y la pura imaginación, se conforma el tapiz de Faery, una novela que como su autora indica, no pretende ser una historia sustentada en la historia ni en la realidad, sino que brota de su imaginación. No obstante, tengo que remarcar, que imaginación hay un lado, se sustenta en una exhaustiva investigación histórica y mitológica, pues, confieso, otras de mis debilidades son la historia antigua y la mitología. Y sin conocer o haberse documentado con seriedad, ni la imaginación más portentosa podría haber alcanzado los recovecos a los que nos traslada Faery.

Porque el que una novela sea de fantasía no implica que el caos más absoluto impere, la época, los personajes mitológicos, las leyendas y la historia deben encajar minuciosamente para, de la mano de su autora, construir una trama alocada y que desborde pura imaginación. Érika Gael lo consigue.

Dejando de lado el mundo de fantasía donde transcurre la historia, Xesa es uno de los mayores atractivos de Faery. Es un personaje irreverente, es impulsiva, un poco cabeza hueca -al menos así parece de entrada- y caprichosa. A medida que avanza la acción y la trama se desarrolla, a medida que los acontecimientos tienen lugar y que la relación con Lugh se retoma, descubrimos un lado más vulnerable del hada del agua, la raíz a su manera de ser. Es uno de esos personajes que cuando conoces realmente ves bajo otro prisma y descubres que también ella tiene un corazoncito.

La relación de Lugh y Xesa es uno de los ejes de Faery. Pues, pese a que necesita del Dios sol para salvar al pueblo luggon, esta misión queda supeditada a que exista un tácito compromiso de ambos, a que dejen atrás el pasado y encaren el presente como un frente común. Mas las desavenencias entre ambos están enquistadas durante siglos y no pueden desaparecer de un plumazo. Lo que provoca encuentros y desencuentros, duelos verbales y una lucha de voluntades e ingenio sin igual.

Pese a que Xesa es más brillante, reluce más que Lugh que, a su lado, es más pacífico, la historia que oculta este personaje es la que más me ha calado, pues a través de él y del legado de su padre, de su condición de mestizo formoré y Tuatha Dé Danann, el que aporta esa historia que conmueve, que llega al corazón por la dureza de su infancia. Son historias así las que me llegan al alma y reconozco que he acabado el libro deseando conocer más de la vida de sus padres.

Pero Faery es una historia de luz, un torbellino de sentimientos y aventuras, es una amalgama de épocas pasadas y presentes, tal vez incluso futuras, de mitología astur e irlandesa. Es una historia que desborda imaginación e irrealidad pero que está narrada como la historia más verídica. 

jueves, 7 de abril de 2016

La pareja perfecta - Kristan Higgins

The perfect match
#2 Blue Heron
Romántica contemporánea
Libros de Seda
Abril 2016



A Honor Holland acaba de dejarla el chico del que lleva enamorada toda la vida. Y tan solo tres semanas más tarde, don Perfecto se ha comprometido con su mejor amiga. Honor se propone resurgir de sus cenizas saliendo con otro... Claro que eso es más fácil de decir que de hacer si una vive en Manningsport, una población con tan solo setecientos quince habitantes.

El encantador y atractivo profesor británico Tom Barlow solo quiere lo mejor para su hijastro, Charlie, pero su visado está a punto de caducar. Si no soluciona ese asunto, se tendrá que ir de los Estados Unidos dejando atrás al niño.
De manera impulsiva, Honor decide ayudarle proponiéndole un matrimonio de conveniencia para que así, de paso, su ex se ponga celoso. Sin embargo, batallar en todos los frentes no resultará tarea fácil. Y cuando empiecen a saltar chispas entre Honor y Tom... ¿Y si la pareja perfecta fuera una gran sorpresa?

Recién cumplidos los treinta y cinco años Honor tiene todo... o casi todo... cuanto necesita: una familia  a la que adora y con la que, excentricidades a un lado, siempre puede contar, un trabajo fabuloso en los viñedos de la familia y está enamorada del hombre perfecto. Pero ha llegado el momento en que quiere un marido cariñoso y un par de niños para alcanzar la felicidad completa. 

Así que se arma de valor y le pide matrimonio a su amigo con beneficios, Brogan Cain, del que lleva secretamente enamorada desde hace diecisiete años. 
Cuando Brogan la rechaza y le confiesa que en ella ve sólo una amiga, la mejor, pero nada más, Honor decide que ha llegado el momento de conocer otros hombres. Tras unas cuantas citas a ciegas se cerciora que el problema es que en Mannigsport es difícil encontrar el hombre de sus sueños, siendo un pueblo de poco más de setecientos habitantes.

Entonces su abuela Goggy le habla del sobrino de una queridísima amiga que necesita renovar su visado. La abuela cree que sería la pareja perfecta para su nieta.  Renuente, Honor accede a tener una cita con él. Aunque atractivo, su cita a ciegas resulta ser llanamente un patán, desagradable y grosero. Y Honor no está tan desesperada... aún. 

Tom Barlow es un profesor de ingeniería mecánica que lleva varios años residiendo en los Estados Unidos. Tras la muerte de su prometida, permanece en el país para estar cerca de Charlie, su casi hijastro. Durante los dos últimos años ha intentado sin descanso acercarse a Charlie, que vive con sus abuelos maternos.Y del Charlie dulce que lo adoraba poco queda, en su lugar encuentra a un adolescente de estética gótica, de carácter huraño, malhumorado y silencioso. 
Mas Tom está dispuesto a lo que sea por estar cerca de él. 

Cuando le informan en el instituto donde trabaja que no le renovarán el contrato y por tanto pierda su visado, Tom accede a acudir a una cita a ciegas que le concierta su tía que le dije que su mejor alternativa es  casarse.
Pero cuando conoce a Honor no es capaz de aprovecharse de sus buenas intenciones y seguir adelante con la charada de un matrimonio por conveniencia.

Sin embargo, tras su primera y desastrosa cita, Honor y Tom vuelven a encontrarse y esta vez saltan las chispas entre ellos. ¿Podría ser que después de todo la idea de un matrimonio por conveniencia no sea tan disparatada? ¿Está Honor dispuesta a ir a la cárcel por fraude si la descubren? ¿Podrían ser la pareja perfecta?

La pareja perfecta es una de esas raras e incontables novelas que te regalan una lectura perfecta que te deja con mariposillas en el estómago y una sonrisa en los labios. ¿Sabéis ese dicho que dice que la cara es el espejo del alma? Pues creo, sinceramente, que mientras lees la novela su rostro refleja las emociones que te hace sentir: una felicidad absoluta.

Durante gran parte la novela tienes una sonrisa perpetua en los labios, estallas en carcajadas en alguna que otra escena, se te encoge el alma o, incluso, llegas a enfadarte o casi llegar a derramar alguna lágrima. Pero lo cierto es que tengo debilidad por las historias de Kristan Higgins. Siempre me resultan deliciosas, divertidas, románticas, hilarantes pero conmovedoras. Y La pareja perfecta es maravillosa. 

La historia de Honor y Tom de entrada puede resultar chocante. ¿Un matrimonio por conveniencia en pleno siglo XXI? Pero la realidad es que es así como comienza: dos extraños que acuerdan casarse durante dos años para que Tom consiga su visado y Honor haga realidad su sueño de ser madre. Sin embargo, y aunque no empiezan la relación con muy buen pie, poco a poco, intereses a un lado, ambos descubren que en circunstancias normales podrían haberse sentido atraídos el uno por el otro.

Tras la horrible imagen que le dio la primera vez que lo vio -aunque antes de que abriera la boca y comenzara a decir groserías, le parecía un hombre muy atractivo, lejos del estereotipo de profesor de matemáticas, con un acento muy sexy- Honor descubre en Tom a un hombre cariñoso, detallista, divertido y que la cuida. Podría ser el marido y padre perfecto.

Tom descubre que tras esa imagen un tanto recatada y conservadora, Honor tiene un corazón enorme. Vela por su excéntrica familia, dirige el negocio familiar, tiene tiempo para organizar eventos para los ancianos de Manningsport o eventos benéficos, es atenta y cariñosa con Charlie y se desvive para que ambos se sientan parte de los Holland. Incluso adora su odiosa perrita. Algo inexplicable para él.

Y aunque ambas entran en esa relación con los ojos bien abiertos, sabiendo que Honor podría seguir enamorada de su antiguo amigo y que Tom busca una manera de seguir junto a Charlie, cada uno empieza a anhelar algo más.

Adoro esta novela, tanto es así que la he leído varias veces ya desde que se publicó en USA. No es una historia de secretos ni misterios, con malos malísimos, sino personas normales y corrientes con problemas comunes. Eso es algo que me engancha de la novela romántica contemporánea, aunque claro está busco algo más. 

Kristan Higgins posee una pluma ingeniosa, chispeante, divertida pero tierna y conmovedora a la vez. Crea una trama absorbente en torno a una pareja encantadora, y a la adorable familia Holland cuyos encuentros provocan siempre risas y a veces también momentos para emocionarse. 
De no ser porque lo dijo con cada nueva novela que leo de esta autora, diría que es una de las mejores novelas suyas que he leído: un regalo para los sentidos que te deja con los sentimientos a flor de piel.

domingo, 3 de abril de 2016

La voz de Archer - Mia Sheridan

Archer's voice
Novela independiente
Mia Sheridan
New Adult
Editorial Phoebe
Febrero 2016




Cuando Bree Prescott llega a Pelion, un pequeño pueblo en el condado de Maine, anhela contra toda esperanza que ese sea el lugar donde finalmente pueda encontrar la paz que busca con desesperación. El primer día en su nuevo entorno se tropieza con Archer Hale, un hombre silencioso que vive aislado por un dolor tan intenso como el de ella.
Bree y Archer empiezan a sentirse atraídos el uno por el otro. Un deseo irresistible que los empuja a acercarse sin remedio. Pero su historia encuentra barreras que pueden ser insalvables… 
Un hombre solitario, la mujer que lo ayuda a encontrar su voz y una pasión dulce que esconde historias pasadas de secretos por desvelar. Una historia de amor,  destino y sufrimiento, pero, sobre todo, de su poder para transformarlo todo.

La voz de Archer es una de esas novelas que llegan con sigilo a tus manos, que abres sin saber qué vas a encontrar en su interior, pero que, página a página, te va atrapando como en una tela de araña, porque es una historia conmovedora, dulce y en ocasiones desgarradora. 

En honor a la verdad, debo reconocer que ha sido una sorpresa increíble, inesperada, que me ha permitido descubrir a una escritora asombrosa que, sin duda, seguiré leyendo. 
Confieso que cuando comencé a leer me llamó la atención la edad de sus protagonistas, ambos tienen poco  más de veinte años, y eso me llevó a reparar entonces en que se trataba de un tipo de novelas que no suelo leer. Mas ya estaba atrapada y ni me importó.

Lo primero que me atrapó de La voz de Archer fue Bree Prescott, la protagonista de esta historia. Bree llega a Pelion buscando solaz para superar el dolor que guarda en su interior y que la invade noche tras noche, poblando su descanso de pesadillas. Junto al pintoresco lago donde se encuentra la casita que ha alquilado, busca un remanso de paz, un lugar donde curar sus heridas. 

Bree es una joven con un terrible trauma, con cicatrices en el alma que ni el tiempo ha logrado curar. No sólo debe lidiar contra sus pesadillas, sino con ataques de pánico diarios.
Consigue trabajo como camarera del restaurante de Pelion y comienza a integrarse, con renuencia, en la comunidad. Un día al salir del supermercado se topa con un hombre joven de barba desaliñada y cabellos descuidados que no parece responder a sus intentos de socializar.

He aquí  la otra razón por la que me atrapó La voz de Archer: Archer Hale, el ermitaño de Pelion. 
Es un joven solitario y excéntrico que vive aislado, lejos del pueblo, que no habla con nadie y que tan solo abandona sus tierras cuando es estrictamente necesario.

Archer sufrió una tragedia en su infancia que le dejó mudo y con cicatrices, tanto físicas como emocionales. Fue criado por un tío paranoico que acrecentó su aislamiento y su carácter retraído, hasta el punto de que puede pasar meses sin cruzarse con nadie. No se comunica con nadie... hasta que conoce a Bree quien no sólo trata de entablar relación con él, sino que comienza a comunicarse con lenguaje de signos.

Con paciencia Bree logra conectar con Archer y descubre que no es el excéntrico ermitaño que le han descrito los habitantes de Pelion, sino que, como ella, es un ser con profundas heridas. Pero así como Bree comienza a sanar al lado de Archer, lograr que él abra su alma y confíe es una ardua misión.

Da comienzo así una bonita amistad entre Bree y Archer, una relación que pasa de la amistad al amor en un instante, pero que deberá luchar contra sus heridas, cicatrices y azares inesperados para sobrevivir.

Hay una novela de Catherine Anderson, La canción de Annie, que me dejó una sensación indeleble que aún conservo cada vez que la recuerdo. La que me ha dejado La voz de Archer es muy parecida. Y no es porque las historias se parezcan ni que, en parte, Annie y Archer tengan algo en común: Annie era sordomuda, Archer es mudo. Sino que son más bien las emociones que dos seres tan silenciosos ocultaban,  como te llegan al corazón sus personalidades, sus maneras de ser cuando oyes la música inaudible que pueden llegar a transmitir.  Porque es como si oyeras música al adentrarte en sus almas.

Archer en apariencia es un ermitaño, excéntrico e incluso se dice que tan loco como su difunto tío. Pero la llegada de Bree, la relación que nace entre ellos, va desnudando un hombre con un mundo interior desgarrador, dulce, herido, romántico y protector, convirtiéndose en el protagonista de una historia de amor inolvidable.

En ocasiones he tenido la sensación de que Bree y Archer, sobre todo él, son como dos plantas que crecen en medio de un terreno árido y yermo, pero azotado a la vez por vientos huracanados que tratan de soltar sus raíces de la tierra. Archer es un ser desprotegido que se ha construido una coraza que ha dejado al mundo al otro lado: como si no sintiera, no anhelara y no soñara. Hasta que llega Bree y agrieta esa coraza. Entonces es como si un arco iris se filtrara e iluminara a su paso un mundo diferente, un ser con un corazón enorme. Pero eso lo hace menos inmune al dolor que ha tratado de enterrar.

Tal vez, en cierta manera, Archer Hale no diste de tantos otros héroes románticos atormentado, con un trauma en su pasado que los incapacita para enamorarse. Pero, a diferencia de tantos otros, a Archer lo han incapacitado para relacionarse y vivir una vida plena.
Cuando llega Bree, con paciencia, despierta de su letargo los sentimientos congelados de Archer, pero de una manera tan dulce que te conmueve. Bree no busca enamorarse, y al principio sólo ve a Archer como un amigo. Sin embargo poco a poco eso cambia. Y ahí radica la magia que desprende esta novela
El como, el cuando y el porqué son interrogantes que sólo si lees La voz de Archer podrás conocer. No seré yo quien los desvele.

Para acabar, comentar que la novela cuenta con un pequeño plantel de personajes secundarios, los habitantes de Pelion, que de un modo u otro entrelazan sus vidas con las de Bree y Archer y, de esa manera, se acercan a ellos con motivaciones muy diferentes. No todos son amigables... y no cuento más.

La voz de Archer es una preciosa historia de amor, de sentimientos, de superación y de esperanza. Es una lectura, dulce, cautivadora y deliciosa. Sin duda se ha convertido en un libro que conservaré en un lugar especial de mi estantería y en un joya dentro del género.